Mari Jungstedt. “El último acto”.

Mari Jungstedt. “El último acto”.

 

Anders Knutas

Erika Malm, periodista y redactora del Kvällsbladet, uno de los periódicos más importantes de Suecia, fue asesinada una mañana en su habitación del hotel de Visby en el cual estaba hospedada. La tarde anterior había moderado un debate sobre xenofobia, que fue disuelto por la policía cuando un grupo de racistas del grupo “Nueva Suecia”, liderado por Richard Larsson, llegaron a protestar. Luego había asistido al teatro adaptado en las ruinas del monasterio de Roma, para presenciar una función de Noche de Reyes de Shakespeare. Los forenses descubrirían que durante esa noche Erika había estado acompañada en la habitación del hotel. Y que su esposo Ola Malm, de origen etíope, estaba en Estocolmo.

Por sus construcciones medievales como la muralla y el monasterio cisterciense del siglo XII, la ciudad de Visby, en la isla de Gotland, al sudeste de Suecia, fue designada Patrimonio de la Humanidad.  Durante el mes de julio se llevan a cabo las jornadas de Almedal, que atraen a miles de visitantes por sus diversos seminarios y eventos culturales y artísticos, los cuales son cubiertos por cientos de periodistas.

En  El último acto (2012), de Mari Jungstedt (Suecia, 1963 ) se leen dos historias. La investigación del asesinato de la periodista, a cargo del comisario Anders Knutas y de su colega Karin Jacobsson, del Departamento de Homicidios de la Policía judicial de Visby. Y un diario que se empezó a escribir en el mes de agosto, “once meses antes” del primer asesinato.

La narración en tercera persona  por una parte, y las conmovedoras y muy obsesivas confesiones que se van intercalando, escritas en el diario de una mujer casada, enamorada de uno de los jóvenes actores, van mostrando, el ambiente de fiesta en la isla de Gotland, donde parece, todos se conocen.  La lectura ofrece interesantes descripciones del comportamiento de un “don juan”; las complejas relaciones de pareja de Anders y la del reportero de televisión Johan Berg con su esposa Emma; se describe un viaje a Canarias para detener a una asesina que permitió que Anders, por casualidad, viera una fotografía en una de las paredes de un restaurante de Canarias; y el otro asesinato, el de una joven actriz.

El último acto de Mari Jungstedt, es la undécima novela publicada de la saga con el comisario Anders Knutas.

Mari Jungstedt. Suecia. 1962

Mari Jungstedt. El último acto. Madrid: Maeva. 2012. 288 páginas. Kindle Edition.

 

Rodrigo Rey Rosa. “Fábula asiática”

Rodrigo Rey Rosa. “Fábula asiática”

¿No sería mejor retroceder, tecnológicamente, hasta el punto en que se encontraba la humanidad en la Edad Media, para recomenzar y tomar un camino menos violento? Yo iría más atrás —replicó el marroquí—. Habría que volver hasta la Edad de Piedra.

El Diccionario de la Real Academia Española define “fábula” como “Breve relato ficticio, en prosa o verso, con intención didáctica o crítica, frecuentemente manifestada en una moraleja final, y en el que pueden intervenir personas, animales y otros seres animados o inanimados”.

Fábula asiática (2016) de Rodrigo Rey Rosa (Guatemala, 1958) es un breve relato ficticio en prosa (208 páginas); alucinante e inverosímil; con una muy evidente intención crítica a la globalización, las armas y el dominio del internet.  Para Élmer Mendoza “Se trata de un thriller de alfilerazos donde los nombres van develando la trama más que los movimientos de los personajes”.*

El último domingo que pasó en Tánger, después de dar una plática sobre la nueva novela mexicana en el Salón del Libro, visitó el barrio de Suani, en la parte baja de Harún-er-Rashid. Iba en busca de un viejo amigo marroquí, artista y contador de cuentos, quien negaba conocer el año preciso de su nacimiento, alrededor de 1940, y a quien no había visto desde hacía casi tres décadas.

Rubirosa inicia su aventura en el alucinante Tánger cuando va a visitar a su viejo amigo Mohammed y cuándo éste le platica sobre su hijo Abdelkrim, un estudiante prodigio becado en Estados Unidos que soñaba ser astronauta y quien “está en problemas”.  Mohammed “…extrajo una bolsa de plástico negra, cuyo contenido — varios casetes de audio y una tarjeta de memoria — …  Cuando tengas tiempo , amigo , oye lo que cuento ahí… Tú puedes hacer libros. Escribe este, si quieres. ¿Es la historia de Abdelkrim? … Sí. Pero también es algo más. ¡Es muchas cosas más!…”

Al escuchar las tres historias que narra Mohammed en esos casetes, empieza una cuarta historia de Fábula asiática: la del escritor mexicano Rubirosa. Las otras son: la del joven marroquí tangerino Abdelkrim, “…Los americanos se llevaron a Abdelkrim a Massachusetts, no solo por el dinero. Él quería irse. Me lo dijo, por el nombre de Alá…”.  La del griego nazareno Xeno, estudiante del MIT en Boston.  Y la del guatemalteco Matías Pacal.  Cuatro historias que se van desplegando cómo ventanas paralelas y que el autor va situando en ciertos momentos del mundo que nos tocó vivir (…Fue por esos días cuando los americanos ahorcaron a Saddam Hussein…).

Durante un ciclo de conferencias sobre la futura colonización de los Puntos de Lagrange en la Universidad de la Singularidad en Silicon Valley, Xeno conoció a Abdelkrim, hijo de Mohammed Zrhouni, el marroquí. Aunque los orígenes de estas mentes singulares difícilmente podrían haber sido más distintos, los dos concordaban en muchas respuestas a algunos problemas inherentes a los viajes espaciales tripulados.

Luego, en el camino de Tassajara, en California, Abdelkrim y Xeno encontraron a Pacal, quien se estaba especializando en la observación de cuásares** y púlsares***.

“En lugar de escandalizarse por las ideas que los distinguían, el marroquí sunnita, el griego ortodoxo y el guatemalteco ateo habían tomado como punto de referencia el firmamento, en cuya relación podían parecer casi iguales.”

La tercera parte del libro formada por los capítulos “Infección”, “Sudario” y “Joyride”, es la más alucinante.  Una asociación ultra secreta, extremista  y “antiarmamentista” hace que Rubirosa se acerque a un espía norteamericano en Tánger, a quien le pide ayuda para traducir los textos de la memoria que Mohammed le había entregado. Luego sabrá y sabremos que cuando el espía insertó la memoria en su ordenador, infectó con un “very bad code”, el cual había sido diseñado en el MIT, las redes del internet. Rubirosa fue sacado inconsciente y amortajado de Tánger.  Despertó días más tarde en Estambul donde siguió la complicada y eficiente red de mensajes que fue recibiendo.  Viajó en ferri, entró a una de las mezquitas de Sinán en la orilla asiática de Turquía, regresó a Estambul, estuvo en la estación de tren, en el Hotel Mármara y en una recepción en el museo Özkaya.  La novela termina cuando los poderosos invitados presencian cómo Rubirosa y una bella mujer salían disparados al espacio, en un cohete a escala, con el objetivo de “neutralizar satélites”.

“Se daba cuenta de que lo habían utilizado. Por qué a mí? —dijo en voz baja.”

 

 

Rodrigo Rey Rosa. Guatemala. 1958.

Rodrigo Rey Rosa. Fábula asiática. España: Penguin Random House. Grupo Editorial España. 2016. 208 páginas. Edición de Kindle.

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*Élmer Mendoza. “Rodrigo Rey Rosa. México: El Universal. 21/11/2017http://www.eluniversal.com.mx/columna/elmer-mendoza/cultura/rodrigo-rey-rosa

DRAE:

** cuásar

Del ingl. quasar, y este acrón. de quasi-stellar 'cuasiestelar'.
  1. Astron. Cuerpo celeste de pequeño diámetro y gran luminosidad, que emitegrandes cantidades de radiación en todas las frecuencias y es el tipo de astromás alejado en el universo.
** *púlsar

Tb. pulsar.

Del ingl. pulsar, acrón. de pulsating star 'estrella pulsante'.
  1. m. Astron. Estrella de muy alta densidad formada exclusivamente porneutrones, que gira muy rápidamente y que emite a intervalos regulares y cortosradiaciones electromagnéticas muy intensas
Alicia Giménez Bartlett. “Mi querido asesino en serie”

Alicia Giménez Bartlett. “Mi querido asesino en serie”

 

Petra Delicado

El comisario Coronas del Cuerpo Nacional de Policía en Barcelona, ordena a la inspectora Petra Delicado y al subinspector Fermín Garzón, colaborar con el joven inspector Roberto Fraile de la Policía Autonómica de Cataluña, los Mossos d’esquadra, en la investigación de tres asesinatos idénticos: tres mujeres acuchilladas y con la cara destrozada, y con una nota de amor despechado sobre sus cuerpos.

Todo sea por atrapar a un asesino en serie ! ¿Ustedes saben la fama que eso nos proporcionará? Nos subirán de categoría, nos condecorarán, los periódicos hablarán de nosotros como de héroes. Seremos un ejemplo para las nuevas generaciones de agentes. Estoy por gritar: ¡Viva nuestro querido asesino en serie!

Petra Delicado, Fermín Garzón y Roberto Fraile investigan a las que serían las primeras tres víctimas, Paulina Armengol, cincuenta y cinco años, funcionaria, soltera, vivía sola. Aurora Retuerto, ecuatoriana, treinta y cinco años, especie de dama de compañía.  Berta Cantizano, enfermera, en sus cincuenta, sola. Descubren que las tres habían retirado cincuenta mil euros de sus cuentas bancarias y que con dicha cantidad pagaron la cuota de la agencia matrimonial Vida Futura.  Al ser interrogada la dueña de la agencia, Bárbara Mistral, no tiene más remedio que proporcionarles sus registros, los cuales mostraron que las tres habían tenido contacto con uno de los clientes varones de la agencia, Armando Torres Martínez, constructor, sesenta años, soltero, otro ser solitario.  En el curso de la investigación asesinan a otras dos mujeres, Belarmina Mendizábal, en sus cincuenta y Margarita Estévez Roldán, cincuenta años.  Petra Delicado duda de que una de ellas hubiera sido asesinada por el mismo homicida.

El buen humor de la narración de Mi querido asesino en serie y lo interesante de los procesos de investigación de la policía barcelonesa, en un ambiente de camaradería entre los tres investigadores durante las largas e intensas jornadas, hacen más evidente la vulnerabilidad que puede producir la soledad, tanto en mujeres como en hombres.

Mi querido asesino en serie de la escritora Alicia Giménez Bartlett (España, 1951),  es la onceava novela de la serie con Petra Delicado.

Alicia Giménez Bartlett. España. 1951.

Alicia Jiménez Bartlett. Mi querido asesino en serie (Serie Petra Delicado). Barcelona: Editorial Planeta. 2017. 391 págs. Kindle Edition.

Georges Simenon – Jules Maigret

Georges Simenon – Jules Maigret

Maigret

El gran Georges Simenon nació en Lieja, Bélgica, en 1903 y murió en Lausana, Suiza, en 1989. Vivió en Bélgica, París, Estados Unidos, Canadá, Costa Azul y Lausana; fue un gran viajero y su vida es tan interesante como la de sus personajes*.  Simenon publicó 192 novelas y otras treinta bajo 27 seudónimos; ha sido traducido a más de 50 lenguas con más de 550 millones de ejemplares vendidos hasta la fecha; además se han filmado varias series de televisión y muchas películas de cine basadas en sus novelas.

Lo que más le interesaba a Simenon eran sus personajes y el mundo en el que se movían. Sus historias, el crimen, la investigación y el culpable, son el complemento de la extraordinaria descripción de los ambientes y las personalidades que en un momento y lugar dado, se conjuntan y actúan según sus circunstancias, su naturaleza o carácter, o simplemente por el factor “suerte”. Es aquí, en la descripción de sus personajes, donde Simenon es grande.

Y el GRAN GRAN personaje de Simenon (aparte de él mismo) es su detective Jules Maigret, quien aparece por primera vez en 1929 en Pedro El Letón y por última vez en 1972, en Maigret y El Señor Charles.  Maigret es el protagonista de 75 novelas y 28 relatos cortos**.  Las series de televisión y las películas con Maigret son tan exitosas como sus libros, en especial la del actor francés Bruno Cramer como Maigret.

Maigret, más que resolver crímenes, resolvía personas.  En la mayoría de sus novelas el inspector Jules Maigret ya es un famoso inspector, jefe de la policía de homicidios de París con oficinas en el Quai des Orfèvres. Es alto, uno ochenta, de hombros anchos, siempre fumando su pipa, le gusta beber y acostumbra hacer varias paradas en bares durante sus pesquizas. Vive confortablmente en su piso de Boulevard Richard-Lenoir en París, con su esposa Madame Louise Maigret quien parece cuidarlo como si fuera un niño.  Nunca tuvieron hijos.

* Algunas referencias sobre Simenon:

**Seleccionar para ir al “Cuadro cronológico” de las novelas de Maigret.

Maigret se trompe, Maigret’s Mistake, El crimen del piso tercero. 1953

Una mañana de noviembre Maigret recibe una llamada del detective Dupeu, del distrito de los Ternes, quien era “tan ansioso de hacerlo todo bien, que se ponía enfermo de celo.. Hasta los objetos que le rodeaban tenían un aspecto melancólico y triste…Hay que añadir que tanto en verano como en invierno, estaba acatarrado”.  Le informa de un asesinato en la avenida Carnot, en el tercer piso.  La víctima es una joven llamada Louise Filon, había recibido un balazo la cabeza.  Antes de subir al tercer piso Maigret entra a la portería y le hace algunas preguntas a madame Cortera la portera.  En el departamento del tercer piso ve a la joven asesinada y se va a la cocina a hablar con la asistenta, madame Désiré Brault.

Louise Filon, Lulú, había dejado la prostitución, tenía 26 años, y un novio, Pierrot quien tocaba el saxofón en un bar. Dos años antes había estado muy enferma; después de que el célebre doctor Gouin la había operado ya no regresó a las calles porque el doctor la había instalado y la mantenía en el tercer piso del edificio de la Avenida Carnot; un piso arriba el doctor vivía con su esposa Germaine.

El doctor Gouin es uno de los personajes más interesantes de Simenon, tal vez, porque como él mismo, necesitaba el sexo como una forma imperiosa de desahogo; ambos tenía una gran opinión de sí mismos, el médico era tan extraordinario médico, como Simenon extraordinario escritor.  Al doctor Gouin no le interesan las opiniones de los demás, pero evitaba estar solo, por eso se había casado con su enfermera, por eso siempre lo acompañaba su asistente, la doctora Mademoiselle Decaux.

Su estatura debía de ser media cabeza más que la de Maigret siendo casi tan ancho de espaldas. Podría juzgarse difícilmente de su corpulencia a causa del abrigo suelto que pareciera ser demasiado ancho para él y mucho más largo de lo exigido no debería preocuparse por su aspecto externo pues también el sombrero lo llevaba cualquier modo…”

Maigret investiga e interroga, pero no busca a Gouin.  Parecía impresionado por la personalidad del doctor, o tal vez porque al igual que él, había nacido en un pueblecito del centro de Francia, como él, tuvo que trabajar muy joven, y como él había empezado a estudiar medicina pero a Maigret le había faltado la habilidad para continuar sus estudios.

Gouin baja al tercer piso donde Maigret había dejado al inspector Janvier. “Me extraña que su jefe no haya tenido curiosidad de interrogarme.  Puede usted decirle, joven, que estoy a su disposición”. Janvier luego le diría a su jefe: “Este hombre da a uno la sensación de que uno no es nada; de que, aunque su mirada se posa sobre uno, no le concede más importancia que a una flor o a un dibujo de la tapicería”.

A excepción de su cuñada, la hermana de Madame Gouin quien le dice que el doctor es “…un hombre que se cree por encima de las reglas de la moral y de la decencia”, todas las mujeres que lo rodean están dispuestas a mentir por él. Para su asistente Lucile Ducaux “…es un hombre que discute con nadie y goza de una facultad excepcional para ignorar a las gentes…” Todos los entrevistados por Maigret habían estado de acuerdo de que Gouin no exigía, no seducía, nunca pedía nada.

Cuando finalmente Maigret interroga a Gouin en su departamento de la Avenida Carnot, parece que ambos tenían opiniones semejantes sobre los hombres, la vida, los celos, la  envidia, el enamoramiento, si bien para el doctor el sexo tenía un muy diferente significado. A sus 62 años, no bebía licor, no por virtud ni por régimen, sino porque no lo necesitaba; le es indiferente la muerte y la soledad moral, pero no el vacío, de ahí su necesidad física de estar siempre con alguien.  Maigret le pregunta si sabía que Lulú estaba embarazada, Gouin le contestó que sí y que era indiferente al embarazo y a la paternidad. Maigret le pregunta si su esposa sabía que Lulú estaba embarazada.

Georges Simenon. Bélgica. 1903-1989

Maigret se trompe, Maigret’s Mistake, El crimen del piso tercero. Agosto 1953. Madrid: Aguilar. “El lince astuto”. Tomo V. P 830-997.

 

John Le Carré, “A Legacy of Spies”

John Le Carré, “A Legacy of Spies”

Reseña escrita por Malcolm Petrook.

 

It is difficult to review John Le Carre’s latest work without revealing too much.  In essence, it deals with a new young team of spies who question the activities of their predecessors during the Cold War, for which the “Circus” may now face frivolous legal actions.

Le Carre is a great story-teller.  But I find him difficult to read.   His command of the language is awesome.  But I occasionally feel he struts his linguistic stuff as an instrument to prevent the reader from moving along too quickly, rather like a speed bump.

The story is narrated from the viewpoint of Peter Guillam, a world-weary spymaster, and George Smiley’s Doctor Watson, if you will, now retired to his ancestral farm in Brittany.   And, although Guillam reflects on the years of skullduggery with Smiley to bring down the Stasi chief in East Germany, Alec Leamos, we are not told whether Smiley is still alive.

Guillam is summoned to a London safe house where he is grilled by the young spy team   about his and Smiley’s role in “Operation Windfall,” a British Secret Service operation in the Cold War, and the supposedly unnecessary killings of their own “Joes,” spyspeak for agents.  The idealistic young spy team believe that Britain is still suffering from its legal ramifications.

Drawing heavily on Le Carre’s two earlier iconic thrillers, “The Spy Who Came in from the Cold” and “Tinker Tailor Soldier Spy,” Le Carre is ingenious in exploring the highs and lows of Smiley’s exploits during the Cold War and posits the current spy team to make judgments on whether the end justified the means at that time.

Guillam is fiercely interrogated about “Windfall,” for which all the records have mysteriously disappeared.   The interrogators want to know “Where did the Operation Go Wrong?”  “Who Led it?” and “How was it Structured?”   Under pressure, Guillam answered as “truthfully” as his recollections would permit.

Children of Cold War spies are pressing the Circus, to get justice for their late parents who died in the line of duty

Recalling the past causes Guillam to reflect, painfully, on the death of a double agent “Joe” and his lover, Liz Gold, during Windfall at the Berlin Wall.   The Secret Service wants to incriminate Guillam, but his polished tradecraft is effective in persuading them that he and Smiley were blameless.  The Service, BTW., has tried to find Smiley, but settled for Guillam.

This is a thriller lovers thriller.   Creative as ever, Le Carre is 86 now and still writing at his level of peak productivity.   “Legacy” brings a welcome reprise of George Smiley, last seen almost 30 years ago in “The Secret Pilgrim.”

 

John Le Carré, seudónimo de David John Moore Cornwell. Reino Unido. 1931.

 

John Le Carré. Legacy of Spies. USA: Penguin Group (USA) LLC. 2017. 275 págs. Kindle Edition.

La revista inglesa “The Economist” en su edición de septiembre de 2017, publicó un artículo titulado “Spies like us. To understand Britain read it’s spy novels”  en ocasión de la aparición de esta última novela de John Le Carre, A Legacy of Spies. (https://www.economist.com/news/britain/21728650-nature-establishment-agonies-decline-complicated-tug-patriotism-spy),

El artículo afirma que para entender a Inglaterra, hay que leer sus novelas de espías, que pocos países han estado tan dominados por una sola industria, como Inglaterra en la producción de ficciones de espías. Y que la novela de espías fue inventada por los ingleses: el gran Rudyard Kipling escribió un pormenorizado análisis sobre el “Great Game” en su novela Kim; The Secret Agent (1907) de Joseph Conrad; la serie de aventuras de John Buchan.  Con Somerset Maugham y Graham Greene se consolida el género. Ian Fleming y John le Carré crearon a los los más famosos “spooks”: James Bond y George Smiley. Últimamente, Charles Cumming con Thomas Kell.

Según este artículo, al ser la novela de espías, la ficción inglesa por excelencia, los mejores escritores de novelas de espías son los ingleses, porque usan el género para explorar qué es lo que hace a “Britain British”, entre otras cosas, la obsesión por el secreto, la naturaleza del “establishment”, la agonía por el declive del imperio, el impulso patriótico, la existencia de instituciones secretas, usan frecuentemente un lenguaje privado, tejen duplicidades en política, y ésta está bifurcada entre un gobierno eficiente que opera tras bambalinas y un gobierno que se presenta con gran dignidad. El “establishment” inglés es una maquinaria perfecta para producir secretos mientras produce personas inconformes y desadaptadas que medran en secreto. Conformistas que hacen todo siguiendo las reglas e inconformes que rompen todas las reglas, pero son tolerados porque son parte del sistema. El primer tipo es típico del Foreign Office, el segundo del MI6.

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