Brigada X de Homicidios de Madrid

Manuel Marlasca (Madrid, 1967), es periodista criminal:  reportajes, artículos, seis libros de no ficción, y el programa de televisión “Expediente Marlasca”.

La Brigada de Policía Judicial de Madrid es el escenario real que el autor dedica al Grupo X. La fidelidad documental de los procedimientos policiacos, más que la intriga, podría ser el verdadero protagonista de Tú bailas y yo disparo (2024) y Hasta que te quedes (2026),  es  su homenaje al Grupo X de Homicidios de Madrid de la Brigada de Policía Judicial que las autoridades policiacas de Madrid desaparecieron el Grupo  en 2012.

Lo anterior es importante para entender y valorar estas novelas que abarcan, como pocas, todos los aspectos del quehacer policiaco: Policía Nacional, Guardia Civil, unidades especializadas, asuntos internos. El relevante papel del poder judicial. Y, por supuesto, los policías y los criminales.

Tú bailas y yo disparo: Serie Grupo X (2024)

No hay nada más igualitario que una autopsia. En cualquier parte del mundo, los encargados de diseccionar los cuerpos realizan su labor con el mismo oficio, precisión y distanciamiento con el cadáver que un relojero tiene con la maquinaria que está repara.  No importa quien sea o más bien haya sido el ocupante de la Mesa. Todo está protocolizado en una liturgia que se repite varias veces al día en una ciudad como Madrid y todos los cuerpos son tratados con idéntico ritual.

Jimmy es inmune a lo que huele y a lo que ve en la sala de disección, pero no a lo de hoy. El sonido de la sierra abriendo el cráneo, el de las manos del forense hurgando en la cavidad torácica y abdominal, el de las tijeras cortando las costillas y el de las vísceras cuando se depositan en las bandejas metálicas. Aquellos ruidos le acompañan durante varios días después de cada autopsia. Esta vez no hay cráneo que cortar, así que Jimmy se ahorra la pesadilla del sonido de la Sierra y las siniestras esquirlas de hueso que saltan en esa maniobra. No hay manos en las que retirar los sobres que colocan allí los agentes para preservar cualquier vestigio en las uñas de la víctima que delate a su agresor. Ni tampoco piernas ni pies de los que tomar muestras de Tierra que den pistas sobre el lugar del crimen.

Toda la información tiene que salir de ese fragmento de mujer. Jimmy mira el torso colocado boca abajo sobre la mesa y no puede figurarse cómo era su aspecto en vida. Es incapaz de rellenar con la imaginación todos los huecos que el criminal ha dejado. El color de sus ojos, la forma de su boca, su sonrisa, su pelo, sus uñas, su forma de vestir, la longitud de sus piernas. Su asesino la ha despojado de todo, vuelve a pensar. Hoy lo que queda de él por rayos x no hay lesiones internas y fracturas antiguas o recientes”

El autor ha creado cuatro personajes que se complementan: el el subinspector Luis Mangas, que espera su jubilación. Jimmy Valle de cuarenta y tres años. Y dos jóvenes deportistas, con grados universitarios y hablantes de varios idiomas: la inspectora Paula Vicente que es la especialista en herramientas informáticas y análisis de datos; y Julia Saldívar trasladada de la unidad de lucha contra las redes de tratas de personas. Mangas, Jimmy, Paula y Julia son cuatro de los doce investigadores que trabajan bajo la supervisión de la inspectora Noah Palacios y el jefe de la Brigada del Grupo X de Homicidios de Madrid, el Comisario José Luis Méndez.

La Brigada investiga el caso “Escocés”: un torso humano se había encontrado en una maleta dejada en una fábrica abandonada. Una mujer llega a las oficinas de la Brigada a reportar el robo del automóvil de su pareja. Éste era el hombre que aparecía en las imágenes grabadas por las cámaras de seguridad exteriores a la fábrica. El hombre era un pillo, pero les da la primera pista: un hombre le había dado dos billetes de cincuenta euros para que se deshiciera de una maleta, la cual dejó en la fábrica abandonada. La descripción que hizo este pillo sobre el hombre que le dio la maleta, le recordó al inspector Mangas la operación “Ivory”, un asesinato que no fue resuelto. Cinco años atrás, cuando el doctor Juan Vergara salió un domingo a correr, vio a un hombre, “sin pensar que los fines de semana no hay operarios trabajando en la calle”.

La descripción del asesino del expediente de la operación “Ivory” y la del caso “Escocés”, resultaron similares: hombre, misma altura y complexión, misma forma de caminar, vestimenta y unas palabras de la jerga argentina. Los investigadores asumen que los dos crímenes los había cometido el mismo asesino, y coligen la idea de que era un sicario.

La inspectora Paula Vicente había revisado los expedientes de mujeres desaparecidas. Se pone en contacto con Julia Saldívar. Cuando ella mira lo que parecía un tatuaje quemado en el torso, descubre la identidad de la persona en la maleta, era una de sus confidentes secretas. Julia Saldívar participaba en la operación “Horus” que investigaban los sobornos a ciertas personalidades de alto nivel, ejecutivos, empresarios, policías y jueces, que contrataban prostitutas de lujo. Los extorsionadores equipaban los domicilios de las prostitutas con sofisticados equipos de grabación. Las grabaciones ofrecían muchos datos e información sensible para extorsionar a los clientes. Se sospechaba que había oficiales coludidos con ellos.

La operación “Horus” estaba judicializada, esto es, tenía respaldo judicial. Resolver el caso “Escocés” ayudaría a acabar con los extorsionadores. Se juntan los dos casos y las investigaciones van cruzando muchos temas, se reflexiona sobre las injusticias del trabajo policial y los que participaron en las luchas terroristas contra el ETA.

El lector sabe quién es el asesino a sueldo, el sicario. Conoce las reuniones del sicario con su empleador, un viejo, y el uso de teléfonos sofísticamente encriptados.

Al mismo tiempo Jimmy Valle está enfrentando un juicio. Había sido demandado por un par de secuestradores que alegaban violencia extrema. El juez Pérez de Dios llevaba el caso y quería acabar con Jimmy.

El viejo estaba furioso con su “matón aburguesado”. Había hecho mal su trabajo, por eso habían identificado el torso de la maleta. ¿Quién es ese viejo?

La trama de secuestros, asesinatos y corrupción es compleja, la investigación avanza despejando incógnitas y planteando otras. Hay un final y un final final largo, en que todo se acomoda.

Jimmy le ofrece a Julia enseñarla a tirar. Julia le ofrece enseñarlo a bailar.

 

Hasta que te quedes (2026)

“Vas a ser la madre de mi hijo y eso es motivo más que suficiente para que cambie mi vida. Y sé que ese cambio será para mejor. No hay ninguna prisa. Sigue viniendo siempre que quieras. Aquí te espero y aquí te esperaremos Teo y yo. Hasta que te quedes”.

En Hasta que te quedes la Unidad X lleva a cabo dos operaciones a las que han nombrado Flor Imperial y Chula.

El comisario Méndez notifica la reestructuración administrativa de la unidad que queda dividida en dos grupos. El Grupo XII, a cargo de Martín, se ocupará de secuestros y extorsiones. El Grupo X, a cargo de Jimmy, se ocupará de los “cold cases” y las desapariciones. A este grupo regresa Julia Zaldívar después de cuatro años en el consulado de España en Estambul, junto a Luis Mangas, Martha Valero, Paula Vicente, Arturo Cañas y Sergio Carrión.

Flor Imperial. Isabel Luengo denuncia la desaparición de su hermana Leyre, vecina de Chamartín. Lo que empieza como un caso de persona desaparecida se revela como una red de timbas clandestinas para gente con dinero: Leyre trabajaba reclutando “pringados” aficionados al póquer para las partidas organizadas por Santiago Polo Nieto —alias el Chatarrero— y su esposa Virginia Guerrero Álvarez, una pareja con largo historial criminal. En casas grandes, con gente de mucho dinero. Los charreteros tenían un hijo, Juan, alias el Racing.

“Leyre tenía un papel muy importante: era una de las encargadas de llevar pringados a las timbas. Buscaba hombres con dinero aficionados al póquer”.

 “No se debió de enterar de que ella era el pez. —¿Qué pez? —pregunta Jimmy mientras se levanta hacia la barra. —Es una vieja frase de burlangas: si estás jugando al póquer y en media hora no descubres quién es el pez, el pez eres tú”.

Operación Chula. Nace de una tragedia que sacude al equipo desde dentro: el asesinato de Sandra Reyes, agente de la GAC, durante la persecución de un ladrón. Sandra Reyes era la pareja de Paula Vicente y tenían planes de ser madres. La autopsia revela que el revólver hallado junto al cuerpo del presunto agresor —muerto a manos de su propio compañero— nunca se disparó: hubo un segundo tirador. Mangas, el veterano del grupo, investiga por su cuenta y llega hasta Fermín “el Rubio”, hermano del fallecido Antonio Chacón “el Lejía”, y de ahí a un atracador zurdo cuya pista se remonta a llamadas y visitas a la cárcel de Aranjuez.

El libro destaca, sobre todo, por su densidad procedimental. Marlasca —periodista especializado en crónica negra— despliega un inventario casi exhaustivo de unidades y siglas (UDEV, UDYCO, UCRIF, DEVI, GEO, ABIS, entre muchas otras) y concede un protagonismo narrativo a la tecnología forense: el Cellebrite Reader, capaz de extraer de un teléfono hasta el rastro más cuidadosamente borrado, funciona casi como un personaje más, motor silencioso de ambas investigaciones.

Marlasca intercala también reflexiones sobre el oficio que elevan el tono por encima de la mera acumulación de datos: la idea del investigador como observador privilegiado de la naturaleza humana, la dependencia mutua del trabajo en equipo, la relatividad del tiempo durante una investigación activa, cuando las horas se aceleran y el resto de la vida del investigador queda en suspenso. Y hay espacio incluso para el respiro melómano: una breve discusión sobre “Waltz for Debby”, de Bill Evans, sirve de pausa lírica en medio de la tensión.

Hasta que te quedes es una novela que avanza, como los casos que se investigan, a “velocidad de crucero“. Ambas operaciones cobran impulso, el lector retiene el aliento ante una resolución que se siente más reportada que inventada. Es, en suma, una crónica negra con vocación de expediente policial, que privilegia la autenticidad institucional sin dejar de lado el suspenso del género.

 

ETIQUETAS. PROCEDIMIENTOS POLICIACOS.

 

Manuel Marlasca (Madrid, España, 1967)

Manuel Marlasca. Tú bailas y yo disparo: Serie Grupo X1. España: 2024. 537p. Kindle Ed.

Manuel Marlasca. Hasta que te quedes. España: Planeta Ediciones Destino 2026. 415p. Kindle Ed.