Joanna cita que lo que subyace en Ana Karenina es que no se puede construir la felicidad de uno sobre la infelicidad de otros. Lo que sí puedes hacer, se dice a sí misma, es construir tu felicidad sobre la felicidad de otros.

Esta reseña es muy cuidadosa para no estropear el suspenso,  recurso que la australiana Helen FitzGerald maneja de tal forma que hace que uno lea el libro atropelladamente,  rápido, queriendo saber qué pasa, sin poderlo soltar.  Espero a los comentarios para comentar, intercambiar opiniones e interpretaciones abiertamente.

The Cry, El llanto, es un tremendo thriller psicológico que se desenvuelve en escenarios y situaciones de la vida ordinaria de las personas y que son expuestos y comentados en las redes sociales.  La protagonista se llama Joanna Robertson y es ella la que va narrando puntualmente todo lo sucedido desde que junto con su esposo Alistair y su bebé de nueve  semanas, Noah, salen del aeropuerto de Glasgow hacia Melbourne un 13 de febrero. Para tener una perspectiva más completa, algunos capítulos son narrados por la exesposa de Alistair, Alexandra Donohue y se transcriben los mensajes de texto, twitters y Facebook con personas que comentan y opinan.

“Eres mi alma gemela” le repetía Alistair a Joanna quien, al mismo tiempo que narra los detalles del viaje, desde que fue planeado y organizado por Alistair, va describiendose a sí misma y escurdriñando su personalidad pero frente a la de su esposo, pensando en la relación de la pareja, en cómo cada uno va asumiendo diferentes roles que lo van transformando, en la maternidad y en el papel del padre,  y con gran angustia se preguntaba ¿Qué clase de madre eres?.

Alistair Robertson tiene 41 años. Nació en Australia de padre escocés, lo que le aseguró la ciudadanía británica por lo que se muda a Glasgow con la ambición de hacer una carrera política.  Joanna todavía no tiene treinta años, es escocesa, maestra de inglés, amante de la literatura rusa y su mejor amiga la describe como una persona feliz y muy buena.  Cuando se conocieron Joanna no sabía que Alistair estaba casado y que tenía una hija, Chloe que su madre, Alexandra se llevó a  Australia.  El motivo principal de Alistair para viajar, cuatro años después con su nueva familia, es solicitar la patria potestad de Chloe que ya tiene catorce años.

El thriller empieza en el aeropuerto y se desarrolla a partir de un macguffin perfecto: “la seguridad del aeropuerto tuvo la culpa de todo”.  En el vuelo de veintiún horas Glasgow-Dubai-Melbourne, Joanna debe tomar un antibiótico por una infección el oído, Noah un jarabe infantil, Joanna tiene los pechos hinchados y adoloridos, Noah no deja de llorar, las sobrecargos y los pasajeros que los rodean están irritados; Alistair, cena, bebe una copa de vino y duerme.  En Melbourne recogen el coche que Alistair había reservado y viajan,  haciendo planes, cien kilómetros hacia Point Lonsdale donde Alistair había alquilado una cabaña con vista al mar.  Ya casi al llegar Alistair quiere comunicarse con su madre, detiene el coche y se baja buscando señal. Joanna voltea a ver a Noah y en los cuatro minutos siguientes se enfrenta a la peor crisis de su vida. Había que seguir el plan, Joanna tenía que recordar tanto detalle para seguir el plan.

AutorHelen FitzGerald. Australia, 1966.

FichaHelen FitzGerald. The Cry. U.K: Faber & Faber. 2013.320 págs. Kindle Edition.