Michael Connelly. “The Gods of Guilt”

Michael Connelly. “The Gods of Guilt”

 

Mickey Haller

Mickey, you’ve got a murder case if you want it.” District. “The call came in collect from Men’s Central. I accepted, and it was a guy named Andre La Cosse. He said he was arrested for murder last night and he wants to hire you. And get this, when I asked him where the referral came from, he said the woman he is accused of killing had recommended you. He said she told him you were the best.”

The Gods of Guilt (2013) de Michael Connelly, es el quinto de la serie con el abogado defensor Mickey Haller. En este caso Haller es contratado por un “ciber proxeneta” llamado Andre La Cosse, acusado del asesinato de una de sus clientes.

Andre La Cosse es el nuevo cliente de la firma de abogados Michael Haller & Associates, de la ciudad de Los Ángeles, en California.  Además de Haller, los “asociados” son la abogada Jennifer Aronson, la “case manager” Lorna Taylor, el investigador Cisco Wojciechowski y Earl Briggs (quien maneja el Lincoln Town Car que funciona como oficina alterna de Haller, mientras se mueve entre las cortes y las prisiones de Los Ángeles).

El acusado Andre La Cosse tiene 32 años, es soltero, es un “digital pimp”, “un ciber-proxeneta”.  Desde su condominio en West Hollywood, trabaja diseñando y manejando los sitios web y las redes sociales de sus clientes-prostitutas, a quienes también coordina sus citas.  Una de ellas, Gloria Dayton no le había pagado su comisión y es así como llegó a su departamento con el fin de exigirle su comisión, pero la encuentra muerta, asesinada.  Ocho años atrás Mickey Haller  había conocido a Gloria Dayton con el nombre de Giselle Dallinger, cuando ésta se había visto involucrada en el caso de Héctor Arrande Moya, un narcotraficante del Cártel de Sinaloa, actualmente en prisión.  Presumiblemente, James Marco, un oficial de la DEA, la había obligado a “plantar” un arma de fuego en la habitación del hotel donde le había prestado sus servicios al narcotraficante Arrande.

La Cosse entrega dos lingotes de oro, cada uno con valor de cincuenta mil dólares y Haller y su equipo empiezan a preparar la defensa.  Se encuentran con personajes que habían intervenido en la investigación del caso de Arrande, tanto en la División de homicidios como en la Oficina del Fiscal, el fiscal y su investigador Lee Lankford, y otras prostitutas que habían sido testigos de la fiscalía.  Con cierta fascinación seguimos el juicio a La Cosse, los interrogatorios de los testigos de la fiscalía, de la defensa, el papel de la juez y las alocuciones de los abogados a los doce miembros del jurado, “los dioses de la culpabilidad”, a quien Haller les dice en su introducción al juicio:

 “…You know , lawyers have all sorts of nicknames for things , including juries . We call you people the ‘gods of guilt’ Not in any sort of disrespect for religion or faith . But because that’s what you are . Gods of guilt . You sit here and you decide who is guilty and who is not …”

La lectura de los thrillers legales de Michael Connelly nos introducen al complejo mundo del sistema judicial norteamericano, muestran sus fortalezas y debilidades, entre ellas, y como una preocupación constante del autor, la corrupción de las autoridades.  Describe las diferentes etapas por las que pasa un caso judicial, desde el crimen, y sus antecedentes, las diferentes líneas de investigación y el juicio.  Hace énfasis en el papel de los diferentes personajes involucrados y en las vicisitudes que se van presentando, mismas que provocan diferentes giros de las estrategias de la defensa y aumentan en nosotros, ese elemento “suspenso” que siempre nos atrapa como lectores.

El primer caso de Mickey Haller,  The Lincoln Lawyer (2005), fue llevada al cine con el mismo título.

Michael Connelly. The Gods of Guilt (Mickey Haller Book 5) New York: Little, Brown and Company. 2013. 392 pags. Kindle Edition.

 

Michael Connelly.  “The Late Show”

Michael Connelly. “The Late Show”

Renee Ballard

“…the sacred bond that existed between homicide victims and the detectives who speak for them…”

En The Late Show (2017), Michael Connelly crea un personaje fascinante: Renee Ballard.

Renee Ballard es una joven detective de la policía de Los Ángeles. Una mujer solitaria sin más familia y casa que la de su abuela.  Sin hogar, cuando termina su turno nocturno, recoge a su perra Lola y se va a la playa. En su camioneta guarda mudas de ropa, su tabla de paddle y la tienda que arma sobre la arena para dormir unas horas después de remar en el mar.  Nacida en Maui, me la imagino en sus tempranos treintas, bajita y delgada, mestiza, hija de hawaiana y americano.

Un par de años antes había acusado de acoso sexual al Lt. Robert Olivas, su supervisor en la prestigiosa “RHD”, la División de Robo y Homicidio de LAPD.  El detective Kenny Chastain que en ese momento era su compañero en la división, no apoyó su denuncia y Ballard fue trasladada al turno nocturno llamado, The Late Show.  La función de los detectives de este turno era acudir al lugar donde se había reportado algún crimen, recoger toda la información e ingresar el reporte en el sistema para que los detectives de la División de Hollywood realizaran las investigaciones y en su caso llevaran el arresto del criminal.

The Late Show sigue el desarrollo de tres casos que Ballard y su pareja el detective Jenkins iniciaron en uno de esos turnos nocturnos. Primero son llamados por una denuncia de robo y mal uso de una tarjeta de Amazon de una adulta mayor, Leslie Anne Lantana.  Luego visitan en el hospital una “dragon”, Ramona Ramone, Ramón Gutiérrez, quien había sufrido un violento ataque.  El tercer y último caso de la noche fue un tiroteo en el club Dancers que acabó con cuatro muertos, tres clientes y una de las meseras de nombre Cindy.  “ What I hear is that it was four guys in a booth and something went wrong . One starts shooting and takes out the others . He then took out a waitress.  Ballard se tuvo que retirar cuando llegó el Lt. Olivas a hacerse cargo de la situación, pero alcanzó a ver que Ken Chastain, su pareja por cinco años en la Sección Especial de Homicidios, metía algo en una bolsa de plástico.

Renee Ballard está consciente de que no puede, no debe, intervenir en las investigaciones y que además recelan de ella desde que acusó a uno de los superiores, pero no puede dejar de pensar que hay y debe haber un vínculo sagrado entre las víctimas de los crímenes y los detectives, que, como ella, hablan por ellos.

Michael Connelly, The Late Show.  New York: Little, Brown and Company. 2017. 405 págs. Edición de Kindle.

Paul Cleave. “Five Minutes Alone”

Paul Cleave. “Five Minutes Alone”

 

 Theodore Tate

Five Minutes Alone (2014) del escritor neozelandés Paul Cleave (1974), es el cuarto libro de la serie del detective Theodore Tate.  Mientras el gobierno de Nueva Zelanda está en el proceso de instaurar la pena de muerte, dos detectives de la policía de Christchurch, la tercera ciudad más importante después de Auckland y Wellington, se sienten atrapados en un sistema que parece proteger más a los criminales que a ellos.  No sin cierto humor, sus conflictos internos son transmitidos a través de Theodore Tate y de un narrador omnipresente.

I haven’t seen Schroder in a while. He’s different now. Difficult to talk to. Difficult to be around. After the explosion that almost killed Kent, Schroder tried tracking the Carver himself. He found him too—but for his efforts, Schroder took a bullet to the head and the Carver escaped. It almost killed him, and for a while we were both in comas at the same time. That’s when the media called us the Coma Cops…

En Christchurch conocían a los detectives Theodore Tate y Carl Schroeder como los “detectives comatosos”. Ambos habían caído en estado de coma como resultado de las heridas sufridas al enfrentarse a los criminales que investigaban. Durante los últimos años, la ciudad había estado amenazada por una serie de asesinos y violadores psicópatas, “… the Christchurch Carver, the Burial Killer, the Gran Reaper, even Melissa X..” y el violador Dwith Smith.

El día en que Theodore Tate cayó en coma, su esposa Brigit había despertado después de que ella misma había estado varios meses en estado en coma. Un automovilista borracho, de nombre Quentin James, había matado a Emily, su pequeña hija, y herido gravemente a su esposa, quien quedó con secuelas mentales como pérdida de la memoria y depresión.

Theodore Tate pudo reincorporarse a la policía, pero Carl Schroeder, quedó con una bala alojada en alguna parte de su cerebro que en cualquier momento podría moverse.  Carl Schroeder había tomado una de esas “decisiones imposibles” en un enfrentamiento con un criminal, por lo que fue despedido ignominiosamente y perdió a su familia. Insensible al hambre y al frio, se pasaba los días hablando con una araña en la pared, recordando su “antiguo yo” y pensando en “su nuevo yo”, “…the Old Him has gone , replaced by the New Him , and the New Him is all about acceptance…”

Dwith Smith había violado atrozmente a Kelly Summers, su joven vecina.  Juzgado y sentenciado a once años de prisión, salió libre a los cinco años.  El “nuevo yo”de Carl Schroeder reflexiona desde el sillón de su casa mirando a la araña. ¿Por qué, un criminal como Dwight Smith tuvo derecho a una segunda oportunidad? ¿Por qué un hombre que había atacado tan violentamente a una joven podía tener una vida mejor que él, el policía? Vigila a Kelly Summers y confirma sus sospechas. Dwight Smith entró nuevamente a la casa de la joven y cuando está a punto de violarla otra vez, lo detiene el ex policía. Kelly Summers le pide a Carl Schroeder que la deja sola con Dwight Smith cinco minutos. 

But the Old Him has gone , replaced by the New Him , and the New Him is all about acceptance .

Why should a guy like Dwight Smith get a second chance at hurting people ?

He was evolving. Why should Dwight Smith get to live a better life than him? Or that of the woman he had attacked? Why should? The answer was simple—he shouldn’t.

Tate duda cuando se descubren los restos de Dwight Smith, parecía que se había suicidado, pero no tenía sentido haberse suicidado después de su liberación, en tal caso lo hubiera hecho al ingresar a la prisión. ¿Por qué ponerse enfrente de un tren en movimiento si acababa de recuperar su libertad?

“ There are two likely scenarios , ” he says . “ The first is Dwight Smith sat down on the train tracks and let the train scatter him into the breeze . ”

“ The second is somebody put him there . Our victim raped a woman five years ago…”

Otros violadores y asesinos en libertad aparecerán muertos.  En los medios se habla del “hombre de los cinco minutos”, un superhéroe, la gente ama los superhéroes. Y Tate se cuestiona,

“…Yes , I’m a cop again , yes I’m back on the force , yes I’m one of the team . But for the last three years , after killing the man who took my daughter away from me , I’ve been off the team . In that time I’ve developed some habits as a private investigator that don’t mesh well with being on the same page…”

Paul Cleave, Nueva Zelanda. 1974.

 

Paul Cleave. Five Minutes Alone: A Thriller (Christchurch Noir Crime Series). New York: Atria Books. 2014. 464 pags. Edición de Kindle

Harry Bingham. “Talking to the Dead”. “Love Story, with Murders”.

Harry Bingham. “Talking to the Dead”. “Love Story, with Murders”.

Fiona Griffiths

 

“I’m as happy now as I’ve ever been. Everything is going to be all right… I sleep holding April’s hand and with my face up against Janet’s enviable copper hair. We sleep the sleep of the dead.”

La joven Detective Constable Fiona Griffiths, de la policía de Cardiff, la capital de Gales, al suroeste de Inglaterra, es la protagonista y narradora de, hasta ahora, seis thrillers del escritor galés Harry Bingham (1967).  En ellos, el autor aborda detalladamente una enfermedad mental y los procesos policíacos involucrados con la investigación de crímenes que, en el caso de los dos primeros libros de la serie y reseñados aquí, son consecuencia de la trata de blancas y el tráfico de armas.

Lo que hace interesante y original la narración de Fiona, es que padece de “el síndrome de Cotard”, una extraña enfermedad mental, relacionada con la hipocondría; los afectados por este síndrome creen estar sufriendo la putrefacción de sus órganos, o piensan que están muertos, o que nunca morirán, y desarrollan una relación peculiar con la muerte.  “I’ve spent more of my life with death than almost anyone… for two years as a teenager I lived with death. It wasn’t something external for me… It was internal. I didn’t confront death, I was dead. I lived it.”

Desde que se le manifestó la enfermedad y pasó dos años en un sanatorio mental durante la adolescencia, Fiona, apoyada por su familia, está obsesionada por conocer cuáles son sus límites en lo que ella llama “su ciudadanía en el Planeta Normal”.  Y es con esta obsesión, como se involucra en los casos en los que participa, las explicaciones que ella misma se da, al ir estableciendo conexiones con las víctimas, porque le gusta estar con ellas, siente que le hablan. Su obsesión y el hecho de ver la muerte de diferente, la hacen una detective efectiva, “…I’m bored no longer… Different victims, different remedies. It’s good to act.  Aunque sus superiores tengan que tolerar sus métodos poco ortodoxos.

La primera novela de la serie de Fiona se titula Talking to the Dead, “Hablando con los muertos” (2012).  Está investigando el caso del ex policía Brian Penry, preso por haber estafado a la escuela que lo había contratado como tesorero, cuando se incorpora al equipo encargado de un doble asesinato. En una casa utilizada para actividades ilegales, habían encontrado asesinadas a Janet Mancini, una joven prostituta de veintiséis años y a su pequeña hija April de seis años. Fiona piensa que la joven madre debió estar muy asustada para llevar a su hija a esa casa.  En el lugar habían encontrado una tarjeta de débito Visa- Lloyds Bank-Platinum a nombre de Brendan Rattigan, un hombre que había muerto en un accidente aéreo. Fiona descubrirá que Brendan Rattigan había estado asociado con el ex policía estafador Brian Penry, que ella estaba investigando.

 “Somebody killed a young woman. Somebody dropped a heavy sink onto a little girl’s, head. And this card – belonging to a dead millionaire – was there as it happened. Routine is fine. Secrets are better.”

Todos los aspectos de la vida de Fiona dependen de las emociones que le producen su enfermedad; frecuentemente, “I let my awareness expand and go where it wants.”. Y cuando deja que su conciencia se expanda y vaya a donde quiera, Fiona se obsesiona.  Quiere saber todo sobre Janet Mancini y sobre otras prostitutas asesinadas; con quién trabajan, quienes las controlan. Violando todos los reglamentos pasa una noche en la morgue con los cuerpos sin vida de Janet y April, “I’m all alone in the mortuary. Alone with the dead… I don’t think I’ve ever been so excited – so happily excited – in my life . I let some more time pass, take things slow . No need to rush.”

Harry Bingham. Inglaterra, 1967.

Harry Bingham. Talking to the Dead (Fiona Griffiths Crime Thriller Series Book 1). UK: Sheep Street Books. 2016. 337 pages Kindle Edition.

 

“..an elderly widow , a dead husband , an Australian daughter . All that, and a murder victim who consists of only a leg and a Christine Aguilera taste in shoes. I’m smiling like an idiot . Weekends don’t come any better.

Love Story, with Murders (2013) es el segundo caso de la detective Fiona Griffiths de la policía de Cardiff, Gales.  El año es 2010. DI Rhiannon Watkins dirige la investigación que empezó con el hallazgo de la pierna de una mujer con un zapato de tacón alto, en un congelador situado en el garaje de un búngalo deshabitado en el suburbio de Cyncoed, al norte de la ciudad de Cardiff.  La policía fue encontrando otros restos de la mujer que Fiona identificó como Mary Jane Langton, 22 años, desaparecida cinco años antes, estudiante y bailarina de tubo en un club nocturno. Fiona se pregunta si bailaba en uno de los clubes nocturnos de su padre.  Luego encontraron una mano, de hombre, de tez oscura, árabe o mediterráneo, completamente “fresca”.  Cuando se recuperaron otras partes, se identificó el cuerpo de quien en vida se llamó Ali el Khalifi, profesor de la escuela Cardiff de Ingeniería.

Fiona Griffiths sabe que “su ciudadanía en el Planeta Normal”, puede ser temporal, se esfuerza por ser normal, sigue rutinas, tiene novio, no bebe alcohol y fuma marihuana.  Como el síndrome de Cotard está asociado con una trama infantil, cree que su pasado, es también el pasado de su padre, dueño de bares nocturnos. Piensa que tal vez en uno de ellos se conocieron Mary Langton y Ali El Khalifi, se dedica a conocerlos mejor, no busca indicios, lo que busca es reconstruir la atmósfera, el ambiente, porque “…desde que encontró su pierna, su hermosa pierna, su hermosa cabeza, siente a Mary Langton que llena de vida, le canta a ella…”  Alguien está construyendo una red de venta de armas, alguien que ordenó su muerte,  pero sólo una persona que ve la muerte de diferente manera pudo escapar a ella.

‘He loved her. Khalifi and Langton. He never stopped loving her. That’s what we’ve been investigating here. A love story.’ ‘A love story with two murders.’

 Bingham, Harry. Love Story, with Murders (Fiona Griffiths Crime Thriller Series Book 2) UK: Sheep Street Books. 2016. 385 pages Kindle Edition.

 

 

Yasmina Khadra. “Dead Man’s Share”

Yasmina Khadra. “Dead Man’s Share”

By Malcolm Petrook

Brahim Llob

 

For most Western readers, Dead Man’s Share (2009), La part du mort (2004), will be an intoxicating introduction to the more exotic aspects of Algeria, in its post French colonial period when the nation acquired independence in 1962. It is set in 1988, a few years before the Algerian Civil War broke out in full.

Written by Yasmina Khadra, the pseudonym of Mohammed Moulesshoul (Argelia, 1955), a former high-ranking Algerian army officer, now living with a low profile in France.  The  novel focuses on Superintendent Brahim Llob, an incorruptible writer detective who is drawn into the amorous affairs of his incompetent subordinate, Lino, who is totally blind to the shortcomings and dangers of his glamorous girlfriend and her links to the Algerian mob.

Indeed, Llob becomes unwittingly involved in an unsuccessful attempt to assassinate Lino. Llob enlists the help of an attractive historian at work on peeling away the onion skins of cowardice, guilt and revenge killings resulting from the ultimate winners of the war against the “Harkis”, who had been supporters of the French.

Deep into a world of high society, and abusive political power, Llob single-handedly challenges the institutions and legal processes that continually result in releasing hardened criminals to commit more crime in his jurisdiction. Llob frequently puts his own life on the line in his confrontations with bribed government and legal officials.

If you’ve had a romantic view of Algeria, Dead Man’s Share will cure it. But if you have an admiration for intelligent detective work, and the books that emanate from it  Dead Man’s Share is for you!

Dead Man’s Share is the prequel and 4th book of the Inspector Llob Series: Morituri;  Double Blank and L’Automne des Chimères.

Yasmina Khadra, pseudonym of Mohammed Moulessehoul. Argelia, 1955.

 

Yasmina Khadra. Dead Man’s Share.An Inspector Llob Mystery. London: The Toby Press. 2009. 341 pages.

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