El sábado 23 de septiembre de 1989 desapareció Silva Vela. Tenía casi dieciocho años. Ella y su hermano gemelo, Mate, eran hijos de Jakov, de cuarenta y dos años —contable en una fábrica que quebró en 1990—, y de Vesna, de treinta y ocho, maestra de geografía en la escuela primaria de Misto. Hasta ese día, la familia Vela había sido feliz.
La trama de Red Water (2017) se desarrolla principalmente en Misto, un pequeño pueblo costero cercano a Split, la segunda ciudad más importante de Croacia después de Zagreb, la capital. La novela abarca varias décadas: desde 1989, año de la desaparición, hasta 2016, cuando finalmente se esclarece el caso. Años decisivos en la conformación de Croacia como nación.
Cada capítulo se narra desde la perspectiva de los distintos protagonistas, mostrando la manera en que enfrentan el dolor por la desaparición y las acciones —o renuncias— que emprenden para localizar a Silva. Jurica Pavičić (Croacia, 1965) construye personajes entrañables, con fortalezas y debilidades, mujeres y hombres que viven en un mundo de incertidumbre, guerra y transformación:
Los padres Jakov y Vesna Vela.
Silva, la hermana desaparecida y su hermano gemelo Mate.
El inspector Gorki Šain. El policía encargado de llevar la investigación de la desaparición de Silva. Era inspector del departamento de crímenes violentos, tenía veintiséis años. Recordaba ese día de septiembre de 1989, el último otoño del régimen comunista. “Had he found the missing girl, things might have been different”.
Al momento de su desaparición Silva salía con dos jóvenes de Misto. Adrijan Lekaj, el hijo del panadero albanés. Y Brane Rokov, hijo de Uršula y Tonko Rokov. Adrijan Lekaj se hizo marinero. Brane Rokov fue convertido en un héroe de guerra al morir al pisar una mina en 1995.
En Red Water, Jurica Pavičić ofrece una poderosa descripción del periodo de guerra y posguerra que transformó a Croacia en una nación independiente. Sin embargo, la novela no reconstruye la historia de manera directa: el conflicto funciona como un telón de fondo omnipresente. “There was a war on, the roads were blocked, part of the country was occupied, the phone lines were down, and to travel abroad you needed permission from the crisis headquarters”.
El clima de guerra (violencia, fractura social y silencio) potencia el drama de la desaparición, de la incertidumbre. La terrible incertidumbre que corroe de forma lenta, persistente y progresiva, que no desaparece…
℘
Un poco de Historia: Desde finales de la Edad Media, el territorio de la actual Croacia fue escenario de continuos enfrentamientos con el Imperio otomano. A partir de la segunda mitad del siglo XIX, quedó integrada en el Imperio austrohúngaro, una estructura política multinacional que influyó profundamente en su vida administrativa y cultural. En 1918, tras el final de la Primera Guerra Mundial, Croacia pasó a formar parte del Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos, que en 1929 adoptaría oficialmente el nombre de Yugoslavia. Después de la Segunda Guerra Mundial, entre 1945 y 1991, Croacia fue una de las repúblicas constituyentes de la Yugoslavia socialista. En 1991, en el contexto del colapso yugoslavo, Croacia proclamó su independencia. En total, el país formó parte de Yugoslavia durante aproximadamente setenta y tres años (1918–1991). A ello siguieron seis años de guerras: una librada en su propio territorio y otra en la vecina Bosnia y Herzegovina.
ETIQUETAS: INCERTIDUMBRE. DESAPARICIÓN. GUERRA.
Jurica Pavičić (Split, Croacia, 1965).
Jurica Pavičić. Red Water. Trad. Matt Robinson. United Kingdom: Bitter Lemon Presss. 2025. 303p. K.