Detective CHICAAndrei Mladin

En 2011 apareció la traducción del rumano al inglés de Atac în bibliotecă, “Ataque en la biblioteca”, escrita por el escritor rumano George Arion y publicada en 1983.

Attack in the Library es un libro lleno de sorpresas.  Muestra la rica cultura rumana y nos introduce a la vida cotidiana a principios de los ochenta de los ciudadanos de un país que de alguna manera permanece remota y misteriosa y sobretodo durante los últimos años del gobierno totalitario de los déspotas Ceaușescus antes  del colapso del régimen comunista, época en que la libertad de expresión estaba sometida a una fuerte censura.  Lo que podría haberse leído en ese momento como una fuerte crítica al sistema, pudo publicarse gracias a las posibilidades del género y a la prosa muy divertida, irónica e irreverente de Arión, que terminó el libro un enero, “pues todos los eneros pedía permisos por enfermedad para que, cómo periodista que era, no tuviera que escribir una elegía en honor de los Ceaușescus, que habían nacido ese mes”.

Es interesante que fuera de la obra de los grandes pensadores y escritores rumanos Mircea Eliade, Tristan Tzara, Eugène Ionesco y Emil Cioran, que sin duda pertenecen a otro nivel, no se traduzca más la literatura rumana.  Hay otros tres thrillers traducidos al inglés y publicados recientemente y que por las reseñas parecen prometedores: de Oana Stoica-Mujeam Anatomical Clues; de  Bogdan Hrib Kill the General y de  Mike Phillips & Stejarel Olaru, Rîmaru, Butcher Of Bucharest.

Attack in the Library está narrado en primera persona por Andrei Mladin, periodista del Flacăra Magazine, soltero de 37 años.  Una mañana de junio despierta y encuentra el cadáver de Valentín en la biblioteca de su departamento de Bucarest.  Valentín y su esposa María trabajaban en casa del rico e importante doctor Paul Comnoiu, de su esposa enferma y de su hermosa, talentosa y famosa hija la violinista Mihaela Comnoiu de 30 años. A partir de una entrevista Andrei y Mihaela inician una relación amorosa.  Días después matan a María también en su biblioteca, Mladin nota que han arrancado de sus artículos publicados empastados, uno que escribió hacía diez años sobre un fraude con gallinas que cometieron tres pillos y que como consecuencia del reportaje fueron juzgados y encarcelados. “El capitán de la milicia” Buduru y su asistente el subteniente Pahontú lo detienen, interrogan e investigan. Pero Mladin también investiga por su cuenta porque está seguro que alguien quiere hacerlo parecer como un asesino. Con un sorprendente final de “whodunit”, irrumpe en la sala de la villa de los Comnoiu en Sinaina y ante los invitados, los exnovios de Mihaela, Marian Sulcer e Ion Parfenie, el chofer Ionuț Axinte, y los sirvientes, Mladin con un tono teatral,  va descubriendo la forma como el complot fue organizado para hacerlo parecer culpable de los crímenes y otros delitos.

En sus investigaciones Andrei Mladin nos lleva por Bucarest y por los Cárpatos en su coche Dacia, la marca rumana; describe su departamento de clase media y la mansión de los Comnoiu; se queja de la tienda del estado dónde compra sus víveres y medicinas marca “El estándar rojo”, la marca gubernamental, porque todo es propiedad del estado.  Se queja del calor del verano sin poder usar ventiladores por la política de corte de luz y la restricción de circular según las placas de los automóviles por la falta de combustible. Nos dice cuántos leis gana al mes y que los rollos de col rellenos son el plato nacional. Pero también en su prosa hay hay alusiones al emperador romano Trajano y su conquista de la Dacia, las regiones de Transilvania y Moldavia y la influencia eslava, griega, bizantina, otomana, húngara, francesa, alemana y finalmente soviética. Y en cursivas se escriben los comentarios que muy sarcásticamente se hace a sí mismo, los regaños de su madre o los consejos de su abuelo, terminando con “End Quote” porque en tiempo de los Ceaușescus  en todo lo dicho y publicado aparecían citas dictador.

Otra sorpresa es el trabajo del traductor Mike Phillips. Se explica la dificultad de transmitir la forma cómo el personaje se burla de sí mismo, su ironía, la utilización de comparaciones y metáforas  para que en lo que es una ficción, acabe siendo una sátira social real.  La preocupación de que la traducción muestre la diferencia entre el habla cotidiana, la jerga académica con las supervivencias del latín y la retórica comunista.  En lugar de dar un equivalente en inglés y perder el  humor de los diálogos, el traductor opta por ofrecer 99 notas al final del libro, breves pero muy ilustrativas e interesantes que en conjunto son una fuerte crítica al régimen totalitario de los Ceaușescus. “End Quote”.

AutorGeorge Arion. Rumania. 1946.

Ficha George Arion. Attack in the Library. Translated from the Romanian by Ramona Mitrică, Mike Phillips, and Mihai Rîșnoveanu. London: Profusion Crime Series,  2011. 208 págs.