Kolbjørn Kristiansen (K2) y  Patricia Louise Borchmann

Las novelas de Lahlum combinan intriga clásica, reconstrucción histórica y un refinado juego lógico que recuerda la tradición de Agatha Christie y los enigmas de la edad de oro de la novela detectivesca. El trasfondo político funciona como un marco interpretativo que permite examinar moralmente una etapa de la historia de Noruega y, al mismo tiempo, construir con solidez la personalidad de los personajes.

Las novelas Moscas (2010) y Satélites (2011) inauguran la serie policiaca de seis del escritor e historiador noruego Hans Olav Lahlum (1973), protagonizadas por el inspector Kolbjørn Kristiansen, conocido como K2, de la comisaría de Møllergata en Oslo, y por la brillante Patricia Louise Borchmann.

Las historias están ambientadas principalmente en Oslo entre fines de los años sesenta y principios de los setenta. Su trasfondo se remonta a episodios decisivos de la historia noruega: la resistencia contra la ocupación nazi durante la Segunda Guerra Mundial. Ese pasado, aparentemente enterrado, reaparece décadas después para desencadenar nuevos crímenes. La dinámica central es el diálogo deductivo entre el inspector K2 y Patricia Borchmann, una joven brillante con discapacidad física que actúa como mente analítica desde su apartamento.

Ambas novelas están construidas como variaciones del clásico misterio de “habitación cerrada”, en el que un asesinato parece haberse cometido sin que el culpable pudiera entrar o salir del lugar. El propio texto lo recuerda con una cita de Sherlock Holmes: “Cuando se elimina lo imposible, lo que queda, por improbable que parezca, debe ser la verdad”.

El narrador es el propio K2, un inspector metódico y reflexivo que encuentra una aliada inesperada en Patricia Borchmann, una joven de dieciocho años, extraordinariamente inteligente, políglota y apasionada de los enigmas criminales. Patricia quedó paralizada de la cintura hacia abajo tras un accidente automovilístico en el que murió su madre, pero su mente analítica se convierte en un instrumento decisivo para resolver los casos.

En Moscas convergen las historias de ocho personajes cuando uno de ellos, Harald Olesen, es asesinado. Olesen era considerado un héroe nacional de la Resistencia durante la Segunda Guerra Mundial.

En Satélites convergen las historias de once personajes cuando uno de ellos, Magdalon Schjelderup, es asesinado. También había tenido un papel relevante en la Resistencia durante la guerra.

Moscas (2010)

“—En resumen: creo que no estamos buscando a una persona que actúe de forma normal. Creo que estamos tras la pista de una mosca humana”.

El 4 de abril de 1968, el mismo día del asesinato de Martin Luther King, ocurre otro crimen que pasará inadvertido para la historia mundial, pero no para quienes lo vivieron.

En un apartamento de Torshov, en Oslo, el héroe de la resistencia Harald Olesen aparece muerto con un disparo en el pecho. Los vecinos escucharon el tiro y subieron inmediatamente al departamento. La puerta estaba cerrada con llave desde dentro. Cuando finalmente logran abrirla, encuentran el cadáver, pero ni rastro del asesino ni del arma homicida.

Los habitantes del edificio —ocho en total— se convierten en piezas de un rompecabezas: la esposa del conserje Randi Hansen;el estadounidense Darrel Williams; la joven Sara Sundqvist; el matrimonio Kristian y Karen Lund; el taxista Konrad Jensen; y Andreas Gullestad, confinado a una silla de ruedas.

El caso parece imposible. Falta el móvil, el arma y el sospechoso, pero sobre todo la explicación de cómo pudo escapar el asesino.

“ Teníamos un cadáver, un escenario del crimen y un asesinato indiscutible. Pero no solo nos faltaban un móvil, un arma homicida y un sospechoso, sino que también teníamos pendiente comprender cómo había conseguido escaparse el asesino…”

Resultaba extraño que alguien, el mismo día del asesinato, decidiera tirar un impermeable casi nuevo. También se sabía que Harald Olesen padecía un cáncer terminal, que sus dos sobrinos esperaban una sustanciosa herencia y que estaba escribiendo su autobiografía.

En el curso de la investigación surge una idea inquietante que dará título a la novela: la existencia de “moscas humanas”, personas incapaces de escapar de un trauma del pasado y condenadas a girar eternamente alrededor de él.

Ragnar Borchmann, un prestigiado profesor de economía y uno de los hombres más ricos de Oslo, invita al inspector a su casa porque, le dice, tiene algunos datos que pudieran ayudar en la investigación.

“—Ya sé que esto no es ni ortodoxo ni lo más correcto, pero con quien tienes que hablar de todo esto no es conmigo, sino con Patricia”.

Patricia era su hija, quien había sufrido un terrible accidente automovilístico en el que su madre perdió la vida y en el que ella quedó paralizada de la cintura hacia abajo.

“..mi hija de dieciocho años. No solo lee el doble de rápido que yo, tanto en noruego como en inglés, alemán y francés, sino que además supera en velocidad y calidad mis comentarios acerca de la lectura que nos ocupe. —En los últimos años, nada le ha interesado más a Patricia que los asesinatos misteriosos sin resolver. Ha leído decenas de libros de historia criminal y al menos cien novelas policiacas. Más de una vez ha conseguido resolver grandes casos solo con la información que dan los medios. El asesinato de Krebs’ Gate le interesa de una manera muy especial, en parte porque Harald Olesen era un conocido de la familia, y en parte por las extrañas circunstancias que rodean el caso. Tiene preguntas y comentarios que yo no puedo responder, e incluso una solución bastante verosímil que explica cómo se las arregló el asesino para huir del apartamento…”

“…Hay muchas personas que alguna que otra vez han vivido algún trance tan complicado y doloroso que nunca lo han superado. Se convierten en moscas humanas y se pasan el resto de su existencia volando en círculos alrededor de lo sucedido. Como las moscas que sobrevuelan un montón de basura, para que me entiendas. Creo que el propio Harald Olesen, debajo del traje y detrás de la máscara, era una mosca humana. Y albergo algo más que una mera sospecha de que quien lo asesinó también lo es”.

Satélites (2011)

El domingo 11 de mayo de 1969, el magnate multimillonario Magdalon Schjelderup murió envenenado frente a sus diez invitados a cenar: su hijo mayor Fredrik; su segunda exesposa Ingrid y su hijo Leonard; su esposa actual Sandra y su hija María Irene Schjelderup de 18 años; su hermana Magdalena Schjelderup; su secretaria la joven Synnøve Jensen; el gerente de la empresa Hans Herlofsen; Petter Johannes Wendelboe y su esposa Else.

Desde la primera vez que el inspector los interroga, salió a relucir un episodio del 8 de mayo de 1945, el mismo Día de la Liberación. Desde esa época era la relación del Magdalon con Herlofsen y los Wendelboe. Todos habían tenido un papel relevante en la Resistencia a los nazis.

Kolbjørn Kristiansen vuelve a buscar la ayuda de la joven Patricia Borchmann. Juntos comienzan a resolver uno a uno los enigmas:

-el papel del anfitrión: su envenenamiento resulta meticulosamente calculado: Schjelderup, gravemente alérgico a los frutos secos, había ingerido una sustancia mezclada en su plato;

-el papel de los invitados no familiares en la Resistencia;

-el hecho de que Magdalena, la hermana de Magdalon, hubiera colaborado con el partido colaboracionista Nasjonal Samling;

-la reciente modificación del testamento de Schjelderup;

-la compra de perros guardianes pocos días antes de su muerte;

-el hecho de que la secretaria Synnøve Jensen tuviera una habitación en la mansión y estuviera embarazada de su jefe;

– a misteriosa desaparición de una pistola vinculada a un asesinato ocurrido en 1945.

Kolbjorn y Patricia reconstruyen las actividades de Magdalon Schjelderup como miembro de la Resistencia, político y hombre de negocios. Sabían que iba a ocurrir otro asesinato, pero no dos. Sabían que había un asesino, pero no dos.

Si en la primera novela aparecían las “moscas humanas”, aquí surge una nueva metáfora: las “personas satélite”, individuos que durante años orbitan alrededor de una figura poderosa.

Cuando uno de esos satélites abandona su órbita, la colisión resulta inevitable.

—Este fenómeno está especialmente extendido entre las clases adineradas, como en el caso que nos ocupa. Muchas personas fuertes y poderosas consiguen, de manera consciente o inconsciente, que otros orbiten a su alrededor como si fueran satélites. No me cabe duda de que Magdalon Schjelderup tenía esa capacidad y no parecía molestarle. Como consecuencia, los diez invitados giraron en órbitas distintas y paralelas a su alrededor durante años. Ahora parece que uno de los satélites se ha salido de su trayectoria habitual y ha colisionado contra el planeta alrededor del cual orbitaba, lo que ha creado una situación dramática e imprevisible”.

Serie K2 y Patricia Borchmann

  1. Menneskefluene (2010) – Moscas
  2. Satellittmenneskene (2011) – Satélites
  3. Katalysatormordet (2012) – El asesinato del catalizador
  4. Menneskeblod (2013) – Human Flames
  5. Svanemordet (2015) – El asesinato del cisne
  6. De fems tegn (2019)

Etiquetas: Policíaco. Trasfondo histórico. Habitación cerrada.

 

Hans Olav Lahlum. Mo i Rana, Noruega, 1973.

Hans Olav Lahlum. Moscas. España: RBA Libros / Main Market Ed, 403 págs. 2014. Edición de Kindle.

Hans Olav Lahlum. Satélites. Barcelona: RBA Libros y Publicaciones. 2022. 330p. K.