Naia Thullin y Mark Hess

Søren Sveistrup (Dinamarca 1968) es el autor de El caso Hartung, publicado originalmente en 2018, en danés, con el título Kastanjemanden.

El martes 31 de octubre de 1989 el jefe de policía de Vordingborg, Marius Larsen, fue asesinado al descubrir los cuerpos del granjero Ørum y de su familia. Los pequeños mellizos lograron sobrevivir.  En el sótano de la granja se encontraron figuras hechas con castañas simulando hombres y mujeres.

Alrededor de veinte años después, el martes 6 de octubre, Nylander, el comisario de policía de la unidad de homicidios en Copenhague, ordena a la joven inspectora Naia Thullin que acuda a un llamado y que la acompañe el nuevo inspector.  Mark Hess había llegado el día anterior, parecía que lo habían expulsado de la sede de Europol en La Haya donde había estado trabajando por varios años. Thullin y Hess llegan a la casa de Laura Kjær, madre de un niño de 9 años.  Había sido asesinada.  Simon Genz, el jefe de la policía científica le informa que el cuerpo había sido violentamente maltratado y que le habían amputado una mano.  “En una viga cuelga una figura muy sencilla compuesta por dos bolas y cuatro palillos, un muñeco de castañas…”. Más tarde Genz les informará que en el muñeco de castaña se distinguió una huella dactilar y que correspondía a Kristine Hartung.

Kristine era la hija de 12 años de Rosa Hartung, la ministra de Asuntos Sociales de Dinamarca.  La niña había desaparecido un año antes, Nylander y su equipo habían arrestado a un hombre que confesó el crimen pero que nunca reveló el lugar donde yacía  el cuerpo de la niña.

En las siguientes semanas otras dos madres fueron asesinadas de la misma forma, con extremidades amputadas.  En ambos encontraron un muñeco de castañas con la huella dactilar de Kristine.

Nylander pone a todos sus inspectores a trabajar.  Thullin y Hess inician su relación como una pareja de policías muy desavenida.  De la exasperación que le provocan las preguntas y observaciones que su nuevo compañero hace, Thullin va pasando, con mucha reticencia, a otorgarle algo de crédito.  En la comisaría sienten que Hess es un extraño, un enemigo, que cuestiona la investigación que realizaron del caso de la niña Hartung, cuando el culpable ya había sido condenado.  Pero también se sienten intimidados por los logros de la joven inspectora. Nylander desoye las observaciones de Hess y el instinto de Thullin la lleva a escucharlo.  Vendrán más crímenes, cada vez más violentos y con más miembros amputados en las asesinadas, las víctimas son madres con niños. El asesino sigue dejando el muñeco hecho de castañas con la huella de Kristine Hartung.

El caso Hartung es uno de esos thrillers en el que no se sienten las más de quinientas páginas.  Las personalidades de Thullin y Hess van creciendo conforme la trama se desarrolla en la persecusión de un asesino que parece siempre estar varios pasos delante de la policía, desviando constantemente la investigación con pistas aparentemente verídicas.  Los crímenes bestiales van quedando en segundo plano, porque desde la ficción, en El caso Hartung hay una denuncia del atroz e imperdonable maltrato de los niños y la indolencia de los servicios sociales y de salud de Dinamarca.

Søren Sveistrup. Dinamarca 1968

Søren Sveistrup. El caso Hartung. Barcelona: Roca Editorial de Libros. 2019. 528 págs..