Detective CHICA John Cardinal

Es tan fácil.  Selecciona un paciente infeliz.  Durante las primeras sesiones establece con él confianza y empatía.  El poder de la culpa es maravilloso, bien administrado, es más potente que cualquier otra droga… Dale una receta de pastillas para dormir para un mes. Los barbitúricos manejados correctamente pueden ser absolutamente letales…

 

Es octubre en Alonguin Bay, un pequeño poblado al norte de la región de Ontario en Canadá. Parecía que nada malo pudiera pasar en el paisaje espectacular del otoño.

            Pero Catherine Cardinal se arroja desde un décimo piso a donde había subido para fotografíar el atardecer. Hay una carta escrita por ella y una historia triste de depresión y bipolaridad.  Su esposo tiene sospechas, es John Cardinal, detective de los Servicios de Policía de Algonquin Bay.

            El joven Perry Dorn se pega un tiro en una lavandería. Encontraron una nota de suicidio en su cartera.

              Cardinal y su colega Delorme recuerdan que dos años antes Leonard Keswick, acusado de tener pornografía infantil en su computadora personal, se había suicidado y que también había escrito una nota de suicidio.

            Catherine Cardinal, Perry Dorn y Leonard Keswick habían sido pacientes del psiquiatra de origen inglés Frederick Bell, especialista en depresiones y escritor de libros sobre el tema.  Al doctor Frederick Bell le gustaba ver las grabaciones que hacía de las sesiones con sus pacientes, ver cómo los inducía a escribir notas de suicidio que, les decía, los ayudaría a entender sus sentimientos. Está entusiasmado con su actual paciente, la joven Melanie de dieciocho años que siendo una niña había sido víctima de abuso sexual por su padrastro. Bell sabe que no hay nada mejor que una historia de abuso sexual para bajar la autoestima y lograr la depresión. Pero Melanie se pregunta ¿por qué voy a escribir una nota de suicidio si no pienso matarme?

          Al mismo tiempo, la Unidad de crímenes sexuales de Toronto solicita a la sargento Lisa Delorme que investigue la procedencia de una serie de fotografías pornográficas que están circulando en internet, que muestran a una niña, desde los seis o siete años y hasta los trece, en paisajes de la región de Algonquin Bay.

El autor canadiense Giles Blunt narra este contundente thriller psicológico con el mismo ritmo, tranquilo, reposado, con que describe el paisaje otoñal canadiense. En sus descripciones del proceso del trabajo policial convergen detalladamente ejemplificada la enfermedad poco comprendida y muy satanizada de la depresión, el abuso de menores y la pornografía infantil. No menos importante es cómo presenta la actuación manipuladora y por tanto despreciable de médicos más enfermos que sus pacientes.

 

La serie de novelas con el Inspector John Cardinal son: Forty Words for Sorrow, 2000; The Delicate Storm, 2002; Blackfly Season, 2005; By the Time You Read This, 2006;Crime Machine, 2010; Until the Night, 2012.

 

AutorGiles Blunt. Canadá. 1952.

FichaGiles Blunt. By the Time You Read This. USA: Henry Holt and Co. 2007. 352 págs. Kindle Edition.