Rubén Bevilacqua, Vila

  Virginia Chamorro

 

“—¿Ha leído usted a Tucídides, mi teniente general?

—Joder, Vila. Cómo te gusta pillarme. Ya sabes que no.

—Se lo recomiendo, ….va contando otras historias. Entre ellas, la de Corcira.

 —Corcira… ¿Eso qué es?

 —Una isla. Ahora se llama Corfú… Fue en Corcira donde se vio por primera vez lo que traía consigo hacer de tu vecino un enemigo…

—«La muerte se presentó en todas sus formas, y no hubo exceso que no se cometiera.»”.

 

Si Lorenzo Silva decidiera no volver a escribir una novela con Vila y Chamorro, El mal de Corcira (2020) cerraría la serie con broche de oro.  En esta novela el autor continúa recorriendo la geografía y la vida de España, en este caso llega a “Euskadi Ta Askatasuna”[i].

Tucídides, el historiador griego del siglo quinto antes de Cristo citado por Silva, cuenta que en la isla de Corcira (actualmente Corfú) se enfrentaron los seguidores del partido democrático ateniense y los del partido oligárquico espartano,  enfrentamiento que mostró por primera vez las consecuencias de hacer de tu vecino, tu enemigo.  Dos mil quinientos años después la humanidad ha constatado que en todas las guerras civiles, entre dos bandos de una misma nación,  «La muerte se presenta en todas sus formas, y no hay exceso que no se cometa.»

Y si yo le pusiera un título a esta reseña, sería “La ficción policiaca,  al servicio de la comprensión de la historia reciente, el caso ETA en España”.

En la ficción de esta novela, el asesinato de un etarra en la isla de Formentera en 2017, le sirve al autor Lorenzo Silva para hacer un recorrido geográfico, histórico y, muy importante,  ideológico, del movimiento terrorista “Euskadi Ta Askatasuna, ETA” , (1958 – 2018).  Durante sesenta años,  en España «La muerte se presentó en todas sus formas, y no hubo exceso que no se cometiera.» .  Así, la acción de El mal de Corcira se mueve entre el presente en Ibiza-Formentera y San Sebastián, y el pasado en Guipúzcoa, durante los años más feroces de la lucha contra los etarras.

“—Apareció apaleado en una playa. Tiene toda la pinta de ser un crimen entre homosexuales, pero el problema es de quién se trata. Igor López Etxebarri. Condenado hace años por pertenencia y colaboración con ETA. A una faena así, sólo hay un artista al que pueda enviar”.

En el otoño de 2017 Chamorro sufre un accidente durante una malograda operación policiaca, “Simplemente existía el resquicio, y por ahí se coló la catástrofe”.  Por este motivo Chamorro no se incorporará hasta el final de la nueva investigación.

Vila es el artista encomendado a esta faena. Se ve y se siente sólo en Ibiza, al frente de la investigación del asesinato de un ex etarra –si eso es posible—, sin poder dejar de recordar su pasado como Guardia Civil en el País Vasco en el año 1989; tenía veintiséis años y se vivían los peores momentos del terrorismo de ETA. 

En el presente de esta novela Vila, que tiene ya 54 años, y el cabo Juan Arnau, viajan a la isla de Ibiza que junto con la de Formentera  forman las islas Pitiusas en las Baleares[ii]. La víctima, el vasco Igor López Etxebarri se hospedaba en Ibiza pero su cuerpo asesinado se había encontrado en una playa de la cercana isla de Formentera.

“…cuando nos ponemos a mirar y descubrimos que el antiguo etarra ha llamado, más de una vez, a un número de teléfono móvil que corresponde al servicio de Información de la Guardia Civil, se nos encienden todas las luces rojas y necesitamos saber más”.

Hay un imputado que niega su culpabilidad y Chamorro, ya incorporada a la investigación, descubre ciertas relaciones sospechosas del etarra asesinado que develarán la existencia de las redes etarras en Francia y el sinuoso, largo y triste proceso de desmantelamiento de la red terrorista.

Así, como en Corcira cuando dos mil cuatrocientos años antes se habían enfrentado el partido democrático ateniense y el partido oligárquico de los espartanos, en España, entre 1958 y 2018 se enfrentaron españoles y vascos y “los vínculos de sangre llegaron a ser más débiles que los de partido, porque el partido no se fundaba en el bien común, que es lo que inspira las leyes, sino en la codicia y la ambición de poder.”

℘En El mal de Corcira (Lorenzo Silva) Rubén Bevilacqua, Vila, continúa su recorrido por la geografía y la historia de España. Lo hemos visto crecer al lado de la muy aterrizada Virginia Chamorro.  Ha llegado a tener una muy buena relación con su único hijo quien ha decidido seguir sus pasos, y sus jefes lo valoran y respetan.  Y tanto su lenguaje como sus eruditas reflexiones, han crecido en profundidad y sabiduría.

Lorenzo Silva. Madrid, España. 1966

Lorenzo Silva. El mal de Corcira (Serie Bevilacqua). Grupo Planeta. 2020. 449 págs Edición de Kindle.

§Wikipedia:

[i] “Euskadi Ta Askatasuna (ETA; del euskera, ‘País Vasco y Libertad’) fue una organización terrorista nacionalista vasca que se proclamaba independentista, abertzale, socialista y revolucionaria. Durante sus sesenta años de historia, entre 1958 y 2018..”

“El País Vasco comprende tres provincias, Álava, Guipúzcoa y Vizcaya, las cuales reciben la denominación de territorios históricos en el ordenamiento autonómico”.

[ii] “Las Islas Baleares (en catalán y oficialmente, Illes Balears)  son una comunidad autónoma provincial española, compuesta por las islas del archipiélago balear. Se encuentran situadas en el mar Mediterráneo, frente a la costa oriental de la península ibérica. Su capital es Palma.

El archipiélago está formado por dos grupos de islas y numerosos islotes: las islas Gimnesias ( Mallorca, Menorca, Cabrera) y las islas Pitiusas (Ibiza y Formentera)…”