Detective CHICAInspector Barlach

En el prefacio a la edición de la Universidad de Chicago de dos novelas traducidas del alemán al inglés de Friedrich Dürrenmatt (Suiza, 1921 –1990), Sven Birkerts, escribe que la obra de este autor ha sido reconocida por sus planteamientos filosóficos y morales. Comprende novelas, ensayos y dramas, y tres novelas de detectives “absolutamente sui generis”, dos de ellas con el “achacoso y cascarrabias Inspector Barlach” en las cuales “encuentra formas sorprendentes para subvertir las expectaciones del género”: The judge and his Hangman, “El juez y su verdugo”, Suspicion, “Sospecha”,  y The Pledge, “La promesa”. (El protagonista de The Pledge es un policía ya retirado que trata de resolver el asesinato de niñas). La primera y la última fueron llevadas al cine.

Estas novelas fueron escritas a principios de los cincuenta. El contexto es la ciudad de Berna, en Suiza, a finales del año de 1948. Escritas en tercera persona, las dos novelas narran los últimos dos casos de Hans Barlach, el “old man”, “el viejo”. Es soltero, está enfermo de cáncer y sabe que tiene apenas un año más de vida. Dürrenmatt examina en la primera el conflicto entre valores morales y nihilismo desde una perspectiva individual; en Suspicion aborda implicaciones históricas y culturales.

The Judge and His Hangman “El juez y su verdugo”.

En Noviembre de 1948, en la ciudad suiza de Berna, el Inspector del Departamento de Investigación Criminal de la policía de Berna, Hans Barlach y su asistente Walter Tschanz investigan el asesinato de uno de sus colegas, Ulrich Schmied.  Descubren que éste había estado acudiendo a las reuniones de un personaje llamado Gastmann  a las que acudían intelectuales y artistas, hombres de negocios y diplomáticos. Cuarenta años antes, en Turquía, Barlach y Gastmann se habían conocido. Después de una larga discusión sobre la imperfección humana en la que Barlach sostenía que los crímenes se podían detectar porque cometer un crimen era un acto de estupidez y Gastmann afirmaba que la mayoría de los crímenes no sólo no se castigaban, sino que no se detectaban, hicieron una apuesta: Gastmann cometería un crimen sin que se detectara.

Con cuidado para no hacer revelaciones que estropeen la sorpresa, destaco:  la apuesta de cuarenta años atrás; el caso detrás de otro caso; las diferente rutas que recorren los policías para ir de Berna al poblado donde estaba la casa de Gastmann; un perro que ataca a Barlach y que Tschanz mata para salvarlo; en vez de investigar al posible asesino, había que investigar al asesinado; la pantagruélica cena que Barlach le ofrece a un muy asombrado Tschanz que sabe que su jefe es un enfermo terminal con pronóstico de un año de vida.

 Suspicion “Sospecha

 “…suspicion is a terrible thing, it comes from the devil. There´s nothing like suspicion to bring out the worst in people” “La sospecha es algo terrible, viene del demonio. No hay nada como una sospecha para sacar lo peor de las personas”.

Barlach está convaleciente en el hospital Salem de Berna después de un ataque al corazón y una cirugía que confirmó el mal pronóstico de su cáncer. Hojea un ejemplar de la revista Life del año de 1945 donde aparece la fotografía de un médico nazi de nombre Dr. Nehle, quien practicaba operaciones sin anestesia a los prisioneros en el campo de concentración de Stutthof. Cuando entra su médico Samuel Hungertobel y ve la fotografía,  Barlach nota qué algo molestó a su doctor y siente sobre su cuerpo enfermo y espíritu exahusto el estímulo de la curiosidad como un signo vital. Hungertobel es interrogado por Barlach quien  le cuenta que lo que le impresionó de esa fotografía era el gran parecido de ese Dr. Nehle, operando en el campo de concentración de Stutthof con uno de sus colegas, el Dr. Fitz Emmemberger, pero que él estaba equivocado porque sabía que cuando la fotografía había sido tomada Emmemberger estaba viviendo en Chile. Desde que había regresado a Suiza, el doctor Emmenberger era el director de un exclusivo hospital en Zurich para pacientes muy ricos.  Barlach hace que Hungertobel lo traslade e interne en el hospital de Emmenberger. Es interesante como ya Birkerts hace notar en el prefacio del libro, de que a diferencia del otro relato que nos lleva por los alrededores de Berna, aquí Dürrenmatt elimina toda coreografía reduciéndola prácticamente sólo a la cama del hospital y la curiosidad del investigador.

Los 18 breves capítulos de Suspiction “Sospecha” tienen como título una frase del posible enigma en cada uno de ellos: La sospecha; La coartada; El retiro; La cabaña; Gulliver; La especulación; Otra visita; El abismo, El enano; El interrogatorio; La habitación; Dr. Marlok; El infierno de los ricos; El caballero, la muerte y el diablo;  El torturador de la SS [Schutzstaffel, or SS] como Director Médico; Fortschigel; El reloj; Una canción de cuna.

Hay usurpación de identidades; sobrevivientes judíos y deformes operados por Nehle sin anestesia en el campo de concentración a los que les ofrecía “esperanza”; enfermeras incondicionales; intensas confrontaciones verbales entre la práctica médica y la práctica del criminalista, cómo uno localiza las enfermedades y el otro busca, desentraña crímenes. El autor lleva al extremo la situación de Barlach y tiene que flexibilizar las convenciones realistas de la novela policiaca.

Si bien para Dürrenmatt el drama sólo puede ser significante si se supedita a la esfera de valores, estas novelas policíacas le sirven de vehículo para la exploración de cuestiones morales y filosóficas pertinentes al género: a  través de los diálogos de los personajes se confrontan el bien y mal, el orden moral versus nihilismo. Hay que dudar de todo y elaborar especulaciones, plantear posibles hipótesis e identificar cuáles son probables, porque posible y probable no es lo mismo, lo que es posible puede no ser probable y se debe examinar el grado de probabilidades en la hipótesis, que no necesariamente sean reales. Pues, entre idea y realidad,  está la aventura de existir, y esto es ya de por sí todo un reto.

El autor hace uso de figuras semánticas dobles, reversos, paradojas, juego de revelaciones sorpresivas, pero sobre todo lo anteriormente dicho sobresale la idea de que la más importante expectación del género policiaco es subvertir cualesquiera que esas expectaciones sean.

AutorFriedrich Dürrenmatt. Suiza, 1921 –1990.

Ficha Friedrich Dürrenmatt, The Inspector Barlach Mysteries. “The judge and his Hangman” + “Suspicion”. Chicago: The University of Chicago Press. 2006. 209 págs. Prefacio de Sven Birkerts.