Muerte contrarreloj (2018) de Jorge Zepeda Patterson (México, 1952) es un thriller y una “crónica deportiva explicativa no lineal”*.  Una novela del género negro, en el que tiene cabida todo, en este caso un asesinato durante el “Tour de France”.

Durante veintiún días y tres mil quinientos kilómetros, los lectores seguimos las 21 etapas de la competencia de “Le Tour de France”, que desde 1903 es la carrera ciclista en ruta más importante del mundo, a través del territorio francés.  También seguimos la vertiginosa emoción de la competencia entre los varios equipos, la atroz rivalidad entre los ciclistas y conocemos el complejo y especializado personal que rodea a los competidores: mecánicos, médicos, masajistas, cocineros, directivos, instructores, personal de seguridad, representantes y dueños.  Y además del excitante suspenso por saber quién será el que vestirá el maillot amarillo, se suma el no menos excitante suspenso de descubrir a un asesino.

Soy un gregario; eso sí, el mejor del pelotón. Durante veintiún días tendría que protegerlo de los rivales, del viento cruzado, del hambre y la sed, de accidentes y tropiezos, y sobre todo de la alta montaña, donde sus enemigos podrían hacerlo trizas. Soy el trineo que permite a Steve llegar al último kilómetro antes de la cumbre con el mínimo esfuerzo posible…

Marc Moreau es uno de los competidores y el narrador de esta historia. Hijo de madre colombiana y padre francés. Es el “gregario”** del líder Steve Panata, el favorito, un joven americano rico, guapo y triunfador, que está ansioso de conseguir el maillot amarillo por quinta vez. Además del inmenso esfuerzo para subir cimas y bajar pendientes y cuidar a Steve, el comisario Favre de la policía francesa recurre a él para que dada su formación militar, colabore en una investigación criminal.

Hay un asesino entre nosotros y la policía me ha encomendado la tarea de descubrir quién es . Un criminal que ha diezmado a los líderes del pelotón y debe ser detenido antes de que aseste el siguiente golpe ; yo mismo podría ser la próxima víctima . También sé que gracias a sus intervenciones podría convertirme en campeón del Tour de Francia.

Durante la etapa 7, se había encontrado al ciclista inglés Saul Fleming muerto en la bañera de su habitación del hotel de Rennes donde estaba alojado. Había sido asesinado. Fleming era el compañero de Stark, la pareja líder del equipo inglés. El comisario Favre, estaba preocupado, estaban sucediendo extraños robos, accidentes, sabotajes e intoxicaciones que ya habían sacado a algunos de los concursantes de la competencia. Favre no estaba equivocado: posteriormente explotó el tanque de gas de la casa rodante donde estaba Marc con Fiona; luego su bicicleta fue saboteada. Y uno de sus guardaespaldas fue asesinado.

Muerte contrarreloj es un thriller y una crónica deportiva que no tiene desperdicio no sólo por la de por sí excitante narración de las diferentes etapas de la competencia.  El autor describe agudamente a los personajes involucrados, entre ellos, Marc y Steve; el coronel Bruno Lombard que había sido su superior en el ejército; la muy sagaz Fiona, la directora de inspectores técnicos de la Unión de Ciclistas; el incomprensible Giraud, el director técnico del equipo Fonar; la convivencia llena de rivalidad. Y sobre lo anterior, la BICICLETA, la estrella de un deporte con un lenguaje muy peculiar, lleno de simbolismos y secretos: líder, pelotón, equipo, gregario, esprínter, escaladores (especialista en correr en terreno ascendente), contrarreloj (la prueba reina del ciclismo, la carrera contra el cronómetro), palmarés, clasificaciones por puntos, los maillots y sus colores, el temido bonk , o la pájara : el momento catastrófico en que el tanque de combustible de un ciclista queda vacío

El sufrimiento es la esencia del ciclismo y no sólo por lo que exige al profesional; es también lo que sustenta la pasión del aficionado . Un maridaje que se nutre de la épica y el sacrificio

Jorge Zepeda Patterson. México, 1952.

Jorge Zepeda Patterson. Muerte contrarreloj. México: Grupo Planeta – México. Edición de Kindle.

§ Notas:

* Tomé la idea de “Crónica deportiva explicativa no lineal” del título de una reseña sobre una tesis doctoral sobre el periodista Carlos Arriba, publicada el martes, 17 de octubre de 2017 en el blog http://periodismodeportivodecalidad.blogspot.com/2017/10/carlos-arribas-referente-de-la-cronica.html.  Cito:

Sus textos sobre el Tour de Francia ejemplifican un estilo de crónica explicativa no lineal fruto de la superespecialización en la que la narración del hecho principal se intercala con otros secundarios o intrahistorias (reacciones, gestos, conversaciones, anécdotas históricas o datos biográficos de los protagonistas), dejando patente así “su conocimiento del entramado que rodea la disciplina deportiva y a la prueba,  además  de  ofrecer  al  público  una  visión  que  le  acerca  más  a  la realidad,  que  otorga  más  vivacidad  al  texto, y  que  ayuda  a  entender  y contextualizar  las  claves  de él”. 

…Otro rasgo estilístico de Arribas consustancial a la especialización es su dominio del léxico del ciclismo, tanto del argótico, tras tantos años siguiendo el pelotón internacional, como el más puramente técnico y propio de especialistas.

** Wikipedia: En ciclismo el término gregario se aplica a los corredores que ayudan a conseguir la victoria a un jefe de filas. La labor del gregario puede ser de todo tipo: desde suministrar comida y bebida a su líder, hasta colocarse delante de él para disminuir el rozamiento del hombre importante del equipo con el viento.