DetectiveRubén Bevilacqua y Virginia Chamorro

La marca del Meridiano hace referencia al paso imaginario del meridiano de Greenwich que divide la región de Cataluña de otras regiones de España y que el brigada Rubén Bevilacqua, “Vila” y su equipo tendrán que cruzar varias veces cuando se enfrentan a la tarea de coordinar una investigación de homicidio que pondrá en evidencia la complicada relación entre los diferentes cuerpos policiales; entre las autoridades policíacas nacionales y las autónomas como la de Mossos d´Esquadra de Cataluña y entre los policías y los jueces.  La acción se desarrolla en octubre de 2011. España vive una grave crisis económica y  sufre de un notable crecimiento de la corrupción, del crimen organizado, de “la industria del alterne” (eufemismo de prostitución) y del tráfico de drogas.  Situaciones que irán siendo comentadas por un amargo y pesimista Vila que parece que ya se ha rendido y resignado a su empleo mal pagado como guardia de la benemérita Guardia Civil.

Vila es comisionado por sus jefes Pereira y Rebollo de la Unidad Central de la Guardia Civil con sede en Madrid, para investigar el brutal asesinato del subteniente retirado Rafael Robles, cuyo cuerpo con señales de haber sido torturado, apareció colgado en un puente cerca de la ciudad de Lodroño de  la región de La Rioja.  Robles había sido su jefe veinte años antes y después de su jubilación se dedicó a realizar trabajos privados. La investigación lo lleva, junto con la sargento Virginia Chamorro, quien lo conoce bien y suele ubicarlo,   y el joven guardia Juan Arnau, a Lodroño, donde había sido cometido el asesinato y luego a Barcelona y al país Vasco.  Colaboran con las otras fuerzas policiales y judiciales españolas y con los Servicios de asuntos internos, que investigan por su parte a policías corruptos que facilitan la entrada de drogas por los puertos catalanes.

La trama de esta novela es compleja por la personalidad de Vila, por  la muy complicada relación que existe entre los cuerpos policíacos de Madrid, de Cataluña y del País Vasco y también entre el trabajo policial y el trabajo de los administradores de la justicia, cada uno con sus propios procedimientos y maneras de ejecución.  Entre operativos policiales y  procesos, Vila, que ya tiene 48 años, recuerda los tres años que pasó en Barcelona bajo las órdenes de Robles veinte años antes y dolorosas historias personales.  Buscando al homicida u homicidas, encuentra policías corruptos, proxenetas y prostitutas, testaferros y narcotraficantes que lo llevan a otros crímenes, pero el que él está investigando tiene un motivo inesperado y un pasado mucho más antiguo.

Narrada en primera persona, sobresalen los diálogos y las reflexiones de Vila, con un lenguaje rico en localismos, adjetivos, metáforas e imágenes literarias.

La marca del meridiano (2012) es la séptima novela de la serie del detective Rubén Bevilacqua y su compañera Virginia Chamorro. Le anteceden: El lejano país de los estanques (1998). El alquimista impaciente (2000). La niebla y la doncella (2002). Nadie vale más que otro. Cuatro asuntos de Bevilacqua (2004). La reina sin espejo (2005). La estrategia del agua (2010).

Autor Lorenzo Silva. Madrid, España. 1966

FichaLorenzo Silva. La marca del meridiano. España: Planeta. 2013. 399 págs.