Detective CHICAInspector Morse y Sargento Lewis

  “What do I call you”?
“They just call me Morse”.
“Yes –but your Christian name?
“Begins with “E”, like yours”
“No more information”?
“No more information”

 

Escribo este texto como un homenaje personal a Colin Dexter, por su saga Morse-Lewis-Endeavour.

 The Daughters of Cain, Las hijas de Caín, es la onceava novela (de trece) del escritor inglés Colin Dexter (Inglaterra, 1930) con el Inspector en Jefe Morse y el Sargento Robert “Robbie” Lewis de la Jefatura de Policía del Valle del Támesis.

 Las trece novelas fueron adaptadas para la televisión. Posteriormente el autor escribió 20 guiones para un total de 33 episodios de dos horas de duración. Al fallecer John Thaw, el actor que personificó a Morse, la televisión británica produjo treinta episodios con Lewis como protagonista, ya promovido a Inspector en Jefe. Recientemente apareció una nueva serie con Endeavour, el joven Morse, contando sus inicios como policía. (Morse nunca dice su nombre, “Endeavour”, algo así como “empeñarse, intento o esfuerzo”).

Cada una de las investigaciones criminales de estas novelas y episodios de televisión, dan tan sólo algunos detalles de las peculiares vidas de Morse y de Lewis y sólo a través de toda la obra vamos conociéndolas.  Pero lo que si ofrecen son excelentes descripciones de sus personalidades y de cómo investigan, deducen, infieren, deducen y finalmente resuelven los casos de homicidio.

Maestro en el recurso del narrador omnisciente y del “red hearring” (despistar o dar pistas falsas), sus asesinatos siempre son complicados.  El contexto es la emblemática ciudad de Oxford, sede de la más antigua universidad inglesa, lo que sin duda hace que el lenguaje, estilo y contenidos de la narración, sea culto, refinado, con palabras en latín o de raíz latina, que Morse explica a Lewis, y así a nosotros lector. Las referencias históricas, literarias y mitológicas son parte de la trama y hay que estar atento para no perder las pistas que se transmiten a través de ellas.

“No creo que se deba juzgar a las personas por sus apariencias –dice Lewis. ¿Oh?, y ¿porqué demonios no? –le contesta Morse”  Me imagino a Colin Dexter, muy divertido, comentando su propia narración, sembrando pistas falsas y creando las dos personalidades diferentes y contrastantes de sus detectives que, indudablemente, se complementan y forman una formidable entidad detectivesca.  Ambos son hombres maduros (en la serie de televisión se decidió por un Lewis más joven), Morse de clase media y Lewis de clase “trabajadora”. Morse es un solterón, tiene un Jaguar, se extasía escuchando música clásica, especialmente ópera y Wagner, leyendo a los clásicos y resolviendo crucigramas. Fuma y bebe “real ale” y whiskey en exceso, mientras Lewis suspira por los “fish and chips” que le cocina Mrs. Lewis los viernes.  Morse es inteligente, curioso, con una gran cultura (estudió en Oxford, pero no terminó), mordaz, malhumorado, sarcástico y abusivo con Lewis a quien parece siempre estar “dando clase”.  En contraste Lewis es sencillo, pragmático, con los pies en la tierra, llano y directo en sus comentarios y muy atinado en sus corazonadas. En Las hijas de Caín el narrador dice que Lewis está consciente de que él no había nacido “grande” pero que hubiera estado muy estimulado por el proverbio latino, “si tan sólo lo hubiera conocido”, que dice que “la grandeza no es más que la suma de pequeñeces” porque los comentarios, aparentemente triviales de Lewis inducen las deducciones de Morse.

Las hijas de Caín fue publicada originalmente en 1994 y como las otras novelas de Dexter está estructurada con un “Prolegómeno”, los capítulos son introducidos por un epígrafe con citas de escritores relacionadas  y un epílogo. El narrador omniscente hace comentarios, explica situaciones que los personajes no tendrían manera de saber cómo “si lo hubiera sabido…” o “tantas cosas habían sucedido que es difícil para el narrador, seguir la secuencia y decidir la forma más comprensible de registrar los eventos”

Los personajes principales son femeninos y están marcados por el signo del asesino, son “las hijas de Caín”: Julia Stevens, maestra, de 46 años, su empleada doméstica Brenda Brooks y su hija Eleanor, Ellie, un personaje enigmático y conmovedor que se irá transformando ante el asombro y embeleso de Morse.

El Dr. Felix McClure, profesor de Historia Antigua del Wolsey College de Oxford, de 66 años, fue encontrado en su piso de Oxford, apuñalado con un cuchillo. Tres años antes de su retiro de la vida universitaria había vivido en el dormitorio de estudiantes y académicos del “House” (Oxford); ahí trabajaba como “scout” (encargado de la limpieza) Edward Brooks quien aprovechaba su puesto para vender droga a los estudiantes.  Cuando en el periodo “Michaelmas” (otoño), el estudiante Matthew Roadway es “rusticated”, (expulsado) por drogas McClure lo obliga a renunciar pero al mismo tiempo lo recomienda para trabajar como custodio en el Museo Pitt Rivers.  Los detectives descubren que el asesino fue Brooks, quien también será asesinado con un cuchillo al parecer robado del Museo y de origen rodesiano. Brooks parecía un hombre ordinario y sin mayor atractivo y al parecer el único hecho memorable en vida fue haber asesinado a un “don” (catedrático) de Oxford, aunque sabemos que Brooks era repulsivo, abusaba mental, verbal, física y sexualmente de su esposa y de su hijastra.

En el Epílogo al libro, el viernes 29 de octubre de 1994, la fiesta de San Simón y de San Judas, el narrador escribe que “esta crónica debe ser terminada, con un poco espacio más solo para registrar algunas notas marginales de alguno de los caracteres que tuvieron un papel en estas páginas”.  Se dice lo que pasó con Brenda Brooks y se describe el funeral de Julia Stevens y dónde quedó su gato Giles; que Janis Lawrence, la empleada de Museo que dio noticia de que el cuchillo que supuestamente había sido robado estaba otra vez desempleada; que Mrs. Lewis estaba satisfecha con la redecoración de su casa y con el juego de cinco cuchillos que su esposo le había regalado y que el departamento del Dr. Felix McLure había sido remodelado para ponerlo a la venta.  Morse, según el epílogo, tiene propósitos de bajar su consumo de nicotina y alcohol pero sobre todo, de continuar buscando a Ellie Smith, como un deber profesional de policía y como un deber necesario como hombre.

MorseLos títulos de las 13 novelas publicadas, en inglés, son: Last Bus to Woodstock (1975), Last Seen Wearing (1976), The Silent World of Nicholas Quinn (1977), Service of All the Dead (1979), The Dead of Jericho (1981), The Riddle of the Third Mile (1983), The Secret of Annexe 3 (1986), The Wench is Dead (1989), The Jewel That Was Ours (1991), The Way Through the Woods (1992), The Daughters of Cain (1994),Death is Now My Neighbour (1996), The Remorseful Day (1999).

AutorColin Dexter. Inglaterra. 1930.

FichaColin Dexter. The Daughters of Cain. New York: Ballantine Books. 298 págs. 1995