Adolf Verloc

The Secret Agent, El agente secreto, (1907) es una novela de espías, de anarquismo y terrorismo, escrita por Joseph Conrad, 1857-1924. Conrad había nacido en el seno de una familia polaca en la ciudad de Berdyczów que en ese momento era parte de Polonia y actualmente de Ucrania; pero se nacionalizó británico y escribió en inglés.  La novela parte de un hecho real: el 15 de febrero de 1894, un anarquista francés de nombre Martial Bourdin, hizo detonar una bomba en el Parque Greenwich, cerca del Observatorio del mismo nombre, y falleció treinta minutos después. Se considera este atentado como el primer acto terrorista en Inglaterra.

En la ficción de la novela, la acción se sucede en Londres, en 1886. En una casa modesta, en un barrio pobre, vive Adolf Verloc con su esposa Willie, su cuñado Steve y su suegra.  En la planta baja hay una especie de tienda de libros y revistas que atiende Steve, a quien Willie protege con un amor maternal por ser un joven muy sensible, con cierta discapacidad mental, en tanto Steve siente una gran veneración por su cuñado Verloc.

Para Verloc la tienda es una “pantalla” de sus actividades: once años de estar a sueldo de “la embajada” como “agente provocador”, vicepresidente de la asociación “Futuro del proletariado” (FP) que edita una especie de revista, y delegado del Comité Rojo Central.  Su interlocutor en “la embajada” (¿Rusia?) es el primer Ministro de la embajada, el señor Vladmir, quien motiva a Verloc a planear, organizar y perpetrar un ataque al observatorio de Greenwich.  Las conversaciones con los anarquistas Ossipon, Michaelis, Karl Yundt y “el Profesor”, quien fabrica bombas por encargo, transmiten el clima político-social del momento; las actividades de Verloc muestran la actividad de un espía motivado por sus ideales para convertirse en un terrorista.  Y la investigación del detective a cargo, el inspector jefe Heat, expone las motivaciones políticas, pues mientras él está seguro que atentado no había sido organizado por los terroristas, sino por fuerzas extranjeras, tiene que acatar las órdenes que va recibiendo de su superior, “el Comisario”, y el superior de éste, Sir Ethelred.

Ciento cincuenta páginas le bastaron a Joseph Conrad para narrar una trama, reflexionar sobre anarquismo, espionaje y terrorismo, exponer a diplomáticos y policías, ofrecer un retrato de la vida familiar de Verloc y hacer profundos retratos psicológicos de Verloc, de Willie, de Steve y de la suegra.  El final es dramático y triste, cuando Willie toma conciencia de las actividades de su esposo y de cómo había estado utilizando a su queridísimo Steve.

La revista “The Economist”, en su edición del 4 de noviembre de 2017, presenta una reseña del libro The Dawn Watch: Joseph Conrad in a Global World, de la autora Maya Jasanof. El titulo de la reseña es “Restless soul. The first novelist of globalisation” e inicia con la siguiente afirmación: “Joseph Conrad was a phenomenon“. Sobre el libro que se reseña aquí, la autora escribe: “…Russian revolutionaries and militant Irish nationalists inspired “The Secret Agent”, set in a grimy, Dickensian London, an ironic treatment of plotting and terrorism and a bomb that goes off at the wrong moment, killing an innocent simpleton.” https://www.economist.com/news/books-and-arts/21730850-raised-speaking-polish-and-french-joseph-conrad-didnt-learn-english-until-he-was-21

Joseph Conrad, Polonia-Inglaterra. 1857-1924

Joseph Conrad. The Secret Agent. UK: Penguin. 2000. 140 págs.