Detective CHICA William Wisting

En la séptima novela de la serie, William Wisting, el Inspector en jefe del Departamento de Investigación Criminal de la Policía de la ciudad  costera de Larvik, una pequeña ciudad al sudoeste de Oslo, investiga los robos en varias cabañas de fin de semana y tres asesinatos. Sus pistas iniciales son un recibo de gasolinera y huellas de sangre y no sabe qué pensar de miles de aves que han caído muertas en la zona. Viaja a Lituania porque piensa que si resuelve los robos, resolverá los asesinatos. Al viajar y resolver los robos, presenta una estampa contemporánea de Lituania desde la perspectiva de cómo trabaja un dogmático y ordenado policía noruego.

Al final del otoño Ove Bakkerud llega a su casa de fin de semana en Vestfold, en la costa oeste de Noruega, famosa por sus playas, paisajes y casas de verano con embarcaciones en sus  muelles y encuentra que ha sido robada y vandalizada.  Se dirige a la cabaña más cercana, cuyo propietario es un muy famoso comentarista de la televisión noruega llamado Thomas Rønningen y halla no solo la cabaña robada, sino a un hombre muerto con pasamontañas.  Las primeras investigaciones de la policía muestran que el hombre había recibido un tiro y un golpe en la cabeza.  Wisting se reprocharía después de no haber levantado el pasamontañas para ver su rostro  pues el carro fúnebre que lo transportaría a la morgue para su autopsia se perdió en el camino y apareció poco después quemado, el chofer calcinado y el cuerpo desaparecido. Así, Wisting y su equipo de investigadores se enfrentan al hecho de que desconocen la identidad del hombre muerto y que el chofer que transportaba el cuerpo también fue asesinado, cuando aparece otro cadáver en una lancha cercana a las cabañas robadas. Este hombre fue identificado como Darius Plater, miembro del grupo lituano llamado “Cuarteto Paneriai.

La constante llegada de ladrones de Europa de Este a Noruega hizo que Noruega creara un cuerpo policiaco especializado al que llamaron “Grenseløs”, “sin fronteras”. Wisting piensa que resolviendo los robos resolverá los asesinatos y viaja a Vilnius, la capital lituana para entrevistarse con los otros tres lituanos del cuarteto: Teodor Milosz, Valdas Muravjev y Algirdas Skvernelis. En uno de los suburbios de Vilnius se entrevista con los sobrevivientes y, tal vez muy fácilmente, los ladrones lituanos relatan como la casualidad hizo que la noche de los robos de las cabañas, al estar huyendo, presenciaran a otros personajes en el momento de realizar el intercambio de cocaína y dinero. Darius Plater quiso robar el dinero, hubo disparos y ellos huyeron por un lado mientras Plater corrío para el otro lado. Luego supieron de su muerte.

Por su parte Line, la hija de veintisiete años de Wisting, periodista, está terminando una relación amorosa con un chico danés llamado Tommy Kvanter. Tommy es socio del  restaurante Shazam Station, junto con Rudi Muller, un personaje asociado a la venta de armas, narcóticos y prostitución, responsable del contrabando de cientos de kilos de cocaína a través de lanchas que llegan desde Dinamarca a la costa noruega. Al final sabremos que el muerto en la cabaña del presentador de televisión se llamaba Trond Holmberg, quien junto con su jefe y cuñado Rudi Miller, iban a intercambiar el dinero por la cocaína transportada en una lancha. Holmberg recibió un tiro en su enfrentamiento con el lituano, huyó y se refugió en la cabaña del presentador de televisión donde recibió el golpe que le causaría la muerte. Días después encontrarían el cadáver de uno de los traficantes quien al parecer había muerto por accidente al caer en una pendiente; a su alrededor estaba la bolsa con los paquetes de cocaína, algunos de ellos rotos y el polvo disperso. Wisting y sus investigadores se preguntan quién atestó el fuerte golpe a Holmberg y dónde está el dinero.

La narración de la visita de Wisting a Vilnius es interesante e ilustrativa. Una de los lugares a los que acude es al gigantesco mercado de Gariunai de Vilnius, con sus más de siete mil puestos donde se vende toda clase de productos, de segunda mano o robados, a precios muy bajos. Sus colegas lituanos le explican que cerca de setenta mil personas viven de comerciar en este mercado, que es el lugar donde compran los lituanos que no tienen acceso a las tiendas comerciales establecidas y que se tolera porque su cierre provocaría una catástrofe social.  En uno de sus puestos reconoció un colgante de cristal como uno de los objetos robados en la cabaña del vecino llamado Jostein Hammersnes. Wisting compara algunas partes amables de Vilnius con la realidad de una nación económicamente pobre y reflexiona cómo cierto tipo de criminalidad es producto más de la necesidad que de la inmoralidad, aunque, se dice a sí mismo, entenderla no es justificarla.

Las descripciones de la zona noruega del lago, sus alrededores y la vegetación hacen pensar en lugares idílicos; las descripciones de las aves son muy interesantes y la resolución del misterio del porqué caían muertas resulta ser consecuencia lógica de los sucesos.

Desde el punto de vista del trabajo policial, la novela muestra cómo un número de eventos interactúan y crean una especie de reacción en cadena de actos criminales; en el desarrollo de las investigaciones se van dando sorpresas sobre el involucramiento de otros personajes; se toca el punto de que no importa tanto la experiencia o la forma que utilice el investigador en sus interrogatorios para lograr que los asesinos confiesen, si no son creativos, perseverantes, lógicos y muy curiosos. Y por supuesto, que tengan intuición.

AutorJorn Lier Horst. Noruega. 1970.

FichaHorst, Jorn Lier . Closed for Winter (William Wisting Mystery) . Sandstone Press Ltd. Kindle Edition. 2003. 321 págs