Jenna Williams

“kwangmyongsong” “Bright star,” “brilliant star,” or “guiding star,” a name sometimes given to Kim Jong-il, and the name of North Korea’s space satellite program.

Corea del Norte es la protagonista de Star of the North (2018) de D.B. John (Inglaterra).

El contexto de esta novela de espías y policíaca es el país de Corea del Norte, entre los años 2010 y 2011, durante el gobierno de Kim Jong-il.  Hijo de Kim Il-sung líder absoluto desde que en el año de 1948 fue proclamada la República Popular Democrática de Corea. Y padre del actual dirigente Kim Jong-un. Los tres tiranos de un país donde la lealtad al líder máximo, “la estrella que guía”, es la única regla de supervivencia.

Por las descripciones del autor, del que sólo sabemos que nació en Gales, se percibe la vida en un país está cerrado al mundo.

La trama se urde alrededor de tres personajes, Jenna Williams, Mrs. Moon y Cho Sang.

En Washington, Jenna (Jee – min) Williams acepta ser reclutada por la CIA y entrenada en las técnicas de las actividades de inteligencia y espionaje. Jenna es una joven doctora de la Escuela de Servicio Exterior de la universidad de Georgetown.  De padre afroamericano y madre coreana es especialista en el tema norcoreano. En junio de 1998 su hermana gemela Soo – min había desparecido en una isla de Corea del Sur. Jenna sospecha que fue secuestrada por los norcoreanos. *

En la provincia de Ryanggan en el norte de Corea del Norte, cerca de la frontera con China, ajumma, la señora Moon, recoge un globo* mientras buscaba hongos para comer.  Adentro del globo había galletas de malvavisco de chocolate. Con el intercambio y venta de ellos, la señora Moon logra tener un puesto de comida en la populosa estación del tren de Hyesan, donde además de comida se pueden conseguir cigarros chinos, biblias cristianas y metanfetaminas de cristal*.

En Pyongyang, la capital de Corea del Norte, el teniente coronel Cho Sang, que a sus treinta y tres años ya era un alto oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores, es promovido y comisionado para encabezar una misión diplomática a la ciudad de Nueva York. A pesar de su triunfo y de ser recibido a su regreso como héroe, Cho Sang se verá destituido y enviado a un campo de concentración*. Su pecado era ser nieto de un espía en un país con un sistema de castas único*. “Corea del Norte, divide a la población en tres clases: leales, vacilantes u hostiles, según las acciones de los antepasados del padre, antes, durante y después de la fundación del estado en 1948”.

Al final de la novela, 19 de diciembre de 2011, el gobierno de Corea del Norte anunció que su querido líder, Kim Jong-il había fallecido de un ataque al corazón mientras viajaba en su tren “Estrella del norte”. Jenna había sido llevada por la fuerza. Kim Jong-il, minutos antes de morir, le dice que sabía que había escrito un informe secreto para la CIA en el que sugería un cambio radical en la política americana sobre Corea del Norte.  Que recomendaba poner fin a las sanciones, embargos, restricciones a los viajes, a la banca y al comercio. Era una propuesta atrevida, audaz que debía ser modificada. Le pidió que cambiara su experta opinión para que todas las sanciones y embargos contra Corea del Norte, permanecieran vigentes a perpetuidad.

La novela recrea la vida de sus personajes en Pyongyang y en la provincia. Los chima jeogori, prenda superior y faldas largas coloridos que visten las mujeres en las cenas familiares en Pyongyang, o en las recepciones oficiales y en los desfiles militares, contrastan con la pobreza de los que viven en provincia. Un país en el que todos sus ciudadanos están sujetos a la vigilancia total por el “Bowibu”, la temible policía secreta y cualquier sospecha es suficiente para ser enviados a vivir los horrores de los campos de concentración, o de los campos de “reeducación a través del trabajo”, o de los campos totalmente controlados para prisioneros políticos. En uno de éstos, el Campo 22, se experimentan con seres humanos.  El autor alude al programa de cohetes y misiles. Al “programa de secuestro” para concebir niños racialmente mixtos que educados y adoctrinados se convirtieran en espías. Y el papel de los diplomáticos – gánsteres coreanos y de sus embajadas transportando bingdu**, y lavando dinero.

El autor documenta las fuentes consultadas, enlistadas y comentadas por el autor en un capítulo final.

Pero sobre todo lo anterior, la deificación del gobernante:

He remembered singing “We Are Happy” from the heart. The first words he had learned to write were “Thank you, Great Leader Kim Il-sung, for my food.” He had bowed to the great man’s portrait almost before he could walk. He had grown up in the sunlight of that smile. And as deep as his love was for the Leader, so, too, was his hatred for his country’s mortal enemy: America. The teachers had seen to that.

*“D.B. John. (April 2018). 5 things you didn’t know about the world’s most secretive state. Consultado Julio 2018, de Penguin Books Sitio web: https://www.penguin.co.uk/articles/2018/04/facts-about-north-kore

**Connor Simpson. (August 2013). North Korea Has a Serious Crystal Meth Problem. Consultado Julio 2022, de The Atlantic Sitio web: https://www.theatlantic.com/international/archive/2013/08/north-korea-has-serious-cystal-meth-problem/311981/

D.B. John. Reino Unido.

D.B. John. Star of the North: A Novel. New York: Crown/Archetype. 2018. 416 pages. Edición de Kindle.