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Edgar Allan Poe: “Tales of Raciocination”

Edgar Allan Poe: “Tales of Raciocination”

…de nier ce qui est, et d’expliquer ce qui n’est pas.”

Jean-Jacques Rousseau en  Julia, o la Nueva Eloísa

En el último párrafo de The murders in the Rue Morgue, Auguste Dupin, citando la frase de Rousseau, dice que el Prefecto de la policía parisina era muy astuto para ser profundo, y que no pudo resolver el misterio porque tendía a “…negar lo que es, y explicar lo que no es.

 

El siempre genial Edgar Allan Poe (Estados Unidos, 1809-1840) inaugura o inventa los relatos de detectives. Poe llamó a estos relatos “Tales of Raciocination”, “Relatos de raciocinación”, entendiendo “raciocinación” como el “acto de la mente por el cual infiere un concepto de otros ya conocidos” (DEL de la RAE).  Poe crea a M. Auguste Dupin, el primer detective privado en la historia del género y modelo a partir del cual Conan Doyle (y muchísimos otros escritores) creará a su gran Sherlock Holmes.

En las primeras hojas de The murders in the Rue Morgue se expone la “poética” de lo que con el tiempo se consolidaría como el “Género negro”;  dicha exposición,  junto con sus relatos, son los fundamentos de la futura ficción policial.  El eje de los “Relatos de raciocinación” de Poe se centra en distinguir los eslabones de una cadena de operaciones racionales, de tal manera que el último eslabón es la inferencia de la idea o concepto contenida en el eslabón anterior, y éste, en el anterior, y así hasta llegar al punto de partida de algo observado y analizado que indujo la cadena de inferencias; además hace que el lector participe en ese proceso de raciocinación.

Edgar Allan Poe es uno de los grandes escritores clásicos, esos que en cada relectura siempre nos dicen algo nuevo. Sus poemas, ensayos, críticas literarias y cartas, su novela y cuentos/relatos/historias cortas de diversos géneros, son geniales por su originalidad, por el manejo del “suspenso”, por su maravilloso lenguaje y extensa cultura.  La historia de su vida bien pudo haber sido una de sus extraordinarias narraciones: nació en la ciudad de Boston el 19 de enero de 1809, hijo de dos actores itinerantes que fallecieron cuando él tenía tres años. Es separado de su hermano y hermana y recogido por un rico comerciante de tabaco, John Allan del que tomaría su apellido y con el que vivió en Richmond Virginia y un tiempo en Inglaterra y Escocia; en 1826 ingresó a la Universidad de Virginia  pero las deudas lo forzaron a abandonar sus estudios.  De regreso a Richmond, el compromiso matrimonial de su novia Elmira Royster,  su pésima relación con John Allan y el deseo de convertirse en un gran poeta, lo empujan a dejar la casa de Allan y buscar trabajo como escritor, publicando su primer libro a los dieciocho años. Sirvió en el ejército americano durante dos años, entró a la academia militar de West Point, de donde fue expulsado a los ocho meses. En Baltimore vivió en la casa de su tía Maria Clemm y su prima Virginia con la cual se casaría. Fue uno de los primeros escritores que trató de vivir de publicar, dar  lecturas y de su trabajo en diferentes revistas y periódicos en Nueva York, Filadelfia, Baltimore y Richmond; intentó tener su propia revista, pero la falta de dinero, las deudas, el alcohol y la prematura muerte de Virginia lo devastaron. En un viaje de Richmond a Filadelfia, hizo una parada en Baltimore y desapareció cinco días, al cabo de los cuales lo encontraron en tan mal estado, que fue internado en un hospital donde murió el 7 de octubre de 1949 a la edad de 40 años. Nunca se supo la causa de su muerte.

Poe había publicado una mala crítica de un escritor hoy olvidado de nombre Rufus Griswold.  A la muerte de Poe, este personaje escribió el ignominioso obituario que lo reduce a un borracho, mujeriego, loco, amoral y sin amigos.  Rubén Darío calificará este obituario como una “infame autopsia moral” en su ensayo sobre Poe, el primero que aparece en su libro “Los raros” (1905) y del cual cito lo siguiente:  “Poe nació con el envidiable don de la belleza corporal…”.  “…Era un sublime apasionado, un nervioso, uno de esos divinos semilocos necesarios para el progreso humano, lamentables cristos del arte, que por amor al eterno ideal tienen su calle de la amargura, sus espinas y su cruz. Nació con la adorable llama de la poesía, y ella le alimentaba al propio tiempo que era su martirio…”  “..Su ensueño está poblado de quimeras y de cifras como la carta de un astrólogo…”  “…En la escuela de Clarke, en Richmond, en donde al mismo tiempo que se nutre de clásicos y recita odas latinas, boxea… [aprende las] lenguas clásicas sin esfuerzo aparente, ganándose la admiración de profesores y condiscípulos. Lee también, infatigablemente, historia, historia natural, matemáticas, astronomía, poesía y novela…”

En los “relatos de raciocinación” aquí reseñados, destaco las siguientes características: la narración del crimen es precedida de agudas reflexiones sobre el tópico o la idea pertinente a la historia que se cuenta. El narrador anónimo y en primera persona que cuenta la historia, va complementando la información, dando “pistas” al lector; los exhaustivos análisis de ciertas circunstancias; los artículos periodísticos como fuente de información; las investigaciones de la policía se usan para contrastar (críticamente) las de Dupin.

 

Edgar Allan Poe (Estados Unidos, 1809-1840)

Edgar Allan Poe: Complete Tales and Poems. USA: Maplewood Books. Kindle Edition. 2013. 338 pages

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Edgar Allan Poe. “The Murders in the Rue Morgue”

Edgar Allan Poe. “The Murders in the Rue Morgue”

Auguste Dupin

The Murders in the Rue Morgue, Los asesinatos en la Rue Morgue, es uno de los relatos que Edgar Allan Poe llamó “Tales of Raciocination”, “Relatos de raciocinación”.  En este relato Poe crea a M. Auguste Dupin, el primer detective privado en la historia del género . Fue publicado en Filadelfia en la revista Graham’s Magazine en 1841.

El narrador angloparlante, del que poco sabremos pero que va dando “pistas”, es una especie de mediador entre el detective y el lector. Inicia reflexionando sobre “the superior acumen”, “el ingenio superior”  y se sirve del jugador de ajedrez y del jugador de damas para  ejemplificar las facultades mentales analíticas. Dice que los “acúmenes superiores” visualizan las posibilidades de los movimientos que tienen y saben que para llegar a la perfección en el juego se debe, entre otras cosas, incluir “todas las fuentes” (sources), observar con atención, recordar haciendo distinciones; ejercitar la memoria retentiva; proceder “by the book” [sic]; en suma, desarrollar las facultades de análisis de tal manera que se pueda llegar a realizar inferencias.  Este narrador advierte que lo que va a contar, deberá leerse a la luz de las anteriores propuestas. El Género negro se desarrollará también a partir de las dichas propuestas.

El narrador cuenta que conoció a Monsieur C. Auguste Dupin en una oscura librería en la Rue Montmartre donde, casualmente, los dos estaban buscando el mismo libro, un volumen raro y excepcional.  Le pareció un joven caballero, de ilustre familia, pero que por ciertos eventos adversos, se encontraba casi en la pobreza y cuyo único lujo eran los libros. Dice que le contó su historia (que él no nos cuenta) con la franqueza que tienen los franceses cuando ellos mismos son el tema, que le asombraron su extensas lecturas pero sobre todo, su fervor y la frescura de su imaginación.  El narrador que estaba pasando una temporada en París,  lo invitó a vivir con él en su mansión de Faubourg St. Germain donde ambos iniciaron una vida completamente recluida, leyendo, escribiendo y conversando. Cuando en la noche salían a caminar lo sorprendían sus observaciones y su gran capacidad de análisis.

Una noche mientras caminaban en silencio por una calle cerca del Palais Royal, Dupin le dijo: “ Es cierto que es una persona de baja estatura y lo haría mejor en el Teatro de las variedades”.  El narrador, asombrado, le preguntó que cómo podía saber lo él estaba pensando en ese momento, a lo que Dupin le contestó: “por el frutero que te hizo pensar que las suelas reparadas no habían sido suficientemente altas para el papel de Xerxes et id genus omne (y todos los de ese tipo).  En los párrafos siguientes el narrador describe la cadena de razonamientos que Dupin dijo haber realizado mediante los cuales fue infiriendo conceptos de otros conceptos previamente inferidos hasta conjeturar lo que su amigo estaba pensando (ver “Los tres príncipes de Serendip”).

En uno de esos paseos nocturnos, el narrador y Dupin leen la noticia de un crimen atroz e inexplicable, el de los asesinatos de Madam L’Espanaye y de su hija, quienes habitaban una casa en la Rue Morgue. Ambos se interesan por el caso y buscan las noticias que fueron apareciendo en los periódicos, gacetas y reportes policiacos.  Según las fuentes, una noche los vecinos de la Rue Morgue escucharon ruidos y gritos en la casa de Madam L’Espanaye. Las versiones de los  vecinos que entraron a la casa dicen que mientras subían al cuarto piso, escuchaban una voz peculiar y los gritos aterradores e indescifrables de alguien más. Cuando logran tirar la puerta que estaba cerrada por dentro, la habitación estaba desordenada, los muebles deshechos y había muchos objetos rotos. El cuerpo de la joven había sido brutalmente atacada y estaba metido en el hueco de la chimenea. Las ventanas estaban cerradas por dentro. Encontraron el cuerpo de la madre, también terriblemente mutilado, tirado en un patio de la parte trasera del edificio.

La oficina del Prefecto de la policía de París estaba completamente confundida: había  diferentes versiones sobre las voces que escucharon los vecinos; la violencia de los ataques era inexplicable como el hecho de la habitación cerrada y la imposibilidad de escape de los asesinos; además de la enorme fuerza que debió tener el asesino y la ausencia de motivo porque que no parecía un robo.

El narrador nos cuenta cómo Dupín, a partir de las huellas de una mano extraña en el cuello de las víctimas, un cabello no humano, el hecho de que los vecinos, casi unánimemente reconocieron una voz diciendo “mon Dieu”, resolvió el enigma:

“…Upon these two words, therefore, I have mainly built my hopes of a full solution of the riddle. A Frenchman was cognizant of the murder. It is possible—indeed it is far more than probable—that he was innocent of all participation in the bloody transactions which took place…

 

Edgar Allan Poe. Estados Unidos de América. 1809 – 1849.

 Poe, Edgar Allan. “The Murders in the Rue Morgue” en Tales of Mystery and Imagination.  Nueva York, E.U.: Barnes&Noble Books. 2003. 456 págs. Págs. 107-152.

Edgar Allan Poe. “The Mystery of Marie Roget. A sequel to “The Murders in the Rue Morgue.””

Edgar Allan Poe. “The Mystery of Marie Roget. A sequel to “The Murders in the Rue Morgue.””

Auguste Dupin

El segundo “Relato de raciocinación” con  Auguste Dupin es The Mystery of Marie Roget. A sequel to “The Murders in the Rue Morgue.” El misterio de Marie Rogêt. “Una secuela a los Los asesinatos en la Rue Morgue”. Fue publicado en Filadelfia en la revista Graham’s Magazine en 1841.

En 1842 Edgar Allan Poe escribió una carta al editor del Notion de la ciudad de Bostón, ofreciéndole este relato por $50.  Poe le dice que el tema de su relato era “el ejercicio de la ingenuidad en la detección de un asesinato”.  Se había basado en un hecho real, el asesinato de la joven Mary Cecilia Rogers sucedido en la ciudad de Nueva York y afirmaba haber examinado, sin omitir nada, los informes y argumentos publicados en la prensa. En su opinión la investigación se había realizado con un enfoque equivocado por lo que el crimen nunca se pudo aclarar del todo.

En el relato de Poe, Marie Rogêt era una bella joven parisina que vivía con su madre y trabajaba en la perfumería de Monsier Le Blanc en París. El día de su desaparición le había dicho a su madre que iba a visitar a una tía, pero cuando su pretendiente llegó a buscarla, la tía le dijo que Marie nunca había llegado.  Su madre no se alarmó porque tres años antes había desaparecido unos días. Al cuarto día encontraron su cadáver flotando en el Sena.

El narrador describe de una forma exhaustivamente detallada (un tanto fatigosamente) cómo su amigo Auguste Dupin fue analizando y discutiendo todos los pormenores que aparecieron en periódicos, diarios y gacetas: las personas que la vieron en su camino hacia casa de la tía; el vecino que identificó el cuerpo; toda su vestimenta; la forma cómo el cadáver fue encontrado (y aquí diserta ampliamente sobre el comportamiento y las evidencias en los cuerpos de los ahogados); el posible escenario del crimen donde unos niños donde hallaron una sombrilla y un pañuelo bordado con el nombre de Marie Rogêt escondidos entre los arbustos en un bosque; la evidencias que dio Madame Deluc, la dueña de una hostería en el sentido de haber atendido a una joven acompañada por un joven de tez oscura; la posibilidad de que el asesinato hbuiera sido producido por una banda de maleantes; la forma cómo pudo haber sido trasladada al bote; el bote y otros puntos.

Para Dupin, en palabras de su amigo, este caso era mucho más complejo que el de la calle Morgue. Diferían en un aspecto importante: este era un crimen ordinario de delincuencia atroz,  por lo que la policía había creído fácil de solucionar, cuando por ser ordinario y no excepcional, era de mucho más difícil solución.

… It may be sufficient here to say that it forms one of an infinite series of mistakes which arise in the path of Reason through her propensity for seeking truth in detail.

Este relato también comienza con reflexiones, en este caso sobre las coincidencias y la doctrina de la oportunidad, que él llama “Cálculo de probabilidades” y que ejemplifica con el juego de dados. Y las coincidencias entre el asesinato de Mary Cecilia Rogers, en Nueva York y el de Marie Rogêt, en Paris.

 

Edgar Allan Poe. Estados Unidos de América. 1809 – 1849.

Edgar Allan Poe: Complete Tales and Poems. USA: Maplewood Books. Kindle Edition. 2013. 338 pages

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EDGAR ALLAN POE. “The Purloined Letter”, “La carta robada”

EDGAR ALLAN POE. “The Purloined Letter”, “La carta robada”

Auguste Dupin

En The Purloined Letter, “La carta robada” del genial escritor norteamericano Edgar Allan Poe, el espléndido personaje que es Auguste Dupin, resuelve el enigma de una carta robada o sustraída a la vista de tres personajes, que luego fue escondida por el ladrón en lugar tan visible que nadie sospecharía, y finalmente recuperada por Dupin a la vista del que la había robado.  En las habitaciones reales, la dama (¿la reina?) está leyendo una carta en el momento que entra un caballero muy exaltado (¿el rey?); la dama nerviosa deja la carta sobre la mesa y está escuchando al caballero, cuando entra el Ministro “D”, quien con su “ojo de lince” reconoce la carta y la sustrae a la vista de la dama y del caballero.  El Prefecto de la policía parisina recurre a Dupin, después de dieciocho meses de buscar infatigablemente la carta cuyo develamiento, le dice, resultaría catastrófico.

El psicoanalista-estructuralista francés Jacques Lacan* escribió un texto muy interesante, analizando este relato de Poe para fundamentar sus tesis sobre Freud.  Entre muchas otras reflexiones relativas al relato de Poe, Lacan analiza sobre lo que está a la vista y que no vemos; explica que el juego de niños “Odds and Evens” le sirve a Poe para ejemplificar la inteligencia de un niño de ocho años quien gana el juego previendo los movimientos del adversario; describe la forma como el Ministro D ocultó la carta y la forma como Dupin la recupera sustituyéndola con una hoja en la cual él escribió una cita; Dupin también evidencia el prejuicio del Prefecto por los poetas sobre los matemáticos siendo los poetas son superiores en el arte del encubrimiento, en tanto que los matemáticos le tienen tanta devoción a sus fórmulas que llegan a identificarlas con la razón misma; y cómo la policía confundió que su objetivo era “la carta” y no “la búsqueda”.

Este relato se publicó por primera vez en 1844 en la revista americana “The Gift”.

* Jacques Lacan. Francia. 1901-1981. El texto de Lacan al que hago referencia se titula “The Seminar on The Purloined Letter” publicado en “French Freud”, Yale French Studies 48. 1972. Se puede consultar en: http://www.lacan.com/purloined.htm#13x.

 

Edgar Allan Poe (Estados Unidos, 1809-1840)

The Purloined Letter en Edgar Allan Poe: Complete Tales and Poems. USA: Maplewood Books. Kindle Edition. 2013. 338 pages

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Seleccione aquí para leer los párrafos donde Lacan sintetiza e interpreta la trama de The Purloined Lettter, “La carta robada”

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Karin Fossum. “El ojo de Eva”

Karin Fossum. “El ojo de Eva”

Konrad Sejer

Eve´s Eye. (Evas øye). “El ojo de Eva” (1995) es la primera novela de Karin Fossum (Noruega, 1954) de la serie que tiene como protagonista al Inspector Konrad Sejer.

Eva Magnus  y su hija Emma de seis años paseban al lado del río cuando Emma vio al hombre ahogado; Eva vio “…sus zapatillas de deportes… esas zapatillas de rayas blancas y azules, de caña alta… le subió hasta la boca un tremendo sabor a sangre”.

Eva tiene casi cuarenta años, está divorciada, Emma su hija de seis años tiene problemas de obesidad; se dedica a pintar sin éxito, cuadros sin color y sin tema.  Angustiada por las deudas acepta la invitación de su amiga íntima de la infancia, Maja,  quien ejerce exitosamente el oficio de prostituta, y así ganar el dinero que necesita para sobrevivir con su hija.  Pero el día que sería su iniciación, a través de la puerta entreabierta para familiarizarse con su nuevo trabajo,  mira cómo el cliente en turno asfixia a su amiga.

El inspector jefe Konrad Sejer tiene cuarenta y nueve años, es viudo y tiene un nieto de cuatro años, Matteus, de origen somalí que su hija Ingrid había adoptado. El inspector Jacob Skarre es diez años menor. Descubren que el hombre ahogado en el río era Egil Einarsson y que su esposa había reportado su desaparición seis meses antes. Había recibido quince puñaladas y luego lo aventaron al río.  Sejer se acordó de un caso que continuaba sin resolver, el de Maja Durban, asesinada unos días antes de la desaparición de Egil Einarsson.

Al inspector jefe Konrad Sejer le llaman la atención la llamada que Eva debió haber realizado y la nota con un teléfono que le dio el pequeño hijo de Einarsson.

FichaFossum, Karin. El ojo de Eva. México: Debolsillo. 2010. 247 págs.

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