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ÉLMER MENDOZA: “BALAS DE PLATA”, “LA PRUEBA DEL ÁCIDO”, “NOMBRE DE PERRO”, “BESAR AL DETECTIVE”, “ASESINATO EN EL PARQUE SINALOA”

ÉLMER MENDOZA: “BALAS DE PLATA”, “LA PRUEBA DEL ÁCIDO”, “NOMBRE DE PERRO”, “BESAR AL DETECTIVE”, “ASESINATO EN EL PARQUE SINALOA”

Detective

Edgar, “el Zurdo” Mendieta

 

Élmer Mendoza (Culiacán, México, 1949) es el autor de la serie de Édgar, “el Zurdo” Mendieta, cinco novelas que presentan de forma vertiginosa pero ágil, violenta pero divertida, y muy crítica y cínica, el inevitable contubernio entre gobierno, políticos, policías, empresarios, narcos, contrabandistas de armas, extranjeros, que existe en el mercado de la droga.  Como detective de la Policía Ministerial de la ciudad de Culiacán, “el Zurdo” Mendieta vive otra forma de acercamiento con los narcos, como si hubieran unos menos malos y otros malísimos, con la violencia como una realidad tan permanente como el calor sinaloense. “El Zurdo” ya es el protagonista de cinco novelas muy negras o “narconovelas”: Balas de plata, (2008), La prueba del ácido (2010), Nombre de Perro (2012), Besar al detective (2015) y Asesinato en el Parque Sinaloa (2017).

Las “hasta ahora” cinco novelas de “el Zurdo” Mendieta, describen una realidad de Sinaloa, del noroeste de la República Mexicana y de nuestro país. Un estado rico en recursos naturales, especialmente marítimos, con una muy importante producción agrícola y con puertos turísticos de gran belleza. Pero más famoso por el llamado “Cartel de Sinaloa”, por su líder Joaquín Guzmán Loera, “el Chapo Guzmán”, por los inimaginables recursos de los narcos que atraen y retan cualquier forma de poder y de control, con las consecuencias inevitables de lucha de bandas rivales, la corrupción y  por la fracasada llamada “guerra contra el narcotráfico” emprendida por el gobierno federal,  mal concebida y peor ejecutada.

El “Zurdo” Mendieta conoce mejor que nadie lo anterior; así como la intensa vida comercial, política, social y cultural de Culiacán, especialmente las mejores fondas y restaurantes para comer pescados y mariscos.  Soltero, probablemente cuarentón, siempre con un fondo musical de baladas y bandas, y muy enamoradizo. Respetuoso y solidario con la agente Gris Toledo, con el Dr. Montaño, con su jefe Omar Jefe Briseño y con la fiel Ger.

La reproducción de los vertiginosos ambientes se sustenta en los igualmente vertiginosos pero también extraordinarios diálogos, con varios interlocutores, recurso que sólo un escritor con un gran oficio puede transcribir. Frases veloces que pueden parecer confusas hasta que nos acostumbrarnos a una escritura que es al mismo tiempo el medio y la fiel representación del lenguaje de una violencia, digamos,  “muy caliente”.

 

Elmer Mendoza Balas de Plata

 

Balas de plata

El abogado Bruno Canizales, hijo del político Hildegardo Canizales y miembro de una “Fraternidad Universal”, es asesinado. La investigación descubre que la bala que lo mató era de plata; que tenía relación con Samantha Valdés y con un bailarín Frank Aldana. Seguirán otras muertes con balas de plata y “encobijados”, pistas como dos zapatos, el chico de la bicicleta y muchos sospechosos que hacen que la investigación se vuelva difícil y confusa.  Nos enteramos del pasado de Édgar y de los últimos días en un agradable entorno doméstico del creador de un imperio criminal, el ya anciano Marcelo Valdés, padre de la bellísima Samantha Valdés.

Elmer Mendoza La prueba del ácido

La prueba del ácido

La novela empieza con el asesinato de Mayra Cabral de Melo a la que le cortaron un pezón. Parecía brasileña, pero era mexicana, “taibolera” y con una belleza espectacular como para hacer que políticos, empresarios, el padre del presidente de Estados Unidos y todos los que la conocieron, se enamoraran de ella, incluyendo a un Edgar Mendieta “demasiado pendejo y todavía un poco honesto”, según le confiesa a Samantha Valdés, la heredera del narco imperio sinaloense, “un perro que le ladra a la luna”. Vendrán otros asesinatos y la aparición de personajes involucrados con el narcotráfico como Leo McGiver, el contrabandista de todo lo inimaginable, queriendo ascender a narcotraficante; los narcos Dionisio de la Vega, Richi Bernal; Gandi Olmedo, el coleccionista de guitarras y surtidor de hummers; el político, Luis Ángel Meraz; el agente del FBI Peter Connolly y otros “gringos: Wim Harrison, el General Mitchell, el agente Donadl Smak, el coronel William Ellroy y el millonario Adán Carrasco.

Elmer Mendoza Nombre de perro

Nombre de perro

 “…Jefe, nunca le he dicho, pero no sé rezar, ¿qué hacemos? Pásame el cuerno y toma tu pistola, vamos a salir, que esos cabrones sepan que hay placas, que no les tenemos miedo. ¿En serio? O sea que: nos la pelan. ¿Qué lenguaje es ese, agente Toledo? No pierdas la compostura y menos si vamos a morir…”

En su tercera novela  Élmer Mendoza / Édgar, el Zurdo, Mendieta, ya es un “narcodetective”, cada vez conoce mejor a los narcos y no duda en tener cierto acercamiento con ellos, si le conviene. Nosotros lectores, también lo conocemos mejor, sabemos cuándo es él el que habla en los diálogos, entramos a su casa, disfrutamos la comida que le prepara Ger, acompañamos a sus colaboradores a las compras navideñas y disfrutamos la ironía en las descripciones de los arreglos y los jingles navideños omnipresentes en una ciudad con temperaturas de cuarenta grados centígrados y donde la violencia es la realidad cotidiana. Y ya no es ficción. En el México de ahora la violencia supera la ficción de Mendoza/Mendieta, son más aterradoras las noticias de asesinatos y enfrentamientos relacionados con el narcotráfico que la novela.

Nombre de perro es una novela de venganzas con varias historias que se irán encontrando hasta descubrir el crimen: asesinan a Mariana Kelly, la amante de Samantha Valdés.  Un secretario de estado por recomendación del General Alvarado le solicita a Héctor Ugarte, quien padece de un cáncer terminal, se infiltre en una reunión de narcos que se va a realizar en Culiacán. Ugarte está casado con María Leyva y es padre de Francelia. Ugarte se apoya en otro narco el Turco Estrada. Aparece Susana Luján y Jasón, el hijo que tuvo con Édgar.  El narco “Tenia Solium” que mata dentistas porque no le quitan el dolor de muelas y su hijo Valentillo son ejemplo de la desquiciada rivalidad de las bandas, en este caso con la banda de los Chúntaros.

Elmer Mendoza Besar al detective

Besar al detective

“Algunos pensaban que la guerra contra el narco había llegado a su fin, pero los muertos seguían apareciendo”.

Samantha Valdés ya es la “capisa”. Y en una emboscada es gravemente herida. Sus sicarios, Max Garcés, la hiena Wong y el hijo del “cacarizo” Long la protegen en el hospital Virgen Purísima de la ciudad de Culiacán donde está en calidad de detenida. Agentes policíacos de Culiacán, policías federales y el ejército vigilan. Samantha se entera que Frank Monge, el capo de Tijuana, “estaba detenido y según la Hiena Wong había pactado con el gobierno; incluso, aseguró que el plan era la detención de Valdés a toda costa y que, llegado el momento, el tijuanense declararía como testigo protegido. Más claro ni el agua: unos la querían muerta y otros tras las rejas”.

Afortunadamente Héctor Belascoarán Shayne, el experto de la PGR,  llega desde México a asesorar (y a prevenir) al detective, Édgar, el “Zurdo” Mendieta. Sin su compañera Gris Toledo, quien está preparando su boda, el “Zurdo” estaba a cargo del caso de la emboscada a la capisa y del asesinato del “adivino” Leopoldo Gámez.

En una elegante oficina de la ciudad de México “una mano con tres dedos” había contratado a el “duende”:  hay que matar a la capisa y al detective.  En Culiacán, afuera del hospital, Ignacio Daut, el “piojo”, un conocido de la infancia de Mendieta, observaba a policías, federales y narcos cuando Samantha sale huyendo y provoca una balacera entre policías y narcos. El “piojo” presiente las intenciones del “duende”, lo mata y los sicarios de Samantha la meten en el Jetta de Mendieta. El comandante Briseño le ordena “te vas a esfumar. La Federal debe estar en tu casa y ya estás boletinado, tu foto está pasando a cada rato en la tele nacional”.

Su destitución como detective y saberse perseguido por la policía no es lo peor. Susana Luján, la madre de su hijo Jasón quien estaba estudiando para policía en Los Ángeles, le avisa que está desparecido, la última vez se le vio con una joven pelirroja. Samantha le da todo su apoyo y viaja a Los Ángeles. Ahí, se reúne con su hermano Ernesto, con el “piojo” Daut y con Susana. No piden recompensa pero alguien le manda besos tronados por el teléfono celular.  Se le aparece la agente del FBI Win Morrison: “¿Viene a Los Ángeles y no me busca, señor Mendieta? Mi ayuda para encontrar a su hijo a cambio de que nos entregue a Samantha Valdés. ¿Qué haría, entregaría a Samantha Valdés después de todo su apoyo y prometerle fidelidad? Está cabrón”.

“Susana Luján le subió a la radio: No hay nada más difícil que vivir sin ti, sonó desgarrador el Buki, y el Zurdo trabado”.

Asesinato en el parque Sinaloa

Maté al pendejo de tu novio. ¿Escuchó bien o eran los whiskies ingeridos? Me pidieron que te avisara. El pistolero había cerrado la puerta tras él y Larissa lo miró atentamente”.

Asesinato en el Parque Sinaloa de Elmer Mendoza empieza con el asesinato de “una mujer que tiene un novio estúpido y se convierte en amante de un narco poderoso”.  El novio estúpido era hijo de Abel Sánchez, mentor y primera pareja del Édgar, el Zurdo, Mendieta. Lo habían matado en el Parque Sinaloa de la ciudad de Los Mochis. Mientras, en una de las casas del Grano Briz, el narco más importante de Los Mochis, está escondido el poderoso y famoso narcotraficante, “El Perro” Laveaga, “ Si Ya Saben Cómo Soy Para Qué Me Atrapan”, quien se había fugado del Penal de Barranca Plana.  En su encierro, El Perro y el Grano beben whiskey, mandan a los sicarios, “cinco jóvenes dispuestos a morir por él, más el Minero y Valente”, por tacos o jóvenes prostitutas, hablan por teléfono con “Platino” y con “Titanio” y suspiran por sus mujeres.  El perro Laveaga está intensamente “enculado” por la conductora de radio Daniela Ka, pero “Platino” le advierte, que esa relación pone en riesgo sus negociaciones con el gobierno.

Después de haber salvado de la muerte y de la cárcel, a “Titanio”, Samantha Valdés, la jefa de jefes, la gran capiza del cártel del Pacífico, Edgar Mendieta había tenido que renunciar.  Sumido en una severa depresión alcohólica, Abel Sánchez lo busca para pedirle que busque al asesino de su hijo, por lo que Mendieta le dice a su comandante Briseño que lo restituya para encargarse de la investigación.

La llegada de Mendieta a Los Mochis con su fiel agente Gris Toledo hace que se pregunten:

“…¿está la Ministerial participando con la Marina y la Policía Federal en la búsqueda del Perro Laveaga?”.

AutorÉlmer Mendoza. Culiacán, México, 1949.

Ficha

Mendoza, Élmer. Balas de plata. México: Tusquets. 2008. 256 págs.

Mendoza, Élmer. La prueba del ácido. México: Tusquets. 2010. 243 págs.

Mendoza Élmer. Nombre de Perro.  México: Tusquets. 2012. 209 págs.

Mendoza Élmer. Besar al detective. México: Penguin Random House Grupo Editorial. 2015.  192 págs. Kindel Edition

Élmer Mendoza.  Asesinato en el Parque Sinaloa. México: Penguin Random House Grupo Editorial México. 2017. 267 págs. Kindle Edition.

Fernando Aramburu. “Patria”

Fernando Aramburu. “Patria”

 

La espléndida novela Patria (2016), de Fernando Aramburu (San Sebastián, 1953) presenta cuatro décadas de la historia de dos familias, de dos Españas, de dos lenguas: unidas, enemigas, reconciliadas, pero no perdonadas.  Décadas en las que creció el nacionalismo vasco y decreció lo “español”.

Patria no es un thriller.  Pero, como en otras novelas con contextos históricos, si se considera al proselitismo etarra contexto y protagonista, bien podemos ubicar la novela en el género negro, y muy negro, porque este es uno de esos casos donde la realidad es más terrible que la ficción.  La realidad que vivieron los habitantes de las provincias vascas de Alava, Guipúacoa y Vizcaya durante cuatro décadas, desde que con el objetivo de lograr la independencia de España y construir un estado socialista, se funda en 1958 la organización terrorista nacionalista vasca “ETA” (Euskadi Ta Askatasuna, “País Vasco y libertad”), organización que llevó al extremo el asesinato, el secuestro, el terrorismo y la extorsión*.

Patria va presentando cómo fue creciendo el nacionalismo vasco y decreciendo lo “español” en el seno de dos familias, nueve, más que padres o hijos,  personajes paradigmáticos. En un español nutrido de palabras que sólo en euzkera cobran sentido, Aramburu crea una estructura literaria tan sorprendente como son las historias que se narran: en 125 capítulos; moviéndose a través de esos cuarenta años, oímos las voces de esos nueve personajes paradigmáticos: Bittori y Txato y sus hijos Xabier y Nera.  Miren y Joxian, y sus hijos Arantxa, Joxe Mari y Gorka.

En un pueblo cerca de San Sebastián, las ama, Bittori y Miren, eran más que amigas, casi hermanas. Bittori se casó con Txato, quien se convirtió en un rico propietario de un negocio de transportes, con quien tuvo dos hijos, Xabier médico y Nera abogada.  Miren se casó con Joxian que hasta su jubilación fue asalariado y con quien tuvo tres hijos, la mayor Arantxa, dependienta, con un mal matrimonio, dos hijos y un ataque que a los cuarenta y tantos años la dejó paralizada y sin habla; Joxe Mari, “que se volvió etarra” y  Gorka, el pequeño, escritor en euskera.

Aramburu tiene el talento para hacer de sus narraciones escenas muy visuales.  Veo a Joxe Mari en su celda de la cárcel, condenado a 126 años de prisión, recordando cómo se fue convirtiendo, cómo se fue entrenando, cómo participó en el asesinato de Txato, el mejor amigo de sus padres.

“Haciéndose terroristas…

Sabéis que no me gusta la política. Me da igual que mande uno o que mande el otro. Yo sólo lucho por una Euskal Herria como pueblo liberado

Clandestinidad absoluta, mucha precaución, disciplina y sacrificio.

…. la recordaba con frecuencia porque fue la primera suya con muerto… Su bautizo de sangre ajena… El tipo le daba igual. A mí me mandan que ejecute a fulano y lo ejecuto sea quien sea. Su misión no era pensar ni sentir, sino cumplir órdenes.

Me imagino a Miren como una gran losa, obsesivamente euskaldun y anti española, pero siempre madre, discutiendo con su marido:

—Tantos años. ¿No te da pena? —A mí me da pena Euskal Herria, que no la dejan ser libre. —No me voy a acostumbrar. El Txato es mi amigo. —Era. Y mucho cuidadito con juntarte con él. Lo mejor es que se marchen. Con todo el dinero que tienen, ¿qué les cuesta comprarse una casa por ahí abajo? Son ganas de provocar. —No se irán. El Txato es tozudo. —La lucha no perdona. Se irán o los echarán. Que elijan.

Y veo a Bittori , sentada sobre la tumba de su marido en el cementerio de Polloe, en San Sebastian, porque no lo pudieron enterrar en el pueblo, diciéndole a su Txato: entzun, “oye, escucha”.

 

Fernando Aramburu Irigoyen. San Sebastián, 1959.

 Fernando Aramburu. Patria.  Tusquets. Barcelona, 2016. 648 páginas.

*En 1979 las tres provincias vascas se constituyeron en la comunidad autónoma del País Vasco o Euskadi, con dos lenguas, el español y el euskera (lengua que no pertenece a la familia indoeuropea). El 20 de octubre de 2011 se anunció el cese definitivo de la actividad etarra armada y el 17 de marzo de 2017 su desarme definitivo de manera unilateral y sin condiciones.

Dolores Redondo. “Todo esto te daré”. “La trilogía del Baztán”.

Dolores Redondo. “Todo esto te daré”. “La trilogía del Baztán”.

Todo esto te daré

«Todo esto te daré si postrándote ante mí me adoras». —Es lo que el demonio le dijo a Jesús mientras ponía el mundo a sus pies… —susurró Manuel.

“—No puede ser Álvaro, mi marido viajó anteayer por la tarde a Barcelona para reunirse con un cliente. Se dedica al marketing empresarial” , dijo Manuel Ortigosa a los guardias civiles que llegaron a su casa en Madrid para informarle que su esposo había fallecido en un accidente automovilístico en Monforte, en la provincia de Lugo, Galicia, al noroeste de la península ibérica.

Manuel Ortigosa creía conocer a su esposo de diez años, pero al llegar a Lugo se entera que Álvaro Muñiz de Dávila era el mayor de tres hijos de una familia aristocrática, la más rica de Lugo, que desde la muerte de su padre tres años antes era el marqués de Santo Tomé, que lo había nombrado su heredero universal.  Y que no había muerto en un accidente, había sido asesinado.

Después del funeral, en vez de regresar a Madrid, Manuel pregunta y las respuestas no sólo le provocan más preguntas, sino que aumentan su pasmo, su dolor por la pérdida del hombre al que ama y su enojo por su engaño. Se siente solo y traicionado, tiene miedo de encontrar a un Álvaro diferente y se indigna ante la conducta inexplicable de su madre y de su único hermano sobreviviente.  Todos estos sentimientos se mezclan, transforman y modifican el relato de sus descubrimientos, el del primer crimen, el origen de la espiral de verdades ocultas y de otros crímenes, y de los que parece que su investigación provoca.

Manuel va reconstruyendo la historia de Álvaro, un padre autoritario, una madre cruel, dos hijos menores, el débil Santiago casado con la fuerte Catarina, a quien su suegro le había construido el más moderno invernadero donde pudieran crecer gardenias.  Y el drogadicto Fran, del que todos decían que se había suicidado, menos Elisa, la joven madre de su hijo Samuel, al que no llegó a conocer.

Manuel relata sus pláticas, recorridos, viajes. Y escribe. Conversa en la cocina del pazo con la vieja Herminia, que ha criado a los tres hijos como propios; con Damián, el guardés; con Vicente en el invernadero. Recorre el pazo, la casa familiar, una mansión señorial en el pazo de As Grileiras, “concebidos para ser totalmente autónomos. Ya vio que tiene su iglesia y su cementerio, como un pequeño pueblo independiente. As Grileiras cuenta con sus propios pozos de agua, tierra de labranza, vacas , cerdos y ovejas en una granja aledaña a unos dos kilómetros , un molino de agua y hasta su propio trujal…”   Viaja por el río Sil con el enólogo Daniel Mosquera a los viñedos escalonados de la Ribeira Sacra, participa el día de la vendimia, visita las bodegas de vino,  admira la etiqueta de las botellas con el nombre del vino “Heroico” que reproduce la escritura de su amado Álvaro.  Se encariña con el pequeño Samuel y disfruta la complicidad con el padre Lucas, el amigo de toda la vida de la familia Muñiz de Dávila y con el teniente Nogueira de la Guardia Civil, con quienes recorre toda la región.

Todo esto de daré (2016) está narrada como una saga de familia, con el suspenso de una novela policiaca, y explicada a través de un crimen oculto, cometido en un momento de excepción, origen de las profundas transformaciones psicológicas de los involucrados.  La autora, Dolores Redondo, vuelve a convertir el paisaje en un personaje, recrea las tradiciones locales y nos transmite su gusto por la “palabra” que hace que el relato se transforme según los sentimientos del narrador, un escritor para quién la escritura era su palacio interior, con sus sitios secretos y con “los lugares más bellos formando parte de un conjunto de ilimitadas estancias que él recorría, riendo, corriendo descalzo , deteniéndose”.

“Docenas de veces le habían preguntado por qué escribía…escribía para tener una tregua, un armisticio que duraba el tiempo en que era capaz de volver al palacio, el único lugar en el que la inmensa tristeza no podía entrar y en el que, sin embargo, no traicionaba su promesa. No hubo una decisión, no fue premeditado, no fue la culminación de un deseo que hubiese albergado siempre. Nunca soñó con ser escritor. Un día se sentó ante la página en blanco y comenzó a escribir… Así descubrió el palacio. Regresaba allí con sólo desearlo, y aquel remanso de felicidad, de perfección, le inspiró y cuidó de él proporcionándole aquel manantial quizá inagotable de palabras nuevas”.

Autor Dolores Redondo. España. 1969.

 Dolores Redondo. Todo esto te daré. España: Planeta.  2016. 624 págs. Kindle Edition.

“Trilogía del Baztán”: El guardián invisibleLegado en los huesos  y Ofrenda a la tormenta“.

Detective CHICA Amaia Salazar

Parece una mantecada, o… —Es un txantxigorri —intervino Amaia—. Es un pastel típico de esta zona, aunque éste es más pequeño que los que suelo ver. Pero es un txantxigorri, sin duda. Manteca, harina, huevos, azúcar, levadura y chicharrones fritos para hacer una torta, una receta ancestral.

Homicidios de niñas-jóvenes, violación de iglesias y defunciones de bebitas que sólo se pueden investigar si se tiene presente el muy complejo contexto, son narrados por Dolores Redondo (San Sebastián, 1969), en las mil doscientas diez páginas de  la “Trilogía del Baztán” (2012-2014) : El guardián invisible, Legado en los huesos  y Ofrenda a la tormenta“.  Crímenes infames que sólo pueden ser investigados por alguien capaz de captar lo real y lo fantástico, apoyarse en la ciencia sin menospreciar lo mágico y entender las leyendas mitológicas ancestrales repetidas por generaciones en el valle del Baztán.

La forma como fueron encontrados los cuerpos de las niñas-jóvenes, en el bosque, con un brazo amputado, sugería un crimen ritual.  Lo mismo sugería la violación de la iglesia, donde los perpetradores habían dejado huesos humanos que al analizarse científicamente resultaron ser “mairu-beso”, en euskera “brazos del esqueleto de bebitas”.  Y el descubrimiento de que durante más de treinta años se habían reportado defunciones de bebitas por “muerte de cuna”.

Amaia y  sus colegas logran ubicar los crímenes a lo largo del río del Baztán.  Descubren otros crímenes sucedidos desde décadas atrás, rastrean testimonios de la presencia de sectas secretas en la zona y rumores de prácticas de rituales satánicos en el bosque navarro,  cuidado por el “basajaun”, habitado por las brujas o “belagiles” y donde se encontraba la cueva de “Mari”, la madre naturaleza. Los crímenes presentaban patrones comunes de historias familiares,  abuso, depresión, dominación y manipulación de profesionales y funcionarios. Y madres como la madre de Amaia Salazar, jefe de homicidios de la Policía Foral de Navarra.*

Son extraordinarias las descripciones de los recorridos de Amaia por el valle y el río del Baztán, sus traslados entre Pamplona y Elizondo, su lugar natal, sus caminatas por las calles centenarias y sus edificios históricos en las dos ciudades, sus excursiones por el grandioso bosque, buscando pistas en los símbolos repetidos por la memoria colectiva y relacionándolos con los crímenes que investiga.  La narración transmite el clima húmedo, lluvioso, frío, que enloda las botas y moja los “plumíferos” y que por contraste, hace más amables los ambientes cálidos, con olor a comida y dulces de la casa familiar de la tía Engrasi, la echadora de cartas, donde la espera su enamorado esposo, el escultor norteamericano James Westford, su hijo recién nacido, su hermana Ros. Y también, algunas veces, su hermana Flora. Sus hermanas mayores habían continuado la tradición familiar de seis generaciones de Salazar en Elizondo y habían hecho de “Mantecadas Salazar” una de las fábricas de dulces más exitosas de Navarra y España.

Pero la infancia de Amaia no había sido dulce y sufría de terribles pesadillas consecuencia de las vivencias más tristes que una niña pudo haber tenido.  Ya policía, entró a un programa en Quantico, con el FBI, donde se especializó en métodos, perfiles psicológicos y antecedentes de asesinos. Pero el programa no la prepararó para enfrentarse a asesinos tan poderosos, a perpetradores que se suicidan dejando como mensaje la palabra “Tarttallo” -otra figura proveniente de la mitología vasco-navarra- y a manipuladores capaces de inducir a alguien a cometer crímenes aberrantes como el que ella misma había sido víctima.

La trilogía de Dolores Redondo se nutre de la historia milenaria navarra, del habla euskera, de bosques,  de humedad y lluvia y del río.   Del río  Bidasoa que recibe el nombre de Baztán en su tramo inicial y que es uno de los  protagonistas de esta historia.

*La región Navarra está situada en el norte de España, tiene frontera con Francia. La “Comunidad Foral de Navarra” hace alusión al carácter ancestral de su organización jurídica como una comunidad autónoma y un régimen peculiar basado en derechos históricos.  Región habitada desde la época preromana el nombre de Pamplona, la capital, refleja la presencia romana (originalmente Pompaelo, por el emperador romano Pompeyo).

Autor Dolores Redondo. España. 1969.

Ficha Redondo, Dolores. Trilogía del Baztán. España: Grupo Planeta. 1210 páginas. 2014. Kindle Edition.

Dolores Redondo. El guardián invisible. España: Destino. 2012. 440 páginas.

Dolores Redondo. Legado en los huesos. España: Destino. 2013. 560 páginas.

Dolores Redondo. Ofrenda a la tormenta. España: Destino. 2014. 544 páginas.

Anthony Horowitz. “Magpie Murders”

Anthony Horowitz. “Magpie Murders”

Atticus Pünd – Susan Ryeland

Magpie Murders (2017) de Anthony Horowitz (Inglaterra, 1956) es una novela de detectives doblemente interesante: hay un doble enigma al estilo “whodunnit” y es un casi tratado de las características del estilo clásico de las novelas de detectives.

Hay una trama, dentro de otra trama, una contemporánea y la otra ubicada a finales de los años cuarenta; dos crímenes, dos asesinos y, por supuesto, dos detectives. Y sólo descubriendo al primer asesino, se podrá descubrir al otro asesino.

Hacia la mitad del libro, sabemos que la narradora se llama Susan Ryeland y que es la editora en jefe de ficción de Cloverleaf Books.  Charles Clover, su jefe le había dado el último libro de Alan Conway, el principal autor de la editorial y ambos habían pasado el fin de semana leyendo Magpie Murders, la que sería la última entrega de la serie del detective de origen alemán llamado Atticus Pünd, a quien su autor lo había condenado con una enfermedad terminal.  El lunes siguiente se enteran que Alan Conway se había suicidado, tal vez porque sufría una enfernedad terminal, y que a su novela Magpie Murders le faltaban los últimos capítulos. Susan, contrariando a su jefe Charles Clover, se pone a investigar la muerte del autor para encontrar los últimos capítulos del libro y, por supuesto, descubrir el asesino de la novela.

I grew up on Agatha Christie and when I’m on a plane or on a beach there’s nothing I’d rather read than a whodunnit. I’ve watched every episode of Poirot and Midsomer Murders on TV. I never guess the ending and I can’t wait for the moment when the detective gathers all the suspects in the room and, like a magician conjuring silk scarves out of the air, makes the whole thing make sense. So here’s the bottom line. I was a fan of Atticus Pünd. I didn’t need to be a fan of Alan Conway too.

Horrowitz logra crear dos ambientes paralelos semejantes en muchos aspectos y duplicar el enigma y el suspenso.  Reproduce esa parte íntima de las novelas de detectives inglesas clásicas, las del estilo “whodunnit”, con pocos personajes, pero  complicados;  el mismo contexto de los casi ideales pueblos ingleses; todos con motivo y oportunidad; y en las que al finalizar, siempre se sabe quién es culpable. Porque en el “whodunnit” “absolutamente todo tiene que ser completado”, por eso Susan tiene que encontrar los últimos capítulos y en su búsqueda,  vamos leyendo con ella la novela de Conway, conocemos sus interpretaciones y observaciones sobre todo lo que se debe saber de este estilo, y además, participamos en su investigación de la muerte de Conway.

…you can’t beat a good whodunnit: the twists and turns, the clues and the red herrings and then, finally, the satisfaction of having everything explained to you in a way that makes you kick yourself because you hadn’t seen it from the start…

…the first law of whodunnits that the most likely suspect never turns out to be the killer.

…Why is it that we have such a need for murder mystery and what is it that attracts us – the crime or the solution?

…the detective enjoys a , indeed  a unique relationship with the reader. Whodunnits are all about truth: nothing more, nothing less. In a world full of uncertainties, is it not inherently satisfying to come to the last page with every i dotted and every t crossed? The stories mimic our experience in the world. We are surrounded by tensions and ambiguities, which we spend half our life trying to resolve, and we’ll probably be on our own deathbed when we reach that moment when everything makes sense. Just about every whodunnit provides that pleasure. It is the reason for their existence. It’s why Magpie Murders was so bloody irritating.

…Of course, it’s the first rule of whodunnits that you discard the most obvious suspect.

 Anthony Horowitz. Inglaterra, 1956.

 Anthony Horowitz. Magpie Murders: A Novel. New York: HarperCollins. 2007. 496 págs. Kindle Edition.

!Bienvenidos los comentarios! : losdetectivesdeanapetrook@gmail.com

Pierre Lemaitre

 

Detective CHICACamille Verhœven
English Synopsis

Pierre Lemaitre (France, 1951) is the author of five thrillers. The series of Parisian Commandant Camille Verhoeven, includes 4 titles: Irène, 2010; Alex, 2012; Rosy & John, 2013 and Camille, 2013.  Blood Wedding, 2009; Cadres noirs, 2010.

Even though they are wonderful thrillers, Lemaitre´s best book is not a thriller. In my opinion his best book is a kind of satiric historical novel entitled Au revoir là-haut  (Goodbye until we meet in heaven), published in 2013,  translated into several languages but also not yet into English. With a lot of sarcasm, irony and black humor, this novel tells the story of some French soldiers returning to their normal life after being in the trenches at the end of the First World War.

In the series of the Commandant Camille Verhoeven, the author pays tribute to the criminal fiction developing, masterfully, the suspense, the unavoidable element of the genre. The plots of the four thrillers of the series occur in contemporary Paris; the criminals are people with high intelligence,  evil and sick minds, and usually they commit their infamous crimes against people to whom they are in some way related. The protagonist, Commandant Camille Verhoeven of the Paris Criminal Brigade, is a very peculiar character.  He is a very short man (4’1); he prefers drawing to  writing, and he is a very good detective as is his very rich, cultivated and elegant detective partner, Louis Mariani.

Above all, the author tells the stories through an exceptional ubiquitous narrator, who sees everything, giving – providing what is happening at all times and what the character is thinking and feeling.  This narrator also expresses his points of view and offers the complete background of the situations. It seems that nothing escapes to this narrator, neither the police procedures, nor the criminal mind process, nor the sometimes extreme suffering of the victims.  Reading Lemaitre´s thrillers is like being the criminal, the victim and the investigator at the same time. Whew!!!

Oh, la verdad, la verdad…  Comandante,  ¿quién va a decir lo que es cierto y lo qué no? Al final, lo que importa no es la verdad, sino la justicia, ¿verdad?” (Alex)

El maravilloso narrador de las novelas de Pierre Lemaitre (Francia, 1951) , es más omnipresente gracias al talento del autor: relata lo que ve, piensa, sucede, opina, reflexiona, da antecedentes. Parece no escapársele nada ni de los procesos de la investigación ni del proceso mental del criminal, a veces en primera persona.  Leer los thrillers de Lemaitre es como ser el asesino, la víctima y el detective al mismo tiempo. Ufff!!!!  

  • La serie del Comandante Verhoeven está compuesta de: Travail soigné, “Irène”, 2010. Alex, 2012. Sacrifices, Rosy & John, 2013. Camille, 2013.
  • Robe de marié, “Vestido de novia” 2009 y Cadres noirs, “Recursos inhumanos“, 2010.
  • Au revoir là-haut, “Nos vemos allá arriba”, 2013, es su novela más exitosa.  No es policíaca, tiene algo del género histórico, del romántico y de la picaresca,  pero sobre todo  mucho humor negro.

El Suspenso. Misterio, tensión, suspenso y descubrimientos que  aumentan el suspenso y se transforman sorprendentemente en más misterio, más tensión, más suspenso, y  así una y otra vez hasta el final de sus obras. Con este ritmo Lemaitre transmite su homenaje al género policíaco y concibe crímenes que superan lo atroz, si esto es posible.  Crea personajes muy originales, peculiares, y tal vez el término apropiado sea “pintorescos” porque parece presentarlos “a la manera de un pintor”. Porque el detective de la brigada criminal de París Camille Verhœven, no escribe notas, dibuja y hace bosquejos, como el soldado Péricourt de Nos vemos allá arriba.

 

Pierre Lemaitre. Irene

Irène

En los agradecimientos de su primer novela Lemaitre escribe: “Irène fue mi primera novela. Dado que le debo casi todo lo que soy a la literatura, fue natural que empezara escribiendo una novela que fuera un homenaje a la ficción criminal. De hecho lo hice el tema de mi novela, ya que Irène es la historia de un asesino que recrea asesinatos arrancados de las páginas de las novelas criminales”.

“Como todo el mundo, Camille tendía a juzgar a los demás según su altura”, porque Camille es un hombre muy bajito, un metro cincuenta centímetros “una copia un poco menos deforme que Toulouse-Lautrec”.  El comandante Camille Verhoeven es el jefe de la brigada criminal en París, tiene cuarenta años, arrugado y calvo, estudió Leyes, su madre, ya difunta, fue una pintora con cierta fama, fumadora empedernida que causó la hipertrofia fetal de su único hijo.  Camille está casado con su  muy querida esposa Irene quien tiene ocho meses de embarazo.  Dada su estatura, Camille prefería estar de pie en las reuniones con su equipo: el meticuloso y muy tacaño Armand; el culto, muy rico y elegante Louis Mariani; y Jean-Claude Maleval, a quien Camille le espetará casi al final, “Jean-Claude ¿qué diablos has hecho?

El lunes siete de abril de 2003 se descubre el macabro asesinato de dos jóvenes en un departamento en la zona de Courbevoie en París; la decoración muy sui generis del departamento y la colocación de las víctimas le parecen a Camille que se realizaron siguiendo una representación teatral y con una escenografía muy cuidada. A Camille le llama la atención una huella estampada con sangre de las víctimas en una de las paredes y manda que la rastreen en los sistemas policíacos. Descubren que las víctimas eran dos jóvenes prostitutas de nombre  Evelyne Rouvray y Josiane Debeuf, prostitutas y los sistemas encuentran que la huella está relacionada con un caso de homicidio no resuelto ocurrido en 2001, el caso Tremblay. En este caso la víctima, identificada como Manuela Constanza era también una joven prostituta de origen español. Ante el azoro y la indignación de Camille un periodista de “Le Matin” de nombre Philippe Buisson de Chevesne y de quien se dice que no era el mejor periodista pero muy tenaz para cubrir crímenes brutales, empieza a publicar artículos dirigidos específicamente a Camille en los que sobresale la  información precisa y detallada de sus investigaciones.

Camille reflexiona, sospecha y comprueba su teoría sobre estos tres primeros crímenes. Le cuesta trabajo convencer a sus tres colaboradores, a su muy amigo y jefe, el comisario Le Guen, que contrasta con él por ser muy alto y grueso, a la pragmática jueza Deschamps, quien es la magistrada asignada a la investigación.  Su teoría es que ambos casos reproducen los crímenes de dos novelas paradigmáticas del género policial: los crímenes de Courbevoie son copiados de los crímenes narrados en la novela American Psycho del autor estadounidense Bret Easton Ellis, publicada en 1991 y el crimen de Tremblay es la escenificación del crimen de la novela The Black Dahlia, del también estadounidense James Ellroy, publicada en 1987. Para complicar la situación, aparece otro artículo de Buisson en “Le Matin” titulado “El crimen imita al arte”.

La policía de Glasgow en Escocia, informa que la misma huella fue encontrada en el asesinato de una joven. Y ya sin sorpresa se reconoce que  este crimen es  la reproducción del crimen de la novela Laidlaw del escritor escocés William McIlvanney.  Un cuarto crimen más sin resolver resulta ser la copia de Roseanna de los escritores suecos Sjöwall y Wahlöö.

Camille y su equipo, tarde, descubren que el asesino serial que recrea crímenes de novelas policíacas clásicas, es autor de una novela con un crimen aún más atroz y tienen la terrible certeza que también la quiere escenificar.

FichaPiere Lemaitre.  Irène. New York – London: MacLehose Press. Kindle Edition. 2014. 416 págs.

 

Pierre Lemaitre. Alex

 Alex

Alex es una extraordinaria novela policiaca. El suspenso de la trama ocasiona sorpresas inimaginables que acrecientan cada vez más el suspenso.  La transposición de la víctima en verdugo, de  verdugo en  víctima,  de víctima en verdugo y así hasta la resolución de una venganza muy bien planeada.

La protagonista es Alex, y no quiere morir, no en ese momento, al principio de la narración.  La han secuestrado y colocado en una especie jaula en la que apenas cabe, que está suspendida del techo de algún almacén abandonado y que su secuestrador sube y baja para sacar fotos de su deterioro y dejarle algo de comida para perros y agua; porque necesita que defeque y orine para que las ratas la olfateen.  Alex piensa en su hermano, en su madre y reconoce a su verdugo, es el padre de Pascal Trarieux. ¿Cuántos días puede alimentar su cuerpo a las ratas?

Camille ya tiene cincuenta años, ha estado hospitalizado primero en clínicas psiquiátricas y luego en casas de reposo, y aunque nunca superará la peor tragedia que le puede pasar a un ser humano, ha regresado a su trabajo en la Brigada Criminal. Era un milagro que siguiera vivo, nadie lo esperaba y ahora el Divisionnaire Le Guen le ordena que investigue un secuestro, otro secuestro piensa aterrorizado porque los secuestros son crímenes peculiares en los que a diferencia de los homicidios, la víctima no está presente, hay que imaginarla. Los secuestros requieren planeación. Además no sabían quién era la víctima, los testigos solo vieron a una mujer sometida con violencia e introducida en una camioneta. Nosotros sabemos que es Alex pero no sabremos todavía porqué y quién la secuestró.

La segunda parte del libro trata sobre el  verdugo y la víctima o las víctimas y el uso del ácido sulfúrico para rematar a las víctimas.

En la extraordinaria tercera parte, sobresalen tres puntos: los interrogatorios policiales a cargo de Camille, Louis y Armand; a través de ellos se van descubriendo las conexiones de los crímenes con historias pasadas y vilezas familiares; y al final de los interrogatorios, los lectores llegamos al mismo tiempo a la conclusión y al por qué.

 “Oh, the truth, the truth … Who’s to say what’s true and what isn’t, commandant? As far as we’re concerned , what’s important is not truth, it’s justice— right?” Camille smiles and gives him a nod.

 FichaPiere Lemaitre.  Alex: The Commandant Camille Verhoeven Trilogy. New York – London: MacLehose Press. Kindle Edition. 2013. 384 págs.

 

Pierre lemaitre. Rosy & John

Rosy & John

Rosy & John es una pequeña novela, escrita como folletín,  que narra lo sucedido durante tres días en que Francia estuvo amenazada con la explotación de seis obuses.  Porque el primer obús explotó el primer día de la narración, un 20 de mayo.

Ese maravilloso narrador que es más omnipresente gracias al talento de Pierre Lemaitre, relata lo que ve y piensa el hombre que se hará llamar Jean, pero que se llama John, cuando explota la bomba que colocó en la Rue Joseph-Melin.  28 heridos pero ningún muerto. Los peritos de explosivos identifican el dispositivo que provocó el estallido como un obús de 140 milímetros, de lo que se usaron en la Primera Guerra Mundial. Ese mismo día un joven se presenta en las oficinas de la Brigada Criminal, se identifica como el responsable de la bomba y dice que sólo hablará con el comandante Camille Verhoeven, porque lo ha visto en la televisión.  Mientras llega Camille “un metro cuarenta y cinco de cólera”, el siempre eficiente y muy propio Louis Mariani ya ha realizado investigaciones. El nombre del joven es John Garnier, tiene 27 años y “es el tipo de cliente que no llama la atención y al que nadie recuerda”. Vivía con su madre Rosie Garnier, de cuarenta y seis años, hasta que  ocho meses antes la habían encarcelado en la prisión preventiva de Fleury-Mérgois, acusada del asesinato de Carole, la novia de su hijo.

John le dice a Camille que no le gusta que lo llamen John sino Jean, que ha colocado otros seis obuses y programado para que explote uno cada día a partir del día siguiente. Que si desea saber su ubicación para desactivarlos, deben traer a su madre a las oficinas de la brigada, darles una nueva identidad, cuatro millones de euros y un traslado seguro a Australia.

Parece que no es un secreto que en Francia cada año salen a la superficie decenas de obuses que quedaron enterrados durante la Primera Guerra Mundial.  Y que es fácil hacerlas detonar, sólo hace falta un detonador y un interruptor, le dice John-Jean a Camille mostrándole las facturas del despertador digital con calendario que compró por 3.99 euros en internet. “Es la primera vez que ven a un asesino traer las facturas para demostrar que es el culpable”

Camille se pregunta ¿Es posible aterrorizar a una ciudad comprando despertadores en internet, relés en Leroy Merlin y recogiendo obuses en los arcenes? ¿Todo esto porque quiere mucho a su madre?

FichaLemaitre, Pierre. Rosy & John (Un caso del comandante Camille Verhoeven 3) España: Penguin Random House Grupo Editorial España. 160 págs. 2016. Kindle Edition.

 

Camille

Camille

Camille es la cuarta novela de la serie de Camille Verhœven, comandante de la brigada criminal en París. Se ha quedad solo con Louis pues Armand había muerto unos días, Le Guen esta por retirarse y tiene una mala relación con la nueva comisaria Michard.

Después de su tragedia Camille tiene esperanzas gracias a una relación con Anne, pero una mañana, un evento vuelve a desestabilizar toda su vida y sus reacciones le crean una fuerte oposición de sus superiores.

Todo parecía que fueron las coincidencias lo que hicieron que Anne Forestier acudiera esa mañana a la Galería Monier en el momento en que tres individuos asaltaban una joyería.  Uno de los asaltantes se ensaña golpeándola y disparándole. Los asaltantes huyen y Anne es ingresada en el hospital.  A pesar del violento ataque, no sufrió lesiones graves.  Camille contraviniendo todas las medidas policiacas, solicita le asignen el caso, no revela que tiene una relación con Anne, la visita en el hospital y la cuida.  Anne identifica a uno de los ladrones como Vicent Hafner, un pesonaje que meses atrás logró llevar a cabo varios asaltos un mismo día obteniendo un importante botín.  Camille y Louis revisan ese robo y encuentran muchos detalles semejantes.

Ante el temor a que el asaltante la encuentre y la mate, Camille la lleva al viejo estudio de su mamá, en las afueras de París, que ha remodelado. Ahí, Camille pasaba mucho tiempo dibujando, siempre de memoria, bocetos y retratos de cada arresto, de cada cuerpo, que ha investigado.

Hacia la tercera parte del libro tanto Camille como nosotros los lectores estamos confundidos y no sabemos quién es quién.  Pero Camille si bien no sabe qué pasó, va encontrando las preguntas que debe hacer.  Para él la clave es realizar las preguntas correctas. Buscar cómo se conectan los eventos. La solución está en un nombre, en alguien cercano a él como para conocer dónde está el estudio de su madre, alguien que lo culpa de algo, alguien que quiere venganza.

FichaPierre Lemaitre. Camille. New York, London: Mac Lehose Presss. 201. Traductor Frank Wynne. 2015. 288 págs. Kindle Edition.

 

Pierre Lemaitre. Vestido de novia

Vestido de novia

Sophie. La novela empieza cuando Leo, el niño que Sophie cuida, amanece asesinado y ella huye, está loca.  Recuerda su matrimonio, la muerte de su suegra, el accidente de su esposo Vincent Duguet que lo dejó paralítico y su suicidio. Pero recuerda más cuando su vida era perfecta. Otro asesinato, Veronique, la joven que la ayudó. La prensa pregunta ¿Dónde se ha metido Sophie Duguet?  Huye, planea minuciosamente todos sus actos, sabe que no puede estar en un mismo lugar mucho tiempo, planea una estrategia, una acta falsa, un marido, otra personalidad.

Frantz. Frantz lleva un diario. La primera entrada es del 3 de mayo de 2000.  Sabe todo sobre ella, su esposo, su padre, su trabajo, la vigila, la sigue en moto, enamora a su compañera de trabajo y empieza el más inimaginable acoso.  En internet consigue todo lo que necesita para llevar a cabo su plan, sólo es cuestión de paciencia y de dinero y Frantz tiene las dos cosas.

Dos capítulos más, “Frantz y Sophie” y “Sophie y Frantz”.  Y no voy a escribir de qué se tratan porque la novela está sustentada en el suspenso que la exageración casi increíble de los hechos, va provocando en el lector. Exageración y suspenso que hacen que a veces tengamos que dejar la novela y respirar.  Dicho con otras palabras, Lemaitre (y parece ser una tendencia del género actual en Francia) lleva la exageración hasta lo increíble pero dosificándola para que el elemento suspenso aumente en cada página que se lea. Increíble, tal vez, pero al fin ficción negra.

 FichaPierre Lemaitre. Vestido de novia. Madrid: Alfaguara. 2014. 252 págs.

 

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Nos vemos allá arriba

Con sarcasmo, ironía y mucho humor negro, Nos vemos allá arriba empieza unos días antes de finalizar la llamada Gran Guerra, el 2 de noviembre de 1918, en la toma de la cota 113 dirigida por el muy ambicioso teniente Henri d’Aulnay-Pradelle.  Uno de sus soldado, Albert Maillard cae a un hoyo al que poco a poco irá cayendo tierra hasta cubrirlo, y una cabeza de caballo, pero no muere porque el soldado Édouard Péricourt, en una acto heroico lo ayuda a salir pero inmediatamente después es golpeado mortalmente por un trozo de metralla.  Édouard Péricourt tampoco muere ni ahí en el campo de batalla, ni luego en los hospitales por los que irá pasando, porque Albert Maillard se afana en protegerlo y cuidarlo. Porque Édouard había perdido toda la parte inferior de su cara en la cual sólo quedó un hueco en lo que era su boca, se había vuelto adicto a la morfina y cuando lo iban a dar de alta, obligó a Albert a intercambiar su nombre con el de algún otro soldado muerto.  Albert y Édouard con la personalidad de un tal Eugène Larivière llegan a París, se hospedan en un cuarto humilde, aparece una niña Louise, que anima a Édouard y con su talento para dibujar,  fabrican fantásticas máscaras para su cara deforme, mientras Albert se la tiene que ingeniar para mantener su cada vez más fuerte adicción a las drogas.

Cientos de miles de soldados franceses habían muerto en la guerra.  Había que encontrarlos, exhumarlos, identificarlos y tramitar sus papeles, transportarlos, colocarlos en ataúdes, volverlos a enterrar en cementerios nuevos o acondicionados, poner lápidas y finalmente, honrarlos con monumentos.  Una cadena de negocios extraordinariamente productiva para Henri d’Aulnay-Pradelle quien se ha casado con la muy rica Matilde Péricourt, la hermana de Édouard.   Y éste, desde su escondite y con su maravilloso talento para dibujar y gran ingenio inventa la empresa “Recuerdo patriótico” para levantar cientos de monumentos a los caídos a todo lo largo de Francia.

Al final del libro Lemaitre escribe que tomó cosas prestadas de diversos autores, pero que se “consideren esos préstamos como otros tantos homenajes”. Homenaje a la novela picaresca, a la histórica, a la novela romántica, o al género negro.  La historia de la novela es fantástica (en su acepción de maravillosa y de imaginativa) así como lo son todos sus personajes:  Albert, Édouard y Henri. Lo mismo Matilde, el padre Marcel Péricourt y la madre de Albert, la señora Maillard y los militares y funcionarios involucrados en la exhumación, transportación y sepultura de los cadáveres de los soldados franceses que combatieron en la Primera Guerra Mundial.

 

Ficha  Pierre Lemaitre. Nos vemos allá arriba. España: Ediciones Salamandra. 2014. 448 págs. Kindle Edition.

Recursos inhumanos

“…Me llamo Alain Delambre y tengo cincuenta y siete años . Soy un directivo en paro . Llevo cuatro años en paro . Antes era director de recursos humanos en una empresa de casi doscientos empleados….

Pierre Lemaitre terminó su novela Cadres noirs en 2009, fue publicada en francés en 2011 y en español en 2017 con el título Recursos inhumamos. En un “Antes”, un “Durante” y un “Después” Lemaitre retrata la desesperación de una persona que siempre se consideró buen empleado, buen esposo y buen padre, cuando pierde su empleo y con ello va perdiendo todo lo demás.  A la mejor las acciones desesperadas del protagonista son inverosímilmente exageradas, lo que no es exageración es la desesperación que puede provocar el desempleo.

En el “Antes” Alain Delambre empieza diciendo …Nunca he sido un hombre violento….” cuando es despedido injustamente de un “miniempleo” humillante.  Consigue una entrevista de trabajo muy “sui generis” y se obsesiona en prepararse para poder conseguir la vacante de asistente de recursos humanos en una gran empresa.  Investiga a la empresa, se entera que el puesto es para la persona que se encargará del despido de ochocientos veintitrés asalariados,  investiga también a los otros aspirantes “su vida , sus esperanzas , sus sueños , sus puntos fuertes , pero sobre todo sus debilidades, para poder encontrar la mejor manera de derribarlos”, refresca sus conocimientos de las teorías de “managment”, contrata una compañía de detectives privados y a un ex policía que lo instruya en técnicas de manipulación.  Cuando descubre que la entrevista “sui generis” es una farsa porque el puesto ya está dado, todas sus esperanzas se transforman.  En el “Durante”, la entrevista “sui generis” es narrada por el organizador que ha simulado una toma de rehenes para que los directivos de la empresa observen las reacciones de los candidatos, sorprendidos por un comando armado.  Pero la sorpresa va a ser para el organizador, los directivos y los otros candidatos.  En el “Después” Alain sufre las consecuencias.

 …Nicole es muy paciente. Me he vuelto un hombre triste. No siniestro, pero no tengo la alegría de vivir que esperaba, porque, sin Nicole, Nicole, lo cierto es que nada tiene verdaderamente sentido. Sin ella, nada tiene sentido. El otro día recordé algo que me había dicho Charles (él y sus sentencias…): «Si quieres matar a un hombre, empieza por darle lo que más espera. En la mayoría de los casos, con eso basta».

Pierre Lemaitre. Recursos inhumanos. España: Alfaguara. 2017. 424 págs. Kindle Edition.

Autor Pierre Lamaitre. Francia. 1951.

 

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