Archives: Las reseñas

Víctor del Árbol. “Un millón de gotas”.

Víctor del Árbol. “Un millón de gotas”.

 

“¿Cuántos finales puede tener un hombre? Todos los que sea capaz de imaginar…”

Un millón de gotas (2014) de Víctor del Árbol (España, 1968) es novela histórica, novela negra y thriller. Tiene dos comienzos. Uno es el atroz e injustificable asesinato de Roberto, el hijo de seis años de la subinspectora de policía Laura Gil y de su esposo Luis, en las afueras de la ciudad de Barcelona a principios del año 2001.  El otro, es la llegada del  joven Elías Gil a Moscú en enero de 1933, el “paraíso del que tanto le había hablado su padre”.  A partir de estos dos hechos, el autor cuenta las historias de sus personajes que entre 1933 y principios del siglo XXI tejieron una serie de relaciones tan complejas como los tiempos que les tocaron vivir. 

Se puede decir que también hay dos narraciones. Una narración desde un presente en Barcelona a lo largo del año 2002 y desde la perspectiva de Gonzalo Gil. Otra, desde la perspectiva del padre Elías,  entre 1933 y 1967, el año en el que desaparece.

Gonzalo y Laura son los hijos de Elías Gil con su esposa rusa Caterina Orlovska-Esperanza.  Gonzalo es un hombre atormentado, abogado mediocre que vive a la sombra de su suegro, un muy influyente abogado franquista, don Agustín González.  Laura es mayor que Gonzalo, se suicida después de la muerte de su hijo. Como policía, había estado  involucrada en una peligrosa investigación criminal.

Todo se pone en marcha con un simple gesto. La primera gota que cae es la que empieza a quebrar la piedra, ¿no es cierto?… Le dije que no podía luchar ella sola contra toda la maldad del mundo, que sus esfuerzos solo eran una gota en un océano. Y ¿sabes lo que me respondió? “¿ Qué es el océano, sino un millón de gotas?”.

La narración de la vida de Elías Gil es diferente porque a través de ella, el autor realiza una especie de “revisionismo histórico”, su interpretación de los horrores de la historia española del siglo veinte. Elías Gil fue un joven ingeniero que empujado por los ideales de su padre, un sindicalista minero, llegó a Rusia para ponerse al servicio de la utopía soviética y acabó confinado en la isla Nazino en Siberia en el año de 1933.  Además del hambre, el frío y el trabajo pesado, perdió un ojo cuando, en una disputa por su abrigo, otro prisionero, el judío Ígor Stern, le atravesó el ojo derecho con la punta afilada de un madero. Elías salvó su vida gracias a los cuidados de Irina, una médico rusa confinada junto con su hija Anna de dos años.  Elias logró escapar, llegar a Moscú y regresar a España. Combatió del lado republicano durante la Guerra Civil. Volvió a ser deportado esta vez a un campo de refugiados en Argeles, Francia. Fue llamado a Moscú para realizar ciertas tareas durante la Segunda Guerra, estuvo en Berlín y luego en París antes de regresar a España.  Desapareció en el año de 1967.

Desde el principio sabemos quién mató a Roberto, el pequeño hijo de Laura y Luis, lo que iremos sabiendo es el por qué de este infame crimen, un eslabón más de una cadena de trágicos eventos. Las historias de Gonzalo, de su esposa Lola, de su hijo Javier, del suegro, de Anna radicada también en Barcelona, del infame Ígor Stern, se conectan y empalman con la historia de Elías. Y con la historia de España.

“Pero el presente siempre es más terco que el futuro. Durante una décima de segundo, Gonzalo creyó que todo estaba conectado”.

 

Víctor del Árbol. España, 1968.

Víctor del Árbol. Un millón de gotas. Barcelona: Ediciones Destino. Grupo Planeta. 2014. 672 págs. Edición de Kindle.

♦♦♦♦

Extractos de una entrevista de Víctor del Árbol, sobre su novela Un millón de gotas, en “Todo Literatura”, octubre 2014 https://www.todoliteratura.es/articulo/entrevistas/entrevista-victor-arbol-autor-millon-gotas/20140630081301027051.html

Quería escribir sobre la manera en que inventamos los mitos…

Además me interesaba ese proceso mediante el cual descubrimos quiénes eran nuestros padres antes de ser nuestros padres…

Me entristece esa tendencia cada vez más presente que tiende al relativismo histórico, a la generalidad, a vulgarizar lo que pasó en nuestra guerra Civil y después, sobre todo en los campos de concentración del Sur de Francia. Poca gente recuerda, sabe, o quiere recordar, que entre diciembre de 1938 y febrero de 1939 medio millón de españoles perdieron su tierra, su pasado y fueron empujados al mayor éxodo que Europa Occidental había conocido hasta entonces. He tenido el honor de poder ser testigo de decenas de testimonios orales, y creo que les debo a estas personas respeto por su odisea. Sus hijos, sus nietos, nosotros, no podemos ni debemos permitir que con ellos muera una parte primordial de nuestra Historia. Otro tanto vale para los hechos que se narran sobre la revolución de mayo del 37 en Barcelona. Caer en maniqueísmos es desvirtuar lo que sucedió y faltar al respeto a las personas que en aquellos años perdieron la vida por algo en lo que creían…

 

Jonathan de Shalit. “Traitor”.

Jonathan de Shalit. “Traitor”.

Traitor, (2015), originalmente escrita en hebreo por Jonathan de Shalit, seudónimo de quien parece ser un funcionario del Mossad, es un novela de espías.  Lo que hace interesante a esta novela es la exposición del trabajo del contraespionaje: a partir de un dato fortuito pero que de ser cierto sería catastrófico, un equipo de trabajo sospecha, conjetura, investiga y se lanza a buscar pruebas. En este caso, se sospecha  que uno de los políticos más prominentes de Israel, esté filtrando información decisiva a Rusia.   Y lo que  vuelve muy interesante a Traitor, son sus protagonistas, Aharon Levin el viejo exjefe del Mossad y Ya’ara, una muy brillante joven entrenada por el escuadrón especial de operaciones.

En el año de 1983 un joven israelí acude a la embajada estadounidense en Roma y pide hablar con un oficial de inteligencia; le ofrece trabajar secretamente para ellos, a cambio de recibir apoyo para su carrera política en su país.  El oficial era un agente infiltrado de Alemania del Este, y en vez de ser reclutado por Langley, el joven israelí empieza a espiar para la Stasi, el órgano de inteligencia de la República Democrática Alemana, la RDA.  A la disolución de ésta en 1989, el israelí pasa a trabajar, también sin saberlo, para la KGB y luego para la agencia que la remplazó, la SVR, el Servicio de Inteligencia Exterior ruso.  Su nombre clave es “Cobra” y su primer “handler” fue Gunther.

En 2012, en la ciudad de Dresde, Marlina Smith de 87 años, quien había trabajado toda su vida en los servicios de inteligencia de la Alemania del Este, le confiesa a un sacerdote su trabajo en los archivos, le habla de Gunther, muerto o asesinado en un accidente, del reclutamiento de “Cobra” y de su ascenso a los puestos políticos más altos dentro del gobierno israelí.  El sacerdote informa a los servicios de inteligencia de Alemania y uno de los jefes superiores, “Walter” cita a Aharon Levin en un hotel de Berlín. Levin había sido director del Mossad, la agencia de inteligencia espionaje y contraterrorismo israelí.

En el mes de enero de 2013, en Jerusalén, Levin es recibido por el Presidente del estado de Israel.  Después de escucharlo, le ordena reunir un grupo pequeño y secreto, con la adverencia de que sólo le reportaría a él.

En Tel Aviv, Levin reúne un pequeño equipo:  su excolaborador Michael Turgeman; la joven Ya’ara, quien había sido parte de un escuadron especial de operaciones; un experimentado espía; y dos mujeres para las areas de logísica e inteligencia.  Suponen que Cobra ocupa un alto puesto en el gobierno; revisan los posibles candidatos. Levin y Michael buscan a una antigua funcionaria del Shin Bet, el servicio de inteligencia y seguridad general interior de Israel quien los pone en la pista de una bella espía rusa que trabajó en Israel en los años noventa.  Conjeturan, investigan, recopilan y cotejan información. Ya’ara viaja a Dimitrovgrad en Rusia, haciéndose pasar por la hija del amante de la bella espía rusa.  La mujer lo recibe, y a manera de confesión, le habla de Cobra.

Confirmada la existencia de un político en una alta posición filtrando información para los rusos, viene la tarea de identificarlo.  Había que buscar a su “handler”. Más conjeturas, investigaciones, recopilación de datos. Posiblemente alguien viviendo en la costa este, en el mundo académico. Levin, Michael y Ya’ara viajan a Virginia, en los Estados Unidos, visitan a un viejo espía quien los pone en otra pista. Más conjeturas, más investigación y más viajes.  Hasta el último capítulo, en Moscú, en junio de 2013, en las oficinas de los dirigentes del SVR.

Jonathan de Shalit (seudónimo). Israel.

Jonathan de Shalit. Traitor. New York: Atria/Emily Bestler Books. 2018. 320 págs. Audiobook by Audible, Amazon.

Stephen King. “Mr. Mercedes: A Novel”

Stephen King. “Mr. Mercedes: A Novel”

Bill Hodges

La madrugada del 10 de abril de 2009, un automóvil Mercedes color gris, se lanzó contra la fila de personas que esperaban a que se abrieran las puertas de la Primera feria anual del empleo en el City Center. Murieron ocho personas y muchas más fueron heridas.  El automóvil Mercedes había sido robado. Su propietaria, la Sra. Olivia Trelawney, se suicidó poco después.  La policía no había podido atrapado al asesino.

Kermit William Hodges fue uno de los detectives encargados del caso hasta su jubilación, meses más tarde. 40 años en la policía y 27 como detective. Ya retirado, se pasaba la mayor parte del tiempo frente a la televisión, en su casa de 63 Harper Road, acariciando el revólver que había sido de su padre. Un día recibió un sobre que en vez de remitente tenía el emoticon de Smiley con gafas oscuras y mostrando sus dientes. Adentro una larga carta escrita en computadora.

“…I imagine if there was ever a “perk” you wanted to catch, Detective Hodges, it was the man who deliberately drove into the Job Fair crowd at City Center last year, killing eight and wounding so many more. (I must say I exceeded my own wildest expectations.).”

La carta estaba firmada por “The Mercedes Killer” quien agregaba en la posdata que si deseaba responder, podía contactarlo a través del sitio “Debbie’s Blue Umbrella”, a través del nombre de usuario “kermitfrog19”. “I might not reply, but “hey, you never know.”

En la primera novela de la trilogía con el detective retirado Bill Hodges, Stephen King, indiscutiblemente un maestro del suspenso, va narrando, casi por horas, la desesperada, azarosa  y muy riesgosa persecución tras un asesino del que Hodges no sabe nada, o muy poco. Y la del asesino tratando de provocar que Hodges se suicide, como lo había hecho con Olivia Trelawney.  ¿Quién atrapará a quién? Y ¿a qué costo? Pero, el 3 de junio, un poco antes de las seis de la tarde, Hodges, con la ayuda de dos personajes secundarios fantásticos, el joven Jerome y la neurótica Holly Gibney, encontraron en una de las computadoras del asesino, un boleto para la función de un grupo musical al que asistirían miles de niñas y jovencitas: “ROUND HERE MINGO AUDITORIUM MIDWEST CULTURE AND ARTS COMPLEX JUNE 3, 2010 7 PM.”

Stephen King (Estados Unidos, 1947) es autor de más de cincuenta novelas y alrededor de 200 historias cortas.  Muchas de sus historias han sido llevadas al cine o a la televisión con gran éxito.  Historias de ciencia ficción, terror, fenómenos paranormales, psicopatologías y ahora, tres novelas policiacas, la trilogía del detective retirado Bill Hodges: Mr. Mercedes, Finders Keepers, End of Watch.

Stephen King. Estados Unidos, 1947.

Stephen King. Mr. Mercedes: A Novel (The Bill Hodges Trilogy Book 1). New York: Scribner. 2014. 449 pages. Kindle Edition

 

Jason Matthews. “The Kremlin’s Candidate”.

Jason Matthews. “The Kremlin’s Candidate”.

 Dominika Egorova

Jason Matthews (Estados Unidos, 1952) trabajó durante 33 años en la Dirección de Operaciones de la CIA.  Ya retirado, ha escrito tres novelas de espías: The Red Sparrow (2013), Palace of Treason (2015) y The Kremlin’s Candidate (2018).

Jason Matthews describe la actividad de los servicios de inteligencia norteamericano y ruso; específicamente de contrainteligencia y/o contraespionaje. Esto es, las actividades que realiza un país para defenderse del espionaje de países extranjeros.  En este contexto el espía se transforma en un “agente doble”, un “mole”, o “topo”, el agente infiltrado que pretende actuar como espía para un país cuando, en realidad trabaja para otro.  En la ficción de Matthews, una clase de estos “agentes dobles” rusos son los “sparrows”, con un entrenamiento especial en la seducción sexual, en el arte del sexo-espionaje, en la utilización del sexo con el fin de entrampar y chantajear.

“… a Sparrow, a State-trained courtesan sent to the gabled mansion on the Volga River that was the secret State School Four, sent to learn the art of sexpionage—sexual entrapment, carnal blackmail, moral compromise…”

En The Kremlin’s Candidate, “El candidato del Kremilin”, los “agentes dobles”, son estratégicamente capacitados y organizados por sus “handlers” desde Langley o el Kremlin.  Hay mucha acción en Rusia (Moscú, el Kremlin, la costa de Crimea, el suntuoso complejo de Putin en Cape Idokipas*), Grecia, Washington (Langley), Nueva York, Khartoum, Turquía y Hong Kong.  Y se describen las más increíbles (o no) armas, drones, satélites, sofisticadas formas de escuchas y vigilancias electrónicas y toda clase de tecnologías cibernéticas.

La heroína de la trilogía de Matthews es la bella e inteligente Dominika Egorova, espía del Servicio de Inteligencia Exterior ruso, el “SVR” (Sluzhba Vneshney Razvedki)**, entrenada como “sparrow” y quien además es sinestésica, percibe colores, sonidos, olores y tiene la capacidad, muy importante para su profesión de espía, de ver a las personas con un halo o aura de color según su personalidad.

She had lived with this ability—a blessing and a curse—picking out the reds and purples of constancy and affection, or the yellows and greens of ill will and sloth, or the blues of thoughtfulness and cunning and, only once, the black bat wings of pure evil”.

En 2005, en el hotel Metropol de Moscú, la teniente Dominika Egorova de 24 años, había recibido la orden de seducir a Audrey Rowland, una joven teniente de la armada de Estados Unidos que estaba de visita en Moscú. El Doctor Anton Gorelikov, un reclutador de los servicios secretos rusos, había identificado a la joven teniente americana como un posible candidato.  Después de mostrarle la grabación de su encuentro con Dominika, no le costó trabajo chantajearla y pudo reclutar a la joven Audrey Rowland bajo el nombre encriptado de “MAGNIT”.

Unos años más tarde, Dominika recibió la orden de seducir a un oficial de la CIA, Nathaniel Nash, pero “entonces sucedió lo imposible… Una noche lluviosa en Helsinky, Dominika aceptó espiar para la CIA, bajo el nombre encriptado de “DIVA””.

“…Then the impossible happened. Nate’s easy, honest nature; his mild—but accurate—criticism of the current mess in Russia; the earnest, flirty attention he paid to her made her question what she was doing, for whom she was doing it, and why…On a rainy Helsinki night, she accepted Nate’s recruitment pitch to spy for CIA, and she was encrypted DIVA”.

Las carreras de estas dos agentes dobles fueron ascendiendo en las jerarquías de las burocracias a las que pertenecían.  En la coyuntura de esta novela y en medio de otras intensas acciones de contraespionaje, MAGNIT es una de los tres candidatos a ocupar la dirección de la CIA. Y DIVA es nombrada por Putin directora de SVR.

Los rusos quieren que su espia MAGNIT sea elegida directora de la CIA. DIVA les había informado sobre la existencia de un espía estadounidense trabajando para los rusos infiltrado en los altos mandos del gobierno estadounidense, pero ni ella ni los americanos saben quién es y sospechan de cualquiera de los tres candidatos a ocupar la dirección de la CIA.  Pero, a diferencia de los americanos, los rusos no sospechan que hay un espía ruso trabajando para los americanos e infiltrado en su gobierno. Pero si MAGNIT es nombrada directora de la CIA, la personalidad de DIVA se conocerá inmediatamente.

Es interesante que el autor diluya las actividades de los mandos estadounidenses en varias altos funcionarios de la CIA, mientras que para el caso de Rusia, Putin aparece como el personaje principal ominipresente, poderosísimo, diabólicamente inteligente.

* Wikipedia: The Residence at Cape Idokopas,  (Russian: Резиденция на мысе Идокопас) also known as the “Palace on the Idokopas Cape”, often called in the media “Putin’s Palace”, “Dacha Putin”, “Putin’s country cottage”, etc., is a large Italianate palace complex located on the Black Sea coast near the village of Praskoveevka in Gelendzhik, Krasnodar Krai, Russia.

* *Wikipedia: El Servicio de Inteligencia Exterior o SVR (en ruso: Служба Внешней Разведки, CBP, transliterado como Služba Vnéšney Razvedki) es el servicio de inteligencia exterior ruso. Fue creado en 1991 como continuación del KGB. Su sede central se encuentra en Yásenevo, Moscú. Tiene oficinas en todo el mundo. En contraposición al FSB, el SVR se encarga de la inteligencia exterior.

Jason Matthews. Estados Unidos. 1952.

Jason Matthews. The Kremlin’s Candidate. Red Sparrow #3. New York: Scribner. 2018. 448 págs. Kindle Edition.

Patricia Highsmith. “The Tremor of Forgery”

Patricia Highsmith. “The Tremor of Forgery”

 “…Africa is strangely good for thinking.

It’s like standing naked in glaring sunlight against a white wall.

Somehow nothing is hidden in this bright light. . ..”

The Tremor of Forgery, El temblor de la falsificación (1969), es la gran novela de la escritora estadunidense Patricia Highsmith (1921-1995), famosa por su personaje, el “talentoso Mr. Ripley”.

Howard Ingham es un escritor, tiene 34 años, vive en Nueva York y ha publicado tres libros.  John Castlewood le había encargado escribir, con él, el guion de “Trío”, una película de amor de una pareja tunecina, en Túnez, para lo cual le sugiere que se adelante para ir absorbiendo el ambiente tunecino. Howard Ingham llega a Túnez a principios de junio de 1967, once años después de su independencia de Francia.  Se hospeda unos días en el Tunisia Palace, recorre la capital, cena en el Café de Pariz y camina por el Boulevard Bourguiba (nombrado así por el primer presidente de Túnez).  Alquila un coche y se traslada a su destino, Hammamet, una pequeña ciudad turística sobre la costa mediterránea. Renta un búngalo en el hotel La Reine de Hammamet y empieza su “inmersión” en el ambiente tunecino.  Va a nadar en el mar, pasea, duerme siestas, toma cocteles, sale a cenar, pregunta constantemente al personal del hotel si tiene correspondencia, espera cartas de Ina, su novia, y de John Catlewood, avisándole la fecha de su llegada. En la espera, empieza a escribir un libro sobre un hombre con una doble vida a quien nombra Dennison. Conoce en la playa a otro norteameriano Francis J. Adams  con quien inicia una relación de amistad, se invitan cocteles, cenan juntos en el restaurant Chez Melik la diversidad de platillos preparados con couscous y platican, platican mucho.  Pero no llegan las cartas ni de John Castlewood, ni de Ina. “Ina Pallant.—She lives with her family in a big house in Brooklyn Heights. She has a crippled brother she’s very fond of—Joey. He has multiple sclerosis.  Luego conoce a Anders Jensen un joven danés, pintor, con un perro que lo acompaña a todos lados, que vive en el barrio árabe y con quien empieza una relación sin la suspicacia que siente con Adams.

Aparentemente es una narración de turistas occidentales que ven el mundo árabe desde su perspectiva de los años sesenta (la Guerra de los seis días entre Israel y la colisión árabe, la guerra de Vietnam, la Guerra Fría), con descripciones espléndidas de este pequeño país entre el Sahara y el Mediterráneo, con tantos sitios históricos como fueron los diferentes pueblos que lo conquistaron desde la célebre Cartago fenicia.

También, parece que el ritmo de la narración es lento, pero es para no dejar nada fuera de escena y poder retratar hasta la médula a los personajes, tres americanos y un danés; tres hombres y una mujer.

Y que a veces la narración es un tanto jocosa; recurso de la gran Patricia Highsmith para reproducir diálogos que cuestionan, perturbadores, reflexivos, tan íntimos que hacen temblar, a sus personajes. Y a sus lectores.

Pero sobre todo, parece que no pasa nada, porque pasa muchísimo, espléndida forma de provocar suspenso. Y angustia.

No hay necesidad de hablar árabe, se habla en francés con los mozos del hotel y con los meseros de los restaurantes; no hay por qué molestarse en avisar a alguien que hay un árabe muerto tirado en la calle; y cuando se produce el incidente, no produce remordimientos, no atormenta, parece que no hay conciencia.

Hay una máquina de escribir, un perro y Abdullah, el viejo ladrón. Y Túnez. Y el oficio del escritor, y el amor. Y Túnez otra vez.

 “…Last night, oddly enough after his disturbing conversation with Adams, Ingham had thought of a title for his book, The Tremor of Forgery. It was much better than the two other ideas he had had. He had read somewhere, before he left America, that forgers’ hands usually trembled very slightly at the beginning and end of their false signatures, sometimes so slightly the tremor could be seen only under a microscope. The tremor also expressed the ultimate crumbling of Dennison, the dual-personality, as his downfall grew imminent. It would be a profound yet unrealized crumbling, like a mountain collapsing from within, undetectable from the outside for a long while—in fact until the complete crash—because Dennison had no pangs of conscience which he recognized as such, and hardly any apprehension of danger”.

 Patricia Highsmith. Estados Unidos. 1921-1995.

 Patricia Highsmith. The Tremor of Forgery. NY: Grove Atlantic. 2011. 292 pags. Kindle Edtion

Back to top