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Laurent Binet. “HHhH”. “La séptima función del lenguaje”

Laurent Binet. La septima funcion del lenguaje

La séptima función del lenguaje

Detective CHICAJacques Bayard y Simon Herzog

Se requiere un profundo conocimiento de la lingüística para poder explicarla, y un gran talento para hacerla divertida. Y Laurent Binet (Francia, 1972), lo logra a través de La séptima función del lenguaje (2015), una extraordinaria parodia que, en mi opinión, logra hacer inteligible el frecuentemente ininteligible discurso de la lingüística.

En la vida real, y en la ficción de esta novela, el escritor y filósofo sobre la escritura y la comunicación Roland Barthes es atropellado por un coche. El narrador omnipresente, el que todo lo sabe, o lo supone, o imagina lo que pudo haber pasado, nos dice, a nosotros, como si fuéramos, no sus lectores, sino sus interlocutores:

En esta historia hay un punto ciego que es también el punto de partida: el almuerzo de Barthes con Mitterrand. Es la gran escena que no tendrá lugar. Pero sin embargo lo tuvo…”

En la trama de esta novela, Barthes es atropellado después de una reunión secreta con François Mitterrand, el entonces candidato socialista a la presidencia de Francia, ¿accidente? que lo llevaría a la muerte un mes más tarde, el 25 de marzo de 1980. Aquí, el narrador más omnipresente que nunca, nos dice lo que estaban haciendo algunos de los involucrados en esta trama, en el momento en que la televisión anuncia el fallecimiento de Roland Barthes, a los sesenta y cuatro años, en el hospital de la Pitié-Salpêtrière, en París:

“…Giscard deja de rubricar, Mitterrand deja de gesticular, Sollers deja de hurgarse en los calzoncillos con su boquilla, Kristeva deja de remover su salteado de ternera y sale corriendo de la cocina, Hamed deja de ponerse su calcetín, Althusser deja de intentar no cabrearse con su mujer, Bayard deja de planchar sus camisas, Deleuze le dice a Guattari: “¡ Ahora te llamo!”, Foucault deja de pensar en el biopoder y Lacan continúa chupando su puro.

En la ficción de la novela Barthes pudo haber sido asesinado, ante lo cual el entonces presidente francés Valéry Giscard d’Estaing, convocó a Jacques Bayard, el comisario de los Servicios Secretos y le dice:

“Comisario, el día de su accidente, el señor Barthes estaba en posesión de un documento que le ha sido robado. Deseo que encuentre ese documento. Se trata de un asunto de seguridad nacional”.

“La séptima función del lenguaje” era el título de ese documento secreto y desaparecido. Bayard se enfrenta (como muchos de nosotros) al inexplicable mundo de la lingüística, necesita alguien que lo guíe, lo asesore, le traduzca, y contrata a Simon Herzog, un joven profesor de Semiología de la imagen.   Bayard y Simón pasarán por muchas interesantes y jocosas aventuras pues resulta que ese documento secreto no solo le interesaba al presidente y a la policía secreta francesa.  También buscan el documento los rusos y la KGB, búlgaros, húngaros, japoneses y, extrañamente, hombres sin un dedo de la mano.  Además todo el círculo de Barthes sabía y quería el documento: Julia Kristeva, Philippe Sollers, BHL (Bernard-Henri Lévy), Gilles Deleuze, Tzvetan Todorov, Louis Althusser y el grupo de gigolós, Hamed, Saïd, Harold y Slimane.

“Bombas, atentados, intentos de asesinatos y asesinatos, sociedades secretas que corta los dedos a los perdedores, todo para recuperar un misterioso documento” —Creo que estoy atrapado en una puta novela”

exclamará Simón.  Bayard y Simon viajan a Bolonia, asisten a un coloquio en la universidad de Cornell en Ithaca, Nueva York, “del que Bayard no ha intentado comprender ni el título ni el tema”. Presencian los duelos verbales del “Logos Club” y cómo cortan los dedos de los perdedores. El libro finaliza en Nápoles, con el gran Umberto Eco.

¿Cuál es “La séptima función del lenguaje”? Según la teoría de la comunicación del lingüista Romand Jakobson (Rusia, 1896), el proceso de la comunicación lingüística implica seis niveles, factores o funciones que estructuran el lenguaje: 1) referencial, 2) emotiva o expresiva, 3) conativa, 4) fáctica, 5) metalingüística y 6) poética.  Laurent, en el contexto de esta novela, pone en boca del gran semiólogo Umberto Eco, la explicación de la función “mágica o encantadora” de esta séptima función del lenguaje:

Quien tuviera el conocimiento y el dominio de una función así sería realmente el dueño del mundo. Su poder no tendría límites. Podría hacerse reelegir en todas las elecciones, sublevar a las masas, provocar revoluciones, seducir a todas las mujeres, vender toda clase de productos imaginables, construir imperios, apropiarse de toda la tierra, obtener todo lo que desee en cualquier circunstancia…”

funciones del lenguaje

Autor Laurent Binet. Francia, 1972.

Ficha Laurent Binet.  La séptima función del lenguaje.  Barcelona: Grupo Planeta. 2016. 346 págs. Kindle Edition.

 

Laurent Binet. HHhH

             HHhH

 “…algo de tragedia griega y de espléndido thriller”

Mario Vargas Llosa escribió que en HHhH, la primera novela de Laurent Binet (París, Francia. 1972) “hay algo de tragedia griega y de espléndido thriller” (“El carnicero de Praga).

Por un lado está una historia abominable que debemos de recordar para estar alerta y evitar, en la medida de lo posible los genocidios.  Por otra parte está la forma como Laurent Binet presenta los hechos históricos (el atentado) y desarrolla la terrible personalidad del protagonista (el nazi Protector de Bohemia y Moravia).  Nunca dejamos de escuchar a Binet: a todo lo largo de las casi 400 páginas, va comentando, descubriéndonos cómo conoció la historia, como fue creciendo su fascinación, documentando las fuentes consultadas, incluidos reportajes, otras novelas y películas sobre el tema, y cómo decidió centrarse en dos episodios: el atentado y el posterior asedio en la cripta de una iglesia de Praga.  Es muy interesante, original y atrayente estar escuchando siempre al autor desde su perspectiva actual.

El título del libro HHhH es el acrónimo de la frase “Himmlers Hirn heisst Heydrich”, “el cerebro de Himmler se llama Heydrich”.   El protagonista, Reinhard Tristan Eugen Heydrich (Halle del Saale, Alemania. 1904 – Praga, República Checa. 1942), conocido como “el verdugo”, “el carnicero de Praga”, “la bestia rubia”,  ostentaba los más altos cargos, Obergruppenführer, jefe de la Gestapo, de la Oficina Central de Seguridad; fue uno de los más altos generales en la jerarquía nazi y sin duda uno de los más peligrosos y sangrientos de todos los tiempos.      Ya en enero de 1942 en el distrito berlinés de Wannsee, encabezó la reunión de jerarcas nazis en la cual quedó formalizada, por decirlo de alguna manera, la llamada “Solución final”, no solo para exterminar a los judíos, sino la logística e “industrialización”.

Fue nombrado Protector de Bohemia y Moravia (en marzo de 1939 el gobierno nazi de Adolf Hitler había invadido los territorios de Bohemia y Moravia, de la República Checa). El gobierno checo en el exilio en Londres y su presidente Edvard Beneš, organizan la “Operación Antropoide” para matarlo.  El servicio secreto inglés  entrena a un moravo, Jan Kuviš y a un eslovaco, josef Gabčík, quienes después de lanzarse en paracaídas cerca de Praga llevarán a cabo el atentado el 27 de mayo de 1942. La muerte de Heydrich desencadenó represalias indescriptibles, una de ellas, el exterminio de la población de un pueblo cercano llamado Lídice.

Como un buen thriller, el manejo de la tensión es magistral: el libro inicia y finaliza con el asedio a la cripta donde se escondieron los paracaidistas y el desarrollo de la narración nos va llevando a la hora del atentado.

  Laurent Binet, Francia 1972.
Laurent Binet. HHhH. España: Seix Barral. 2011. 400 págs. 
GRAHAM MOORE. “THE LAST DAYS OF NIGHT: A NOVEL”

GRAHAM MOORE. “THE LAST DAYS OF NIGHT: A NOVEL”

And the dark marvel of man-made lightning was as mysterious and incomprehensible as an Old Testament plague.

El 11 de mayo de 1888, el día en que conocería a Thomas Alva Edison, Paul Cravath presenció cómo ardía vivo un trabajador con el uniforme de la compañía Western Union cuando trataba de conectar unos de los cables que recientemente habían empezado a aparecer en las alturas de la ciudad de Nueva York.  Más tarde Thomas Alva Edison en su oficina de la Quinta Avenida le diría: “Sr. Cravath, en caso de que aún no se haya dado cuenta, hay una guerra. Dentro de los próximos años, alguien va a construir un sistema eléctrico que ilumine a toda esta nación. Podría ser yo. Podría ser el señor Westinghouse.”

En la novela The Last Days of Night, Los últimos días de la noche, Graham Moore (Estados Unidos 1985) transmite, como en un muy buen thriller, el suspenso, el asombro y la mezquindad de la llamada “Guerra de las corrientes”* entre Thomas Alva Edison y George Westinghouse.  Los conflictos se iniciaron por el largo y muy complejo proceso legal por la patente de la bombilla o foco eléctrico y continuaron en una feroz competencia por la generación, distribución y suministro de la electricidad, por la opción entre el uso de la corriente alterna o de la corriente continua y, consecuentemente, por los nuevos descubrimientos y su aplicación en una miríada de inventos, origen a su vez del surgimiento de monopolios y de grandes fortunas.

Por un lado, Los últimos días de la noche recrea las intrigas, el espionaje, los robos, los atentados, los sobornos y algún homicidio, consecuencias de esa guerra entre Nikolas Tesla, el creador de ideas, George Westinghouse, el creador de cosas, y Thomas Alva Edison, el creador de imperios. Por otro lado, nos lleva de la mano y aunque no comprendamos, podremos estar consciente de los complejos pormenores técnicos en el desarrollo y aplicación de la energía eléctrica.  Al ser también protagonista de esta guerra Paul Cravath, el joven abogado de George Westinghouse, nos ilustra sobre las batallas legales de los grupos de abogados defendiendo diferentes intereses económicos. Es interesante mencionar que el modelo de bufete legal desarrollado por Paul Cravath en esta guerra, se continuará en las grandes firmas legales hasta nuestros días.

Pero, sobre todo lo anterior, esta guerra significó la más trascendental transformación de la vida del hombre al tomar posesión de la noche. 

La novela termina en 1896 en Niagara Falls, el último día que Paul Cravath vio a Thomas Edison:

“…100 million gallons of white water pour over the great lip of Niagara Falls. A twenty-nine-ton turbine used the raw force of those tumbling gallons to spin a generator that converted it into enough alternating current to power tens of thousands of household light bulbs. Paul was there for a gala reception to mark the opening of the largest electrical-power generator in the world. It had been built by Westinghouse, designed based on Tesla’s ideas, and would power lamps across the East Coast that had been manufactured by Edison’s former company, GE.”

“Who had invented the light bulb? That was the question that had started the whole story off. It was all of them. Only together could they have birthed the system that was now the bone and sinew of these United States. No one man could have done it. In order to produce such a wonder, Paul realized, the world required men like each of them. Visionaries like Tesla. Craftsmen like Westinghouse. Salesmen like Edison. And what of Paul? Perhaps the world needed men like him too. Mere mortals to clean up the messes of giants. Clever men to witness and record the affairs of brilliant ones.”

graham-moore-characters Paul Cravath, Nicola Tesla,

Agnes Huntington, Geroge Westinghouse,

Thomas Alva Edison y J.P. Morgan

Autor Graham Moore, Estados Unidos. 1985

FichaGraham Moore. The Last Days of Night: A Novel. New York: Random House Publishing Group. 2016 385 págs. Kindle Edition.

*Wikipedia: La Guerra de las corrientes fue una competencia económica y tecnológica producida en la década de 1880, por el control del incipiente mercado de la generación y distribución de energía eléctrica. Nikola Tesla y Thomas Edison se convirtieron en adversarios, debido a la promoción de la corriente continua, de Edison y J. P. Morgan crearon General Electric para la distribución de energía eléctrica y que a su vez estaba en contra de la corriente alterna defendida por George Westinghouse y Nikola Tesla. A pesar de la popularidad de Edison y sus descubrimientos e inventos fue la corriente alterna promulgada por Tesla la que predominó para la distribución de electricidad desde entonces hasta nuestros días.

Christian von Ditfurth. “Un hombre intachable”, “Una venda en los ojos”, “La sombra de la ilusión”

Detective CHICAJosef Marie Stachelmann

A través de la ficción policíaca  y desde la perspectiva de la generación que vive en una nación unificada, los libros del periodista e historiador alemán Christian von Ditfurth (1953), presentan una revisión del pasado nazi y de la época de las dos Alemanias.

José María Stachelmann es el protagonista de los hasta ahora seis thrillers (los tres primeros traducidos al español) de Ditfurth. Stachelmann es un profesor de historia de la Universidad de Hamburgo, abrumado por una tesis doctoral sobre los campos de concentración nazis que no logra terminar y quien por diferentes motivos, se involucra en la investigación de una serie de asesinatos, con la misma obsesión que como académico investiga en los archivos. Lo que hace muy interesante la lectura de estas novelas, es que transmiten la perspectiva de las generaciones alemanas posteriores al Tercer Reich, herederas de los horrores del nazismo, del holocausto, de la derrota y de la posterior división de la nación por un muro físico y conceptual entre 1961 y 1989. Los crímenes que investiga Stachelmann, son consecuencia de hechos sucedidos durante la época de las dos Alemanias y estos hechos sólo se pueden entender conociendo la historia nazi.

Los sucesos de la primera novela de la serie ocurren en 2001. Josef Maria Stachelmann, tiene 41 años, soltero, hijo único con una relación conflictiva con sus padres ya ancianos a quienes no se atreve a preguntarles sobre su actitud durante el nazismo. Sufre de espondiloartritis, la inflamación de las articulaciones entre las vértebras, que le ocasiona fuertes dolores por lo que se la pasa “tragando” analgésicos. Vive en la ciudad de Lübeck y diariamente en tren, o en su coche, recorre 48 kilómetros hasta la Universidad de Hamburgo. Es profesor del Departamento de Historia y sus clases sobre el “Nacionalsocialismo” siempre están llenas. En vez de terminar su tesis doctoral sobre Buchenwald, uno de los más grandes campos de concentración nazi y así conservar su plaza en la universidad, mira con indolencia cómo se van amontonando sobre el escritorio sus apuntes en lo que él llama “la montaña de la vergüenza”.

Las reseñas leídas sobre los libros de este autor coinciden en la veracidad de los fundamentos históricos sobre  el Tercer Reich y la época de la nación alemana dividida.*

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Un hombre intachable

La primera novela de la serie es Un hombre intachable (2009).  Ossi Winter, policía de homicidios de la ciudad de Hamburgo , busca a Josef Marie Stachelmann quien había sido su compañero de estudios.  Ossi está a cargo de una investigación muy peculiar y piensa que tal vez conociendo el pasado de la familia, encuentre alguna pista que lo ayude a evitar un nuevo crimen y resolver los ya cometidos. Alguien está matando a todos los miembros de la familia de Maximilian Holler, un hombre con prestigio que había hecho su fortuna como agente inmobiliario en Hamburgo; en 1999 asesinaron a su esposa, un año más tarde a uno de sus hijos y luego a su hija, ambos fueron envenenados con arsénico. Maximilian Holler tiene otro hijo pequeño y los lectores sabremos que se está preparando su asesinato.

Con las herramientas de investigación del historiador, Stachelmann va reconstruyendo el pasado de Maximilian Holler: su abuelo había pertenecido a las fuerzas armadas nazis, la “Wermacht”; su padre había fundado en 1946, un negocio inmobiliario con once millones de marcos que sirvieron para comprar otros negocios inmobiliarios y así acabar con la competencia en ese campo.  Stachelmman viaja a la Biblioteca de Berlín, revisa los archivos para su tesis sobre los campos de concentración, pero le dedica más tiempo a la investigación sobre las formas como miembros de la organización militar y policial, la “SS” y del grupo paramilitar nazi conocido como la “SA” se beneficiaron con la expropiación de los bienes inmuebles de los judíos, a pesar del marco legal construido por el gobierno del Tercer Reich para su expropiación.

Autor Christian von Ditfurth. Alemania. 1953.

FichaChristian von Ditfurth. “Un hombre intachable”. España: Pàmies. 2009. 297 págs.

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Una venda en los ojos

En Una venda en los ojos (2010) se narran dos historias paralelas, diferentes en tiempo y que al final se vinculan: una va presentando las actividades de estudiantes subversivos durante los años de existencia de la República Democrática Alemana (RDA); las formas de escapar hacia la parte occidental, a la República Federal Alemana (RFA); el papel de la “Stasi” el Ministerio para la Seguridad del Estado, en ese momento considerada como la mejor policía de inteligencia en el mundo.  La otra historia empieza con el funeral del padre de Stachelmann y la recepción que el decano Bohming, director del departamento de Historia en la Universidad de Hamburgo, ofreció al nuevo profesor, Wolf Griesbach, proveniente de la Universidad Libre de Berlín y a su bella esposa Inés.

Josef Marie Stachelmann tiene sentimientos contradictorios por la muerte de su padre; no logra terminar su tesis, sabe que su posición en la universidad se debilita y ve con recelo la llegada del nuevo profesor; su enfermedad le ocasiona fuertes dolores; la misma indolencia que tiene en relación con su tesis la tiene con su relación con su colega Anne Derling y a veces reciente su soledad.

Después de la recepción y de forma absurda (o como un recurso conveniente del autor) Stachelmann e Inés se encuentran en un bar, ella le dice que su esposo tuvo que viajar esa noche a Berlín, lo invita a su nueva casa, todavía con las cajas de la mudanza, hacen el amor y Stachelmann se va a su departamento. Inés lo llama temprano, preocupada, su esposo no la ha llamado y no lo localiza, le pide que lo busque. Stachelmann, no sólo aceptó, sino que se involucra y Griesbach aparece asesinado en la cajuela de su coche, lo que convierte en el sospechoso principal.  Stachelmann se empeña en encontrar él mismo al asesino, sus investigaciones lo llevan a rastrear el pasado de Griesbach como estudiante en Berlín oriental y descubre que estuvo involucrado con los “auxiliares de fuga” para sacar personas de la RDA.

Stachelmann, con la tenacidad del investigador académico, busca, indaga, se mete en problemas, se arriesga, lo persiguen, entran a su departamento, todo esto entre los terribles dolores de la artritis, viajando entre Hamburgo, Lubeck y Berlín, y llamando a Anne, la colega a la que dejó de llamar, de buscar y que ahora está embarazada. Alguien le está practicando los métodos de la Stasi, entran continuamente a su casa dejando el tocadiscos encendido, quieren destrozarle los nervios, primero el cadáver en la cajuela y luego el terror psicológico. La pregunta es ¿por qué precisamente él? ¿es que todavía existen fuerzas oscuras de esos años en la extinta RDA?

FichaChristian von Ditfurth. Una venda en los ojos. España: Pàmies. 2010. 334 págs.

 

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La sombra de una ilusión

La tercera novela de Ditfurth traducida al español, La sombra de una ilusión (2011), narra también dos historias paralelas.  Stachelmann parece superar el conflicto con Anne y empieza a pasar más tiempo con ella y su hijo recién nacido.  Su amigo, el policía Ossi Winter, aparece muerto en su apartamento, todo parecía que se había suicidado de una forma muy peculiar, con un espray de insulina.  Carmen, la colega y amante de Ossi, duda y acude a Stachelmann.  El espray de insulina, noventa mil coronas en su cuenta de banco, un archivero abierto, un fólder con subrayados de un asesinato en 1978 en Heidelberg, hacen sospechar a Stachelman quien, nuevamente y sin aparente razón, se vuelve a involucrar. Viaja a Heidelberg para ver a amigos comunes de Ossi y él durante sus años de estudio. Cuando es asaltado, sabe que está detrás de algo.

La segunda narración es la de un diario de 1978 y relata sucesos ocurridos en Heidelberg, entonces parte de la RDA: un estudiante asesinado, un nombre “Angélica” y una “R” que se repiten en el diario, manifestaciones estudiantiles en el ambiente de la llamada Guerra fría, las tensiones entre las diferentes generaciones, estudiantes que actuaban como si el concepto de patria no existiese cuando en la época nazi era lo que primaba por encima de todo,

Nosotros somos la generación de Hitler y de Himmler, es un reproche que debemos aceptar. No podemos controlar ni quién nos lo reprocha ni cómo lo hace.  La mayor parte de nosotros fue incapaz de confesar su culpa después del cuarenta y cinco.  Muchos afirmaron que lo ignoraban todo. Bueno, pues sólo había que prestar un poco de atención y se podía llegar a saberlo…

Autor Christian von Ditfurth. Alemania. 1953.

FichaChristian von Ditfurth. “La sombra de una ilusión”. España: Pàmies. 2011. 336  págs.

*Como consecuencia de su derrota en la llamada Segunda Guerra Mundial, en 1949 Alemania quedó dividida, formal y conceptualmente, en dos partes: en la Alemania Occidental, la República Federal Alemana (RFA), con capital en Bonn.  Y en la Alemania Oriental, en la zona de ocupación soviética, la República Democrática Alemana (RDA), con capital en la ciudad de Berlín. Esta ciudad estuvo dividida de la parte occidental con un muro de 45 kilómetros. La Historia ha llamado a este periodo “la Guerra Fría”.  Se estima que más de 200 personas fallecieron al intentar atravesar ese muro hasta su derribamiento.

La ciudad de Hamburgo es la segunda ciudad más poblada de Alemania, después de Berlín. La ciudad de Lübeck está a 48 km de Hamburgo.  Después de la Segunda Guerra Mundial ambas ciudades quedaron dentro de la zona de ocupación británica y de 1949 hasta la reunificación de Alemania en 1990 pertenecieron al estado de Alemania occidental, la República Federal de Alemania.

 

 

Rubem Fonseca. “Mandrake”. “La Biblia y el bastón”. “El Seminarista”.

Detective CHICAMandrake

Rubem Fonseca (Brasil, 1925) es uno de los grandes escritores brasileños. Fue abogado penalista, policía y juez antes de dedicarse por completo a escribir. Es autor de cuentos, novelas, crónicas y guiones. Mandrake y su extraordinario humor negro lo han convertido en un autor prestigiado y famoso.

Por su brevedad, las novelas policiacas de Fonseca se leen muy rápido; pero también por el ritmo ágil y dinámico con el que se van sucediendo las acciones y porque al mismo tiempo el narrador nos va contando muchas cosas.  Una vez que empezamos a leer lo que nos está narrando Mandrake o el seminarista, no podemos soltar el libro; sentados, parados y hasta caminado, y siempre soltando carcajadas. Se agradecen las traducciones del portugués al español que nos transmiten directamente la voz clara y comprensible del narrador y, como si no hubiera un autor de por medio, oímos su sarcasmo e ironía, nos reímos con su humor negro y a veces nos hacen pensar sus serenas y melancólicas reflexiones. Las historias de Fonseca son increíbles por extravagantes, eruditas sin ser jactanciosas y lujuriosas sin nunca caer en lo soez. Y esa brevedad y rapidez con la que pasan y se cuentan las historias es parte del asombroso manejo de la estructura del género policial.

Mandrake, como su creador, también es un abogado criminalista. No sé cómo sea en la realidad Rubem Fonseca, pero Mandrake y su otro personaje, “el seminarista” son desenfadados e hilarantemente irreverentes. Mandrake vive en un departamento en Río de Janeiro, soltero, don juan empedernido, con una gran cultura literaria y cinematográfica, le gusta el vino tinto portugués Periquita, fuma puros y en uno de los relatos muestra su destreza al jugar ajedrez con Berta, la amante de turno. Su socio, el abogado judío Wexler y Raúl, su más viejo amigo y policía de la sección de homicidios, complementan o completan su astucia para resolver sus casos.

Mandrake

Mandrake” es una narración corta que encontré en internet y que se puede leer aquí seleccionando el link. Posiblemente fue publicada en uno de sus libros de cuentos y parece anterior a las otras tres narraciones que aquí se comentan. La acción en este corto texto gira alrededor de las partidas de ajedrez que Mandrake juega con Berta cuando fue contratado por el hacendado y senador Cavalcante Méier.  Su nuevo cliente le solicita ayuda con un tipo que lo quería chantajear en relación con la muerte de una joven con la que había tenido una relación.

 

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Mandrake y la Biblia de Maguncia

En el primer párrafo de Mandrake y la Biblia de Maguncia (2005) titulado “Comenzando por el principio”, Mandrake se presenta a sí mismo y en el segundo habla del caso de la Biblia:

“Mi nombre es Mandrake. Soy abogado criminalista. El caso que voy a relatar comprueba, como dijo alguien cuyo nombre no recuerdo, que la verdad es más extraña que la ficción porque no está obligada a obedecer a lo posible.

Cómo podría imaginar que me vería envuelto en la historia del incunable de Gutemberg, con el enano, con el Calaquita, con la caja fuerte Fichet, con los asesinatos, principalmente el de aquella pobre mujer ya madura que por primera vez en su vida estaba enamorada, un mujer a quien le gustaban los libros y los gatos – a todas las mujeres le gustan los gatos, incluso a aquéllas a quienes no les gustan los gatos.”

Karin Altolaguirre es la dama de la novela y por la que Mandrake suspirará no obstante su relación con Angélica. Karin es hija de un industrial muy rico que lo contrata para encontrar a Carlos Wise, un enano que como ella es miembro del “Club de los bibliomanacos”, un extraño grupo interesado en libros raros e incunables. Carlos Weis es empleado en la Librería Antique de Pierre Ledoux.

Cuando es asesinada Eunice Valverde,  Mandrake dice que “El personaje más importante en la investigación de un crimen es la víctima. Siempre tiene una historia que contar”.

Esta víctima, Eunice trabajaba en la Biblioteca Nacional, de la cual recién había desaparecido una de las Biblias de Maguncia, guardada en la caja fuerte Fichet de la Biblioteca. En la mesa de noche de Eunice la policía había encontrado una botella de Coca Cola y un libro “Cronología de descripción de contenido: de cómo las bibliotecas pasaron de la conservación al acceso hace cuatro mil años”. Las huellas de la botella de Coca Cola pertenecían al Carlos Wise y según una compañera de Eunice, eran novios. En el cuarto de hotel donde vivía el desparecido Carlos Wise encontraron una maleta de herramientas para abrir cajas fuertes.

En esta novela Mandrake nos ilustra sobre libros raros, Biblias e incunables;  mientras investiga a otros coleccionistas, se suceden otros asesinados, interactúa con Raúl, la policía y la interpol. Mandrake resuelve el caso pero recibió dos disparos que lo mantuvieron en coma tres meses.

Mandrake y el bastón Swaine

Mandrake se quedó cojo como consecuencia de los disparos que recibió cuando investigaba el caso de la Biblia de Maguncia. Sus amigos le regalaron todo tipo de bastones

“…incluso un bastón-estoque Swaine con una hoja de acero embutida, en verdad un arma mortífera, fabricada hace más de doscientos años en Inglaterra por la Swaine Adeney Brigg, una rareza que me obsequió Helder Frota”.

Este caso empieza con un coctel de la casa de la condesa Caterina Sforza, en Río de Janeiro. Mandrake socializa con los que serán los protagonistas de este caso:  el secretario de la condesa llamado Orlov, el matrimonio de Mariza y Helder Frota y la alpinista Bárbara Hermans. La condesa es demandada por la familia de un hombre que había sido arrollado por su lancha, por lo que le pide a Mandrake que la defienda. El caso se complica cuando asesinan a un periodista italiano que investigaba la vida de la condesa.  Luego Helder Frota es asesinado con el baston-estoque Swaine que le había regalado a Mandrake y este se vuelve el principal sospechoso.

FichaRubem Fonseca. Mandrake. La Biblia y el bastón. México: Ediciones Cal y Arena. 2014. 182 págs.

 

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El seminarista (2010)

 

¿Puede jubilarse un asesino a sueldo?

“Me conocen como el Especialista, contratado para servicios específicos. El Despachador dice quién es el cliente, me da las coordenadas y yo hago el servicio”.

Así empieza la narración del Seminarista, un matón a sueldo muy peculiar que no tiene desempacho ni remordimiento en platicar cómo fueron algunos de sus servicios. Habla intercalando citas de clásicos en latín, aprendidas en sus años en el seminario. Lleva una vida rutinaria y metódica, le gusta ver películas y leer, sobre todo poesía. Sus dos amigos de antes, Sangre de Toro y D.S., lo llamaban “Ze”. Y dice que no le gusta matar mujeres, niños ni animales. Y que nunca quería saber el nombre del cliente.

El seminarista tiene alrededor de 40 años y decide que era hora de jubilarse, pero para eso tenía que matar al Despachador. Se deshace de sus pistolas, parte de su ropa y de sus cosas y empieza a llamarse José Joaquim Kibir. Pero se enamora de una alemana-portuguesa llamada Kristin Gruber quien resultará ser la hija del Despachador.

No fue un rencuentro casual con su amigo de la infancia a quien llamaban “Sangre de Toro”, sino que éste lo buscó para advertirle que se cuidara, que había gente que lo quería matar por los servicios a los que se había dedicado.   Enamoradísimo de Kristin, entre que la cuida y se cuida a sí mismo, investiga, se enfrenta con un poderosísimo millonario, M. M. Ziff, busca a su otro amigo D.S. quien le aconseja asistir a una fiesta en el penthouse de una viuda llamada Suzane, el Seminarista, sin saber cómo, porqué y quien, se encuentra involucrado en una avalancha de violencia y asesinatos.

“Uno no deja de ser lo que es: de los cabellos hasta las uñas, de la cabeza a los pies –a capillis usque ad ungues, como dijo Petronio…”

AutorRubem Fonseca. Brasil, 1925.

 

FichaRubem Fonseca. El seminarista. México: Cal y Arena. 2010. 170 págs.

Louise Penny. “Still Life”. “A Great Reckoning”

Detective CHICAArmand Gamache

 

Leer a Louise Penny es cómo empezar leyendo “Érase una vez…” y terminar con “Colorín, colorado, este crimen lo ha solucionado Armand Gamache en Three Pines”, un pueblo de la provincia de Ottawa en Canadá, tan pequeño que no aparece en los mapas.  El centro del pueblo es el “bistró” de la pareja Gabri y Olivier, lugar de reunión de los habitantes del pueblo.  Leer a Penny también es entrar virtualmente a la cálida atmósfera del bistro, quitarse las botas, colgar la bufanda y el abrigo y quedar envuelto solamente en aromas y olores. Uno puede sentarse frente a la chimenea siempre encendida a saborear cafés au lait, copas de vino y quesos de la región con paté y baguettes. O ante una de las mesitas con manteles y servilletas de encaje, vajillas de porcelana, cubiertos y copas que uno quiere llevarse a su casa, y saborear el pavo al horno con relleno de castaña, un maravilloso queso brie con pan recién horneado y esperar a que llegue Armand Gamache, el jefe del departamento de homicidios de la Sûreté du Québec.

Si bien estos ambientes idílicos, y sus personajes, algunos tan entrañables como Armand Gamache, son usados por Louise Penny como “red herring”, el recurso de la distracción, la autora no da pistas falsas.  Las referencias históricas distraen, pero sólo para armar conexiones. Los crímenes se resuelven al estilo “whodunnit”, constreñidos a un número cerrado de sospechosos, pero sus finales son tan dramáticos como esclarecedores.  Su detective, Armand Gamache, es un hombre de familia, observador, reposado y humano, un francoparlante de Montreal, que interactúa muy respetuosamente con la población angloparlante canadiense.

Still Life, Naturaleza muerta, publicado en 2005, es el primer libro de Louise Penny (Canadá, 1958) con Armand Gamache.  A Great Reckoning, es el número 12, publicado en 2016.

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Still Life, Naturaleza muerta

En Three Pines, la septuagenaria Jane Neal era amiga de todos. Un día, después de la pre-cena de Thanksgiving en la casa de Clara y del pintor Peter Morrowes, es asesinada de una forma muy peculiar: le habían disparado con una flecha. La flecha y las investigaciones del Chief Inspector Armand Gamache, de la Surete du Quebec, van revelando historias de los habitantes de Three Pines al mismo tiempo que etapas de la historia de Canadá. Muchos de los personajes de esta primera novela estarán presentes en las ahora doce novelas publicadas: Clara y Peter Morrow, Gabri y Olivier, la pareja gay dueña del bistró, el centro de la vida del pueblo; Ruth Zardo, una famosa poeta; Myrna, psicóloga de color; Bejamin Hadley que recientemente había perdido a su mamá y Timmer, muy amiga de Jane Neal.

Gamache y su segundo Jean Guy Beauvoir investigan al experto en tiro al blanco con fechas Matthew Croft , casado con Suzanne y con quien tiene un hijo adolescente de nombre Philippe. Y a la única sobrina de la muerta, Yolanda Malenfant, posiblemente su heredera.

La muerte de Jane Neal depara una gran sorpresa a los habitantes de Three Pines.  Habían comentado que cuando la visitaban, nunca nadie había pasado de su cocina. Jane Neal tenía un secreto:  le gustaba pintar.  Se reconocen con asombro en una pintura que representaba un día de la feria anual del pueblo y  se sorprenden al descubir que en los muros de su casa, Jane había pintado la vida de los habitantes de Three Pines.

FichaPenny Louise. Still Life. USA: St. Martin’s Papers. 2005. 326 págs.

 

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A Great Reckoning 

It strikes a man more dead than a great reckoning in a little room.

 William Shakespeare*

 

Armand Gamache, no ha cumplido sesenta años, se ha jubilado después de décadas de ser el jefe de homicidios de Sûreté du Québec, vive con su esposa Reine-Marie en Three Pines, y ha aceptado el puesto de director de la Academia de policía de la Sûreté en Montreal.  En su casa en Three Pines, al revisar los expedientes de los jóvenes que han solicitado entrar a la academia, un nombre le llama la atención, el de Amelia Choquet, pero no porque su mamá se hubiera llamado Amelia.  Ha nombrado como su segundo en la Academia a Jean-Guy Beauvoir, el esposo de su hija Anne, e incorporó como profesor de tácticas a H.E. Charpentier , un especialista en mapas para quien leer El Príncipe de Maquivelo debía de ser obligatorio, no tanto por sus enseñanzas sobre tácticas, sino por sus enseñanzas sobre el arte de la manipulación. Su superior, la Chief Superintendent Thérèse Brunel no comprendía por qué había invitado a su ex colega y en un momento superior Michel Brébeuf a incorporarse como profesor; y no está de acuerdo que  no hubiera corrido al profesor con más ascendencia sobre los cadetes, Serge Leduc, “El duque”.

En la idílica vida en Three Pines  Reine-Marie se reúne  con sus amigas y vecinas, Ruth, Rosa, Clara y Myrna, frente a la chimenea, alternando los café au lait con el whisky, comiendo chocolatines y examinando unos papeles que Oliver y Gabri, los dueños del bistro, habían encontrado entre las paredes del bistro porque, cien años antes, la gente solía meter papeles en las paredes como una forma de aislante contra el frío quebequense.  Uno de los papeles arrancados de la pared del bistró representaba un mapa; un mapa, pensaron, que tal vez se había escondido por alguna razón. Olivier lo enmarcó y se lo regaló a Gamache quien lo colgó en una pared de sus habitaciones de la Academia.

El mapa llamó la atención de los cuatro cadetes que invitó a la primera reunión que organizó: Amalia Choquet, “la gótica”, la asiática Huifen, Jacques Laurin, el jefe de los cadetes y Nathaniel, angloparlante. Gamache los observó, se les acercó y les dijo que la curiosidad era un requisito para los buenos investigadores y les propuso como tarea resolver el misterio del mapa.

“But it’s not a crime,” said Nathaniel. “Is it?” “Not every mystery is a crime,” said the Commander. “But every crime starts as a mystery. A secret.  Some hidden thought or feeling. A desire. Something not yet illegal that evolves, with time, into a crime. Every homicide I’ve investigated started as a secret.”

Los jóvenes Huifen, Jacques, Nathaniel y Amelia recibieron copias del mapa. Una de las copias se encontró en la habitación del profesor Serge Leduc la noche en que fue asesinado con una pistola de colección.

“You’re thinking the revolver is both the murder weapon and a red herring,” said Lacoste. “Not a red herring, a red whale,” said Beauvoir.

  • *El epígrafe de la última novela de la Serie de Armand Gamache de Louise Penny A Great Reckoning (2016), se ha interpretado como una referencia que hace William Shakespeare (As You Like It, Como gustéis. 1599) a la muerte de Christopher Marlowe cuando fue apuñalado en una taberna el 30 de mayo de 1953 como consecuencia de la discusión por “great reckoning”, entendido “reckoning”, como la suma a pagar por la comida.

AutorLouise Penny. Canadá, 1958.

FichaLouise Penny. A Great Reckoning: A Novel (Chief Inspector Gamache Novel). New York: St. Martin’s Press. 2016. 389 págs. Kindle Edition.

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