1Q84 21q84

Toshiharu Ushikawa

1Q84 (2011) del ya grande Haruki Murakami (Japón, 1949), podría ser  un thriller porque hay una asesina, asesinatos y un detective. O una novela de ciencia ficción con personajes y situaciones imposibles. Tal vez, al final, es la historia de amor entre Aomame y Tengo.

En el primer libro, el mundo de la instructora de gimnasio, Aomame, se desdobla en uno con dos lunas cuando va a realizar un crimen. Y Tengo, profesor de matemáticas y novelista, recibe el encargo de reescribir el libro “La crisálida del aire” dictado por una adolescente relacionada con una secta religiosa. En el segundo capítulo del segundo libro “Sólo tengo mi alma” aparece Toshiharu Ushikawa “toro de río”; en el tercer libro Ushikawa se convierte en un tercer protagonista y sus capítulos se van alternando con los de Tengo y de Aomame.

Es difícil, sino imposible, hacer una síntesis de 1Q84.  Además de la historia de Tengo y de Aomame, es la historia de otros personajes con vidas fascinantes que por la magia de la literatura se van conectando. Y es también una reflexión con matices orwellianos (en japonés, la letra “Q” y el número “9” se pronuncian igual “kew”) del Tokio de 1984, de la religión, de la creación literaria y la fantasía y del abuso a las mujeres.

Pero como este es un espacio de detectives, me detengo en Ushikawa.  Este personaje es realmente “fantástico” en el sentido de excelencia y de irrealidad, como la misma novela.  Murakami es despiadado con él: tiene una apariencia repulsiva, una vida patética y sus diálogos irritan al lector.  Pero posee las destrezas del gran detective: curiosidad obsesiva, habilidades de inferencia y deducción, perseverancia y paciencia, imaginación y mañas (como su formidable creación de “Presidente titular de la fundación Nueva Asociación para el Fomento de las Ciencias y las Artes de Japón” para dar legitimidad a sus pesquisas) y nunca pierde de vista su objetivo. Es el recurso del gran escritor a través del cual el narrador presenta tanto la realidad objetiva como las perspectivas subjetivas de cada uno de los personajes y que permiten que el lector sea también detective y que más que leer, participe en la vida de dos jóvenes japoneses excepcionales de Tokio en el año 1984.

¿Qué más podemos pedir?

Haruki Murakami, Kyoto, Japón. 1949.

Murakami, Haruki. 1Q84. New York: Knopf, 2011 944 pags.