Soldados de Salamina
Anatomía de un instante
Terra Alta
Independenia
El castillo de Barbazul
El loco de Dios en el fin el mundo
Javier Cercas escribe novelas que tienen mucho de historias reales y de ensayo, y ensayos que tienen mucho de novelas. En ellas caben todos los géneros.
“La novela es en sí un “género de géneros donde caben todos los géneros, y que se alimenta de todos”
Cercas es uno de los grandes escritores contemporáneos. Mezcla géneros. En sus ensayos y novelas hay trabajo heurístico serio y profuso. En sus novelas las tramas se nutren de reflexiones, contextualizadas y sustentadas con citas de autores y fuentes. Sus ensayos están escritos con suspenso, ese elemento que nos obliga a leer la siguiente palabra, oración, párrafo, y releerla para aprehender cabalmente su significado, o para que no se nos olviden.
En su libro Punto Ciego abajo reseñado, el autor habla sobre la novela, un género donde caben muchos otros géneros. Para él, el novelista formula interrogantes, siembra dudas, propone paradojas, inocula contradicciones y no da nunca respuestas, o sus respuestas son siempre ambiguas, contradictorias, esencialmente irónicas. Porque la ironía y el humor son dos de las cosas más serias que existen, son revelación, desenmascaramiento, impugnación de la realidad, subversión moral.
Soldados de Salamina (2001)
“Los amigos del bosque”. La primera parte presenta “el periplo del narrador en busca del soldado que salvó la vida de Sánchez Mazas“, (Madrid,1894-Madrid,1966). Uno de los fundadores de la Falange Española, amigo de José Antonio Primo de Rivera, que fue y no fue fusilado en Collell, en el norte de España.
“Soldados de Salamina”. La segunda parte relata la vida de Sánchez Mazas hasta llegar al momento de su no fusilamiento por soldados republicanos, su escape y el momento en que uno de esos soldados republicano lo encuentra, lo ve y grita “¡Por aquí no hay nadie!”.
“De todos los personajes que he creado —reales o ficticios—, Miralles es obviamente el que prefiero… es el único héroe puro que he creado, el único que es un héroe en el mismo sentido en que lo eran los héroes de Homero. No sé de dónde salió… cuando apareció, no tuve necesidad de prestarle mis palabras, porque hablaba solo”.
“Cita en Stockton”. Tercera parte. “..la ausencia de Miralles a lo largo de casi toda la novela es una presencia, y su breve aparición al final lo convierte de forma retroactiva en su protagonista absoluto...”.
Antoni Miralles es ese soldado republicano que tal vez bailaba “Suspiros de España” en la cárcel donde Sánchez Mazas esperaba ser fusilado, y, también tal vez, es ese soldado que no lo delató y que fue parte del “pelotón de soldados encargados de salvar la civilización”. Un hombre que tuvo “el coraje y el instinto de la virtud…, que no se equivoca en el único momento en que importa no equivocarse, y por lo tanto, no puede no ser un héroe”.’
El soldado que llevaba una bandera era un “…joven, desharrapado, polvoriento y anónimo, infinitamente minúsculo en aquel mar llameante de arena infinita, caminando hacia delante bajo el sol negro del ventanal, sin saber muy bien hacia dónde va ni con quién va ni por qué va, sin importarle mucho siempre que sea hacia delante, hacia delante, hacia delante, siempre hacia delante”.
La Guerra Civil Española (1936-1939) es más que el contexto de Soldados de Salamina. Es, en palabras de Cercas, “nuestra relación con la guerra civil, más de sesenta años después de concluida, sobre la pervivencia de la guerra civil en el presente del siglo XXI, sobre los héroes y los muertos de la guerra civil, en último término sobre los héroes y los muertos a secas (epílogo a la edición de 2015). Como el autor advierte, nosotros los lectores le dotamos de su sentido final, un cuadro que muestra la complejidad del conflicto, sus profundas raíces sociales, políticas y económicas, y su impacto en el futuro de España.
El título Soldados de Salamina hace referencia a una de las batallas de las llamadas Guerras Médicas. En 480 a.C. las tropas de Atenas y Esparta, bajo el mando de Temístocles, vencen a las persas lidereadas por Jerjes I y liberan el estrecho de Salamina cerca de Atenas.
ETIQUETAS: HISTORIA REAL. FUSILAMIENTO. HÉROE.
Anatomía de un instante (2009)
“Dice Borges que “Cualquier destino, por largo y complicado que sea, consta en realidad de un solo momento: el momento en el que el hombre sabe para siempre quien es” (Javier Cercas en “Prólogo. Epílogo de una novela” de Anatomía de un instante).
“Y asimismo es cierto que, visto de esta forma, como un libro que ambiciona reconciliar las verdades irreconciliables de la historia y la literatura, Anatomía puede parecer, además de un libro raro, un libro contradictorio, otro oxímoron. Quizá también es eso: un libro donde, idealmente, la verdad histórica ilumina a la verdad literaria y la verdad literaria ilumina a la verdad histórica, y donde el resultado no es ni la primera verdad ni la segunda, sino una tercera verdad que participa de ambas y que de algún modo las abarca. Un libro imposible, se dirá. No digo que no. Pero me pregunto si no serán los libros imposibles los únicos que merece la pena intentar escribir…” (Javier Cercas en El punto ciego).
Javier Cercas escribió un libro de más de quinientas páginas alrededor de un hecho real que duró apenas unos segundos. Desde la perspectiva de su recuerdo personal y del recuerdo colectivo. Y de innumerables y diversas fuentes.
El hecho real es el golpe de estado perpetrado por un grupo militar el 23 de febrero de 1981. En la sede del Congreso en Madrid, los diputados estaban votando la investidura de Leopoldo Calvo-Sotelo en sustitución de Adolfo Suárez, el primer presidente después de cuarenta años de la dictadura franquista. En julio de 1976 el Rey Juan Carlos I, había designado presidente a Adolfo Suárez.
La singularidad de este golpe de estado es que la sesión estaba siendo grabada y que pocas horas después fue transmitido por la televisión a España y a todo el mundo.
Una imagen del instante ha sido innumerablemente repetida. La toma muestra el hemiciclo del Congreso, se escuchan ruidos y voces “¿Qué pasa? ¿Qué pasa?” Una segunda cámara enfoca al teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero blandiendo una pistola. Se esuchan voces. “Quieto todo el mundo… todo el mundo al suelo.” Se escuchan disparos,
“las balas arrancan el techo, pedazos visibles de cal y uno tras otro, [los asistentes] se esconden bajo la mesa y los escaños engullen a los diputados hasta que ni uno solo de ellos queda a la vista”.
Menos Adolfo Suárez que se queda sentado, “estatuario y espectral en un desierto de escaños vacíos”.
Las imágenes que se transmiten cada aniversario de ese 23 de febrero duran no más de quince segundos. Alrededor de ese instante de quince segundos con Tejero blandiendo su pistola, Cerca repasa y reflexiona la historia de la transición de la dictadura a la democracia, las elecciones democráticas de 1977, la constitución consensuada de 1978, los pactos que desde el Palacio de la Moncloa se realizaron con fuerzas militares, con la oligarquía monárquica, los partidos políticos, sindicatos, empresarios, financieros, periodistas y eclesiásticos.
La grabación completa dura treinta y cuatro minutos. El golpe duró 18 horas que mantuvieron en vilo a España y al mundo
Como en una buena novela policíaca, Cercas va dando cuenta de todos los detalles, pasados y presentes. De los involucrados como el general Millans del Bosch que declaró en Valencia el estado de excepción y sacó a los tanques a las calles. Del comandante José Luis Cortina, jefe de la unidad de operaciones del CESID, el servicio de inteligencia español, “Cortina monta el golpe y Cortina lo desmonta”. De otras posibles o reales conspiraciones de los Estados Mayores de los diferentes cuerpos del ejército. Y, no menos importante, de las reuniones en el Palacio de la Zarzuela.
Cercas pide al lector no renunciar del todo a leer el libro como un libro de historia, y que tampoco renuncie del todo a leer el libro como una novela. Policíaca digo yo.
ETIQUETA: HISTORIA REAL. CONSPIRACIÓN. GOLPE DE ESTADO
Punto ciego (2016)
Lo primero que me llamó la atención del libro Punto ciego fue su carátula con la imagen de la ballena, la única, Moby Dick, la de Herman Melville.
El Quijote de Cervantes, Moby Dick, y El Proceso de Franz Kafka, le sirven a Cerca para reflexionar sobre la novela. Y sobre lo que él llama “los puntos ciegos” en una novela, esto es, las preguntas y los enigmas que las buenas novelas planean.
Para Cercas la esencia de las buenas novelas son las preguntas que plantean y no las respuestas. Los buenos escritores son los que afrontan problemas complejos y, en vez de, resolverlos, los vuelve más complejos. Un escritor genial es el que crea un problema donde antes de él no había ninguno.
¿Quijote está loco o no? ¿Moby Dick representa la maldad? ¿De qué se le acusa a Josef K? Cervantes formula de forma compleja la irresoluble contradicción entre la locura y la cordura. Melville la irresoluble contradicción entre bien y mal. Kafka la irresoluble contradicción entre inocencia y culpabilidad.
“Las novelas y relatos del punto ciego no son los que contienen ambigüedades, contradicciones, paradojas e ironías, porque toda buena novela o todo buen relato las contiene; las novelas y relatos del punto ciego son aquellos que colocan la ambigüedad, la contradicción, la paradoja y la ironía en su mismo centro, para que su poder irradie por todo el texto. Cuanto más ambigua una obra, mejor es, porque es más polisémica: porque más interpretaciones induce o admite, y más sentido es capaz de abarcar”
La ironía esencial del punto ciego no resta: suma; como observó Thomas Mann citado por Cercas, la ironía no consiste en decir «ni esto ni aquello», sino «esto y aquello» a la vez.
Así, las novelas de “punto ciego” son las que perduran en el tiempo porque gracias a su ambigüedad central, a su punto ciego, suscitan nuevas y contrapuestas interpretaciones.
Una obra es eterna —escribió Roland Barthes citado por Cercas— “no porque impone un sentido único a hombres diferentes, sino porque sugiere sentidos diferentes a un hombre único.»
La respuesta de una novela es que no hay respuesta: la respuesta es la propia búsqueda de una respuesta, la propia pregunta, el propio libro.
Muy claro en el buen relato policial donde las respuestas, esto es las soluciones, suelen ser un punto ciego.
“Es mentira, lo repito, que las novelas sirvan sólo para pasar el rato, para matar el tiempo; al contrario: sirven, de entrada, para hacer vivir el tiempo, para volverlo más intenso y menos trivial, pero sobre todo sirven para cambiar la forma de percepción del mundo del lector; es decir: sirven para cambiar el mundo. La novela necesita ser nueva para decir cosas nuevas; necesita cambiar para cambiarnos: para hacernos como nunca hemos sido”.
Para Cercas,
“el novelista y el intelectual son no sólo personajes distintos sino opuestos. El novelista formula interrogantes, siembra dudas, propone paradojas, inocula contradicciones y no da nunca respuestas, o sus respuestas son siempre ambiguas, contradictorias, esencialmente irónicas”.
La novela no es un entretenimiento (o no sólo es eso); es, sobre todo, una herramienta de investigación existencial, un utensilio de conocimiento de lo humano.
La única obligación de una novela (o por lo menos la más importante) consiste en ampliar nuestro conocimiento de lo humano.
La teoría del punto ciego dice que
“nuestros ojos tienen un punto ciego, un lugar —escurridizo, lateral y no fácilmente localizable— situado en el disco óptico, que carece de detectores de luz y a través del cual, por lo tanto, no se ve nada.” “El punto ciego del ojo y el punto ciego de estas novelas no funcionan a fin de cuentas de manera tan disímil: igual que el cerebro rellena el punto ciego del ojo, permitiéndole ver donde de hecho no ve, el lector rellena el punto ciego de la novela, permitiéndole conocer lo que de hecho no conoce, llegar hasta donde, por sí sola, nunca llegaría la novela”.
La ironía esencial del punto ciego es que no resta, sino que suma. Cita a Thomas Mann quien observó que “la ironía no consiste en decir «ni esto ni aquello», sino «esto y aquello» a la vez”. [Ojo: “a la vez”].
La literatura es comprometida. No es adorno, ni entretenimiento, es acción: Sartre. Mira la realidad física, moral, política con todos sus perfiles, en toda su maravillosa plenitud y todo su espanto.
Nombrar es desenmascarar: Simone de Beauvoir. Y desenmascarar es cambiar.
ETIQUETAS. ENSAYO.
Terra Alta (2019). Independencia (2021). El Castillo de Barbazul (2022)
En Terra Alta e Independencia, Melchor Marín, es un policía. Mosso d’Esquadra transferido de Barcelona a Terra Alta en el sur de Cataluña, tras los atentados islamistas que lo pusieron en peligro, y luego de Terra Alta a Barcelona para incorporarse a La Unidad Central de Secuestros y Extorsiones. En El castillo de Barbazul se ha jubilado y es el bibliotecario de Terra Alta.
En Terra Alta se narra la investigación del brutal asesinato del hombre más rico de la región y de su esposa. En Independencia se narra la investigación de la o las personas que están extorsionando a la alcaldesa de Barcelona por un video sexual de su juventud. En El castillo de Barbazul venga el secuestro de su Cosette en Marsella.
Las dos primeras novelas narran la historia de Melchor, en un contexto definido por las circunstancias del “Procés” independentista de la región de Cataluña que se dio en 2017, y que el autor ubica sus novelas en un futuro cercano, los años 2021 y 2025 respectivamente.
Sobre estas dos novelas Javier Cercas ha dicho que ambas giran sobre un gran tema: la justicia y la venganza. Que Terra Alta refiere a Los miserables de Víctor Hugo y que Independencia tiene un rasgo de Cervantes cuando a Melchor le platican de un tal Javier
En la entrevista abajo citada y en relación con estas dos novelas, Cercas habla de las ideas de independencia y nacionalismo, declarándose “dependentista”. Dice que para combatir el mal hay que entenderlo, y que para eso está la literatura y el cine, para que desde la ficción nos protejan. Que quien afirme que existen géneros mayores y menores, es porque no sabe qué es literatura, y que sólo hay dos tipos de novelas, las buenas y las malas. Hace suya la afirmación de Borges de que lo que le gusta de la novela policial es su humildad. “Frente a tanta literatura pomposa con pretensiones, la humildad aparente de la literatura policial es maravillosa… Borges, que es casi tan importante como Cervantes, dijo que todas las novelas son novelas policíacas. Todas mis novelas lo son, siempre lo han sido. En todas mis novelas hay un enigma y alguien que quiere descifrarlo”.
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*Patricio Zunini. (11 de abril de 2021). Javier Cercas: “El independentismo catalán no es un movimiento progresista, es profundamente reaccionario y antidemocrático”. 24 de abril de 2021, de INFOBAE Sitio web: https://www.infobae.com/cultura/2021/04/11/javier-cercas-frente-a-tanta-literatura-pomposa-con-pretensiones-la-humildad-aparente-del-policial-es-maravillosa/
ETIQUETAS: POLICIACO. POLÍTICO. TERRORISMO.
Javier Cercas (Ibahernando, Cáceres, España,1962)
Javier Cercas. Soldados de Salamina. España: Literatura Random House. 2015. 207p. Kindle.
Javier Ceras. Anatomía de un instante. España: Random House. 2012. 522p. Kindle
Javier Cercas. Punto Ciego. España: Random House. 2016. 146p. Kindle
Javier Cercas. Terra Alta. Barcelona: Grupo Planeta. 2019. 384 págs. Edición de Kindle.
Javier Cercas. Independencia. Barcelona: Grupo Planeta. 2021. 342 págs. Edición de Kindle.
Javier Cercas. El castillo de Barbazul. Barcelona: Tusquets Editores. 2022. 400 págs.




