Lew Archer

The Galton Case (1959) es la octava de las 18 novelas publicadas entre 1949 y 1976, protagonizadas por el detective privadoLew Archer.

Ross Macdonald (seudónimo de Kenneth Millar, California, EEUU, 1915-1983), reinterpreta el género hardboiled con un detective más humano y metódico, que privilegia la investigación retrospectiva. En este thriller  el autor estructura su trama “hacia atrás”, este es el verdadero motor de la trama, destapar los secretos del pasado.

 

La novela está narrada en primera persona por Lew Archer. Alterna entre un presente y un pretérito, a veces en la misma oración.

Gordon Sable, un prestigioso abogado de Los Ángeles, contrata a Lew Archer en nombre de la adinerada señora Galton. Su objetivo es localizar a su hijo Anthony, quien desapareció en 1936 tras huir con una mujer embarazada, joyas y una fortuna.

En casa de la señora Galton el detective conoce al doctor Howell y a la hija de éste Shila. La acompañante de la señora Le muestra una revista que ella había recibido después de su partida, “Chisel”, donde había publicado un poema titulado “Luna”, bajo el nombre de John Brown.

La búsqueda toma un rumbo complejo y turbio: el mayordomo del abogado es asesinado, su esposa, mucho más joven que él sufre de ataques nerviosos, el muerto se llamaba y Peter Culligan, había estado en la cárcel y tenía consigo la carta de su exesposa.

I HATE coincidences“. A bordo del avión a San Francisco, Lew Archer hojea la revista que le había dado Cassie Hildreth. El editor de la revista Chisel era un tal Chad Bolling. El poema publicado se titulaba “Luna”. En la carta que encontró en la habitación de Culligan, su exesposa había escrito “Remember L. Bay“. Luna Bay era un pequeño pueblo en la costa sur de San Francisco.

Archer descubre los restos decapitados de Anthony Galton en Luna Bay. Tras seguir un rastro de pistas por California y Michigan, localiza a un joven (conocido como John Brown) que guarda un parecido asombroso con el desaparecido y que es rápidamente acogido por la abuela como el legítimo heredero.

Sin embargo, tras violentos ataques, identidades falsas y conexiones con el crimen organizado, Archer destapa una intrincada conspiración: el presunto heredero parecía ser en realidad un impostor llamado Theodore Fredericks. En un giro brillante de la trama, es el propio presunto heredero quien termina por desencadenar la resolución final del caso.

ETIQUETAS: DETECTIVE PRIVADO

Ross Macdonald (seudónimo de Kenneth Millar, California, EEUU, 1915-1983)

Ross Macdonald. The Galton Case. New York: First Vintage Crime/Black Lizard Edition. 1996. 249p. K.