Anthony Horowitz. “Magpie Murders”

Anthony Horowitz. “Magpie Murders”

Atticus Pünd – Susan Ryeland

Magpie Murders (2017) de Anthony Horowitz (Inglaterra, 1956) es una novela de detectives doblemente interesante: hay un doble enigma al estilo “whodunnit” y es un casi tratado de las características del estilo clásico de las novelas de detectives.

Hay una trama, dentro de otra trama, una contemporánea y la otra ubicada a finales de los años cuarenta; dos crímenes, dos asesinos y, por supuesto, dos detectives. Y sólo descubriendo al primer asesino, se podrá descubrir al otro asesino.

Hacia la mitad del libro, sabemos que la narradora se llama Susan Ryeland y que es la editora en jefe de ficción de Cloverleaf Books.  Charles Clover, su jefe le había dado el último libro de Alan Conway, el principal autor de la editorial y ambos habían pasado el fin de semana leyendo Magpie Murders, la que sería la última entrega de la serie del detective de origen alemán llamado Atticus Pünd, a quien su autor lo había condenado con una enfermedad terminal.  El lunes siguiente se enteran que Alan Conway se había suicidado, tal vez porque sufría una enfernedad terminal, y que a su novela Magpie Murders le faltaban los últimos capítulos. Susan, contrariando a su jefe Charles Clover, se pone a investigar la muerte del autor para encontrar los últimos capítulos del libro y, por supuesto, descubrir el asesino de la novela.

I grew up on Agatha Christie and when I’m on a plane or on a beach there’s nothing I’d rather read than a whodunnit. I’ve watched every episode of Poirot and Midsomer Murders on TV. I never guess the ending and I can’t wait for the moment when the detective gathers all the suspects in the room and, like a magician conjuring silk scarves out of the air, makes the whole thing make sense. So here’s the bottom line. I was a fan of Atticus Pünd. I didn’t need to be a fan of Alan Conway too.

Horrowitz logra crear dos ambientes paralelos semejantes en muchos aspectos y duplicar el enigma y el suspenso.  Reproduce esa parte íntima de las novelas de detectives inglesas clásicas, las del estilo “whodunnit”, con pocos personajes, pero  complicados;  el mismo contexto de los casi ideales pueblos ingleses; todos con motivo y oportunidad; y en las que al finalizar, siempre se sabe quién es culpable. Porque en el “whodunnit” “absolutamente todo tiene que ser completado”, por eso Susan tiene que encontrar los últimos capítulos y en su búsqueda,  vamos leyendo con ella la novela de Conway, conocemos sus interpretaciones y observaciones sobre todo lo que se debe saber de este estilo, y además, participamos en su investigación de la muerte de Conway.

…you can’t beat a good whodunnit: the twists and turns, the clues and the red herrings and then, finally, the satisfaction of having everything explained to you in a way that makes you kick yourself because you hadn’t seen it from the start…

…the first law of whodunnits that the most likely suspect never turns out to be the killer.

…Why is it that we have such a need for murder mystery and what is it that attracts us – the crime or the solution?

…the detective enjoys a , indeed  a unique relationship with the reader. Whodunnits are all about truth: nothing more, nothing less. In a world full of uncertainties, is it not inherently satisfying to come to the last page with every i dotted and every t crossed? The stories mimic our experience in the world. We are surrounded by tensions and ambiguities, which we spend half our life trying to resolve, and we’ll probably be on our own deathbed when we reach that moment when everything makes sense. Just about every whodunnit provides that pleasure. It is the reason for their existence. It’s why Magpie Murders was so bloody irritating.

…Of course, it’s the first rule of whodunnits that you discard the most obvious suspect.

 Anthony Horowitz. Inglaterra, 1956.

 Anthony Horowitz. Magpie Murders: A Novel. New York: HarperCollins. 2007. 496 págs. Kindle Edition.

!Bienvenidos los comentarios! : losdetectivesdeanapetrook@gmail.com

Pierre Lemaitre

 

Detective CHICACamille Verhœven
English Synopsis

Pierre Lemaitre (France, 1951) is the author of five thrillers. The series of Parisian Commandant Camille Verhoeven, includes 4 titles: Irène, 2010; Alex, 2012; Rosy & John, 2013 and Camille, 2013.  Blood Wedding, 2009; Cadres noirs, 2010.

Even though they are wonderful thrillers, Lemaitre´s best book is not a thriller. In my opinion his best book is a kind of satiric historical novel entitled Au revoir là-haut  (Goodbye until we meet in heaven), published in 2013,  translated into several languages but also not yet into English. With a lot of sarcasm, irony and black humor, this novel tells the story of some French soldiers returning to their normal life after being in the trenches at the end of the First World War.

In the series of the Commandant Camille Verhoeven, the author pays tribute to the criminal fiction developing, masterfully, the suspense, the unavoidable element of the genre. The plots of the four thrillers of the series occur in contemporary Paris; the criminals are people with high intelligence,  evil and sick minds, and usually they commit their infamous crimes against people to whom they are in some way related. The protagonist, Commandant Camille Verhoeven of the Paris Criminal Brigade, is a very peculiar character.  He is a very short man (4’1); he prefers drawing to  writing, and he is a very good detective as is his very rich, cultivated and elegant detective partner, Louis Mariani.

Above all, the author tells the stories through an exceptional ubiquitous narrator, who sees everything, giving – providing what is happening at all times and what the character is thinking and feeling.  This narrator also expresses his points of view and offers the complete background of the situations. It seems that nothing escapes to this narrator, neither the police procedures, nor the criminal mind process, nor the sometimes extreme suffering of the victims.  Reading Lemaitre´s thrillers is like being the criminal, the victim and the investigator at the same time. Whew!!!

Oh, la verdad, la verdad…  Comandante,  ¿quién va a decir lo que es cierto y lo qué no? Al final, lo que importa no es la verdad, sino la justicia, ¿verdad?” (Alex)

El maravilloso narrador de las novelas de Pierre Lemaitre (Francia, 1951) , es más omnipresente gracias al talento del autor: relata lo que ve, piensa, sucede, opina, reflexiona, da antecedentes. Parece no escapársele nada ni de los procesos de la investigación ni del proceso mental del criminal, a veces en primera persona.  Leer los thrillers de Lemaitre es como ser el asesino, la víctima y el detective al mismo tiempo. Ufff!!!!  

  • La serie del Comandante Verhoeven está compuesta de: Travail soigné, “Irène”, 2010. Alex, 2012. Sacrifices, Rosy & John, 2013. Camille, 2013.
  • Robe de marié, “Vestido de novia” 2009 y Cadres noirs, “Recursos inhumanos“, 2010.
  • Au revoir là-haut, “Nos vemos allá arriba”, 2013, es su novela más exitosa.  No es policíaca, tiene algo del género histórico, del romántico y de la picaresca,  pero sobre todo  mucho humor negro.

El Suspenso. Misterio, tensión, suspenso y descubrimientos que  aumentan el suspenso y se transforman sorprendentemente en más misterio, más tensión, más suspenso, y  así una y otra vez hasta el final de sus obras. Con este ritmo Lemaitre transmite su homenaje al género policíaco y concibe crímenes que superan lo atroz, si esto es posible.  Crea personajes muy originales, peculiares, y tal vez el término apropiado sea “pintorescos” porque parece presentarlos “a la manera de un pintor”. Porque el detective de la brigada criminal de París Camille Verhœven, no escribe notas, dibuja y hace bosquejos, como el soldado Péricourt de Nos vemos allá arriba.

 

Pierre Lemaitre. Irene

Irène

En los agradecimientos de su primer novela Lemaitre escribe: “Irène fue mi primera novela. Dado que le debo casi todo lo que soy a la literatura, fue natural que empezara escribiendo una novela que fuera un homenaje a la ficción criminal. De hecho lo hice el tema de mi novela, ya que Irène es la historia de un asesino que recrea asesinatos arrancados de las páginas de las novelas criminales”.

“Como todo el mundo, Camille tendía a juzgar a los demás según su altura”, porque Camille es un hombre muy bajito, un metro cincuenta centímetros “una copia un poco menos deforme que Toulouse-Lautrec”.  El comandante Camille Verhoeven es el jefe de la brigada criminal en París, tiene cuarenta años, arrugado y calvo, estudió Leyes, su madre, ya difunta, fue una pintora con cierta fama, fumadora empedernida que causó la hipertrofia fetal de su único hijo.  Camille está casado con su  muy querida esposa Irene quien tiene ocho meses de embarazo.  Dada su estatura, Camille prefería estar de pie en las reuniones con su equipo: el meticuloso y muy tacaño Armand; el culto, muy rico y elegante Louis Mariani; y Jean-Claude Maleval, a quien Camille le espetará casi al final, “Jean-Claude ¿qué diablos has hecho?

El lunes siete de abril de 2003 se descubre el macabro asesinato de dos jóvenes en un departamento en la zona de Courbevoie en París; la decoración muy sui generis del departamento y la colocación de las víctimas le parecen a Camille que se realizaron siguiendo una representación teatral y con una escenografía muy cuidada. A Camille le llama la atención una huella estampada con sangre de las víctimas en una de las paredes y manda que la rastreen en los sistemas policíacos. Descubren que las víctimas eran dos jóvenes prostitutas de nombre  Evelyne Rouvray y Josiane Debeuf, prostitutas y los sistemas encuentran que la huella está relacionada con un caso de homicidio no resuelto ocurrido en 2001, el caso Tremblay. En este caso la víctima, identificada como Manuela Constanza era también una joven prostituta de origen español. Ante el azoro y la indignación de Camille un periodista de “Le Matin” de nombre Philippe Buisson de Chevesne y de quien se dice que no era el mejor periodista pero muy tenaz para cubrir crímenes brutales, empieza a publicar artículos dirigidos específicamente a Camille en los que sobresale la  información precisa y detallada de sus investigaciones.

Camille reflexiona, sospecha y comprueba su teoría sobre estos tres primeros crímenes. Le cuesta trabajo convencer a sus tres colaboradores, a su muy amigo y jefe, el comisario Le Guen, que contrasta con él por ser muy alto y grueso, a la pragmática jueza Deschamps, quien es la magistrada asignada a la investigación.  Su teoría es que ambos casos reproducen los crímenes de dos novelas paradigmáticas del género policial: los crímenes de Courbevoie son copiados de los crímenes narrados en la novela American Psycho del autor estadounidense Bret Easton Ellis, publicada en 1991 y el crimen de Tremblay es la escenificación del crimen de la novela The Black Dahlia, del también estadounidense James Ellroy, publicada en 1987. Para complicar la situación, aparece otro artículo de Buisson en “Le Matin” titulado “El crimen imita al arte”.

La policía de Glasgow en Escocia, informa que la misma huella fue encontrada en el asesinato de una joven. Y ya sin sorpresa se reconoce que  este crimen es  la reproducción del crimen de la novela Laidlaw del escritor escocés William McIlvanney.  Un cuarto crimen más sin resolver resulta ser la copia de Roseanna de los escritores suecos Sjöwall y Wahlöö.

Camille y su equipo, tarde, descubren que el asesino serial que recrea crímenes de novelas policíacas clásicas, es autor de una novela con un crimen aún más atroz y tienen la terrible certeza que también la quiere escenificar.

FichaPiere Lemaitre.  Irène. New York – London: MacLehose Press. Kindle Edition. 2014. 416 págs.

 

Pierre Lemaitre. Alex

 Alex

Alex es una extraordinaria novela policiaca. El suspenso de la trama ocasiona sorpresas inimaginables que acrecientan cada vez más el suspenso.  La transposición de la víctima en verdugo, de  verdugo en  víctima,  de víctima en verdugo y así hasta la resolución de una venganza muy bien planeada.

La protagonista es Alex, y no quiere morir, no en ese momento, al principio de la narración.  La han secuestrado y colocado en una especie jaula en la que apenas cabe, que está suspendida del techo de algún almacén abandonado y que su secuestrador sube y baja para sacar fotos de su deterioro y dejarle algo de comida para perros y agua; porque necesita que defeque y orine para que las ratas la olfateen.  Alex piensa en su hermano, en su madre y reconoce a su verdugo, es el padre de Pascal Trarieux. ¿Cuántos días puede alimentar su cuerpo a las ratas?

Camille ya tiene cincuenta años, ha estado hospitalizado primero en clínicas psiquiátricas y luego en casas de reposo, y aunque nunca superará la peor tragedia que le puede pasar a un ser humano, ha regresado a su trabajo en la Brigada Criminal. Era un milagro que siguiera vivo, nadie lo esperaba y ahora el Divisionnaire Le Guen le ordena que investigue un secuestro, otro secuestro piensa aterrorizado porque los secuestros son crímenes peculiares en los que a diferencia de los homicidios, la víctima no está presente, hay que imaginarla. Los secuestros requieren planeación. Además no sabían quién era la víctima, los testigos solo vieron a una mujer sometida con violencia e introducida en una camioneta. Nosotros sabemos que es Alex pero no sabremos todavía porqué y quién la secuestró.

La segunda parte del libro trata sobre el  verdugo y la víctima o las víctimas y el uso del ácido sulfúrico para rematar a las víctimas.

En la extraordinaria tercera parte, sobresalen tres puntos: los interrogatorios policiales a cargo de Camille, Louis y Armand; a través de ellos se van descubriendo las conexiones de los crímenes con historias pasadas y vilezas familiares; y al final de los interrogatorios, los lectores llegamos al mismo tiempo a la conclusión y al por qué.

 “Oh, the truth, the truth … Who’s to say what’s true and what isn’t, commandant? As far as we’re concerned , what’s important is not truth, it’s justice— right?” Camille smiles and gives him a nod.

 FichaPiere Lemaitre.  Alex: The Commandant Camille Verhoeven Trilogy. New York – London: MacLehose Press. Kindle Edition. 2013. 384 págs.

 

Pierre lemaitre. Rosy & John

Rosy & John

Rosy & John es una pequeña novela, escrita como folletín,  que narra lo sucedido durante tres días en que Francia estuvo amenazada con la explotación de seis obuses.  Porque el primer obús explotó el primer día de la narración, un 20 de mayo.

Ese maravilloso narrador que es más omnipresente gracias al talento de Pierre Lemaitre, relata lo que ve y piensa el hombre que se hará llamar Jean, pero que se llama John, cuando explota la bomba que colocó en la Rue Joseph-Melin.  28 heridos pero ningún muerto. Los peritos de explosivos identifican el dispositivo que provocó el estallido como un obús de 140 milímetros, de lo que se usaron en la Primera Guerra Mundial. Ese mismo día un joven se presenta en las oficinas de la Brigada Criminal, se identifica como el responsable de la bomba y dice que sólo hablará con el comandante Camille Verhoeven, porque lo ha visto en la televisión.  Mientras llega Camille “un metro cuarenta y cinco de cólera”, el siempre eficiente y muy propio Louis Mariani ya ha realizado investigaciones. El nombre del joven es John Garnier, tiene 27 años y “es el tipo de cliente que no llama la atención y al que nadie recuerda”. Vivía con su madre Rosie Garnier, de cuarenta y seis años, hasta que  ocho meses antes la habían encarcelado en la prisión preventiva de Fleury-Mérgois, acusada del asesinato de Carole, la novia de su hijo.

John le dice a Camille que no le gusta que lo llamen John sino Jean, que ha colocado otros seis obuses y programado para que explote uno cada día a partir del día siguiente. Que si desea saber su ubicación para desactivarlos, deben traer a su madre a las oficinas de la brigada, darles una nueva identidad, cuatro millones de euros y un traslado seguro a Australia.

Parece que no es un secreto que en Francia cada año salen a la superficie decenas de obuses que quedaron enterrados durante la Primera Guerra Mundial.  Y que es fácil hacerlas detonar, sólo hace falta un detonador y un interruptor, le dice John-Jean a Camille mostrándole las facturas del despertador digital con calendario que compró por 3.99 euros en internet. “Es la primera vez que ven a un asesino traer las facturas para demostrar que es el culpable”

Camille se pregunta ¿Es posible aterrorizar a una ciudad comprando despertadores en internet, relés en Leroy Merlin y recogiendo obuses en los arcenes? ¿Todo esto porque quiere mucho a su madre?

FichaLemaitre, Pierre. Rosy & John (Un caso del comandante Camille Verhoeven 3) España: Penguin Random House Grupo Editorial España. 160 págs. 2016. Kindle Edition.

 

Camille

Camille

Camille es la cuarta novela de la serie de Camille Verhœven, comandante de la brigada criminal en París. Se ha quedad solo con Louis pues Armand había muerto unos días, Le Guen esta por retirarse y tiene una mala relación con la nueva comisaria Michard.

Después de su tragedia Camille tiene esperanzas gracias a una relación con Anne, pero una mañana, un evento vuelve a desestabilizar toda su vida y sus reacciones le crean una fuerte oposición de sus superiores.

Todo parecía que fueron las coincidencias lo que hicieron que Anne Forestier acudiera esa mañana a la Galería Monier en el momento en que tres individuos asaltaban una joyería.  Uno de los asaltantes se ensaña golpeándola y disparándole. Los asaltantes huyen y Anne es ingresada en el hospital.  A pesar del violento ataque, no sufrió lesiones graves.  Camille contraviniendo todas las medidas policiacas, solicita le asignen el caso, no revela que tiene una relación con Anne, la visita en el hospital y la cuida.  Anne identifica a uno de los ladrones como Vicent Hafner, un pesonaje que meses atrás logró llevar a cabo varios asaltos un mismo día obteniendo un importante botín.  Camille y Louis revisan ese robo y encuentran muchos detalles semejantes.

Ante el temor a que el asaltante la encuentre y la mate, Camille la lleva al viejo estudio de su mamá, en las afueras de París, que ha remodelado. Ahí, Camille pasaba mucho tiempo dibujando, siempre de memoria, bocetos y retratos de cada arresto, de cada cuerpo, que ha investigado.

Hacia la tercera parte del libro tanto Camille como nosotros los lectores estamos confundidos y no sabemos quién es quién.  Pero Camille si bien no sabe qué pasó, va encontrando las preguntas que debe hacer.  Para él la clave es realizar las preguntas correctas. Buscar cómo se conectan los eventos. La solución está en un nombre, en alguien cercano a él como para conocer dónde está el estudio de su madre, alguien que lo culpa de algo, alguien que quiere venganza.

FichaPierre Lemaitre. Camille. New York, London: Mac Lehose Presss. 201. Traductor Frank Wynne. 2015. 288 págs. Kindle Edition.

 

Pierre Lemaitre. Vestido de novia

Vestido de novia

Sophie. La novela empieza cuando Leo, el niño que Sophie cuida, amanece asesinado y ella huye, está loca.  Recuerda su matrimonio, la muerte de su suegra, el accidente de su esposo Vincent Duguet que lo dejó paralítico y su suicidio. Pero recuerda más cuando su vida era perfecta. Otro asesinato, Veronique, la joven que la ayudó. La prensa pregunta ¿Dónde se ha metido Sophie Duguet?  Huye, planea minuciosamente todos sus actos, sabe que no puede estar en un mismo lugar mucho tiempo, planea una estrategia, una acta falsa, un marido, otra personalidad.

Frantz. Frantz lleva un diario. La primera entrada es del 3 de mayo de 2000.  Sabe todo sobre ella, su esposo, su padre, su trabajo, la vigila, la sigue en moto, enamora a su compañera de trabajo y empieza el más inimaginable acoso.  En internet consigue todo lo que necesita para llevar a cabo su plan, sólo es cuestión de paciencia y de dinero y Frantz tiene las dos cosas.

Dos capítulos más, “Frantz y Sophie” y “Sophie y Frantz”.  Y no voy a escribir de qué se tratan porque la novela está sustentada en el suspenso que la exageración casi increíble de los hechos, va provocando en el lector. Exageración y suspenso que hacen que a veces tengamos que dejar la novela y respirar.  Dicho con otras palabras, Lemaitre (y parece ser una tendencia del género actual en Francia) lleva la exageración hasta lo increíble pero dosificándola para que el elemento suspenso aumente en cada página que se lea. Increíble, tal vez, pero al fin ficción negra.

 FichaPierre Lemaitre. Vestido de novia. Madrid: Alfaguara. 2014. 252 págs.

 

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Nos vemos allá arriba

Con sarcasmo, ironía y mucho humor negro, Nos vemos allá arriba empieza unos días antes de finalizar la llamada Gran Guerra, el 2 de noviembre de 1918, en la toma de la cota 113 dirigida por el muy ambicioso teniente Henri d’Aulnay-Pradelle.  Uno de sus soldado, Albert Maillard cae a un hoyo al que poco a poco irá cayendo tierra hasta cubrirlo, y una cabeza de caballo, pero no muere porque el soldado Édouard Péricourt, en una acto heroico lo ayuda a salir pero inmediatamente después es golpeado mortalmente por un trozo de metralla.  Édouard Péricourt tampoco muere ni ahí en el campo de batalla, ni luego en los hospitales por los que irá pasando, porque Albert Maillard se afana en protegerlo y cuidarlo. Porque Édouard había perdido toda la parte inferior de su cara en la cual sólo quedó un hueco en lo que era su boca, se había vuelto adicto a la morfina y cuando lo iban a dar de alta, obligó a Albert a intercambiar su nombre con el de algún otro soldado muerto.  Albert y Édouard con la personalidad de un tal Eugène Larivière llegan a París, se hospedan en un cuarto humilde, aparece una niña Louise, que anima a Édouard y con su talento para dibujar,  fabrican fantásticas máscaras para su cara deforme, mientras Albert se la tiene que ingeniar para mantener su cada vez más fuerte adicción a las drogas.

Cientos de miles de soldados franceses habían muerto en la guerra.  Había que encontrarlos, exhumarlos, identificarlos y tramitar sus papeles, transportarlos, colocarlos en ataúdes, volverlos a enterrar en cementerios nuevos o acondicionados, poner lápidas y finalmente, honrarlos con monumentos.  Una cadena de negocios extraordinariamente productiva para Henri d’Aulnay-Pradelle quien se ha casado con la muy rica Matilde Péricourt, la hermana de Édouard.   Y éste, desde su escondite y con su maravilloso talento para dibujar y gran ingenio inventa la empresa “Recuerdo patriótico” para levantar cientos de monumentos a los caídos a todo lo largo de Francia.

Al final del libro Lemaitre escribe que tomó cosas prestadas de diversos autores, pero que se “consideren esos préstamos como otros tantos homenajes”. Homenaje a la novela picaresca, a la histórica, a la novela romántica, o al género negro.  La historia de la novela es fantástica (en su acepción de maravillosa y de imaginativa) así como lo son todos sus personajes:  Albert, Édouard y Henri. Lo mismo Matilde, el padre Marcel Péricourt y la madre de Albert, la señora Maillard y los militares y funcionarios involucrados en la exhumación, transportación y sepultura de los cadáveres de los soldados franceses que combatieron en la Primera Guerra Mundial.

 

Ficha  Pierre Lemaitre. Nos vemos allá arriba. España: Ediciones Salamandra. 2014. 448 págs. Kindle Edition.

Recursos inhumanos

“…Me llamo Alain Delambre y tengo cincuenta y siete años . Soy un directivo en paro . Llevo cuatro años en paro . Antes era director de recursos humanos en una empresa de casi doscientos empleados….

Pierre Lemaitre terminó su novela Cadres noirs en 2009, fue publicada en francés en 2011 y en español en 2017 con el título Recursos inhumamos. En un “Antes”, un “Durante” y un “Después” Lemaitre retrata la desesperación de una persona que siempre se consideró buen empleado, buen esposo y buen padre, cuando pierde su empleo y con ello va perdiendo todo lo demás.  A la mejor las acciones desesperadas del protagonista son inverosímilmente exageradas, lo que no es exageración es la desesperación que puede provocar el desempleo.

En el “Antes” Alain Delambre empieza diciendo …Nunca he sido un hombre violento….” cuando es despedido injustamente de un “miniempleo” humillante.  Consigue una entrevista de trabajo muy “sui generis” y se obsesiona en prepararse para poder conseguir la vacante de asistente de recursos humanos en una gran empresa.  Investiga a la empresa, se entera que el puesto es para la persona que se encargará del despido de ochocientos veintitrés asalariados,  investiga también a los otros aspirantes “su vida , sus esperanzas , sus sueños , sus puntos fuertes , pero sobre todo sus debilidades, para poder encontrar la mejor manera de derribarlos”, refresca sus conocimientos de las teorías de “managment”, contrata una compañía de detectives privados y a un ex policía que lo instruya en técnicas de manipulación.  Cuando descubre que la entrevista “sui generis” es una farsa porque el puesto ya está dado, todas sus esperanzas se transforman.  En el “Durante”, la entrevista “sui generis” es narrada por el organizador que ha simulado una toma de rehenes para que los directivos de la empresa observen las reacciones de los candidatos, sorprendidos por un comando armado.  Pero la sorpresa va a ser para el organizador, los directivos y los otros candidatos.  En el “Después” Alain sufre las consecuencias.

 …Nicole es muy paciente. Me he vuelto un hombre triste. No siniestro, pero no tengo la alegría de vivir que esperaba, porque, sin Nicole, Nicole, lo cierto es que nada tiene verdaderamente sentido. Sin ella, nada tiene sentido. El otro día recordé algo que me había dicho Charles (él y sus sentencias…): «Si quieres matar a un hombre, empieza por darle lo que más espera. En la mayoría de los casos, con eso basta».

Pierre Lemaitre. Recursos inhumanos. España: Alfaguara. 2017. 424 págs. Kindle Edition.

Autor Pierre Lamaitre. Francia. 1951.

 

Dashiell Hammet. “The Maltese Falcon”, “El halcón maltés”

Dashiell Hammet. “The Maltese Falcon”, “El halcón maltés”

Sam Spade

Sam Spade, ES  el detective e inaugura el estilo “hard-boiled”*.  Un detective con su propia idea de la justicia, en el cual no hay lugar para sentimentalismos, cuyos diálogos describen fría y agudamente lo qué está pasando, y que habla el inglés de su momento. Sus historias, como en un carrusel, van dando giros cada vez que aparece un nuevo personaje e incluye frecuentes “red herrings”** que incrementan el suspenso.  Sin duda, la novela policíaca se potencia con su creador, Dashiell Hammet (Estados Unidos, 1894-1961) y su caso más famoso es The Maltese Falcon, El halcón maltés, originalmente publicado por episodios en un “pulp-magazine”*** llamado “Black Mask”, en el año de 1929.

Miss Wonderly parecía una joven sinceramente angustiada cuando acudió a la oficina de los investigadores Spade and Archer en la ciudad de San Francisco.  Le dice a Sam Spade que había llegado de Nueva York, que el conserje del hotel los había recomendado, que necesitaba encontrar a un hombre llamado Floy Thursby con quien su hermana había huido.  Sam Spade se vuelve el principal sospechoso para los detectives de la policía Polhaus  y Dundy, cuando esa misma noche asesinan primero a Floy Thursby y luego a su socio Miles Archer quien lo estaba vigilando.  Porque Spade estaba teniendo un affaire con Iva, la esposa de su socio asesinado.

Un segundo personaje de nombre Joel Cairo llega a solicitar sus servicios; para Effie Perine, su muy eficiente secretaria, “This guy is queer”, para Spade es un”levantino”:

“May a stranger offer condolences for your partner’s unfortunate death?”

“Thanks.”

“May I ask, Mr. Spade, if there was, as the newspapers inferred, a certain—ah—relationship between that unfortunate happening and the death a little later of the man Thursby?” “More than idle curiosity made me ask that, Mr. Spade I am trying to recover an—ah—ornament that has been—shall we say?—mislaid. I thought, and hoped, you could assist me.”

Spade nodded with eyebrows lifted to indicate attentiveness.

“The ornament is a statuette,” Cairo went on, selecting and mouthing his words carefully, “the black figure of a bird.”

Spade nodded again, with courteous interest.

“I am prepared to pay, on behalf of the figure’s rightful owner, the sum of five thousand dollars for its recovery.”

 

“Another merry – go – round”.  Spade sabe que los policías le siguen los pasos y que un joven al que se refiere como “punk” (interpreto su traducción como “mocoso”) lo esta siguiendo, aunque Spade no sabe que trae dos pistolas. Un tercer personaje “Casper Gutman, Esquire” también quiere contratarlo y lo cita en la suite 12 – C del Hotel Alexandria Hotel donde está hospedado.

Spade went in . A fat man came to meet him .

 “ What do you know , sir , about the Order of the Hospital of St . John

Gutman le cuenta una historia fantástica que empieza en el siglo XVI cuando los llamados Caballeros de Malta quieren agradecer el apoyo del emperador Carlos V y le envían un magnífico regalo que nunca llegó a su destino.  Gutman describe todas las circunstancias y dueños por los que pasó este regalo hasta que él lo descubre en la casa de un general ruso de nombre Kemidov, en un suburbio de Constantinopla.

Pero el nombre de Miss Wonderly era Brigid O’Shaughnessy, no había llegado de Nueva York, sino de Hong Kong y no estaba buscando a ninguna hermana porque, aparentemente, ella también estaba buscando “the black figure of a bird” y un último personaje llega a morir a la oficina de Sam Spade.

Y sin duda también, el Humphrey Bogart del “film noir” The Maltese Falcon, dirigida por John Huston en 1941, será siempre Sam Spade!!!

Dashiell Hammet. Estados Unidos, 1894-1961.

Hammett, Dashiell. The Maltese Falcon (p. 217). Knopf Doubleday Publishing Group. Kindle Edition.

*“Hard-boiled”. En algún momento del siglo veinte se empezó a hablar del “Género negro” y en un afán para clasificar, se diferenció el “whodunit” inglés (“Who has done it?, “¿quién lo ha hecho?”) del “hardboiled” americano (término que viene del proceso de “cocer un huevo hasta hacerlo duro”). Miss Marple y Hércules Poirot son ejemplos del primero y Sam Spade y Philipe Marlowe del segundo.

**“Red herrings”. Recurso de la distracción, de las pistas falsas.

*** “Pulp-magazine”. El término se refiere a las revistas o pasquines de muy mala calidad de papel, muy populares en la primera mitad del siglo XX. El término “pulp” hace referencia a la “pasta” de madera de muy baja calidad con la que elaboraba este papel, en contraste con la alta calidad del papel de otras revistas.  En estos pasquines se publicaban una gran variedad de géneros de ficción, sobre todo de aventuras, policiacas y de amor. Con el tiempo empezaron a incluir ilustraciones que describían las historias. En las décadas de los veinte y treinta alcanzaron en Inglaterra tirajes de un millón de copias por revista.

 

 

Gonzalo Lema, “Que te vaya como mereces”

Gonzalo Lema, “Que te vaya como mereces”

Santiago Blanco

La novela del boliviano Gonzalo Lema, Que te vaya como mereces, me deslumbró como me deslumbró hace muchísimos años El mundo es ancho y ajeno del peruano Ciro Alegría porque, tanto una como otra, nos revelan maravillosamente un país, sus habitantes y poderosamente, su lenguaje mestizo.

La novela de Ciro Alegría fue publicada en 1941, en Perú, es una novela “indigenista”, sus personajes son indígenas rurales de principio del siglo XX.  La de Gonzalo Lema fue publicada este año 2017, es una novela policiaca fuertemente contextualizada por la realidad boliviana contemporánea, sus personajes son mestizos, “cholos: la síntesis racial boliviana”,  de Cochabamba, la tercera ciudad más importante de Bolivia, en la que casi el noventa por ciento de sus habitantes son mestizos o indígenas de la etnia quechua y donde “las rubias no podían estar de acuerdo con el indio. Eran parientes de los otros gobiernos”.  En la novela de Ciro Alegría se transmite una desoladora realidad; en la de Gonzalo Lema, un conformismo, un tanto cínico e irónico de, “nos ha ido, como nos merecemos.”

El personaje principal de Que te vaya como mereces es Santiago Blanco, un cholo de cincuenta y seis años, soltero y sin hijos; había sido policía, detective privado y mendigo hasta que fue rescatado de la miseria por el corrupto coronel Uribe quien lo empleó como portero de su edificio y desde cuya azotea vigilaba “que el mundo estuviera en su lugar, que nadie le robara nada”.  Santiago es un gordo sarcástico, desfachatado, para quien “la gente vivía a su manera sin mayor conciencia histórica . Era feliz . La gente y sus circunstancias muy sencillas , que se consumían cada simple día.”  Santiago, comelón de comida criolla, “vivía la comida como una gran experiencia múltiple. Olores, textura, sabores , sensaciones , deglución”.  Camina por Cochabamba parándose para comer lo mejor de cada fonda, de cada puesto de mercado

En el primer puesto olió los fritos de seso con arroz y papa blanca y se pasó ligero pensando que era un engaño. En el segundo puesto olió bien una densa nogada de cordero pero sin nuez, sino con maní remojado en la víspera, retostado y molido con esmero, y con el cordero tierno con su tufo a pasto silvestre y sal. En la tercera olla se asustó, porque la doña freía las costillas de vaca en una gran sartén, con ruido de gran incendio, después de haberlas hecho hervir en olla y sacarles toda la grasa. El fuego y las chispas vivas saltaban a enorme distancia. Pero en la cuarta olla encontró cuanto su ánimo inquieto buscaba: el ch’ake de trigo con pedazos de papa runa y de carne gorda. El colorante de ají en vaina. Llajua verde encima. El rocío de perejil llegaba luego, de la mano gorda y cálida de la cocinera. Ya no revisó la quinta olla, pero pronto vio que se trataba del Falso Conejo. Ese plato le recordaba su convicción udepista y lo dejaba triste un buen rato. El doctor Siles se reacomodaba en su corazón.

Santiago es portero y confidente de los inquilinos del edificio. Un viejo delincuente, “abrelatas”, le pide ayuda para encontrar el cuerpo de su hijo robado de la morgue; Santiago sigue la trayectoria del cuerpo robado en el ya conocido camino de la corrupción de los países latinoamericanos. Y Bolivia es, “un país de medio pelo que no generaba noticias… Así que se podía recorrer todos los canales en perfecto orden y luego pensar con fundamento que se había tenido la mala suerte de nacer en un lugar que no le importaba a nadie en el mundo…”

En Que te vaya como mereces, la realidad es más poderosa que cualquier ficción.

Gonzalo Lema. Bolivia. 1959.

   Gonzalo Lema. Que te vaya como mereces. Barcelona: Roca Editorial de Libros. 2017. 288 págs. Kindle Edition.

Sandrone Dazieri. “El ángel”.

Sandrone Dazieri. “El ángel”.

Colomba Caselli y Dante Torre

El Ángel, L’Angelo (2017) del italiano Sandrone Dazieri (1964), es la segunda novela protagonizada por una policía, la subcomisaria Colomba Caselli y un personaje muy peculiar, Dante Torre, un “neurodiverso como yo”, dice el autor.  El Ángel es un “Espagueti crime”, en el que la acción nunca se detiene, la imaginación llega a los límites de la ciencia ficción y los personajes padecen patologías muy extravagantes.

“La muerte llegó a Roma a las doce menos diez minutos de la noche con un tren de alta velocidad procedente de Milán. Entró en la estación de Termini..,” Del coche de lujo no salió nadie, todos estaban muertos.  La primera que llegó fue Colomba Caselli, subcomisario de la sección tercera de la Brigada Móvil “a la que todo el mundo, excepto los policías, llamaba Homicidios”.

Colomba Caselli trabaja en el Departamento de Investigación de la Policía del Estado ubicado en la comisaría de la Via San Vitale, “a dos pasos de las ruinas de los Foros Imperiales”.  Llama a sus colegas y subalternos, “los tres amigos”, Alberti, Claudio Esposito y Alfonso Guarneri.  Colomba empieza a colaborar con la unidad de crisis que el Ministerio del Interior había formado para enfrentar el terrorismo, con policías, jueces, servicio secreto, de tal forma que al final nadie sabía quién tenía el mando, “muy italian style”.

Las primeras investigaciones llevan a Colomba al Centro Islámico de Centocelle y a terroristas ligados con ISIS;  Colomba se da cuenta de que hay algo más y busca a Dante Torre, el personaje al que ella había rescatado después de un encierro de trece años por “el Padre” (Uccidi il padre, No está solo, 2014); Dante Torre es un hombre atormentado, con extrañas fobias, agorafóbico, adicto a fármacos y al café, y con un talento fuera de lo común para hacer deducciones e investigar lo más raro en internet. Colomba y Dante irán descubriendo que la responsable de los muertos del tren en Roma es una mujer, “la chica” que

va por ahí matando a la gente… utilizando LSD y psilocibina…, una asesina fuera de serie que para esconder un asesinato creaba un campo de cadáveres…”, “una asesina extraordinariamente inteligente — Se llama Giltiné . — ¿ Qué nombre es ese ? — Lituano . Musta estaba en lo cierto , realmente es un ángel — Dante sonrió sin alegría por encima de su tacita — . Solo que se trata de un tipo particular: el Ángel de la muerte.”

La historia de “la chica”, empieza en Duga, una cárcel soviética cerca de Chernóbil, la región que el 26 de abril de 1986 se convertiría en una región fantasma.  En esa cárcel estaba “la Caja”, donde también empieza este “Espagueti crime”:

“Los dos prisioneros que quedan en la celda hablan en voz baja.  El primero trabajaba en una fábrica de zapatos. Mató a un hombre mientras estaba borracho. El segundo era un policía que denunció a un superior. Se durmieron en la cárcel y se despertaron en la Caja… Y cuando la Chica llegó , trataron de protegerla . La Chica debe de tener trece años”

Sandrone Dazieri. Italia. 1964.

Sandrone Dazieri. El Ángel. España: Penguin Random House Grupo Editorial España. 2017. 500 págs. Kindle Edition.

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