Sherlock Holmes

The Red-Headed league, La liga de los pelirrojos (1891) de Arthur Conan Doyle, narra la extraordinaria historia de un pelirrojo,  dueño de una pequeña casa de empeños en la plaza Saxe-Coburg cerca de la City de Londres, quien había sido contratado para copiar la Enciclopedia Británica, en una habitación con tan solo una mesa y una silla.

Una tarde de otoño John H. Watson llega al 221B de Baker Street y encuentra a su amigo Sherlock Holmes con un hombre con una llamativa cabellera roja. Holmes le dice a Watson que el hombre se llamaba Jabez Wilson, que tiene algo muy interesante que contar y que,

Beyond the obvious facts that he has at some time done manual labour, that he takes snuff, that he is a Freemason, that he has been in China, and that he had done a considerable amount of writing lately, I can deduce nothing else.

Holmes explica su cadena de razonamientos al asombrado Jabez Wilson, y éste les muestra un recorte del periódico “The Morning Chronicle” del 27 de abril de 1890, con un anuncio para pelirrojos sobre una vacante en la Liga de los pelirrojos con un sueldo es de £ 4 a la semana.

“TO THE RED-HEADED LEAGUE: On account of the bequest of the late Ezekiah Hopkins, of Lebanon, Pennsylvania, U. S. A., there is now another vacancy open which entitles a member of the League to a salary of £ 4 a week for purely nominal services. All redheaded men who are sound in body and mind, and above the age of twenty-one years, are eligible. Apply in person on Monday, at eleven o’clock, to Duncan Ross, at the offices of the League, 7 Pope’s Court, Fleet Street”.

Jabez Wilson les informa que él es dueño de una pequeña casa de empeño en Coburg Square, cerca de la “City” (el sector financiero de Londres); que el negocio apenas le da para sobrevivir; que tiene un único ayudante, Vincent Spaulding, quien unos meses atarás aceptó trabajar con él por la mitad del salario porque quería aprender el oficio. Ante la pregunta de Holmes, Wilson responde que fue Spaulding quien le mostró el anuncio y quien lo motivó para presentar su solicitud, que no sólo lo acompañó, sino que gracias a él evitaron la larga cola de aspirantes pelirrojos y que ante su sorpresa, fue el aceptado. Su trabajó consisitió en ir todos los días a esa oficina, durante cuatro horas diarias y copiar páginas de la Enciclopedia Británica. Cuando llegó a la octava semana,  se encontró con un anuncio que decía que la Liga de los pelirrojos se había disuelto. El conserje del edificio no pudo darle más datos.

Al quedarse solos, Holmes le dice a Watson que ese era un caso de “tres pipas” y que conocía bien Saxe-Coburg Square, porque como sabía uno de sus hobbies era conocer exactamente Londres….

“I should like just to remember the order of the houses here. It is a hobby of mine to have an exact knowledge of London. There is Mortimer’s, the tobacconist, the little newspaper shop, the Coburg branch of the City and Suburban Bank, the Vegetarian Restaurant, and McFarlane’s carriage-building depot”.

Con la cita “L’homme c’est rien— l’ æuvre c’est tout,’ as Gustave Flaubert wrote to George Sand” termina esta muy divertida narración.

Arthur Conan Doyle. Escocia. 1859-1930

Arthur Conan Doyle. Sherlock Holmes: The Complete Novels and Stories: Volumes I and II: New York: Bantam Books. Random House Publishing Group. 2003. Kindle Edition.