“I’ve just been reading this report. One of the things it says, and this is just anyone’s guess, but what they say is that between five and ten thousand individuals in this city are working in intelligence. That’s not counting backup. That’s guys on the ground. Spies.”

The Innocent es un extraordinario thriller psicológico, y una novela de espías, del autor inglés Ian McEwan (1948), publicada en 1990.

La historia se desarrolla entre 1955 y 1956 en la ciudad de Berlín, en esos años “una ciudad de espías”. El protagonista es Leonard Marnham, un joven ingeniero inglés que llega a trabajar en un proyecto secreto que están realizando conjuntamente la CIA y el MI6. Se está cavando un túnel para pinchar e intervenir las líneas del Comando Supremo Soviético en el sector ruso de Berlín y grabar todas sus comunicaciones.  Leonard Marnham llega para encargarse de la instalación y mantenimiento de las grabadoras.

The Innocent parte de un hecho real. En la nota final a su novela, Ian McEwan escribió:

“The Berlin Tunnel, or Operation Gold, was a joint CIA-MI6 venture that operated for just under a year, until April 1956. William Harvey, the CIA station chief, was in charge. George Blake, who was living at Platanenallee 26 from April 1955 on, probably betrayed the project as early as 1953, when he was secretary to a planning committee. All other characters in this novel are fictional. Most of the events are too…”

En la ficción de McEwan, Leonard Marnham es un joven de 25 años que seguía viviendo en casa de sus padres en el distrito londinense de Tottenham.  Llega a Berlín por su experiencia en su trabajo en la Estación Postal de Dollis Hill en Londres sin saber cuáles serían sus funciones.  Es la primera vez que vive solo, que tiene un departamento, sale a caminar y va leyendo el nombre de las calles de una ciudad destruida por los bombardeos.  Le cohíbe hacer preguntas a su jefe, Bob Glass, un americano, como la mayoría de los que trabajan en el túnel.  Se asombra de la forma de ser de los americanos, de su música, de que en la cafetería sirvan “steaks and french fries” , “…were the biggest slabs of meat Leonard had ever seen outside a butcher’s”.

“Leonard felt irritation at his methods. “Mr. Glass—” “Bob, please.” “Are you going to tell me what this is all for?” “Sure. It’s what concerns you most. On the far side of that road, buried in a ditch, are Soviet landlines that link with their high command in Moscow. All communications between East European capitals get routed into Berlin and out again. It’s a legacy of the old imperial control. Your job is to dig upward and lay the taps. We’re doing the rest…  One hundred and fifty Ampex tape recorders. Your first job is to unpack them and dispose of the boxes”.

Pero nada le sorprende, le asombra, le cambia tanto, como Maria Eckdorf, una berlinesa divorciada de 30 años.  Porque Leonard Marnham seguía siendo virgen.

“I need you,” Leonard said… It was not the conventional exaggeration. If he did not lie down with her soon he thought he might be sick, for there was a cold upward pressure on his stomach and on the pease pudding in there..”

Pasan los meses, Leonard se siente viviendo experiencias hasta ese momento desconocidas, además de la secrecía de su trabajo y la intensidad de la pasión sexual .  El día que Leonard y Maria se comprometen en matrimonio, llegan a festejar al departamento de María.  Otto, el exmarido, héroe de guerra pero también pillo y borracho, sale del armario de la recámara donde se había escondido.

Y en este punto, sin ninguna advertencia o sospecha, la novela de espías, se convierte en un muy negro thriller psicológico. La pasión se transforma en un suspenso brutal que no sólo arrastra a Leonard Marnham sino que con la magia de la literatura, el autor nos convierte en espectadores activos, angustiados por la forma como  Maria y Leonard se van deshaciendo de la evidencia; acompañamos a Leonard en su muy tortuoso periplo por las calles de Berlín cargando dos maletas pesadisimas; nos sobresaltamos cuando llega a un café en Berlín del Este y finalmente la sorpresiva e irónica noticia de que el “soplo” lo había hecho un espía ruso que estaba muy cerca.

Ian McEwan. Reino Unido. 1948

Ian McEwan. The Innocent. USA: Anchor Books. 1999. 287 pages. Kindle Edition.