Dashiell Hammet. “The Maltese Falcon”, “El halcón maltés”

Dashiell Hammet. “The Maltese Falcon”, “El halcón maltés”

Sam Spade

Sam Spade, ES  el detective e inaugura el estilo “hard-boiled”*.  Un detective con su propia idea de la justicia, en el cual no hay lugar para sentimentalismos, cuyos diálogos describen fría y agudamente lo qué está pasando, y que habla el inglés de su momento. Sus historias, como en un carrusel, van dando giros cada vez que aparece un nuevo personaje e incluye frecuentes “red herrings”** que incrementan el suspenso.  Sin duda, la novela policíaca se potencia con su creador, Dashiell Hammet (Estados Unidos, 1894-1961) y su caso más famoso es The Maltese Falcon, El halcón maltés, originalmente publicado por episodios en un “pulp-magazine”*** llamado “Black Mask”, en el año de 1929.

Miss Wonderly parecía una joven sinceramente angustiada cuando acudió a la oficina de los investigadores Spade and Archer en la ciudad de San Francisco.  Le dice a Sam Spade que había llegado de Nueva York, que el conserje del hotel los había recomendado, que necesitaba encontrar a un hombre llamado Floy Thursby con quien su hermana había huido.  Sam Spade se vuelve el principal sospechoso para los detectives de la policía Polhaus  y Dundy, cuando esa misma noche asesinan primero a Floy Thursby y luego a su socio Miles Archer quien lo estaba vigilando.  Porque Spade estaba teniendo un affaire con Iva, la esposa de su socio asesinado.

Un segundo personaje de nombre Joel Cairo llega a solicitar sus servicios; para Effie Perine, su muy eficiente secretaria, “This guy is queer”, para Spade es un”levantino”:

“May a stranger offer condolences for your partner’s unfortunate death?”

“Thanks.”

“May I ask, Mr. Spade, if there was, as the newspapers inferred, a certain—ah—relationship between that unfortunate happening and the death a little later of the man Thursby?” “More than idle curiosity made me ask that, Mr. Spade I am trying to recover an—ah—ornament that has been—shall we say?—mislaid. I thought, and hoped, you could assist me.”

Spade nodded with eyebrows lifted to indicate attentiveness.

“The ornament is a statuette,” Cairo went on, selecting and mouthing his words carefully, “the black figure of a bird.”

Spade nodded again, with courteous interest.

“I am prepared to pay, on behalf of the figure’s rightful owner, the sum of five thousand dollars for its recovery.”

 

“Another merry – go – round”.  Spade sabe que los policías le siguen los pasos y que un joven al que se refiere como “punk” (interpreto su traducción como “mocoso”) lo esta siguiendo, aunque Spade no sabe que trae dos pistolas. Un tercer personaje “Casper Gutman, Esquire” también quiere contratarlo y lo cita en la suite 12 – C del Hotel Alexandria Hotel donde está hospedado.

Spade went in . A fat man came to meet him .

 “ What do you know , sir , about the Order of the Hospital of St . John

Gutman le cuenta una historia fantástica que empieza en el siglo XVI cuando los llamados Caballeros de Malta quieren agradecer el apoyo del emperador Carlos V y le envían un magnífico regalo que nunca llegó a su destino.  Gutman describe todas las circunstancias y dueños por los que pasó este regalo hasta que él lo descubre en la casa de un general ruso de nombre Kemidov, en un suburbio de Constantinopla.

Pero el nombre de Miss Wonderly era Brigid O’Shaughnessy, no había llegado de Nueva York, sino de Hong Kong y no estaba buscando a ninguna hermana porque, aparentemente, ella también estaba buscando “the black figure of a bird” y un último personaje llega a morir a la oficina de Sam Spade.

Y sin duda también, el Humphrey Bogart del “film noir” The Maltese Falcon, dirigida por John Huston en 1941, será siempre Sam Spade!!!

Dashiell Hammet. Estados Unidos, 1894-1961.

Hammett, Dashiell. The Maltese Falcon (p. 217). Knopf Doubleday Publishing Group. Kindle Edition.

*“Hard-boiled”. En algún momento del siglo veinte se empezó a hablar del “Género negro” y en un afán para clasificar, se diferenció el “whodunit” inglés (“Who has done it?, “¿quién lo ha hecho?”) del “hardboiled” americano (término que viene del proceso de “cocer un huevo hasta hacerlo duro”). Miss Marple y Hércules Poirot son ejemplos del primero y Sam Spade y Philipe Marlowe del segundo.

**“Red herrings”. Recurso de la distracción, de las pistas falsas.

*** “Pulp-magazine”. El término se refiere a las revistas o pasquines de muy mala calidad de papel, muy populares en la primera mitad del siglo XX. El término “pulp” hace referencia a la “pasta” de madera de muy baja calidad con la que elaboraba este papel, en contraste con la alta calidad del papel de otras revistas.  En estos pasquines se publicaban una gran variedad de géneros de ficción, sobre todo de aventuras, policiacas y de amor. Con el tiempo empezaron a incluir ilustraciones que describían las historias. En las décadas de los veinte y treinta alcanzaron en Inglaterra tirajes de un millón de copias por revista.

 

 

Gonzalo Lema, “Que te vaya como mereces”

Gonzalo Lema, “Que te vaya como mereces”

Santiago Blanco

La novela del boliviano Gonzalo Lema, Que te vaya como mereces, me deslumbró como me deslumbró hace muchísimos años El mundo es ancho y ajeno del peruano Ciro Alegría porque, tanto una como otra, nos revelan maravillosamente un país, sus habitantes y poderosamente, su lenguaje mestizo.

La novela de Ciro Alegría fue publicada en 1941, en Perú, es una novela “indigenista”, sus personajes son indígenas rurales de principio del siglo XX.  La de Gonzalo Lema fue publicada este año 2017, es una novela policiaca fuertemente contextualizada por la realidad boliviana contemporánea, sus personajes son mestizos, “cholos: la síntesis racial boliviana”,  de Cochabamba, la tercera ciudad más importante de Bolivia, en la que casi el noventa por ciento de sus habitantes son mestizos o indígenas de la etnia quechua y donde “las rubias no podían estar de acuerdo con el indio. Eran parientes de los otros gobiernos”.  En la novela de Ciro Alegría se transmite una desoladora realidad; en la de Gonzalo Lema, un conformismo, un tanto cínico e irónico de, “nos ha ido, como nos merecemos.”

El personaje principal de Que te vaya como mereces es Santiago Blanco, un cholo de cincuenta y seis años, soltero y sin hijos; había sido policía, detective privado y mendigo hasta que fue rescatado de la miseria por el corrupto coronel Uribe quien lo empleó como portero de su edificio y desde cuya azotea vigilaba “que el mundo estuviera en su lugar, que nadie le robara nada”.  Santiago es un gordo sarcástico, desfachatado, para quien “la gente vivía a su manera sin mayor conciencia histórica . Era feliz . La gente y sus circunstancias muy sencillas , que se consumían cada simple día.”  Santiago, comelón de comida criolla, “vivía la comida como una gran experiencia múltiple. Olores, textura, sabores , sensaciones , deglución”.  Camina por Cochabamba parándose para comer lo mejor de cada fonda, de cada puesto de mercado

En el primer puesto olió los fritos de seso con arroz y papa blanca y se pasó ligero pensando que era un engaño. En el segundo puesto olió bien una densa nogada de cordero pero sin nuez, sino con maní remojado en la víspera, retostado y molido con esmero, y con el cordero tierno con su tufo a pasto silvestre y sal. En la tercera olla se asustó, porque la doña freía las costillas de vaca en una gran sartén, con ruido de gran incendio, después de haberlas hecho hervir en olla y sacarles toda la grasa. El fuego y las chispas vivas saltaban a enorme distancia. Pero en la cuarta olla encontró cuanto su ánimo inquieto buscaba: el ch’ake de trigo con pedazos de papa runa y de carne gorda. El colorante de ají en vaina. Llajua verde encima. El rocío de perejil llegaba luego, de la mano gorda y cálida de la cocinera. Ya no revisó la quinta olla, pero pronto vio que se trataba del Falso Conejo. Ese plato le recordaba su convicción udepista y lo dejaba triste un buen rato. El doctor Siles se reacomodaba en su corazón.

Santiago es portero y confidente de los inquilinos del edificio. Un viejo delincuente, “abrelatas”, le pide ayuda para encontrar el cuerpo de su hijo robado de la morgue; Santiago sigue la trayectoria del cuerpo robado en el ya conocido camino de la corrupción de los países latinoamericanos. Y Bolivia es, “un país de medio pelo que no generaba noticias… Así que se podía recorrer todos los canales en perfecto orden y luego pensar con fundamento que se había tenido la mala suerte de nacer en un lugar que no le importaba a nadie en el mundo…”

En Que te vaya como mereces, la realidad es más poderosa que cualquier ficción.

Gonzalo Lema. Bolivia. 1959.

   Gonzalo Lema. Que te vaya como mereces. Barcelona: Roca Editorial de Libros. 2017. 288 págs. Kindle Edition.

Sandrone Dazieri. “El ángel”.

Sandrone Dazieri. “El ángel”.

Colomba Caselli y Dante Torre

El Ángel, L’Angelo (2017) del italiano Sandrone Dazieri (1964), es la segunda novela protagonizada por una policía, la subcomisaria Colomba Caselli y un personaje muy peculiar, Dante Torre, un “neurodiverso como yo”, dice el autor.  El Ángel es un “Espagueti crime”, en el que la acción nunca se detiene, la imaginación llega a los límites de la ciencia ficción y los personajes padecen patologías muy extravagantes.

“La muerte llegó a Roma a las doce menos diez minutos de la noche con un tren de alta velocidad procedente de Milán. Entró en la estación de Termini..,” Del coche de lujo no salió nadie, todos estaban muertos.  La primera que llegó fue Colomba Caselli, subcomisario de la sección tercera de la Brigada Móvil “a la que todo el mundo, excepto los policías, llamaba Homicidios”.

Colomba Caselli trabaja en el Departamento de Investigación de la Policía del Estado ubicado en la comisaría de la Via San Vitale, “a dos pasos de las ruinas de los Foros Imperiales”.  Llama a sus colegas y subalternos, “los tres amigos”, Alberti, Claudio Esposito y Alfonso Guarneri.  Colomba empieza a colaborar con la unidad de crisis que el Ministerio del Interior había formado para enfrentar el terrorismo, con policías, jueces, servicio secreto, de tal forma que al final nadie sabía quién tenía el mando, “muy italian style”.

Las primeras investigaciones llevan a Colomba al Centro Islámico de Centocelle y a terroristas ligados con ISIS;  Colomba se da cuenta de que hay algo más y busca a Dante Torre, el personaje al que ella había rescatado después de un encierro de trece años por “el Padre” (Uccidi il padre, No está solo, 2014); Dante Torre es un hombre atormentado, con extrañas fobias, agorafóbico, adicto a fármacos y al café, y con un talento fuera de lo común para hacer deducciones e investigar lo más raro en internet. Colomba y Dante irán descubriendo que la responsable de los muertos del tren en Roma es una mujer, “la chica” que

va por ahí matando a la gente… utilizando LSD y psilocibina…, una asesina fuera de serie que para esconder un asesinato creaba un campo de cadáveres…”, “una asesina extraordinariamente inteligente — Se llama Giltiné . — ¿ Qué nombre es ese ? — Lituano . Musta estaba en lo cierto , realmente es un ángel — Dante sonrió sin alegría por encima de su tacita — . Solo que se trata de un tipo particular: el Ángel de la muerte.”

La historia de “la chica”, empieza en Duga, una cárcel soviética cerca de Chernóbil, la región que el 26 de abril de 1986 se convertiría en una región fantasma.  En esa cárcel estaba “la Caja”, donde también empieza este “Espagueti crime”:

“Los dos prisioneros que quedan en la celda hablan en voz baja.  El primero trabajaba en una fábrica de zapatos. Mató a un hombre mientras estaba borracho. El segundo era un policía que denunció a un superior. Se durmieron en la cárcel y se despertaron en la Caja… Y cuando la Chica llegó , trataron de protegerla . La Chica debe de tener trece años”

Sandrone Dazieri. Italia. 1964.

Sandrone Dazieri. El Ángel. España: Penguin Random House Grupo Editorial España. 2017. 500 págs. Kindle Edition.

P.D. James

P.D. James

Adam Dalgliesh

A Phyllis Dorothy James le gustaba decir que la primera vez que había escuchado que “Humpty Dumpty fell off the Wall” inmediatamente se había preguntado “Did he fall — or was he pushed?”.

Leer a P.D. James es fascinante, nos vuelve un poco voyeristas, un poco entremetidos, un poco morbosos. Nos hace convivir intensamente con los miembros de una familia, o con los integrantes de un instituto forense, o de una firma de abogados, o de una clínica privada, o con los huéspedes de una isla de retiro muy exclusiva.  Los vamos conociendo, leemos sus pensamientos, secretos y  mezquindades, vemos cómo se mueven por sus casas o lugares de trabajo, cómo se relacionan.  Hasta que en algún momento empezamos a “oler a la víctima” porque, como diría un personaje de esta autora, “la infelicidad es contagiosa, hueles a ella y llevas su hedor como si fuera una terrible enfermedad”.  Luego llega Adam Dalgliesh y nos guía para seguir acomodando las piezas de un rompecabezas de por lo menos cinco mil piezas, en el que vamos delimitando la figura del asesino.

La autora nos informa, nos hace razonar, dudar, cuestionarnos, reflexionar; para ella los misterios de detectives son la celebración literaria al orden y a la razón; modernos dramas morales a través de los cuales se afirman los valores sociales, que buscamos en momentos difíciles, “porque afirman la inteligibilidad del universo, la norma moral, la santidad de la vida.“*

Sus ambientes son de “habitación cerrada”, pocos personajes, todos con oportunidad y motivo. Su detective, Adam Dalgliesh, es un hombre cabal, equilibrado, interesante, profundo al mismo tiempo que muy entretenido. Respetado por sus superiores y por sus subordinados es Comandante de la Policía Metropolitana de Scotland Yard en Londres, viudo sin hijos, maneja un jaguar, vive en un departamento sobre el Támesis. Y es poeta.

P.D. James, Phyllis Dorothy James, Baronesa James de Holland Park (Inglaterra, 1920-2014), empezó a escribir a los cuarenta años y fue funcionaria pública hasta su jubilación.  La lista de premios, doctorados y reconocimientos recibidos en vida es larga e importante. Es autora de una veintena de libros que han vendido millones de copias tanto en inglés como sus traducciones y que han sido adaptados para televisión y cine. Destacan la serie protagonizada por su detective, el comandante (y poeta) Adam Dalgliesh de Scotland Yard y su homenaje a Jane Austen en su última novela, “Death Comes to Pemberley” (2011).

Cover Her Face: An Adam Dalgliesh Mystery (Adam Dalgliesh Mysteries Book 1)

En el primer libro de la serie con el todavía Detective Chief Inspector Adam Dalgliesh, Cover,  Her Face,  (1962), P.D. James establece la estructura y el estilo de sus novelas policiacas. La descripción es su elemento base tanto de un contexto específico como las descripciones físicas y psicológicas de siempre un grupo personas interactuando en ese contexto y los motivos y oportunidades que Dalgliesh va descubriendo.

…A house full of people all disliking each other is bound to be explosive . ” Martingale es la casa de la familia Maxie, en el poblado inglés de Chadfleet.  La familia Maxie está formada por el padre Mr. Simon Maxie, un hombre enfermo que no aparece en la novela; la madre Mrs. Eleanor Maxie, una señora respetada por todos y los hijos adultos  Stephen, médico que trabaja en Londres y Deborah Riscoe, la hija viuda,  Con motivo de la fiesta de la parroquia local de St.Cedd, se reúnen en la casa de los Maxie,  Felix Hearne, el amigo-pretendiente de Deborah Riscoe y Catherine Bowers quien espera casarse con Stephen.  En la casa vive Martha Bultifaft lleva muchos años trabajando con la familia y Sally Jupp, una joven madre soltera contratada para ayudarla, y su hijo de meses.

P.D. James, Cover Her Face: An Adam Dalgliesh Mystery (Adam Dalgliesh Mysteries Book 1). England: Touchstone. 2012, 291 págs. Kindle Edition.

Título en español: Cubridle el rostro

A Mind to Murder (Adam Dalgliesh Mysteries Book 2)

Enid Bolam, la administradora de la clínica psiquiátrica Steen en Londres es asesinada al final de un día normal de trabajo, a una hora en que nadie más pudo haber entrado o salido.  “This is one of those rare cases in which knowing why is knowing who”  piensa Adam Dalgliesh, descarta a los pacientes y se concentra en el personal:  psiquiatras, psicólogos, anestesista, trabajadores sociales,  enfermeras y  trabajadores; muchos de ellos podrían tener motivo y oportunidad.  Al final diría que era un caso muy claro, tanto el asesino como el motivo eran obvios, “Too obvious for me”.

La estructura de las novelas de P:D.James se basan en las muy interesantes descripciones psicológicas de los personajes  que nos hacen pensar,  al principio, que todos podrían ser los asesinos.  Igual de interesante e importante son las descripciones de los contextos que siempre determinan el crimen.  En el caso de esta segunda novela del Superintendente Adam Dalgliesh del Departamento de Investigación Criminal de Scotland Yard, publicada en 1963, además de la interesante trama y descripciones, las reseñas coinciden en que la autora realiza una fuerte crítica al estado de las instituciones inglesas de salud mental de la época, y a los métodos y tratamientos que en ese momento incluían “terapias electroconvulsivas” y uso de la dietilamida de ácido lisérgico, el”LSD”.

James, P.D. A Mind to Murder (Adam Dalgliesh Mysteries Book 2) New York: Touchstone. Kindle Edition. 1963. 291 págs.

Título en español: Un impulso criminal

Death of an Expert Witness (Inspector Adam Dalgliesh Book 6)

En el sexto libro de la serie publicado en 1977, Adam Dalgliesh investiga el asesinato de un experto forense del prestigiado Laboratorio Hoggatt, en la región de East Anglia. El asesinato de una joven sirve de introducción para presentar a las personas que trabajan en las diferentes disciplinas forenses a cargo del recién nombrado Dr. Maxim Howarth quien se dice a sí mismo:

How could you direct a team when your staff practiced half a dozen different scientific disciplines, used their own methods, were responsible for their own results, stood finally alone to justify and defend them in the only place where the quality of a forensic scientist’s work could properly be judged, the witness box of a court of law? It was one of the loneliest places on earth, and he had never stood there.

 P.D. James. Inglaterra, 1920-2014

P.D. James. Death of an Expert Witness (Inspector Adam Dalgliesh Book 6) New York: Touchstone. 1977. 306 págs. Kindle Edition.

Título en español: Muerte de un forense

Original Sin (Inspector Adam Dalgliesh Book 9)

El contexto del noveno libro de la serie con Adam Dalgliesh publicado en 1994,  es la casa editorial londinense Peverell Press fundada en 1792 que desde mediados del siglo diecinueve ocupaba un edificio tipo veneciano, “Innocent House”, a orillas del río Támesis. En un ambiente tenso por ciertas bromas anónimas de muy mal gusto que se habían estado sucediendo, descubren que Sonia Clements, una de las editorialistas, se había suicidado en la oficina de los archivos de la editorial, lugar donde Gabriel Dauntsey, el editor de la lista de poesía, estaba revisando los archivos. Unas semanas más tarde, se cometería el primero de los asesinatos en Innocent House.

Con el fallecimiento de Henry Peverell y el retiro de su socio Jean Philippe Etienne, quien en su juventud había sido un héroe de la resistencia francesa, Gerard Etienne había asumido la dirección de la editorial, que se estaba enfrentando a los retos actuales de las editoriales, no siempre con el apoyo de los otros tres dueños, su hermana Claudia Etienne, James de Witt y Frances Peverell.

P.D. James. Original Sin (Inspector Adam Dalgliesh Book 9) New York: Vintage Books. 1994. 511 págs. Kindle Edition.

Título en español: El pecado original

A Certain Justice: An Adam Dalgliesh Novel (Adam Dalgliesh Mysteries Book 10)

Publicado en 1997, la historia de A Certain Justice, se desarrolla en el complejo sistema de abogados londinenses “solicitors” y “barristers” reunidos bajo el “Head of Chambers”, en este caso Hubert St. John Langton quien en un momento de la historia dice:

Wasn’t it Henry James who had said, “Never believe that you know the last thing about any human heart”? But he was a novelist. It was his job to find complexities, anomalies, unsuspected subtleties in all human nature. To Venetia, as she grew into middle age, it seemed that the men and women she defended, the colleagues she worked with became more, not less, predictable.

Un abrecartas, una peluca ensangrentada teatralmente colocada y la desaparición de una bolsa de sangre del refrigerador de la “Chambers”  hacen pensar a Adam Dalgliesh que todos sus integrantes pueden ser los culpables:

“So, if we’re thinking at present of those people who had keys to Chambers, were there on Wednesday and knew where to lay hands on the wig and the blood, it brings us down to the Senior Clerk, Harold Naughton; the cleaner, Janet Carpenter; and four of the barristers: the Head of Chambers, Hubert St. John Langton; Drysdale Laud, Simon Costello and Desmond Ulrick.

James, P. D.. A Certain Justice: An Adam Dalgliesh Novel (Adam Dalgliesh Mysteries Book 10) New York: Random House Publishing Group. 688 págs. Kindle Edition.

Título en español: Una cierta justicia

The Lighthouse (Adam Dalgliesh Mysteries Book 13).

En el décimo tercer caso de Adam Dalgliesh, publicado en 2005, los jefes de Scotland Yard, de MI5 y de la oficina de Asuntos Exteriores, encomiendan a Adam Dalgliesh la misión confidencial de investigar la muerte de uno de los huéspedes de Combe Island en la cual el Primer Ministro inglés quería organizar una reunión secreta.

Combe Island es una pequeña isla en la costa de Cornwel, que había sido propiedad de la familia Holcombe desde el siglo XVI. En los últimos años se había transformado en un lugar de descanso seguro, confidencial y muy privado para personas con altas responsabilidades.  La isla tenía una casa principal y cinco cabañas para huéspedes seleccionados rigurosamente, que en ese momento eran: Nathan Oliver, famoso escritor, su hija Miranda y su editor Dennis Tremlett; Dr . Raimund Speidel, diplomático alemán retirado; Dr . Mark Yelland, director de un importante laboratorio de investigación; la última superviviente de la familia Holcombe, la octogenaria Emily Holcombe que residía permanentemente en la isla. El personal de la isla estaba compuesto por el administrador, un secretario, un médico, la cocinera, la ama de llaves, una asistente, el encargado de la lancha y el responsable del mantenimiento. La isla (y esta historia) está dominada por un faro:

 To the right on a spur of rock stood the old lighthouse with its gleaming white walls topped by the red lantern enclosing the now defunct light , an elegant phallic symbol of the past , lovingly restored but redundant . Sometimes he found its symbolism uncomfortable.

Adam Dalgliesh se instala en la isla con dos de sus colaboradores, habrá otras muertes, que parecen estar relacionadas con algo que había sucedido en la isla durante la guerra.  La situación se complica cuando Adam Dalgliesh es contagiado y enferma de “SARS”, síndrome respiratorio agudo severo.

James, P. D.. The Lighthouse (Adam Dalgliesh Mysteries Book 13). New York: Knopf Doubleday Publishing Group. 2005. 400 págs. Kindle Edition.

Título en español: El faro

 

The Private Patient (Adam Dalgliesh Mysteries Book 14)

The Private Patient, publicada en 2008, es el caso número 14 y el último del comandante Adam Dalgliesh, quien no se muere, contrae matrimonio.

La historia de The Private Patient se desarrolla en la exclusiva y muy discreta clínica campestre “Cheverell Manor”, en la región de Dorset, propiedad del prestigiado cirujano plástico londinense George Chandler – Powell.   Sus pacientes tenían la opción de operarse en su clínica de Londres o en Dorset y así pasar la convalecencia de una forma más secreta y reposada.

Antes de las vacaciones de Navidad, los últimos dos pacientes de la clínica de “Cheverell Manor”, eran la Sra. Skeffington, esposa de un alto funcionario del gobierno, y Rhoda Gradwyn, una periodista con cierta fama por sus artículos injuriosos y quien a sus 47 años y después de vivir 34 años de vivir con una cicatriz en la mejilla había decidido someterse a cirugía plástica.  La administradora de la mansión convertida en clínica privada es Helena Haverland, hija del previo dueño de la propiedad quien junto con otros miembros del personal tienen sus habitaciones en una ala de la clínica: la enfermera en jefe Flavia Holland, los cocineros Dean y Kim Bostock, Mrs . Frensham a cargo de la oficina, Mrs. Cressett y una extraña joven de nombre Sharon Bateman, obsesionada con el fantasma de “Mary Keyte” quien fue quemada en el círculo de piedras en…. 1654.

l was never called in to a commonplace murder, pensó extrañado Adam Dalgliesh cuando le solicitan que investigue un asesinato que no parece ser especial.

James, P. D.. The Private Patient (Adam Dalgliesh Mysteries Book 14) New York: Knopf Doubleday Publishing Group. 2008. 416 págs. Kindle Edition.

Título en español: Muerte en la clínica privada

*“P. D. James, Creator of the Adam Dalgliesh Mysteries, Dies at 94. P. D. James, Novelist Known as ‘Queen of Crime,’ Dies at 94”. By Marilyn Stasio. New York Times. Nov. 27, 2014. https://www.nytimes.com/2014/11/28/arts/international/p-d-james-mystery-novelist-known-as-queen-of-crime-dies-at-94.html?_r=0

Umberto Eco. “El nombre de la rosa”

Umberto Eco. “El nombre de la rosa”

Guillermo de Baskerville

Hay que hacerle caso a lo que propone Umberto Eco (Italia, 1932), en sus “Apostillas” (1985), a su novela El nombre de la rosa (1980), cuando dice que

“…si alguien quería entrar en la abadía y vivir en ella siete días, tenía que aceptar su ritmo. Si no lo lograba, nunca lograría leer todo el libro. De allí la función de penitencia, de iniciación, que tienen las primeras cien páginas; y si a alguien no le gusta, peor para él: se queda en la falda de la colina.  Porque entrar en una novela es como hacer una excursión a la montaña: hay que aprender a respirar, coger un ritmo de marcha, si no todo acaba enseguida”.

Las “Apostillas” son un breve tratado de poética, uno de esos ejemplos, inagotables, universales e imperecederos de inteligencia literaria, al igual que el libro que completan.

Si bien el autor debe “construir al lector” y “…no… facilitar interpretaciones de su obra, si no, ¿para qué habría escrito una novela, que es una máquina de generar interpretaciones?”, Eco expone en sus “Apostillas”, con una gran claridad y en breves e interesantísimos capítulos, el porqué del título y del tema, “evidentemente, el Medievo”, habla de “la novela” como un hecho cosmológico, y de que el estilo del narrador, Adso de Melk, debía de ser el estilo de un cronista medieval, exponiendo sin reticencias, en tono didáctico, introduciendo nociones enciclopédicas, basándose en la preterición “…Se declara que no se quiere hablar de algo que todos conocen muy bien, y al hacer esa declaración ya se está hablando de ello…”.

En esas primeras cien páginas del Nombre de la rosa, Eco nos introduce a un episodio que pudo haber pasado a finales del año 1327, en una abadía dominicana en los Apeninos italianos, en el contexto histórico de varios conflictos: el enfrentamiento entre el papa francés de Aviñón, Juan XXII (Jacques de Cahors) con el emperador Ludovico (Luis IV de Baviera) en el intento de éste de querer restaurar la dignidad del Sacro Imperio Romano Germánico.  Los conflictos entre las órdenes mendicantes, su escisión en diferentes grupos que en estos momentos recorrían Europa, provocando diferentes reacciones, algunas violentas. En el caso de la orden franciscana, las acciones del grupo llamado “los espirituales” o “Fraticelli Apostolici o “dulcinistas”* y sus enfrentamientos con la fracción de los “conventuales”, principalmente sobre el tema de la pobreza.

Pero, como dice Eco en las “Apostillas”, se trataba también de divertir, y por eso dice haberse decidido por una estructura policiaca en la que hay crímenes, un asesino y un investigador.

La trama de El nombre de la rosa se sucede cuando el papa Juan XXII ordenó que los espirituales se sometieran y cita al general de la Orden franciscana, Miguel de Cesena, a comparecer ante la sede de Aviñon (Cesena había buscado la protección de Luis de Baviera).  Lo que leemos es la narración del octogenario monje benedictino Adso de Melk cuando, siendo un joven novicio, había acompañado a un célebre franciscano de nombre fray Guillermo de Baskerville en una doble empresa: preparar la reunión que se celebraría en la abadía dominicana, entre la delegación papal, con Bernardo de Gui al frente, y la franciscana encabezada por Miguel de Cesena, en relación a la visita de éste a Aviñon.  E investigar una serie de crímenes de monjes de la abadía cometidos antes de la llegada de ambas delegaciones.

El manuscrito de Adso de Melk está dividido en seis días, y cada uno de éstos, en períodos correspondientes a las horas litúrgicas o canónicas: maitines, laudes, prima, tercia, sexta, nona, vísperas y completas.  En El nombre de la rosa todo es extraordinario: las descripciones de la abadía “un verdadero microcosmos”, sus edificios con sus magníficas portadas y riquísimos interiores, pero sobre todo son espléndidas las hojas dedicadas a la Biblioteca, “…famosa en todas las abadías de la cristiandad, construida según un plano secreto que solo conoce el bibliotecario, un laberinto espiritual y también terrenal..” en ese momento la más rica de la cristiandad.  Los razonamientos y argumentos de los diálogos nos introducen de lleno en el pensamiento escolástico, de los cuales quiero destacar las discusiones sobre “la risa” entre Guillermo de Baskerville y Jorge de Burgos. “…Quería un ciego que custodiase una biblioteca (me parecía una buena idea narrativa), y además ciego, sólo puede dar Borges, también porque las deudas se pagan”.

Adso de Melk recuerda a su maestro, el franciscano británico Guillermo de Baskerville, un sabio que “…podía contar unas cincuenta primaveras y por tanto era ya muy viejo…”, quien había sido inquisidor, amigo de Occam** y seguidor de las ideas de Roger Bacon***, y quien le fue explicando e interpretando el sentido de las cosas, los prodigios del reloj, del astrolabio y del imán y que además, ante su asombro, usaba unos artefactos que llamaba anteojos. Para Guillermo de Baskerville el misterio de los crímenes giraba en torno a la biblioteca.

— No veo qué relación existe entre los crímenes y la biblioteca — dijo irritado el Abad . — Adelmo era miniaturista ; Venancio , traductor ; Berengario , ayudante del bibliotecario … — explicó Guillermo con paciencia .

Dos muertos , ambos con los dedos negros . ¿ Qué deduces de ello ? — No deduzco nada :Porque en todo crimen que se comete para apoderarse de un objeto , la naturaleza del objeto debiera proporcionar una idea , por pálida que fuese , de la naturaleza del asesino . Cuando se mata por un puñado de oro , el asesino ha de ser alguien ávido de riquezas . Cuando se mata por un libro , el asesino ha de ser alguien empeñado en reservar para sí los secretos de dicho libro . Por tanto , es preciso averiguar qué dice ese libro que no tenemos .

Ahora, a propósito de los hechos ocurridos en la abadía, tengo muchas hipótesis atractivas, pero no existe ningún hecho evidente que me permita decir cuál es la mejor. Entonces, para no acabar haciendo el necio, prefiero no empezar haciendo el listo.

Umberto Eco. Italia. 1932.

Umberto Eco. El nombre de la rosa.  España: Penguin Random House. Grupo Editorial España.2010. 775 págs. Kindle Edition.

♦♦♦

*Wikipedia: Dulcino (1250-1307) …fue un líder religioso italiano, continuador del milenarismo y fundador de la secta de los Hermanos Apostólicos (en italiano, Fraticelli Apostolici) o dulcinistas… Predicó la proximidad del fin de los tiempos y el descenso del Espíritu sobre los apostólicos.

**Wikipedia: La navaja de Ockham (a veces escrito Occam u Ockam), principio de economía o principio de parsimonia (lex parsimoniae), es un principio metodológico y filosófico atribuido al fraile franciscano, filósofo y lógico escolástico inglés Guillermo de Ockham (1280-1349), según el cual: En igualdad de condiciones, la explicación más sencilla suele ser la más probable. Esto implica que, cuando dos teorías en igualdad de condiciones tienen las mismas consecuencias, la teoría más simple tiene más probabilidades de ser correcta que la compleja.

***Wikipedia: Roger Bacon (c. 1214 -fue un filósofo, protocientífico y teólogo escolástico inglés, de la orden franciscana Es conocido por el sobrenombre de Doctor Mirabilis (‘doctor admirable’, en latín). …puso considerable énfasis en el empirismo y ha sido presentado como uno de los primeros pensadores que propusieron el moderno método científico.

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