Archives: Reseñas

Arnaldur Indridason. “Jar City. A Reykjavík Thriller”. “Silence of the Grave”. “La voz”.

Arnaldur Indridason. “Jar City. A Reykjavík Thriller”. “Silence of the Grave”. “La voz”.

 Erlendur

 

Los libros de Arnaldur Indridason (Islandia, 1961) no son fáciles de leer, y menos de reseñar.  Y no  porque dependemos de las traducciones del islandés en el que están escritos, sino porque los  casos que investiga el Inspector Erlendur Sveinsson de la Policía Nacional de Reikiavik, provocan más angustia y frío que las erupciones volcánicas y el clima implacable donde se mueven él, sus colaboradores Elinborg y Sigurdur Óli, y su siempre atormentada hija Eva Lind.

Erlendur es un hombre triste, como el paisaje islandés*, el otro gran protagonista de estos thrillers.  Un hombre perseguido por el recuerdo de cuando siendo niño, no pudo sostener la mano de su hermano menor durante una tormenta de nieve, con una ex esposa despechada que envenenó a sus hijos contra el padre ausente y con dos hijos amargados y drogadictos.

Los crímenes que se narran en los tres libros reseñados aquí, no son producto de la violencia de las mafias o de grupos criminales.  Son crímenes cometidos como consecuencia de una serie de circunstancias en la historia de las personas involucradas.  Para mostrar la cadena de sucesos y consecuencias que llevaron al crimen, la narración va intercalando el presente, con el pasado inmediato y con el pasado remoto, relacionándolos con momentos históricos, e involucrando leyendas islandesas. Y así, nosostros, los lectores, seguimos la línea en que se fue gestando el o los crímenes. Soberbia forma de ir incrementando, gradualmente, el suspenso.

La imagen de la condición humana que los retratos psicológicos que el autor va desarrollando, y la descripción de crímenes tan abyectos como son la marginación y la violencia contra niños y mujeres, es tan inclemente como el paisaje islandés.   Sin embargo, a pesar del frío que nos producen, al final, el lector queda conectado, con un sentimiento de solidaridad, pensando que conoce un poco mejor la condición humana independientemente de la latitud en la que vivamos.

La serie de Erlendur está compuesta por los siguienes títulos:

Jar City, “Mýrin”. 2000. Silence of the Grave, “Grafarþögn”. 2001. Voices, “Röddin”. 2003. The Draining Lake, “Kleifarvatn”. 2004. Arctic Chill, “Vetrarborgin”.  2005. Hypothermia, “Harðskafi”. 2007. Outrage, “Myrká”. 2008. Black Skies, “Svörtuloft”. 2009. Strange Shores. 2013. Reykjavik Nights. 2014. Into Oblivion. 2016.

 §   *Creo que no se puede entender cabalmente la lectura de los libros de Arnaldur Indridason sino se tienen presentes las peculiaridades de Islandia: una pequeña isla de 103 000 km2 al sur del Círculo Polar Ártico.  Un país con pocos habitantes (según el censo de 2016, su población era de 331 811 habitantes) que hace pensar que todos podrían estar relacionados de una manera u otra.  Clima muy frío; la misma palabra “Islandia”, en islandés, el idioma oficial, significa “tierra de hielo”.  Su capital es Reikiavik, la capital más septentrional del mundo, con una temperatura anual promedio de 5º C,  afectada por intensos vientos.  Un paisaje natural abierto, con escasa vegetación, montes y montañas de poca altura, con aproximadamente 200 volcanes, casi doce mil kilómetros de glaciares, lagos helados y cascadas y rodeada de costas con entrantes, fiordos y bahías.  Y la luz: desde fines de mayo hasta principios de agosto, hay 24 horas de luz solar en el norte de la isla y dos o tres horas de noche en Reikiavik. En invierno, apenas se ve la luz del día.

 

Mýrin.  “Jar City. A Reykjavík Thriller.” (2000)

Jar City. A Reykjavík Thriller , en islandés“Mýrin”, es la primera novela publicada de la serie de el Inspector Erlendur de la policía de Reikiavik.

Erlendur y sus colaboradores, el detective Sigurdur Óil y la detective Elíngborg, investigan el asesinato de un hombre de 69 años llamado Holberg. Un hombre solitario, buen empleado, pero en cuyo departamento habían encontrado pornografía y la fotografía de la tumba de una niña con una nota misteriosa que resultó ser copia de un salmo. Descubren que cuarenta años atrás Holberg había sido acusado de violación y que de esta violación había nacido una niña, Audur, quien murió a los cuatro años a causa de una enfermedad del cerebro, que luego sabremos que es neurofibromatosis.  Erlendur solicita exhumar el cadáver de la niña y encuentran que no tiene cerebro.  Y que los detectives que llevaron el caso cuarenta años atrás, tal vez por misoginia, no habían investigado la denuncia de Kolburn, la mujer que Holberg había violado.

El trabajo policiaco de Erlendur y sus colaboradores hace que se cuestionen temas como el de la investigación genética y el papel del DNA, las enfermedades hereditarias y los bancos de órganos para trasplantes, siendo Islandia un lugar propicio para tales investigaciones por ser un lugar pequeño y en cierta forma cerrado en sí mismo.

En la novela,  “Jar city”, Genetic Reseach Center del Ministerio de Salud, es el centro donde se llevan a cabo dichas investigaciones además de ser un banco de órganos y el lugar donde se pretende obtener la historia genética de todos los habitantes de Islandia.

 Arnaldur Indridason. Islandia, 1961.

Arnaldur Indridason. Jar City. A Reykjavík Thriller. US: Martin’s Press. 2004. 289 págs.

 

Grafarþögn. “Silence of the grave. A Reykjavk Thriller” (2002)

“Una buena novela policiaca explica un país”…“Y a mí no me gusta embellecer nada”, comentó Arnaldur Indridason en una entrevista publicada en 2009**, en ocasión de la aparición en español de su segunda novela de la serie de Erlendur. El título original en islandés Grafarþögn, en inglés “Silence of the grave”,  se tradujo en la edición en español como La mujer verde.

Las historias narradas en Silence of the grave van desde los años treinta hasta el presente (la investigación que se origina a partir del descubrimiento de unos huesos enterrados en un desarrollo inmobiliario reciente); el pasado inmediato (la historia de los propietarios e inquilinos de una antigua casa cercana al lugar donde se encontraron los huesos); el pasado remoto (la historia de la familia que vivió en esa casa).

El “Quarter Millenium” es un desarrollo inmobiliario de casas nuevas en las colinas de Grafarholt, uno de los suburbios de la ciudad de Reikiavik.  Un niño encontró en el jardín de su casa un hueso, los padres sospecharon que era un hueso humano  y llamaron a las autoridades. Erlendur y sus colaboradores no pudieron intervenir porque el enterramiento era antiguo y un grupo de arquéologos debía primero realizar las excavaciones. Erlendur notó unos arbustos de grosella roja y hace que sus colaboradores indaguen si años atrás hubo ahí una casa, casa que debió estar muy alejada de otras. También les pide que averigüen  quién o quiénes eran los dueños, y así encuentran a la familia que la rentó durante muchos años. Además del hecho de que muy cerca de esa casa estuvieron bases militares inglesas y americanas durante la Segunda Guerra Mundial.

“… En esa ocasión fueron las papas,  porque no estaban cocidas lo suficiente, o porque estaba sobrecocidas, o porque no estaban peladas, porque estaban mal peladas, o porque estaban cortadas a la mitad, o porque estaban rebanadas, o porque estaban fritas… podía ser cualquier cosa…  los ataques podían empezar por cualquier cosa….. había perdido toda esperanza de que las cosas mejoraran.

La historia más conmovedora de Silence of the grave, es la de una mujer, trágica desde su concepción en 1910. Madre soltera a los 22 años, se casó con otro hombre con el cual tuvo dos hijos, Simón y Tomás, más pequeños que su Mikkelina, seriamente discapacitada como consecuencia de una enfermedad.  Desde el inicio de su matrimonio el marido abusó de ella, física y emocionalmente, despiadadamente, llenando de terror a los tres hijos. Una mujer que con todas las adversidades posibles,  tuvo la bondad inmensa de criar a sus hijos con amor, con pocos momentos felices como el hecho de darles a sus hijos las grosellas que cultivaba; como cuando ya mayorcita, Mikkelina pronunció por primera vez una palabra, su nombre Emma; como cuando tuvo la amistad de un americano de la base militar.

“…Por fin, Erlendur había encontrado algo qué hablar con su hija. Había estado investigando en la Biblioteca Nacional, reuniendo información de periódicos y revistas que se publicaron en Reykjavík en 1910, el año en que el cometa Halley pasó por la Tierra con su cola supuestamente llena de cianuro … Le encantaba leer periodicos y revistas viejos… percibir la atmósfera de la época preservada en sus páginas crujientes, entonces, ahora y para siempre”.

Otra historia es la de la joven Eva Lind quien embarazada de varios meses cae en coma como consecuencia de una sobredosis. Y la propia tragedia de su padre Erlendur, patéticamente sentado junto a su cama en el hospital, diciéndole a su  hija y diciéndose a sí mismo, lo que despierta nunca le pudo decir ni a ella ni a nadie.  Al mismo tiempo guiando a Elinborg y Sigurdur Óli en la búsqueda de los propietarios e inquilinos de la casa cercana al enterramiento, entre 1930 y 1980, quienes fueron encontrando otras historias que Erlendur no pudo dejar de indagar, entre ellos la de una novia embarazada perdida en 1940.

“…Ya había anochecido cuando se sentó junto a la cama de Eva Lind y comenzó a contarle sobre el descubrimiento del esqueleto en Grafarholt. Le contó cómo el arqueólogo demarcó pequeñas áreas … Le contó sobre los arbustos de grosellas y la extraña descripción de Róbert de una mujer encorvarda de verde. Le contó sobre Benjamín Knudsen y sobre su prometida, que desapareció un día, y le contó sobre Höskuldur, que había alquilado la casita durante la guerra, y sobre la mención de Benjamín de la mujer que vivía en la colina y que había sido concebida. en el tanque de gasolina la noche en que todos pensaron que el mundo sería destruido … Fue el año en que Mark Twain murió …”

**https://elpais.com/diario/2009/03/07/cultura/1236380404_850215.html

Arnaldur Indridason. Islandia, 1961.

Arnaldur Indridason. Silence of the grave. A Reykjavk Thriller. US: Picador. 2007. 293 págs. 

Röddin, “La voz”.  (2003)

Este libro lo leí en la traducción del islandés al español publicada en 2013.

¿Qué le sucede a un padre que puso  sus energías y la esperanza de su futuro en el éxito de su hijo, cuando desaparece el talento del hijo siendo todavía ún niño? Peor, ¿qué le sucede al hijo de ese padre fatalmente decepcionado de su hijo, aún niño?  Röddin, “La voz” cuenta la historia de un hombre que de niño tuvo una voz maravillosa y que los últimos veinte años de su vida vivió en un cuartucho prestado en el sótano de un hotel de Reikiavik donde trabajaba como portero.

Cinco días antes de la Navidad, se vestía de Papá Noel y así lo encontraron vestido, sobre la cama de su cuartucho, con los pantalones bajados, un condón en su miembro, una herida fatal en el corazón y muchas más en el cuerpo y manos, “como si hubiera intentado defenderse”. En una mesita junto a la cama un libro sobre la historia del coro de los niños de Viena y en la pared un viejo cartel de una película de Shirley Temple. Una joven recamarera, Ösp, era quien lo había encontrado.

El gerente del hotel les informó que se llamaba Gudlaugur, Gulli, pero no sabía nada más de él, sólo que tenía un padre y una hermana mayor.  Nadie más en el hotel pudo decirle algo de él.

Erlendur se hospeda en el hotel, Eva Lind lo visita y parece que cualquier motivo es bueno para discutirle. Erlendur interroga a empleados y huéspedes, sigue las rutinas de trabajo, mientras  Elinborg y Sigurdur Óli investigan.

Una nota encontrada en la habitación de Gudlaugur tenía la anotación “Henry 18:30”.  En el hotel había dos huéspedes con el nombre de Henry, uno de ellos un coleccionista de discos. Y además “…—Sabemos que en el cuchitril de Gudlaugur había medio millón —continuó Erlendur”.

Arnaldur Indridason. Islandia, 1961.

Arnaldur Indridason. La voz (Erlendur Sveinsson). Barcelona: RBA Libros. 2013. Kindle Edition.

Jorge Fernández Díaz. “El puñal”. “La herida”.

Jorge Fernández Díaz. “El puñal”. “La herida”.

Remil

El periodista y escritor argentino Jorge Fernández Díaz (1960), comentó en una reciente entrevista (2018*), que :  “Durante 35 años he sido periodista de trinchera y sé que nosotros solo podemos contar el 20% de lo sabemos, porque el resto no tenemos forma de probarlo. Esa frontera infranqueable siempre me resultó atractiva: yo podía cruzarla con la ficción. Contar como novelista lo que no podía hacer como articulista o reportero. Remil es el resultado de esa necesidad”.*

Remil es un gran personaje, el protagonista y el narrador. Es el puñal de la dama blanca,  Nuria Menéndez Lugo, “la Gioconda” en su primera novela, El puñal. Y un héroe infame en La herida.

“Tengo muchos nombres, pero en el ambiente me conocen como Remil. Es un chiste de la colimba* que se hizo popular en Puerto Argentino. Yo era un dragoneante cruel de la infantería. “Hijo de remil putas”, me decía mi sargento mayor todas las mañanas, durante los entrenamientos. Era un elogio. Quedó Remil”.

Remil es negro, no sabemos su nombre ni sus antecedentes familiares, tiene una gran capacidad física, está entrenado para cualquier contingencia y sus soledades las llena corriendo, boxeando, nadando en el mar y leyendo libros históricos.

 

“EL PUÑAL”

Cuando estoy haciendo mi bolso, Cálgaris entra en mi habitación con el libro de Plutarco y me muestra el prólogo, que firma un catedrático. Lee en voz alta una frase del historiador griego: “Un ejército de ciervos dirigido por un león es mucho más temible que un ejército de leones mandado por un ciervo””.

En El puñal, Remil narra la forma en que “La casita” fue contratada para proporcionar la seguridad en la transportación de la mercancía más pujante en la actualidad: la falopa.

Remil trabaja para “La casita”, una especie de agencia de seguridad paralela y secreta del gobierno argentino que funcionaba como una empresa de seguridad, proporcionando servicios por encargo, con sus propios recursos de inteligencia y contrainteligencia, con personal de seguridad altamente especializado, armamento muy sofisticado y técnicos de espionaje electrónico. Y como empresa, con sus propias formas de financiamiento.  El titular de “La casita” es el Coronel Cálgaris y Remil es su mejor agente.

Remil no habla de la producción de la droga, ni de la cadena de compradores y revendedores una vez que la mercancía llegaba a Cadiz, Vigo o a algún puerto en África del Norte, “donde se sobornan autoridades, alguna se queda en Europa, otra avanza, y cuanto más avanza, más cuesta”.  La misión que narra Remil era proporcionar la seguridad para que los paquetes de coca pura con el sello de un dragón, que les llegaban en avión a pistas clandestinas en el noroeste Argentina, pudieran ser trasladados a las empresas montadas para su camuflaje en botellas de vino Malbec, en muebles y espejos y en contenedores con merluzas. Y convertirse en guardaespaldas de la abogada gallega Nuria Menéndez Lugo, la directora de operaciones de esas empresas creadas por un grupo de empresarios españoles asociados con políticos, funcionarios, líderes sindicales y empresarios argentinos y fusionadas en un “holding” de compañías exportadoras.

“…—¿ Vamos a traficar cocaína, coronel? —No, solamente vamos a custodiar a la Gioconda. No me sorprende que recuerde la anécdota: tiene una memoria prodigiosa. Aplasto el pucho, me cruzo de brazos. —No entiendo bien cuál es la diferencia —digo. —Estos no son pistoleros, son gerentes. Quieren aplicar el management empresario, y necesitan un jefe de seguridad…”

Durante un tiempo la operación fue un éxito rotundo: la mercancía era abundante, las formas de exportación eran creativas y variadas  y los métodos financieros disfrazados “en un sistema de lavado a través de créditos, con más de seiscientas empresas falsas con sedes en cuatro paraísos fiscales”, y “valijeros” que viajaban a Montevideo para despachar los fondos. “Siempre en cuentas pequeñas, que no superan los dos millones de dólares. Arman triangulaciones, y tienen cientos de trucos para lavar el dinero, para fragmentarlo, para hacerlo desaparecer o para reingresarlo en el sistema”.

 Hasta que una tarde, en el estacionamiento de un centro comercial de Buenos Aires después de haber gastado una fortuna, Nuria sufre un aparatoso atentado.  Los días siguientes los periódicos dan la noticia de que las autoridades federales gracias a unos soplos habían  intervenido y desvencijado la organización de “la dama blanca”. “Narcos intentaban exportar cuatrocientos kilos de cocaína en botellas de vino”.

§œœ

La narración de Remil reproduce un lenguaje salpicado de lunfardismos que refuerzan la intensidad de las imágenes de los traslados por Argentina, Bolivia y España, las de los violentos enfrentamientos con delincuentes, pistoleros y policías corruptos, y las delirantes y maravillosas escenas eróticas.  Él mismo, sobreviviente de la guerra de las Malvinas, describe opinando y reflexionando con amargura y con pesimismo. A través de sus ojos se van presentando las diferentes personalidades de los involucrados: el gran capo colombiano  “con anillo de oro y titanio, un Girard Perregaux Opera Three de quinientos mil dólares”, los abogados y el bróker de cuello blanco, el líder sindical y el empresario naviero, el corrupto, cruel y poderoso expolicía Bragoni, los delincuentes, argentinos, españoles, paraguayos, colombianos, serbios. Pero sobre todo, la personalidad de Nuria Menéndez Lugo, “la dama blanca”, “la Gioconda”.

La muy dinámica narración de las etapas de preparación y del boato exagerado producto del éxito de las compañías exportadoras, se intensifica cuando Remil tiene que huir para tratar de salvarse de la ira de los temibles rivales colombianos, del pavor de los involucrados, de la justicia argentina y de la DEA.  Se desactiva “la Casita” y Cálgaris, Nuria y sus socios desaparecen.

Remil quiere entender, sabe que para el gobierno y para todos, vale más muerto que vivo. Recuerda que durante la etapa de éxito, en una casa en el Cantábrico, Remil se había fijado en un llavero colgado de un clavo y que le pareció que ese llavero reproducía dos pequeños zuecos de plata con una letra “A” microscópica. Meses después, cuando huía buscando entender, sentado en un bar en Barcelona, hojeando un periódico abandonado, leyó la historia cultural del zueco. Macguffin perfecto que inserta el autor para que Remil se acerque a lo que quiere entender, porque sufre el síndrome del guardaespaldas, porque sucumbió a las órdenes de Cálgaris y a las contraórdenes de la emperatriz provista de un puñal.

“Y resulta que ese puñal vengo a ser yo. Nada ha cambiado en nuestra relación: la intimidad de los cuerpos no traspone nunca la frontera prohibida; el agradecimiento del placer carnal que suele trepar desde los genitales hasta el corazón sufre la ley de gravedad, y no surte efecto. Se le permite al centurión yacer en el lecho de la emperatriz con la misión de satisfacerla, pero no debe jamás despistarse y creer que tiene nuevos derechos. Solo aumentaron sus obligaciones”.

* Carlos E. Cué.  “Un espía tan infame como adorado” en “EL PAÍS”, 22 de enero de 2018l. https://elpais.com/cultura/2018/01/21/actualidad/1516533937_202846.html

**colimba, servicio militar

AutorJorge Fernández Díaz. Argentina. 1960.

FichaJorge Fernández Díaz. El puñal. Argentina: Grupo Planeta. 2014. 361 pages Kindle Edition.

“LA HERIDA”

“…La herida fundamental. Todos fuimos heridos alguna vez y nos pasamos los años luchando contra ese accidente, que algunos ni siquiera somos capaces de reconocer…”

En La herida (2017), Jorge Fernández Díaz  continúa la narración de Remil con el mismo ritmo vertiginoso, utilizando lunfardismos que enriquecen la lectura, reproduciendo con gran intensidad las imágenes de sus aventuras en Italia, en Buenos Aires y en la Patagonia argentina, y haciendo descripciones físicas y psicológicas hiperbólicamente espléndidas.  Remil pasa constantmente de un enfrentamiento a otro, y de una pifia a otra, porque tiene esa herida que el Coronel Cálgaris no le perdona.  Sabe que ha perdido su confianza y su estimación. Cálgaris le parece más protagónico e intransigente, con sus lecturas clásicas, sus disquisiciones sobre arte, en este caso italiano, y su afición por el jazz y la náutica.

Si bien la operación “Dama Blanca”, narrada en El Puñal, había sido un éxito, Cálgaris habia tenido en “siesta” a Remil, manteniéndolo como jefe de seguridad en un crucero. Después de catorce meses lo manda llamar a Roma. Calgaris le encarga infiltrarse en una especie de convención antimafia, pero en Nápoles la operación acabó en un desastre ridículo que fue muy publicitado en periodicos y redes sociales.  Calgaris hace que Remil lo acompañe a una invitación para recorrer las estancias vaticanas.  Mientras Cálgaris admira las obras de arte e intercambia eruditos comentarios con su guía, un cura saleciano del Palacio Apostólico muy cercano a Jorge Bergoglio, Remil escucha que el cura le encarga a Cálgaris la investigación de la desaparición de la hermana Mariela, Mariela Lioni, una monja que había estado realizando un gran trabajo entre los pobres en un barrio de Buenos Aires,  “…Una mujer adorada por los vecinos . – Y odiada por los narcos …se puso en la mira de los clanes – Hasta que desapareció…”. La monja había dejado una nota, “ La fe también se agota”.   Además Cálgaris lo manda como guadaespaldas de dos mujeres argentinas a las que recogió en el aeropuerto romano, Beatriz Belda y Diana Galves, la primera consultora-asesora de gran nivel internacional  y la segunda, una famosa diva de cine.

De regreso a Buenos Aires, Remil investiga la desaparición de la monja. Se introduce al submundo de Villa Puntal, el barrio controlado por la mafia de dos familias de origen peruano. Remil no solo no logra averiguar el paradero de la monja, sino que vuelve hacer el ridículo  desenterrando lo que acabó siendo los huesos de un caballo.

A su pesar, Calgaris lo hace responsable de la seguridad de otra operación, en la región de Patagonia, a donde Regil viaja con su equipo, “…la Gorda Maca. Que es siquiatra, astróloga aficionada y buchona.” Palma, el genio de la tecnología y la cibernética; y un ex comisario de la policia bonarense apodado “Gran Jack”.  Su trabajo es proporcionar todo el apoyo y seguridad a las dos mujeres que había conocido en Roma, Beatriz Belda y Diana Galves, quienes habían sido contratadas para mejorar la imagen del muy discutible y oscuro gobernador de la provincia. La operación tiene éxito, pero no por el cambio de imagen, sino para los fines del gobierno central que las había contratado a través de “La Casita”.   Pero Cálgaris vuelve hacerlo responsable de otros percances sucedidos durante el desarrollo de la operación.

“Si Cálgaris me viera en esta penosa situación – pensé – certificaría el grado de mi declive : primero la foto de mi culo en Nápoles , después la cara de otario frente a los huesos equinos de Villa Puntal y , finalmente , esta búsqueda nocturna del temible caniche blanco por las calles de Barrio Norte . El capítulo final podría llamarse : “ Decadencia y grotesco de un viejo espía argentino””.

Jorge Fernández Díaz. La herida. Argentina: Grupo Planeta. 2017. 249 págs. Edición de Kindle.

Michael Connelly

Michael Connelly (Estados Unidos, 1956) es uno de los más prolíficos y exitosos escritores estadounidenses contemporáneos de novelas policíacas.  Es autor de la serie del detective de la policía de Los Ángeles, Harry Bosch; la serie del abogado Mickey Haller; la serie del detective Jack McEvoy; y otras novelas, historias cortas y antologías.  Además, se han filmado varias películas y series de televisión basadas en sus libros. En su libro más reciente, The Late Show (2017), crea un personaje fascinante: Renee Ballard.

Michael Connelly sabe muy bien cómo presentar e ilustrar los procesos de las investigaciones policiacas.  Y también cómo transmitir esas partes íntimas del detective que sabe qué pista seguir, it was just knowing it in your gut, y que nos invitan a irnos de vacaciones con sus veintitantas novelas.

Harry Bosch

The Last Coyote, El último coyote, (1997), es la cuarta de la serie de hasta ahora 20 novelas con  Hieronymus, “Harry” Bosch.  En este libro, Bosch es detective del Departamento de Homicidios de la Policía de Los Ángeles en California. Está en un mal momento de su carrera: ha sido suspendido por haber golpeado a su superior, Harvey Pounds, cuando éste había estropeado un interrogatorio; debido al terremoto que afectó Los Ángeles en 1994, su casa ha sido declarada inhabitable y en proceso de demolición y había terminado la relación con su pareja de varios años.  Tenía que acudir periódicamente a sesiones con la psicóloga Carmen Hinojos en una de cuyas sesiones cobra consciencia de qué tiene tiempo libre y decide investigar y descubrir la verdad sobre el asesinato de su madre. Y se le ha cruzado un coyote solitario en su trayecto,  sueña con él, piensa que ya no hay muchos policías como él y se siente tan amenazado como él.

En esta cuarta novela de la serie de Harry Bosch conocemos su historia personal. Hijo de una prostituta Marjorie Phillips Lowe, sin padre, fue huérfano desde los 12 años cuando su madre fue asesinada en un crimen que nunca se resolvió.  Vivió en orfanatorios y hogares adoptivos.

Busca a una amiga de su mamá, otra prostituta de nombre Meredith Roman, quien le cuenta que la noche del asesinato, su madre iba a encontrarse con Arno Conklin, un abogado que deseaba postularse como Fiscal del Distrito, apoyado por un prestigioso abogado y famoso recaudador de fondos para campañas políticas de apellido Mittel. Bosch descubre que después del crimen, el padrote de su madre, Fox, había trabajado en la campaña de Conklin.  Por su suspensión no tiene arma ni placa de detective y aunque no debería, Harry utiliza todos los recursos policiales en su investigación personal, incluso personificarse como su jefe Pounds al que le toma su placa para tener acceso al material original del caso, entre ellos un cinturón y así buscar e interrogar a los investigadores que llevaron el caso.

Las novelas de Connelly se leen fácilmente, por la acción derivada de los procesos policiales, siempre interesantes; porque muestran ese aspecto íntimo del detective que se mueve entre lo que es y lo que debe de ser. Y porque felizmente para el lector se complementan con la relación que tiene Connelly-Bosch con la música, con el jazz y con el saxofón. (ver Ana Alfageme publicado en el blog “Elemental” de “El País” el 15 de agosto de 2013, titulado “Harry Bosch, el detective que toca el saxo”:  http://blogs.elpais.com/elemental/2013/08/harry-bosch-el-detective-que-toca-el-saxo.html)

 La serie Harry Bosch comprende 20 títulos, cuatro de ellos con el abogado criminalista Mickey Haller (The Lincoln Lawyer): The Black Echo, 1992; The Black Ice, 1993;The Concrete Blonde, 1994;  The Last Coyote, 1995; Trunk Music, 1997; Angels Flight, 1999; A Darkness More Than Night, 2001; City of Bones, 2002; Lost Light, 2003;The Narrows, 2004; The Closers, 2005; Echo Park, 2006; The Overlook, 2007;The Brass Verdict, 2008 (con Mickey Haller); 9 Dragons, 2009 (con Mickey Haller); The Reversal, 2010 (con Mickey Haller);The Drop, 2011; The Black Box, 2012; Switchblade, 2014; The Burning Room, 2014; The Crossing, 2015; The Wrong Side of Goodbye, 2017; Two Kinds of Truth, 2017.

Autor Michael Connelly,  Estados Unidos, 1956

Ficha Connelly Michael, The Last Coyote. USA: Grand Central Publishing. 2007. 528 págs.

Connelly Michael, El ultimo coyote. España: Roca. 2012. 368 págs.

Renee Ballard

“…the sacred bond that existed between homicide victims and the detectives who speak for them…”

 

En The Late Show (2017), Michael Connelly crea un personaje fascinante: Renee Ballard.

Renee Ballard es una joven detective de la policía de Los Ángeles. Una mujer solitaria sin más familia y casa que la de su abuela.  Sin hogar, cuando termina su turno nocturno, recoge a su perra Lola y se va a la playa. En su camioneta guarda mudas de ropa, su tabla de paddle y la tienda que arma sobre la arena para dormir unas horas después de remar en el mar.  Nacida en Maui, me la imagino en sus tempranos treintas, bajita y delgada, mestiza, hija de hawaiana y americano.

Un par de años antes había acusado de acoso sexual al Lt. Robert Olivas, su supervisor en la prestigiosa “RHD”, la División de Robo y Homicidio de LAPD.  Su pareja en ese momento, Kenny Chastain no apoyó su denuncia y Ballard fue trasladada al turno nocturno, The Late Show,  encargado de iniciar los reportes criminales que seguirán los detectives de la División de Hollywood.

The Late Show sigue el desarrollo de tres casos que Ballard y su pareja el detective Jenkins iniciaron en uno de esos turnos nocturnos. Primero son llamados para iniciar la investigación de un caso de robo y mal uso de una tarjeta de Amazon de una adulta mayor, Leslie Anne Lantana.  Luego visitan en el hospital una “dragon”, Ramona Ramone, Ramón Gutiérrez, quien había sufrido un violento ataque.  Finalmente, un tiroteo en el club Dancers que acabó con cuatro muertos, tres clientes y una de las meseras de nombre Cindy.  “ What I hear is that it was four guys in a booth and something went wrong . One starts shooting and takes out the others . He then took out a waitress.  Ballard se tuvo que retirar cuando llegó el Lt. Olivas a hacerse cargo de la situación, pero alcanzó a ver que Ken Chastain, su pareja por cinco años en la Sección Especial de Homicidios, metía algo en una bolsa de plástico.

Renee Ballard está consciente de que no puede, no debe, intervenir en las investigaciones y que además recelan de ella desde que acusó a uno de los superiores, pero no puede dejar de pensar que hay y debe haber un vínculo sagrado entre las víctimas de los crímenes y los detectives, que, como ella, hablan por ellos.

Michael Connelly, The Late Show.  New York: Little, Brown and Company. 2017. 405 págs. Edición de Kindle.

Harry Bingham. “Talking to the Dead”. “Love Story, with Murders”.

Harry Bingham. “Talking to the Dead”. “Love Story, with Murders”.

Fiona Griffiths

 

“I’m as happy now as I’ve ever been. Everything is going to be all right… I sleep holding April’s hand and with my face up against Janet’s enviable copper hair. We sleep the sleep of the dead.”

La joven Detective Constable Fiona Griffiths, de la policía de Cardiff, la capital de Gales, al suroeste de Inglaterra, es la protagonista y narradora de, hasta ahora, seis thrillers del escritor galés Harry Bingham (1967).  En ellos, el autor aborda detalladamente una enfermedad mental y los procesos policíacos involucrados con la investigación de crímenes que, en el caso de los dos primeros libros de la serie y reseñados aquí, son consecuencia de la trata de blancas y el tráfico de armas.

Lo que hace interesante y original la narración de Fiona, es que padece de “el síndrome de Cotard”, una extraña enfermedad mental, relacionada con la hipocondría; los afectados por este síndrome creen estar sufriendo la putrefacción de sus órganos, o piensan que están muertos, o que nunca morirán, y desarrollan una relación peculiar con la muerte.  “I’ve spent more of my life with death than almost anyone… for two years as a teenager I lived with death. It wasn’t something external for me… It was internal. I didn’t confront death, I was dead. I lived it.”

Desde que se le manifestó la enfermedad y pasó dos años en un sanatorio mental durante la adolescencia, Fiona, apoyada por su familia, está obsesionada por conocer cuáles son sus límites en lo que ella llama “su ciudadanía en el Planeta Normal”.  Y es con esta obsesión, como se involucra en los casos en los que participa, las explicaciones que ella misma se da, al ir estableciendo conexiones con las víctimas, porque le gusta estar con ellas, siente que le hablan. Su obsesión y el hecho de ver la muerte de diferente, la hacen una detective efectiva, “…I’m bored no longer… Different victims, different remedies. It’s good to act.  Aunque sus superiores tengan que tolerar sus métodos poco ortodoxos.

La primera novela de la serie de Fiona se titula Talking to the Dead, “Hablando con los muertos” (2012).  Está investigando el caso del ex policía Brian Penry, preso por haber estafado a la escuela que lo había contratado como tesorero, cuando se incorpora al equipo encargado de un doble asesinato. En una casa utilizada para actividades ilegales, habían encontrado asesinadas a Janet Mancini, una joven prostituta de veintiséis años y a su pequeña hija April de seis años. Fiona piensa que la joven madre debió estar muy asustada para llevar a su hija a esa casa.  En el lugar habían encontrado una tarjeta de débito Visa- Lloyds Bank-Platinum a nombre de Brendan Rattigan, un hombre que había muerto en un accidente aéreo. Fiona descubrirá que Brendan Rattigan había estado asociado con el ex policía estafador Brian Penry, que ella estaba investigando.

 “Somebody killed a young woman. Somebody dropped a heavy sink onto a little girl’s, head. And this card – belonging to a dead millionaire – was there as it happened. Routine is fine. Secrets are better.”

Todos los aspectos de la vida de Fiona dependen de las emociones que le producen su enfermedad; frecuentemente, “I let my awareness expand and go where it wants.”. Y cuando deja que su conciencia se expanda y vaya a donde quiera, Fiona se obsesiona.  Quiere saber todo sobre Janet Mancini y sobre otras prostitutas asesinadas; con quién trabajan, quienes las controlan. Violando todos los reglamentos pasa una noche en la morgue con los cuerpos sin vida de Janet y April, “I’m all alone in the mortuary. Alone with the dead… I don’t think I’ve ever been so excited – so happily excited – in my life . I let some more time pass, take things slow . No need to rush.”

Harry Bingham. Inglaterra, 1967.

Harry Bingham. Talking to the Dead (Fiona Griffiths Crime Thriller Series Book 1). UK: Sheep Street Books. 2016. 337 pages Kindle Edition.

 

“..an elderly widow , a dead husband , an Australian daughter . All that, and a murder victim who consists of only a leg and a Christine Aguilera taste in shoes. I’m smiling like an idiot . Weekends don’t come any better.

Love Story, with Murders (2013) es el segundo caso de la detective Fiona Griffiths de la policía de Cardiff, Gales.  El año es 2010. DI Rhiannon Watkins dirige la investigación que empezó con el hallazgo de la pierna de una mujer con un zapato de tacón alto, en un congelador situado en el garaje de un búngalo deshabitado en el suburbio de Cyncoed, al norte de la ciudad de Cardiff.  La policía fue encontrando otros restos de la mujer que Fiona identificó como Mary Jane Langton, 22 años, desaparecida cinco años antes, estudiante y bailarina de tubo en un club nocturno. Fiona se pregunta si bailaba en uno de los clubes nocturnos de su padre.  Luego encontraron una mano, de hombre, de tez oscura, árabe o mediterráneo, completamente “fresca”.  Cuando se recuperaron otras partes, se identificó el cuerpo de quien en vida se llamó Ali el Khalifi, profesor de la escuela Cardiff de Ingeniería.

Fiona Griffiths sabe que “su ciudadanía en el Planeta Normal”, puede ser temporal, se esfuerza por ser normal, sigue rutinas, tiene novio, no bebe alcohol y fuma marihuana.  Como el síndrome de Cotard está asociado con una trama infantil, cree que su pasado, es también el pasado de su padre, dueño de bares nocturnos. Piensa que tal vez en uno de ellos se conocieron Mary Langton y Ali El Khalifi, se dedica a conocerlos mejor, no busca indicios, lo que busca es reconstruir la atmósfera, el ambiente, porque “…desde que encontró su pierna, su hermosa pierna, su hermosa cabeza, siente a Mary Langton que llena de vida, le canta a ella…”  Alguien está construyendo una red de venta de armas, alguien que ordenó su muerte,  pero sólo una persona que ve la muerte de diferente manera pudo escapar a ella.

‘He loved her. Khalifi and Langton. He never stopped loving her. That’s what we’ve been investigating here. A love story.’ ‘A love story with two murders.’

 Bingham, Harry. Love Story, with Murders (Fiona Griffiths Crime Thriller Series Book 2) UK: Sheep Street Books. 2016. 385 pages Kindle Edition.

 

 

ÉLMER MENDOZA: “BALAS DE PLATA”, “LA PRUEBA DEL ÁCIDO”, “NOMBRE DE PERRO”, “BESAR AL DETECTIVE”, “ASESINATO EN EL PARQUE SINALOA”

ÉLMER MENDOZA: “BALAS DE PLATA”, “LA PRUEBA DEL ÁCIDO”, “NOMBRE DE PERRO”, “BESAR AL DETECTIVE”, “ASESINATO EN EL PARQUE SINALOA”

Detective

Edgar, “el Zurdo” Mendieta

 

Élmer Mendoza (Culiacán, México, 1949) es el autor de la serie de Édgar, “el Zurdo” Mendieta, cinco novelas que presentan de forma vertiginosa pero ágil, violenta pero divertida, y muy crítica y cínica, el inevitable contubernio entre gobierno, políticos, policías, empresarios, narcos, contrabandistas de armas, extranjeros, que existe en el mercado de la droga.  Como detective de la Policía Ministerial de la ciudad de Culiacán, “el Zurdo” Mendieta vive otra forma de acercamiento con los narcos, como si hubieran unos menos malos y otros malísimos, con la violencia como una realidad tan permanente como el calor sinaloense. “El Zurdo” ya es el protagonista de cinco novelas muy negras o “narconovelas”: Balas de plata, (2008), La prueba del ácido (2010), Nombre de Perro (2012), Besar al detective (2015) y Asesinato en el Parque Sinaloa (2017).

Las “hasta ahora” cinco novelas de “el Zurdo” Mendieta, describen una realidad de Sinaloa, del noroeste de la República Mexicana y de nuestro país. Un estado rico en recursos naturales, especialmente marítimos, con una muy importante producción agrícola y con puertos turísticos de gran belleza. Pero más famoso por el llamado “Cartel de Sinaloa”, por su líder Joaquín Guzmán Loera, “el Chapo Guzmán”, por los inimaginables recursos de los narcos que atraen y retan cualquier forma de poder y de control, con las consecuencias inevitables de lucha de bandas rivales, la corrupción y  por la fracasada llamada “guerra contra el narcotráfico” emprendida por el gobierno federal,  mal concebida y peor ejecutada.

El “Zurdo” Mendieta conoce mejor que nadie lo anterior; así como la intensa vida comercial, política, social y cultural de Culiacán, especialmente las mejores fondas y restaurantes para comer pescados y mariscos.  Soltero, probablemente cuarentón, siempre con un fondo musical de baladas y bandas, y muy enamoradizo. Respetuoso y solidario con la agente Gris Toledo, con el Dr. Montaño, con su jefe Omar Jefe Briseño y con la fiel Ger.

La reproducción de los vertiginosos ambientes se sustenta en los igualmente vertiginosos pero también extraordinarios diálogos, con varios interlocutores, recurso que sólo un escritor con un gran oficio puede transcribir. Frases veloces que pueden parecer confusas hasta que nos acostumbrarnos a una escritura que es al mismo tiempo el medio y la fiel representación del lenguaje de una violencia, digamos,  “muy caliente”.

 

Elmer Mendoza Balas de Plata

 

Balas de plata

El abogado Bruno Canizales, hijo del político Hildegardo Canizales y miembro de una “Fraternidad Universal”, es asesinado. La investigación descubre que la bala que lo mató era de plata; que tenía relación con Samantha Valdés y con un bailarín Frank Aldana. Seguirán otras muertes con balas de plata y “encobijados”, pistas como dos zapatos, el chico de la bicicleta y muchos sospechosos que hacen que la investigación se vuelva difícil y confusa.  Nos enteramos del pasado de Édgar y de los últimos días en un agradable entorno doméstico del creador de un imperio criminal, el ya anciano Marcelo Valdés, padre de la bellísima Samantha Valdés.

Elmer Mendoza La prueba del ácido

La prueba del ácido

La novela empieza con el asesinato de Mayra Cabral de Melo a la que le cortaron un pezón. Parecía brasileña, pero era mexicana, “taibolera” y con una belleza espectacular como para hacer que políticos, empresarios, el padre del presidente de Estados Unidos y todos los que la conocieron, se enamoraran de ella, incluyendo a un Edgar Mendieta “demasiado pendejo y todavía un poco honesto”, según le confiesa a Samantha Valdés, la heredera del narco imperio sinaloense, “un perro que le ladra a la luna”. Vendrán otros asesinatos y la aparición de personajes involucrados con el narcotráfico como Leo McGiver, el contrabandista de todo lo inimaginable, queriendo ascender a narcotraficante; los narcos Dionisio de la Vega, Richi Bernal; Gandi Olmedo, el coleccionista de guitarras y surtidor de hummers; el político, Luis Ángel Meraz; el agente del FBI Peter Connolly y otros “gringos: Wim Harrison, el General Mitchell, el agente Donadl Smak, el coronel William Ellroy y el millonario Adán Carrasco.

Elmer Mendoza Nombre de perro

Nombre de perro

 “…Jefe, nunca le he dicho, pero no sé rezar, ¿qué hacemos? Pásame el cuerno y toma tu pistola, vamos a salir, que esos cabrones sepan que hay placas, que no les tenemos miedo. ¿En serio? O sea que: nos la pelan. ¿Qué lenguaje es ese, agente Toledo? No pierdas la compostura y menos si vamos a morir…”

En su tercera novela  Élmer Mendoza / Édgar, el Zurdo, Mendieta, ya es un “narcodetective”, cada vez conoce mejor a los narcos y no duda en tener cierto acercamiento con ellos, si le conviene. Nosotros lectores, también lo conocemos mejor, sabemos cuándo es él el que habla en los diálogos, entramos a su casa, disfrutamos la comida que le prepara Ger, acompañamos a sus colaboradores a las compras navideñas y disfrutamos la ironía en las descripciones de los arreglos y los jingles navideños omnipresentes en una ciudad con temperaturas de cuarenta grados centígrados y donde la violencia es la realidad cotidiana. Y ya no es ficción. En el México de ahora la violencia supera la ficción de Mendoza/Mendieta, son más aterradoras las noticias de asesinatos y enfrentamientos relacionados con el narcotráfico que la novela.

Nombre de perro es una novela de venganzas con varias historias que se irán encontrando hasta descubrir el crimen: asesinan a Mariana Kelly, la amante de Samantha Valdés.  Un secretario de estado por recomendación del General Alvarado le solicita a Héctor Ugarte, quien padece de un cáncer terminal, se infiltre en una reunión de narcos que se va a realizar en Culiacán. Ugarte está casado con María Leyva y es padre de Francelia. Ugarte se apoya en otro narco el Turco Estrada. Aparece Susana Luján y Jasón, el hijo que tuvo con Édgar.  El narco “Tenia Solium” que mata dentistas porque no le quitan el dolor de muelas y su hijo Valentillo son ejemplo de la desquiciada rivalidad de las bandas, en este caso con la banda de los Chúntaros.

Elmer Mendoza Besar al detective

Besar al detective

“Algunos pensaban que la guerra contra el narco había llegado a su fin, pero los muertos seguían apareciendo”.

Samantha Valdés ya es la “capisa”. Y en una emboscada es gravemente herida. Sus sicarios, Max Garcés, la hiena Wong y el hijo del “cacarizo” Long la protegen en el hospital Virgen Purísima de la ciudad de Culiacán donde está en calidad de detenida. Agentes policíacos de Culiacán, policías federales y el ejército vigilan. Samantha se entera que Frank Monge, el capo de Tijuana, “estaba detenido y según la Hiena Wong había pactado con el gobierno; incluso, aseguró que el plan era la detención de Valdés a toda costa y que, llegado el momento, el tijuanense declararía como testigo protegido. Más claro ni el agua: unos la querían muerta y otros tras las rejas”.

Afortunadamente Héctor Belascoarán Shayne, el experto de la PGR,  llega desde México a asesorar (y a prevenir) al detective, Édgar, el “Zurdo” Mendieta. Sin su compañera Gris Toledo, quien está preparando su boda, el “Zurdo” estaba a cargo del caso de la emboscada a la capisa y del asesinato del “adivino” Leopoldo Gámez.

En una elegante oficina de la ciudad de México “una mano con tres dedos” había contratado a el “duende”:  hay que matar a la capisa y al detective.  En Culiacán, afuera del hospital, Ignacio Daut, el “piojo”, un conocido de la infancia de Mendieta, observaba a policías, federales y narcos cuando Samantha sale huyendo y provoca una balacera entre policías y narcos. El “piojo” presiente las intenciones del “duende”, lo mata y los sicarios de Samantha la meten en el Jetta de Mendieta. El comandante Briseño le ordena “te vas a esfumar. La Federal debe estar en tu casa y ya estás boletinado, tu foto está pasando a cada rato en la tele nacional”.

Su destitución como detective y saberse perseguido por la policía no es lo peor. Susana Luján, la madre de su hijo Jasón quien estaba estudiando para policía en Los Ángeles, le avisa que está desparecido, la última vez se le vio con una joven pelirroja. Samantha le da todo su apoyo y viaja a Los Ángeles. Ahí, se reúne con su hermano Ernesto, con el “piojo” Daut y con Susana. No piden recompensa pero alguien le manda besos tronados por el teléfono celular.  Se le aparece la agente del FBI Win Morrison: “¿Viene a Los Ángeles y no me busca, señor Mendieta? Mi ayuda para encontrar a su hijo a cambio de que nos entregue a Samantha Valdés. ¿Qué haría, entregaría a Samantha Valdés después de todo su apoyo y prometerle fidelidad? Está cabrón”.

“Susana Luján le subió a la radio: No hay nada más difícil que vivir sin ti, sonó desgarrador el Buki, y el Zurdo trabado”.

Asesinato en el parque Sinaloa

Maté al pendejo de tu novio. ¿Escuchó bien o eran los whiskies ingeridos? Me pidieron que te avisara. El pistolero había cerrado la puerta tras él y Larissa lo miró atentamente”.

Asesinato en el Parque Sinaloa de Elmer Mendoza empieza con el asesinato de “una mujer que tiene un novio estúpido y se convierte en amante de un narco poderoso”.  El novio estúpido era hijo de Abel Sánchez, mentor y primera pareja del Édgar, el Zurdo, Mendieta. Lo habían matado en el Parque Sinaloa de la ciudad de Los Mochis. Mientras, en una de las casas del Grano Briz, el narco más importante de Los Mochis, está escondido el poderoso y famoso narcotraficante, “El Perro” Laveaga, “ Si Ya Saben Cómo Soy Para Qué Me Atrapan”, quien se había fugado del Penal de Barranca Plana.  En su encierro, El Perro y el Grano beben whiskey, mandan a los sicarios, “cinco jóvenes dispuestos a morir por él, más el Minero y Valente”, por tacos o jóvenes prostitutas, hablan por teléfono con “Platino” y con “Titanio” y suspiran por sus mujeres.  El perro Laveaga está intensamente “enculado” por la conductora de radio Daniela Ka, pero “Platino” le advierte, que esa relación pone en riesgo sus negociaciones con el gobierno.

Después de haber salvado de la muerte y de la cárcel, a “Titanio”, Samantha Valdés, la jefa de jefes, la gran capiza del cártel del Pacífico, Edgar Mendieta había tenido que renunciar.  Sumido en una severa depresión alcohólica, Abel Sánchez lo busca para pedirle que busque al asesino de su hijo, por lo que Mendieta le dice a su comandante Briseño que lo restituya para encargarse de la investigación.

La llegada de Mendieta a Los Mochis con su fiel agente Gris Toledo hace que se pregunten:

“…¿está la Ministerial participando con la Marina y la Policía Federal en la búsqueda del Perro Laveaga?”.

AutorÉlmer Mendoza. Culiacán, México, 1949.

Ficha

Mendoza, Élmer. Balas de plata. México: Tusquets. 2008. 256 págs.

Mendoza, Élmer. La prueba del ácido. México: Tusquets. 2010. 243 págs.

Mendoza Élmer. Nombre de Perro.  México: Tusquets. 2012. 209 págs.

Mendoza Élmer. Besar al detective. México: Penguin Random House Grupo Editorial. 2015.  192 págs. Kindel Edition

Élmer Mendoza.  Asesinato en el Parque Sinaloa. México: Penguin Random House Grupo Editorial México. 2017. 267 págs. Kindle Edition.

Back to top