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F.G. Haghenbeck “El caso tequila”, “Trago amargo”

 Sunny Pascal

Sunny Pascal se describe como un “sabueso beatnik… Mitad en todo: mitad mexicano, mitad gringo, mitad alcohólico, mitad surfer; mitad vivo, mitad muerto..”.  Vive en los Ángeles en la década de los sesenta y tanto en El caso tequila como en Trago amargo es contratado para viajar a Acapulco y a Puerto Vallarta para,  respectivamente, “cuidar artistas hollywoodenses”.

 El nombre de un coctel da título a cada uno de los capítulos de estos dos libros, siendo “La última ronda” y “La última copa” los últimos. Luego se describen los ingredientes del coctel y la forma de prepararlo; se reseña cómo supuestamente se inventaron, qué personajes famosos lo bebían y hasta con qué canción se escuchan.  Bien por estas pequeñas introducciones para reposar de las crudas borracheras y del acelerado ritmo de la lectura.

Me encanta cómo Haghenbeck inserta epítetos para caracterizar (más que calificar) cosas, gentes o situaciones y que nos hace soltar la carcajada por su originalidad e ironía. Por ejemplo, en su dedicatoria a Silvia “….por el cariño, el apoyo y el haber tomado prestado parte de su vida para esta novela. Prometo devolverla cuando la deje de usar”

 El caso tequila

La maravillosa bahía de Acapulco, su costera, playas, residencias, hoteles, el ambiente de turistas nacionales y extranjeros, el clima, vaya, todo, hicieron de Acapulco, hasta hace muy poco, un verdadero paraíso, con adanes, evas, serpientes y muchas manzanas que morder. Durante la década de los sesenta, la celebración de la llamada “Reseña mundial de cine” le agregó el glamur hollywoodense.

 A este Acapulco de los sesenta  llega Sunny Pascal para ver qué está pasando con Johnny Weissmuller, “Tarzán”, uno de los dueños del paradisiaco hotel Los Flamingos. Ann Margaret, John Wayne y Frank Sinatra aparecen en este thriller, pero también agentes cubanos, de la CIA y del FBI involucrados con lo que está pasando en Cuba y con el asesinato de Kennedy. Y por supuesto las autoridades acapulqueñas y los políticos mexicanos como Mario Moya Palencia quien durante la presidencia de Miguel Alemán jugueteó con la idea de instalar casinos en el puerto. Completan el cuadro los secuaces de la mafia de Sam Giacana  Muchas cosas pasan, Haghenbeck hace que todos los personajes se relacionen entre sí, pisándose los talones, embaucándose y traicionándose a tal velocidad que nosotros lectores parecemos correr detrás de ellos tratando de alcanzarlos.

 En “El caso tequila” hay mucho de todo: portafolios repletos de dólares, alcohol, crítica política, chismorreo, violencia, sexo y por supuesto ¡cadáveres!.

 Trago amargo

La novela se desarrolla durante la filmación de la película “La noche de la iguana”, basada en la obra del mismo nombre del escritor americano Tennessee Williams, rodaje que en 1964 haría famoso a Puerto Vallarta. El director de la película fue John Huston y los actores principales Richard Burton, como el sacerdote anglicano alcohólico que se retira a vivir a México, Ava Gardner, Deborah Kerr y Sue Lyon.  Dada las personalidades explosivas de los actores, John Houston les había regalado un revolver con balas doradas en las que estaban escritos los nombres de cada uno de ellos, por si las necesitaban.

También “por si pasa algo”, el productor de la película Ray Stack,  contrata a Sunny para cuidar la filmación. En su viaje por coche a Puerto Vallarta, conoce en un bar de Mazatlán a un “veterano” entrado en años  que luego conoceremos como Billy Joe.  Sunny llega a un Puerto Vallarta todavía más pueblo que ciudad. Para llegar a Mismaloya, la playa virgen donde se filma la película tiene que viajar diariamente en lancha. Ahí, su trabajo no era muy diferente a no hacer nada, comenta al principio, sentado en un bar viendo cómo llegan los actores, entre ellos Richard Burton acompañado de Elizabeth Taylor en el momento en que tal vez formaban la pareja más famosa del mundo. Con epítetos precisos e irónicos va describiendo al elenco y a sus acompañantes como  “la rubia” Eva Martine maestra y tutora de la jovencísima Sue Lyon quien también llegó acompañada su novio; habla de los asistentes como Goman y de los mexicanísimos Emilio el “Indio” Fernández y Gabriel Figueroa.

 En Trago amargo tamabién hay exceso de todo: alcohol, sexo, droga, violencia como resultado de sobredosis, violación, el robo de un rollo de fotografía y del anillo de esmeraldas de Elizabeth Taylor. Hay guardaespaldas y el Sargento Quintero de la policía local y hasta aparece el tristemente célebre abogado mexicano Bernabé Jurado.

 Hacia la mitad del libro, en una noche muy complicada, después de contar su vida en unos cuantos párrafos, Sunny exclama: “ni siquiera me gustó la historia de mi vida”.

Francisco Gerardo Haghenbeck. Ciudad de México. 1965.

F.G. Haghenbeck. El caso tequila. México: Roca Editorial.  2011. 219 págs.

F.G. Haghenbeck. Trago amargo. México: Roca Editorial.  2009. 140 págs

Petros Markaris. “Che Committed Suicide”

 Costas Haritos

Meses antes de las Olimpiadas de 1986 en Atenas, Costas Haritos, jefe de la División de Homicidios de Atenas, convalece después de haber sufrido graves heridas. Aburrido, insomne e irritado por la forzada convivencia con su esposa Adriani,  mata los días yendo al parque, buscando palabras en el Gran Lexicón de Anonymous Dimitrakos, con el cual acostumbraba empezar cualquier nuevo caso como detective “investigando el planteamiento lexicográfico de la situación”.  Y mirando la televisión. Una tarde, en una entrevista a un empresario, presencian cuando éste saca una pistola y se mata frente a las cámaras. A este suicidio público, seguirán el de un político y el de un prestigiado periodista. Cada suicidio es acompañado con la publicación de sus autobiografías por un autor que nadie conoce. Como la División de Homicidios no puede oficialmente abrir investigaciones sobre suicidios, aprovechan la licencia médica de Haritos para encomendrle que realice una investigación discreta sobre estos suicidios.

 A través de los descubrimientos que va haciendo Haritos se exponen algunos de los problemas que está enfrentando el país como resultado de la corrupción, la globalización, la apertura comercial y la migración, al mismo tiempo que se recuerda parte de la historia reciente de Grecia.  El empresario, el político y el periodista que se suicidaron, siendo estudiantes,  habían formado parte del grupo de izquierda llamado “Organización Independiente para la Resistencia, Che” que se oponía a la Junta, la dictadura militar que gobernó Grecia a fines de  los años sesenta. Junto con el líder del grupo, un personaje llamado Thanos Yannelis ligado con los grupos comunistas latinoamericanos del momento, y otros estudiantes, sufrieron torturas por la policía militar en ese momento a cargo del Mayor Skouloudis, el Torturador de la Policía Militar. Yannelis se suicida, desilusionado del desmoronamiento de los ideales comunistas y viendo como sus antiguos seguidores habían logrado riquezas, prestigio y fama olvidando sus antiguos ideales.

 La novela reproduce con gran detalle los procedimientos policiales, la actuación de los medios de comunicación, la corrupción burocrática y el mundo de las compañías internacionales ante la globalización. Además nos mete literalmente  en una Atenas desquiciante por el calor y el tráfico porque Haritos va nombrando las calles y avenidas de Atenas en sus desplazamientos. En la tercera parte del libro, cuando se pregunta ¿y si alguien conocía algo de Favieros, Stefanos y Vakirzis y decidió castigarlos para hacer justicia? Haritos encuentra lo que él llama “la verdadera rosebud”, o sea, la coyuntura crucial. Bien por los thrillers en los cuales el asesino es inesperado, pero evidente.

 Petros Markaris, Griego. N en Estambul de padre armenio y madre griega. 1937

 Markaris, Petros. Che Committed Suicide. Eurocrime. 2009. 356 pages. & Amazon Digital Services

Roberto Ampuero. “La otra mujer”

Orestes Cárcamo e Isabel

La Otra Mujer - Roberto Ampuero

El protagonista de Ampuero se llama Orestes Cárcamo y es un escritor nacido, como el autor, en Valparaíso, Chile. De una forma un tanto misteriosa, estando en Berlín, recibe lo que después sabremos que es la primera de tres  partes de una novela escrita por un tal Benjamín Plá, con sucesos ocurridos veinte años atrás, durante los años del régimen militar en Chile, en la década de los 80.  Seducido por la historia que se narra en esas hojas, logra que una Universidad de Nueva York  le otorgue el financiamiento para llevar a cabo una investigación enfocada en la relación entre los sucesos reales y la literatura y con ello publicar el trabajo que le permitiera recibir su tenure, esto es, una plaza definitiva.

La protagonista de esa parte de la novela de Benjamín  Plá es Isabel, una típica esposa burguesa de los ochenta e inicia cuando al regresar de su casa de Valparaíso a su piso de Santiago, se encuentra a su esposo José Miguel, prestigiado médico, muerto sobre la cama.

La novela de Ampuero se estructura entre las investigaciones del escritor por encontrar los hechos reales que narra la novela de Benjamín  Plá y las investigaciones de Isabel para descubrir que hay detrás de la muerte de su esposo.  Con veinte años de diferencia, Orestes busca a Benjamín  Plá  e Isabel busca a la amante de su marido.  Ambos se mueven en los mismos escenarios de Valparaíso, la ciudad construida sobre montes frente al mar, con calles empinadas que suben y bajan y con una red subterránea de túneles conectados, con sus bares, cafés, su comida, el orujo, el mar. Orestes se introduce en el mundo mágico y secreto de los poetas porteños nunca publicados y logra completar el manuscrito.  Isabel encuentra a la amante de su esposo, Constanza, la otra mujer, a través de la cual, más que narrar, se delatan algunas de las atrocidades del régimen militar, entre ellas el asesinato de José Miguel, de Constanza, de David y de todo aquél que convenga matar.

Roberto Ampuero, Valparaíso, Chile 1953.

Ampuero, Roberto. La otra mujer. Colombia: Ed. Norma. La otra orilla. 2011. 371 págs

Haruki Murakami. “1Q84”

Toshiharu Ushikawa

1Q84 2   1q84Podría ser  un thriller porque hay una asesina, asesinatos y un detective. O una novela de ciencia ficción con personajes y situaciones imposibles. Tal vez, al final, es la historia de amor entre Aomame y Tengo.

En el primer libro, el mundo de la instructora de gimnasio, Aomame, se desdobla en uno con dos lunas cuando va a realizar un crimen. Y Tengo, profesor de matemáticas y novelista, recibe el encargo de reescribir el libro “La crisálida del aire” dictado por una adolescente relacionada con una secta religiosa. En el segundo capítulo del segundo libro “Sólo tengo mi alma” aparece Toshiharu Ushikawa “toro de río”; en el tercer libro Ushikawa se convierte en un tercer protagonista y sus capítulos se van alternando con los de Tengo y de Aomame.

Es difícil, sino imposible, hacer una síntesis de 1Q84.  Además de la historia de Tengo y de Aomame, es la historia de otros personajes con vidas fascinantes que por la magia de la literatura se van conectando. Y es también una reflexión con matices orwellianos (en japonés, la letra “Q” y el número “9” se pronuncian igual “kew”) del Tokio de 1984, de la religión, de la creación literaria y la fantasía y del abuso a las mujeres.

Pero como este es un espacio de detectives, me detengo en Ushikawa.  Este personaje es realmente “fantástico” en el sentido de excelencia y de irrealidad, como la misma novela.  Murakami es despiadado con él: tiene una apariencia repulsiva, una vida patética y sus diálogos irritan al lector.  Pero posee las destrezas del gran detective: curiosidad obsesiva, habilidades de inferencia y deducción, perseverancia y paciencia, imaginación y mañas (como su formidable creación de “Presidente titular de la fundación Nueva Asociación para el Fomento de las Ciencias y las Artes de Japón” para dar legitimidad a sus pesquisas) y nunca pierde de vista su objetivo. Es el recurso del gran escritor a través del cual el narrador presenta tanto la realidad objetiva como las perspectivas subjetivas de cada uno de los personajes y que permiten que el lector sea también detective y que más que leer, participe en la vida de dos jóvenes japoneses excepcionales de Tokio en el año 1984.¿Qué más podemos pedir?

Haruki Murakami, Kyoto, Japón. 1949.

Murakami, Haruki. 1Q84. New York: Knopf, 2011 944 pags.

Toni Hill “El verano de los juguetes muertos”

Héctor Salgado

 Héctor Salgado es un detective argentino en Barcelona. Acaba de regresar de Argentina después de un mes de vacaciones forzadas, apartado del servicio por haber golpeado salvajemente a un tal doctor Omar, emigrante africano y pronto sabremos, tratante de blancas. Suspendido mientras continúa la investigación, el Comisario jefe Savall le solicita investigue algo aparentemente sencillo, el suicidio del joven Marc Castells Vidal cuando estaba de fiesta con sus inseparables amigos Gina Marti y Aleix Roviera, miembros de conspicuas familias barcelonesas.
Toni Hill va intercalando las averiguaciones de la muerte de Marc con los antecedentes familiares de los padres de los tres jóvenes, amigos todos. En este contexto el doctor Omar aparecerá asesinado en el mismo edificio de Héctor, lo que hace aparecer al investigador como el presunto asesino.
Es interesante como Hill remonta los orígenes de la muerte de Marc con la historia de las familias de los jóvenes cuando siendo niños pasaban los veranos en el campamento del tio cura Felix, hasta que sucede un accidente en el que se ahogó una niña llamada Iris, una de las hijas de la cocinera del campamento. Hill hace que el encuentro años después de Marc y la hermana de la niña ahogada en Dublin sea el detonador de los sucesos.
Hay secretos familiares, trato de blancas, droga, mujeres maltratadas, abuso de menores, adopción de niños orientales. En fin, los temas actuales. El autor trata de dar a la novela el ambiente de Barcelona, tal vez un poco a lo Vázquez Montalbán. La historia queda abierta para saber qué pasa con su compañera y madre de su hijo Ruth, quien lo dejó por la moda de “explorar su sexualidad” con una pareja del mismo sexo.
Toni Hill, Barcelona, España. 1966.
 Hill, Toni. El verano de los  juguetes muertos. Barcelona: Random House Mondadori. 2011. 370 págs.
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