The Sympathizer

I am a spy, a sleeper, a spook, a man of two faces. Perhaps not surprisingly, I am also a man of two minds.

Si quisiera mencionar lo extraordinario de The Sympathizer (Pulitzer ficción, 2016), esta reseña sería tan larga como el libro*. La novela de Viet Thanh Nguyen (Vietnam, 1971) amalgama diversos géneros literarios -novela histórica, ensayo, thriller, novela de espías– ; encadena en un mismo párrafo, presente, pasado y futuro; describe,  interpreta y reflexiona, sobre su historia personal y la historia de la guerra de Vietnam (1955-1975)** en el contexto de la Guerra Fría: el protagonista y el narrador y   una nación dividida entre un norte y un sur, entre los comunistas y los no comunistas, y entre el oriente y el occidente .

The Sympathizer es el narrador, un narrador sin nombre, que es un espía, pero también es un agente doble, “un  simpatizador comunista, un hombre de dos caras y dos mentes. Que tiene la habilidad de ver los dos lados.” Trabaja para un general de Vietnam del Sur y para la CIA, e informa al Frente Nacional de Liberación de Vietnam o Viet Cong, los comunistas revolucionarios del Vietnam del Norte.

La narración de este espía-narrador sin nombre está contenida en el manuscrito de 307 páginas (el que estamos leyendo) que escribió y reescribió en su celda en un campo de reeducación del Viet Cong. Un extraordinario ejercicio de introspección y reflexión, en que relata, muy visulamente, cómo vivió los días previos a la caída de Saigón en abril de 1975 y el caos por los cientos de vietnamitas queriendo abordar un avión o helicóptero americano; el exilio en California que “convirtió a los generales en plomeros”; su asesoría en el rodaje en Filipinas de una película que “quiso representar al vietnamita como si él fuera incapaz de representarse a sí mismo” (supuestamente la película“Apocalypse Now, 1979, de Francis Ford Coppola); el regreso a su país a través de la frontera con Tailandia y su encarcelamiento, aislamiento y tortura en una prisión de “reeducación”.  Aquí, fue obligado a escribir y reescribir su confesión, sufriendo las más sofisticadas torturas psicológicas aprendidas del manual de la CIA,  hasta que es “reeducado” y puede reconocer su culpa:  I screamed again and again and again— nothing!— because I was, at last, enlightened…. I was guilty of the crime of doing nothing.

Un espía es un hombre dividido. Nuestro narrador sin nombre está dividido desde su nacimiento: hijo bastardo entre un misionero cristiano francés y una muy joven vietnamita; nacido en el norte, pero sirviendo al sur. Compara, con cierta ironía, su bagaje cultural con lo aprendido durante los seis años que duró su entrenamiento en Estados Unidos; solidario con los vietnamitas en el exilio pero atado inexorablemente a sus dos amigos de la infancia, sus “hermanos de sangre”, Bo y Ma. Bo es un asesino del programa Phoenix de la CIA; Ma, su “manejador”, es el comisario del Vietcong en el campo de reeducación comunista en el que está preso, un hombre sin rostro, una víctima más del napalm, “the very light of Western civilization, having been invented at Harvard”.

I was ever always divided, although it was only partially my fault. While I chose to live two lives and be a man of two minds, it was hard not to, given how people had always called me a bastard. Our country itself was cursed, bastardized, partitioned into north and south, and if it could be said of us that we chose division and death in our uncivil war, that was also only partially true. We had not chosen to be debased by the French, to be divided by them into an unholy trinity of north, center, and south, to be turned over to the great powers of capitalism and communism for a further bisection, then given roles as the clashing armies of a Cold War chess match played in air-conditioned rooms by white men wearing suits and lies. No, just as my abused generation was divided before birth, so was I divided on birth, delivered into a postpartum world where hardly anyone accepted me for who I was, but only ever bullied me into choosing between my two sides.

Viet Thanh Nguyen (Vietnam, 1971)

Viet Thanh Nguyen. The Sympathizer: A Novel (Pulitzer Prize for Fiction) USA: Grove/Atlantic, Inc. 2015. 384 págs. Kindle Edition.

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*Se han escrito varios libros sobre este libro. Uno de ellos es el de Kathryn Cope. The Sympathizer: A Guide for Book Clubs (The Reading Room Book Group Notes) 2016. 83 págs. Kindle Edition

**NOTAS: Una de las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial fue la llamada “Guerra de Indochina”.  Al perder Francia el control sobre la región, el país fue dividido en Vietnam del Norte, con capital en Hanoi, y Vietnam del Sur, con capital en Saigón. Durante el periodo de la Guerra Fría, el norte recibió el apoyo de la República Popular China y de la URSS. En 1955, Ngo Din Diem, un líder impopular y corrupto del sur, empieza a recibir el apoyo de Estados Unidos para luchar contra los comunistas del norte. En respuesta el líder del norte, Ho Chi Minh, crea el Frente de Liberación Nacional, el Viet Cong, dando inicio a una complicadísima guerra de guerrillas contra el sur. En 1965 el conflicto escala con la “Operation Rolling Thunder” por la cual Estados Unidos envía cien mil soldados y, entre otras muchas aberraciones, hace uso de napalm. Para 1967 llega a haber 485 000 soldados americanos luchando contra las guerrillas del Viet Cong. En marzo de 1973 salen las últimas tropas americanas.  En abril de 1975 cae la ciudad de Saigón y Estados Unidos evacúa a administradores americanos y vietnamitas afines. El país fue reunificado bajo el gobierno comunista de Vietnam del Norte con el nombre de República Socialista de Vietnam y la ciudad de Saigón fue renombrada como ciudad Ho Chi Minh. El régimen comunista arrestó a miles de personas bajo sospecha de haber colaborado con Estados Unidos las cuales fueron enviadas a los llamados campos de reeducación. Se estima que 165 000 personas murieron a causa de las torturas a las que fueron sometidas.

La tortura es un tema importante en de este libro. La CIA desarrolló técnicas de tortura conducentes a alterar el comportamiento humano, como aislamiento, privación sensorial, privación de ropa, disrupción de comidas y sueño, choques eléctricos, reproducción de sonidos, uso de drogas. (Manual de interrogación “Kubark”, publicado en 1968).