Detective CHICALos Azules

Los corruptores, del periodista Jorge Zepeda Patterson (Sinaloa, México, 1952) es un thriller, pero también es una crónica de cómo vivimos ahora en la ciudad de México. La novela está estructurada en capítulos cortos, fechados y titulados con el nombre de alguno de los protagonistas, “los Azules”,  y narrada con un ritmo muy rápido. Pasan muchas cosas en los lugares donde se reúne la clase política e intelectual capitalina, en hoteles, restaurantes, casas en Las Lomas o Xochimilco, despachos de abogados, en las oficinas del partido y de las Secretarias de Estado.  El lector no duda de que Jorge Zepeda conoce muy bien a la ciudad de México y a sus habitantes, y a través de las conversaciones reinventa  situaciones muy posibles. Y también sabe que ya nada se explica sin la presencia del narcotráfico y la cibernética y que el  poder será de quien controle el mundo digital.

La acción comienza el martes 19 de noviembre de 2013 cuando a las cinco de la tarde, en alguna parte de la ciudad de México, Pamela Dosantos, actriz, sinaloense, célebre por los nombres de sus amantes, sabe que ha sido secuestrada.

Tal vez, el “macguffin” de este thriller es un soplo que el abogado Raúl Coronel da a Tomás Arizmendi, el periodista, en relación con el lugar donde fue encontrado el cadáver de la actriz Pamela Dosantos, el alias de Patricia Serrano Palencia, prima de Joaquín Plascencia, del cartel de Sinaloa. Pamela había tenido amantes muy poderosos y el de turno era Agustín Salazar, el supersecretario de Gobernación del presidente Alonso Prida, del PRI, de regreso después de doce años de gobierno Panista.  Basado en este soplo, Tomás escribe su columna del Diario “El Mundo” y la mañana  en que es publicada, lo visita su amigo Mario Crespo y le dice que se ha metido en un gran lío y que su vida está en peligro, le aconseja reunirse con otra amiga, Amalia, presidenta del PRD y con Jaime Lemus.  Treinta años antes, en la “prepa”, Tomás, Mario, Amalia y Jaime formaron un grupo inseparable que llamaron “los Azules”.  Cada uno  de ellos siguió caminos diferentes y en este noviembre de 2013, durante unas semanas, vivirán violentas pero ya no excepcionales situaciones.  Cuando se encuentran en la habitación de un hotel, sufren un atentado del que salen vivos porque Jaime Lemus, el político, dueño de la empresa de seguridad Lemlock, es monitoreado por la DEA gracias a un chip colocado en oreja.  ¿Quiénes y por qué los mandaron matar?

 ¿Por qué te persigue Sinaloa?, le pregunta Robert Cansino, “Gaff”, el Coordinador de Servicios de Inteligencia de Estados Unidos en México a Jaime, “Sebastian”. (Es interesante la coincidencia de que Zepeda Patterson y Leonardo Padura en su libro Herejes, ambos publicados este año, ambos nacidos en 1952,  introduzcan una breve referencia a la película Blade Runner.  Interpreto como una alusión a la idea de dystopia que viven ciudades como La Habana o la ciudad de México).

¿Y quién mató a Pamela Dosantos? Muchos tuvieron motivos, oportunidades y medios. Jorge Zepeda ofrece un catálogo “ilustrado” de  secretarios, gobernadores y exgobernadores intermediarios con los señores del narco, pero, aclara, narcos del cartel “bueno”, el del Sinaloa y de Joaquín, el Chapo Guzmán, considerados una especie de héroes nacionales, enfrentados con los malos malísimos de los Zetas.

Novela de la época que nos tocó vivir, Mario que sabe que su hijo es un cibernauta, le pide que investigue unos datos en internet y sin quererlo involucra a él y a sus amigos. El alcance de la cibernética ha rebasado a la ficción, no sólo se puede jaquear cualquier sistema de cómputo, sino que hay programas que disparan alarmas y los jóvenes, sentados frente a una computadora resolviendo claves y programas encriptados, creando archivos espejo y muchas otras nuevas actividades de la era digital, pueden enfrentar peligros reales.

Jorge Zepeda es romántico. Así en las acciones de Jaime lo que subyace son los celos porque Tomás y Jaime siempre habían estado enamorados de Amelia. Además parece empezar una historia entre  Mario, aparentemente bien casado,  y Carmelita Muñoz, la costurera y custodia de los 37 archivos de Pamela que tituló con canciones de José Alfredo Jiménez. Y es que sin ese romanticismo sólo queda la inutilidad que significa negarse al nuevo acomodo social y político, la certeza de lo vulnerables que somos, cualquiera puede entrar en nuestros archivos y conocer y robar nuestra vida,  aceptar la corrupción desmedida de funcionarios públicos y  las formas como los empresarios hacen las grandes fortunas. Y finalmente, al gobierno ya casi paralelo de los narcotraficantes, con más poder que el institucional gracias a un sistema que les permite ganancias fabulosas y libertad de acción desde el anonimato de la delincuencia.

AutorJorge Zepeda Patterson. México. 1952.

Ficha Jorge Zepeda Patterson. Los corruptores. México: Planeta. 434 págs. 2013.

 

Milena o el fémur más bello del mundo

 

He sido muy cuidadosa en este blog para no hacer críticas, sino reseñas, de libros que en mi opinión y por diferentes motivos valen la pena leer.   Porque creo que todos tenemos derecho de escribir sobre lo que queramos, publicarlo y seguramente hay lectores para cualquier tipo de autor  y posiblemente este libro va a tener cierto éxito comercial.

          Lo que me hace escribir la crítica de Milena o el fémur más bello del mundo, es que el libro ganó un premio literario.

          Desde hace muchísimos años leo las columnas de Zepeda Patterson porque generalmente coinciden con mi forma de entender el mundo.  Me gustó su novela “Los corruptores” y el mismo día que su continuación salió a la venta en Amazon la compré entusiasmada.

           El tema de la novela narra las aventuras de cuatro adultos y cuatro jóvenes, todos mexicanos menos Milena que es croata, en el México contemporáneo, defendiendo a una víctima  del negocio internacional de la prostitución  involucrada en el manejo de capitales internacionales para su blanqueo y para apoyar movimientos subversivos entre Rusia y Ucrania desde Marbella.

          La lectura me dejó cierta idea  de que lo sórdido y terrible que tiene el tráfico despiadado de mujeres fue sólo el escenario para poder narrar las aventuras de sus personajes, muy al estilo de las series de televisión, y entre  agobiantes escarceos románticos:  Tomás enamorado de Amelia pero seducido por Claudia. Jaime enamorado de Amelia. Vidal enamorado de Rina. Rina enamorada de Luis pero relacionándose con la bella, buena y culta Milena que es perseguida por los más malos del planeta, desde Rusia, pasando por Ucrania y España. Y que lo importante es que Tomás, que no es guapo, ni rico, ni se viste bien, tendrá que escoger entre la heredera del diario más importante del país, joven, rica y guapísima o la presidenta del PRD, también guapísima e inteligentísima.

         Pienso que si el autor no hubiera querido darle veracidad a las aventuras de sus azules con su nota de autor y si la mercadotecnia editorial no le hubiera otorgado un premio “literario”, hubiera tenido una lectura divertida.  No hubiera escrito esta crítica, pero tampoco una reseña.