Roberto Bolaño. Santiago de Chile 1953 – Barcelona – 2003. Poeta, ensayista, novelista. Sin duda, uno de los grandes escritores en lengua castellana.

Roberto Bolaño es el gran fabulador de nuestra generación, escritor erudito, fantástico contador de historias. Sus narradores son omnipresentes, saben todo de los personajes, lo que piensan, lo que pensaban, lo que tal vez pensarían, y lo que no pensaron. Y también lo que sucedió, lo que pudo haber sucedido y lo que no sucedió.

Las historias de Bolaño son abiertas, plantean enigmas, muchos enigmas, hay misterio y suspenso, trascienden cualquier clasificación y pensar en ellas como thrillers es tan sólo una de sus múltiples posibilidades. Sus historias hablan de la vida y de la literatura, o tal vez, o mejor, de las dos, o a lo mejor solamente hablan de la vida porque la vida es literatura y hablan de la literatura que se construye de la vida, real o imaginada.

Los límites de las historias de Bolaño son difusos entre la realidad y la invención, pueden ser reales o inventadas, o mejor ambas; puede ser una historia y al mismo tiempo muchas historias que se contienen, o se incluyen, o mejor se reúnen, en esa historia principal, la de la literatura y cada uno de los personajes tiene una historia, que puede quedar abierta a nuestra interpretación.

Las historias de Bolaño son excesivas porque hace referencia a un legado literario universal, pero en contextos históricos recreados (y siempre caminados).  Se construyen con el conocimiento y con el enigma, y se expresan con todas las acepciones que una palabra puede transmitir.

Nada existe si no tiene nombre, sin una palabra que lo designe, por eso en Bolaño la palabra es el todo.

El narrador omnipresente de 2666 dice “Para ella [Liz Norton] la lectura estaba directamente relacionada con el placer y no directamente con el conocimiento o con los enigmas o con las construcciones y laberintos verbales, como creían Morini, Espinoza y Pelletier”(pág. 20).

Los detectives salvajes

Los detectives salvajes (1998) del escritor chileno Roberto Bolaño ha sido profusamente reseñada, premiada, traducida y publicada. Es la novela de la generación de los jóvenes de los años setenta. Jóvenes que literal y simbólicamente deambulamos por las ciudades, en México y en el mundo, sin distinguir entre el azoro y el escepticismo.

Los detectives salvajes se va resolviendo con los testimonios de cincuenta y dos voces, cincuenta y dos historias (acaso una de ellas pudo ser mi voz).  Los testimonios hablan del chileno Arturo Belano y del mexicano Ulises Lima, los poetas fundadores del movimiento poético que en la ficción se llamó “realismo visceral”.  Movimiento que en la realidad de los setenta se llamó “infrarrealismo” y que agrupó en torno al poeta chileno Roberto Bolaño (1953-2003) y al poeta Mario Santiago Papasquino (1953-1998), a un grupo de poetas deambulando (que acaso, también, pude haber sido yo).

“Mexicanos perdidos en México”, narrada por el joven poeta Juan García Madero, se desarrolla en las calles, en la casa de las hermanas Font de la colonia Nápoles, en los cafés y fondas de la zona centro de la ciudad de México en el año de 1975.

“Los detectives salvajes” es narrada por muchas voces desde ciudades de Francia, España, Israel, California en los Estados Unidos, Austria, África, Nicaragua, entre los años 1976 y 1996.

En la tercera parte y última parte, “Los desiertos de Sonora”, se regresa a la narración de Juan García Madero de cuando, el primero de enero de 1976, huyendo de un proxeneta, Lupe, Arturo, Ulises y él, salieron a Sonora en búsqueda de la poetisa Cesárea Tinajero, la primera realista visceral y el enigma en torno al cual gira esta novela desde que Amadeo Salvatierra, el último poeta estridentista,  les enseñó su único poema a Arturo Belano y a Ulises Lima.

La poesía, los poetas y poetisas y los aspirantes a escribir poesía son el leitmotiv de muchas historias, contadas por otros tantos personajes en países y paisajes diferentes, a través de las cuales se reflexiona sobre el arte, la crítica, la poética, la literatura, o sea, la vida.

Los detectives salvajes es contada por mil voces, que recorren a pie las ciudades del mundo.

Roberto Bolaño. Los detectives salvajes. México: Alfaguara. 2016. 680  páginas. Kindle Edition.

 

Estrella distante.

“¿Qué estrella cae sin que nadie la mire?”, William Faulkner

Estrella distante (1966) es la quinta novela de Roberto Bolaño. Es una novela de enigmas, de crímenes y detectives, e histórica, cuyos personajes son poetas.

La trama inicia en 1971 o 1972, durante la corta presidencia de Salvador Allende; los incidentes y el clímax se suceden durante los primeros años de la dictadura de Pinochet; concluye en los ochenta. El contexto es Concepción, un suburbio de Santiago de Chile; diferentes ciudades europeas; y finaliza en una playa de Cataluña.

El protagonista es Carlos Weider, poeta, piloto aviador militar y asesino, el narrador es Arturo Belano (Los detectives Salvajes), el alter ego de Bolaño, el que informa es Bibiano O´Ryan, jóvenes poetas que se conocen en el taller de poesía de Juan Stein,  “siempre discutiendo de poesía, aunque el cielo se cayera a pedazos”. 

El narrador nos cuenta que estaba en el patio la prisión de La Peña después del golpe militar de Augusto Pinochet, cuando en el cielo apareció un avión que con humo escribió un poema sobre las nubes. “no me pareció extraño, la locura no era la excepción en esos días”. El piloto era Carlos Weider, quien cobró fama dando exhibiciones de escritura aérea.

De regreso a Santiago y hospedado en el departamento de un amigo, Carlos Weider organiza una fiesta e invita a los asistentes a pasar a su recámara.  En todas las paredes de su habitación había colocado fotografías de las ejecuciones que había llevado a cabo, entre ellas la de las hermanas Garmendía, jóvenes que había conocido en el taller de poesía.  Hay un juicio y el exilio.

El narrador sigue la pista de Carlos Weider gracias a las noticias que le hace llegar Bibiano O’Ryan.  Veinte años después llega al piso del narrador en Barcelona el ex-policia Abel Romero. Le ofrece dinero para que lo acompañe a la costa de Cataluña, necesitaba que alguien confirmara la identidad de un hombre que pudiera ser Carlos Weider.

“No parecía un poeta, no parecía un ex oficial de la Fuerza Aérea chilena, no parecía un asesino de leyenda, no parecía el tipo que había volado a la Antártica para escribir un poema en el aire…”

Roberto Bolaño. Santiago de Chile 1953 – Barcelona – 2003.

Roberto Bolaño. Estrella distante. España: Alfguara. 2016.160 págs.

 

Los detectives salvajes

Los detectives salvajes (1998) del escritor chileno Roberto Bolaño ha sido profusamente reseñada, premiada, traducida y publicada. Es la novela de la generación de los jóvenes de los años setenta.  Jóvenes que literal y simbólicamente deambulamos en esos años por las ciudades, en México y en el mundo, sin distinguir entre el azoro y el escepticismo.

Los detectives salvajes no es un thriller aunque hay suspenso, está plagada de enigmas (y algún crimen) que se resuelven con los testimonios de cincuenta y dos voces, cincuenta y dos historias (acaso una de ellas pudo ser mi voz, mi historia).  Los testimonios también van perfilando las personalidades del chileno Arturo Belano y del mexicano Ulises Lima, los poetas fundadores del movimiento poético que en la ficción de esta novela se llama “realismo visceral”.  Y que en la realidad de los setenta se llamó “infrarrealismo”, movimiento que agrupó en torno al poeta chileno Roberto Bolaño (1953-2003) y al poeta Mario Santiago Papasquino (1953-1998), a un grupo de poetas deambulando por el mundo.

“Mexicanos perdidos en México” se desarrolla en las calles, en la casa de las hermanas Font de la colonia Nápoles, en los cafés y fondas de la zona centro de la ciudad de México en el año de 1975, según lo cuenta el joven Juan García Madero,

“Los detectives salvajes” se desarrolla entre 1976 y 1996 en ciudades de Francia, España, Israel, California en los Estados Unidos, Austria, África, Nicaragua.

En la tercera parte y última parte, “Los desiertos de Sonora”, Bolaño cierra dramáticamente el ciclo de dos décadas (y casi setecientas páginas) regresando al primero de enero de 1976 cuando, según lo cuenta Juan García Madero en su diario, Arturo, Ulises, Lupe y él salieron de la ciudad de México huyendo del proxeneta de Lupe hacia Sonora, en búsqueda de la poeta Cesárea Tinajero, la primera realista visceral.  Y así, magistralmente, se resuelven los enigmas.

La poesía, los y las poetas, y los aspirantes a escribir poesía es el leitmotiv de esta novela de muchas historias, contadas por otros tantos personajes, en países y paisajes diferentes, a través de las cuales se reflexiona sobre el arte, la crítica, la poética, la literatura, o sea, la vida misma. Para mí, Los detectives salvajes es mi novela como lo es de la generación que fuimos los jóvenes de los años setenta.

Roberto Bolaño. Los detectives salvajes. México: Alfaguara. 2016. 680  páginas. Kindle Edition.