Pensar de tarde en tarde en Sherlock Holmes es una de las buenas costumbres que nos quedan…*

Detective CHICASherlock Holmes

Arthur Conan Doyle fue su creador y John W. Watson su “evangelista”, el narrador de cincuenta y seis de sus sesenta aventuras; Holmes toma la palabra para narrar The Adventure of the Lion´s Mane y The Adventure of the Blanched Soldier;  dos son narradas por un narrador en tercera persona.

A Study in Scarlet, “Estudio en escarlata”, The Sign of Four, “El signo de los cuatro”, The Hound of the Baskervilles, “El sabueso de los Baskerville” y The Valley of Fear, “El valle del terror” son novelas; el resto son relatos cortos.

Sir Arthur Conan Doyle nació en la ciudad escocesa de Edimburgo en 1859. Estudió medicina en la Universidad de Edimburgo y mientras esperaba pacientes en un consultorio en Londres creó a Sherlock Holmes.  En 1887 aparece A Study in Scarlet; tres años después, en 1890, después de la publicación de The Sign of Four abandona la medicina y se dedica a escribir.  Si bien Conan Doyle escribió otros libros, su nombre es inseparable a su gran personaje, Sherlock Holmes; Holmes llegó a ser tan famoso que cuando en 1893 lo mata, la demanda de sus lectores hace que ingeniosamente lo resucite.

Además de médico, Conan Doyle fue ballenero, atleta, historiador, corresponsal de guerra y practicó el espiritismo.  Protestó contra dos casos de injusticia probando la inocencia de los acusados. Fue nombrado caballero en 1902 por su trabajo en Sudáfrica durante la Guerra de los Boers. Murió en 1930.

A Study in Scarlet, “Estudio en escarlata” (1887)

“I might not have gone but for you, and so have missed the finest study I ever came across: a study in scarlet, eh? Why shouldn’t we use a little art jargon. There’s the scarlet thread of murder running through the colourless skein of life and our duty is to unravel it, and isolate it, and expose every inch of it. And now for lunch, and then for Norman Neruda. Her attack and her bowing are splendid. What’s that little thing of Chopin’s she plays so magnificently: Tra-la-la-lira-lira-lay.

2Si no es por usted, me hubiera perdido el mejor estudio que jamás hubiera encontrado: un estudio en escarlata ¿eh?3 ¿Por qué no utilizar un poco el arte de la lengua4? Ahí está el hilo escarlata del asesinato corriendo a través de la madeja incolora de la vida y nuestro deber es desenmarañarlo, aislarlo y exponer cada pulgada de él5. Vamos ahora a almorzar y después con Norman Neruda. Su ímpetu y su ejecución son espléndidos. Qué es esa pequeña tonada de Chopin que interpreta tan espléndidamente: Tra-la-la-lira-lira-lay6.

 A Study in Scarlet es la primera aventura de Sherlock Holmes publicada en 1887, el narrador es el doctor John H. Watson y está formada por dos partes.

La primera parte lleva como subtítulo: “Being a reprint from the reminiscences of John H. Watson, M.D., late of the Army Medical Department”.  Watson se presenta a sí mismo y a Holmes, describe el inicio de su relación en el famoso departamento de 221B, Baker Street en Londres y el primer caso que le toca presenciar (y participar).

La segunda parte “The Country of the Saints”, es la precuela de los asesinatos de la primera parte A Study in Scarlet. Se desarrolla durante los orígenes de la iglesia mormona en las praderas de Utah, en Estados Unidos de Norte América.

La primera vez que Watson vio a Holmes, éste lo miró y le dijo “You have been in Afghanistan, I perceive.”  Más adelante Holmes le explicará los indicios que vio en él y a través de los cuales supuso que:  era médico, había estado en el extranjero, en el ejército, herido y enfermo hasta deducir que había estado en Afganistán. Así Holmes inicia a Watson, y a nosotros los lectores, en “The Science of Deduction”, “La ciencia de la deducción”. Y en el inmenso placer de su lectura. Y de sus relecturas.

In height he was rather over six feet, and so excessively lean that he seemed to be considerably taller. His eyes were sharp and piercing, save during those intervals of torpor to which I have alluded; and his thin, hawklike nose gave his whole expression an air of alertness and decision. His chin, too, had the prominence and squareness which mark the man of determination. His hands were invariably blotted with ink and stained with chemicals”.

 Sherlock Holmes irrita y sorprende al mismo tiempo a Watson. “I’m a consulting detective” pero a Watson le parece que es ignorante en todo, menos en literatura sensacionalista, que dice que trata de olvidar lo vano para no ocupar su cerebro, que todo lo que sabe es gracias a sus observaciones y que la ciencia de la deducción y del análisis es en un arte.

La primera parte de A Study in Scarlet , “The Lauriston Garden Mystery”, “El misterio del Jardín Lauriston”, narra la investigación del asesinato de un hombre en una casa desocupada en Brixton Road en Londres; el muerto traía en sus bolsillos una tarjeta de presentación con el nombre de “Enoch J. Drebber, Cleveland, Ohio, U. S. A” y dos cartas, una dirigida a E.J. Drebber y otra a Joseph Strangerson.  En el lugar había manchas de sangre, el muerto no presentaba ninguna herida, pero en una de las paredes habían escrito con sangre la palabra “Rache”.  Ante el asombro de Watson y de los detectives de Scotland Yard, Tobias Gregson y Mr. Lestrade, Holmes, dedujo: envenenado y venganza. Holmes busca un anillo, pone anuncios en el periódico y convoca a la pandilla de jóvenes sinvergüenzas que lo ayudan. El hombre con el nombre Joseph Stangerson aparece asesinado. Esta primera parte A Study in Scarlet termina con Holmes descubriendo al asesino de  Enoch Drebber y Joseph Strangerson y explicándo a Watson y a los hombres de Scotland Yard: “ And now, gentlemen,” he continued, with a pleasant smile, “we have reached the end of our little mystery. You are very welcome to put any questions that you like to me now, and there is no danger that I will refuse to answer them.”

El contexto de la segunda parte de A Study in Scarlet , “The Country of the Saints”, “La tierra de los santos” es la Gran Planicia de Alkali, en el centro del norte del Continente Americano, donde un 4 de mayo de 1847 John Ferrier encontró a una niña de cinco años, sobreviviente de una caravana de pioneros, a quien llamaría Lucy Ferrier.  John y la pequeña Lucy son rescatados por un grupo de la Iglesia de los últimos santos y son recibidos en la comunidad de los mormones en lo que se llamaría Salt Lake City en el estado de Utah.

“You shall remain here,” he said. “In a few days you will have recovered from your fatigues. In the meantime, remember that now and forever you are of our religion. Brigham Young has said it, and he has spoken with the voice of Joseph Smith, which is the voice of God.”

John Ferrier se dedicó a criar a Lucy y a trabajar. Con los años su granja era una de las más ricas de la región y Lucy una bella joven. Entonces los mayores se le acercaron para recordarle que Lucy debía contraer matrimonio, según las reglas mormonas.

We Elders have many heifers, but our children must also be provided. Stangerson has a son, and Drebber has a son, and either of them would gladly welcome your daughter to his house. Let her choose between them. They are young and rich, and of the true faith. What say you to that?”

Lucy se había enamorado de Jefferson Hopes que no era mormón, era hijo de un viejo amigo de John Ferrier de St. Louis. John, Lucy y Jefferson desobedecen a los mayores, tratan de fugarse, John Ferrier es asesinado y Lucy es casada con el joven Drebber.  Un mes después Lucy muere, y Jefferson Hopes logra escabullirse mientras la velan, la besa, toma el anillo de su mano y jura vengarse.

1 Primera parte. Capitulo 4. “WHAT JOHN RANCE HAD TO TELL”. Penúltimo párrafo.

2 Traducción de Ana Petrook.

3 Holmes agradece a Watson sus preguntas que le ayudaron a resolver el enigma.

4 La metáfora y otros tropos de la lengua.

5 “desenmarañarlo, aislarlo y exponer cada pulgada de él”, esto es, investigar.

6 Después se van a almorzar; escuchan el concierto de la violinista Wilma Norman-Neruda (1838-1911).  No está identificada la pieza de Chopin.

 

The Sign of  the Four, “El signo de los cuatro” (1890)

En The Sign of the Four, Watson narra la segunda investigación de Sherlock Holmes.  Y como en las buenas novelas policíacas, hay que releer lo leído; para no perder alguna pista y para regocijarse con los diálogos entre Doyle y Holmes (o entre Holmes y Watson) sobre The Science of Deduction, “La ciencia de la deducción”.

En las pláticas que promueven la convivencia diaria, Watson va contándonos más de Sherlock Holmes: The only unofficial consulting detective que escribe monografías. En una de ellas, Upon the Distinction between the Ashes of the Various Tobaccos, “La distinción entre las cenizas de diferentes tabacos”, enumera e ilustra 140 diferentes clases de cenizas de cigarros, puros y tabaco para pipa, porque para Holmes, conocer que el asesino fumaba “Indian lunkah”, reducía considerablemente la búsqueda.  Para el ojo entrenado, le dice a Watson, hay tanta diferencia entre la ceniza del Tabaco de Trichinopoly y la de los puros “Bird´s eye”, como puede haber entre una col y una papa.  Ver todos los detalles e ir eliminando factores hace que al final solo quede lo verdadero.

May I ask whether you have any professional inquiry on foot at present?” “None. Hence the cocaine. I cannot live without brainwork.

El año es 1888 y Holmes estaba aburrido. Una joven de nombre Mary Morstan llega al 221B de Baker St. en Londres y expone el caso que será narrado por Watson en The Sign of  the Four:

La madre de Mary Morstan había muerto en su parto y su padre, era capitán de un regimiento en la India, por lo que ella creció en un internado y ya adulta se empleó como institutriz. En el año de 1878 su padre le avisó que iba a ir a Londres y acuerdan encontrarse en el hotel Langham; cuando ella llega al hotel le informan que su padre se había hospedado la noche anterior, que había salido y que no había regresado. Y no regresaría, había desaparecido. El equipaje del capitán Morstan constaba de ropa, algunos libros y curiosidades de las Islas Andaman.  Sólo tenía un amigo en la ciudad, el Mayor Sholto de su mismo regimiento, ya retirado. Su padre y el Mayor Sholto habían comandado las tropas inglesas en las Islas Andaman en el Golfo de Bengala, y cuando el Mayor Sholto regresó a Londres mantuvieron contacto por correspondencia.  Entre las pertenencias de su padre, Mary también había encontrado un curioso papel escrito con lo siguiente: ‘The sign of the four— Jonathan Small, Mahomet Singh, Abdullah Khan, Dost Akbar.’  El Mayor Sholto falleció en 1882; cuatro meses después apareció un anuncio en el Times preguntando la dirección de Miss Mary Morstan, al cual ella había respondido; ante su sorpresa, ese mismo día recibió una caja que contenía una perla grande, sin ninguna nota ni remitente. Desde entonces cada año en la misma fecha había recibido una caja igual con una perla similar hasta esa mañana que en vez de la caja había recibido una nota:

“Be at the third pillar from the left outside the Lyceum Theatre to-night at seven o’clock. If you are distrustful bring two friends. You are a wronged woman and shall have justice. Do not bring police. If you do, all will be in vain. Your unknown friend”.

Holmes y Watson acompañaron a Mary a la cita. La nota había sido enviada por Thaddeus Sholto uno de los hijos del difunto Major Sholto quien insistió en que tenían que ir a ver a su hermano Bartholomew en Norwood.  A partir de esta visita y con un ritmo muy rápido, Holmes y Watson correrán divertidas e interesantes aventuras, muere Sholto y luego uno de sus hijos.

Hay una historia sobre un tesoro de la India y el curioso plan de cómo fue sustraído y llevado a Inglaterra; la extraña historia de Jonathan Small, en Agra y en las Islas Andamans donde este personaje conoció a Morstan y a Sholto, “I wish to have your advice, Major Sholto’ said I.‘Well, Small, what is it?’ he asked, taking his cheroot from his lips. ‘ I wanted to ask you, sir,’ said I, ‘who is the proper person to whom hidden treasure should be handed over”. Años después Small, un hombre con una pierna de palo, y Tonga, un pigmeo aborigen, llegaron a Londres para recuperar su tesoro…

“Well, and there is the end of our little drama,” I remarked, after we had sat some time smoking in silence. “I fear that it may be the last investigation in which I shall have the chance of studying your methods. Miss Morstan has done me the honour to accept me as a husband in prospective.”

A Scandal in Bohemia, Escándalo en Bohemia (1891)

La noche del 28 de marzo de 1888 el Rey de Bohemia, con un disfraz inútil porque Holmes inmediatamente lo reconoció, llegó a Baker Street.  Watson que se había casado con Mary Morstan y regresado a practicar la medicina, había ido a saludarlo y ofrece retirarse.“I think that I had better go, Holmes.” “Not a bit, Doctor. Stay where you are. I am lost without my Boswell*. And this promises to be interesting. It would be a pity to miss it.”

El rey les cuenta que cinco años atrás en Varsovia había tenido una relación con una cantante de ópera,  que irresponsablemente se habían tomado una fotografía juntos  y que de hacerse pública podría en peligro su próximo matrimonio y su reino. “We were both in the photograph.” “Oh, dear! That is very bad! Your Majesty has indeed committed an indiscretion.” “I was mad— insane.” “You have compromised yourself seriously.” “I was only Crown Prince then. I was young. I am but thirty now.” “It must be recovered.” “We have tried and failed.”

Cuando el rey le da el nombre de Irene Adler, la mujer de quien le solicita recupere la fotografía, Holmes le pide a Watson que buque en su archivo: In this case I found her biography sandwiched in between that of a Hebrew rabbi and that of a staff-commander who had written a monograph upon the deep-sea fishes. “Let me see!” said Holmes. “Hum! Born in New Jersey in the year 1858. Contralto— hum! La Scala, hum! Prima donna Imperial Opera of Warsaw— yes! Retired from operatic stage— ha! Living in London— quite so! …”

Holmes urde un plan para robar la fotografía. Se disfraza de borracho desempleado y acaba siendo testigo del matrimonio de Irene Adler con Godfrey Norton. Monta un número afuera de la casa de Irene Adler para poder entrar disfrazado de clérigo. Con la ayuda de Watson simulan un incendio para que previsiblemente Irene busque proteger la fotografía y revelar el escondite. Irene había sido más lista que Holmes; desapareció de Londres y en el escondite Holmes encontró una fotografía de ella y una carta dirigida a él. Por eso según Watson, para Holmes, “ella siempre fue la mujer”. TO SHERLOCK Holmes she is always the woman. I have seldom heard him mention her under any other name. In his eyes she eclipses and predominates the whole of her sex. It was not that he felt any emotion akin to love for Irene Adler. All emotions, and that one particularly, were abhorrent to his cold, precise but admirably balanced mind.

Además de ser un placer, leer las conversaciones entre Watson y Holmes nos ilustran, por ejemplo, cuando después de escuchar sus explicaciones sobre el proceso de deducción, todo le parece a Watson ridículamente simple: hay que observar en vez de ver, no teorizar antes de tener datos para no caer en la trampa de que los hechos se ajusten a las teorías, en vez de que las teorías se ajusten a los hechos.

¿Entendería Watson cuando Holmes le dijo que sin él, sentía que había perdido a su Boswell?

*Wikipedia: James Boswell (Irlanda 1740 -1795) escribió la biografía del “ensayista, crítico, lexicógrafo, poeta, novelista” inglés Samuel Johnson. En “La vida de Samuel Johnson (1791), en la que, a partir de las notas que él mismo tomaba de sus conversaciones con Johnson, y de la correspondencia y anécdotas que otros le proporcionaron, realiza un soberbio retrato del doctor Johnson, de su tiempo, obra y opiniones, amén de reclamar el valor de la amistad. Esta obra está considerada como la mejor biografía en lengua inglesa, y ha sido tomada como un referente biográfico moderno -el mundo anglosajón incluso afirma que Boswell creó la biografía moderna”.

The Red-Headed league, “La liga de los pelirrojos” (1891)

Watson narra la extraordinaria historia de un pelirrojo, dueño de una pequeña casa de empeños en la plaza Saxe-Coburg cerca de la City de Londres, quien había sido contratado para copiar la Enciclopedia Británica, en una habitación con tan solo una mesa y una silla.

 Una tarde de otoño John H. Watson llega al 221B de Baker Street y encuentra a su amigo Sherlock Holmes con un hombre con una llamativa cabellera roja. Holmes le dice a Watson que el hombre se llamaba Jabez Wilson, que tiene algo muy interesante que contar y que, “Beyond the obvious facts that he has at some time done manual labour, that he takes snuff, that he is a Freemason, that he has been in China, and that he had done a considerable amount of writing lately, I can deduce nothing else.

Holmes explica su cadena de razonamientos al asombrado Jabez Wilson, y éste les muestra un recorte del periódico “The Morning Chronicle” del 27 de abril de 1890, con un anuncio para pelirrojos sobre una vacante en la Liga de los pelirrojos con un sueldo de £ 4 a la semana.

“TO THE RED-HEADED LEAGUE: On account of the bequest of the late Ezekiah Hopkins, of Lebanon, Pennsylvania, U. S. A., there is now another vacancy open which entitles a member of the League to a salary of £ 4 a week for purely nominal services. All redheaded men who are sound in body and mind, and above the age of twenty-one years, are eligible. Apply in person on Monday, at eleven o’clock, to Duncan Ross, at the offices of the League, 7 Pope’s Court, Fleet Street”.

Jabez Wilson les informa que él es dueño de una pequeña casa de empeño en Coburg Square, cerca de la “City” (el sector financiero de Londres); que el negocio apenas le da para sobrevivir; que tiene un único ayudante, Vincent Spaulding, quien unos meses atrás entró a trabajar con él por la mitad del salario porque quería aprender el oficio. Ante la pregunta de Holmes, Wilson responde que fue Spaulding quien le mostró el anuncio y quien lo motivó para presentar su solicitud, que no sólo lo acompañó, sino que gracias a él evitaron la larga cola de aspirantes pelirrojos y que ante su sorpresa, él fue el aceptado. Su trabajó consistió en ir todos los días a esa oficina, durante cuatro horas diarias y copiar páginas de la Enciclopedia Británica. Cuando llegó después de ocho semanas, se encontró con un anuncio que decía que la Liga de los pelirrojos se había disuelto. El conserje del edificio no pudo darle más datos.

Al quedarse solos, Holmes le dice a Watson que ese era un caso de “tres pipas” y que conocía bien Saxe-Coburg Square, porque como sabía uno de sus hobbies era conocer exactamente Londres. “I should like just to remember the order of the houses here. It is a hobby of mine to have an exact knowledge of London. There is Mortimer’s, the tobacconist, the little newspaper shop, the Coburg branch of the City and Suburban Bank, the Vegetarian Restaurant, and McFarlane’s carriage-building depot”.

Con la cita “L’homme c’est rien— l’ æuvre c’est tout,’ as Gustave Flaubert wrote to George Sand” termina este maravilloso relato corto que ha servido de inspiración para películas de cine.

The Adventure of the Cardboard Box, “La caja de cartón” (1893)

es uno de los 56 relatos cortos con Holmes y Watson.  El contenido de la caja de cartón que recibe la señorita Cushing es tan macabro (dos orejas humanas), como fantástica es su resolución.

El relato empieza con Holmes y Watson y sentados en la sala de su domicilio en 221B de Baker Street.  Watson cree que su amigo está absorto en sus pensamientos hasta que de repente Holmes le dice: “You are right, Watson,” said he. “It does seem a most preposterous way of settling a dispute.” “Most preposterous!” I exclaimed, and then suddenly realizing how he had echoed the inmost thought of my soul, I sat up in my chair and stared at him in blank amazement. “What is this, Holmes?” I cried. “This is beyond anything which I could have imagined.”

Holmes le describe la cadena de razonamientos que lo llevaron a esa exclamación y Watson exclama “Do you mean to say that you read my train of thoughts from my features?” “¿Quieres decir que leíste la cadena de mis pensamientos a partir de los gestos que iba haciendo?”

Después de asombrar a su amigo “leyéndole la mente”, Holmes le comenta sobre un artículo del periódico en el que se refería el caso de una pequeña caja enviada a una Miss Cushing, con dirección en Cross Street, Croydon. La caja estaba envuelta en papel café y atada con un cordel con un nudo de marinero. “Miss Cushing was horrified to find two human ears, apparently quite freshly severed”.

Holmes decide resolver el caso, tiene la ventaja de que no sabe nada, que su mente está en blanco, todavía no se ha formado teorías, y así “ We were simply there to observe and to draw inferences from our observations. What did we see first?”

“As a medical man, you are aware, Watson, that there is no part of the body which varies so much as the human ear. Each ear is as a rule quite distinctive and differs from all other ones. In last year’s Anthropological Journal you will find two short monographs from my pen upon the subject.

Habrá que tener cuidado, un buen lector puede leer nuestros gestos y delatar nuestros pensamientos.

Al inicio de este relato, el narrador Watson advierte el lector que The Adventure of the Cardboard Box, ilustra las notables cualidades mentales de Sherlock Holmes que, a través de la observación del comportamiento y gestos de alguien, es capaz de reproducir su cadena de razonamientos, e insiste en la importancia de fijarse en lo “singular”.

Al respecto es interesante hacer notar que tanto Arthur Conan Doyle como Sigmund Freud conocieron el llamado “Método Morelli” de Giovanni Morelli, los tres médicos.  En breves palabras, el método consiste en la aplicación del modelo de la sintomatología o semiótica médica de la observación directa por medios de síntomas superficiales, a veces irrelevantes a ojos del profano. (Carlo Gibzburg. (1986). Mitos, emblemas e indicios. Abril, 2021., de Gedisa. Editorial Sitio web: https://www.academia.edu/28061559/Carlo_Ginzburg_Mitos_Emblemas_Indicios_Morfologia_e_historia_pdf)

The Hound of the Baskervilles, El sabueso de los Baskerville (1901-1902)

Arthur Conan Doyle escribió cuatro novelas: A Study in Scarlet, The Sign of Four, The Hound of the Baskervilles The Valley of Fear.  The Hound of the Baskervilles, “El sabueso de los Baskerville” fue publicada por episodios en “The Strand Magazine” entre 1901 y 1902.

“«Interesting, though elementary», said he as he returned to his favourite corner of the settee. «There are certainly one or two indications upon the stick. It gives us the basis for several deductions» le dijo Holmes a Watson al leer la inscripción grabada en la empuñadura de un bastón: «To James Mortimer, M.R.C.S., from his friends of the C.C.H.,» was engraved upon it, with the date «1884».

El doctor James Mortimer como albacea del recientemente fallecido Sir Charles Baskerville, recurre a Sherlock Holmes y, por lo tanto, al doctor John H. Watson, con el fin de que investiguen la muerte del dueño de la Mansión Baskerville, en Dartmoor, en el condado de Devon, en el noroeste de Inglaterra.  Sir Charles era un hombre apreciado, rico y viudo y las circunstancias de su muerte eran extrañas: un ataque al corazón provocado por un susto o una impresión muy fuerte; en la noche; en un páramo yermo, agreste y desolado; se encontraron huellas enormes de un perro o mastín, huellas que estaban muy cerca pero no junto al cuerpo; los campesinos habían escuchado ruidos parecidos a ladridos; y los pobladores recordaban asustados la leyenda de la bestia que siglos atrás había matado a su antepasado Hugo Baskerville en los páramos cercanos a la mansión.

Para Holmes, “…There are two questions waiting for us at the outset. The one is whether any crime has been committed at all; the second is, what is the crime and how was it committed?”

El heredero de Sir Charles era Henry Baskerville, hijo de un hermano, un hombre joven nacido en América que vivía en Canadá. Recién había llegado a Londres cuando recibió un anónimo advirtiéndole que no se acercara al páramo. En el hotel donde estaba hospedado, una noche le robaron una bota, de un par nuevo de botas; a la noche siguiente apareció la bota nueva pero desapareció otra bota, esta vez de un par muy usado.  Holmes advierte que alguien está siguiendo al doctor Mortimer y a Henry Baskerville y que el caso es muy complejo:

This case of yours is very complex, Sir Henry. When taken in conjunction with your uncle’s death I am not sure that of all the five hundred cases of capital importance which I have handled there is one which cuts so deep. But we hold several threads in our hands, and the odds are that one or other of them guides us to the truth. We may waste time in following the wrong one, but sooner or later we must come upon the right.”

And one more question, Dr. Mortimer. Supposing that anything happened to our young friend here—you will forgive the unpleasant hypothesis!—who would inherit the estate?” “Since Rodger Baskerville, Sir Charles’s younger brother, died unmarried, the estate would descend to the Desmonds, who are distant cousins. James Desmond is an elderly clergyman in Westmoreland.”

Holmes le pide a Watson que viaje a Dartmoor con Henry Baskerville y que no se separe de él.  Watson le va enviando a Holmes cartas con informes detallados de la mansión Baskerville, que es atendida por el matrimonio Barrymore, del bosque que la rodea, del páramo cercado por colinas y grandes piedras; le habla de algunos de los vecinos, como el ya conocido Dr. Mortimer, el señor Stapleton, un naturalista que vive con su hermana en Merripit House; el señor Frankland, que vive presentando denuncias; una muy bella joven llamada Laura Lyons; y que la población está atemorizada por que se había escapado un preso de la prisión cercana de Princetown llamado Sleden, “el asesino de Noting Hill”.

“Queer place, the moor!” said he. “But what is it?” “The peasants say it is the Hound of the Baskervilles calling for its prey…” En aras de privilegiar el suspenso, Arthur Conan Doyle crea en The Hound of the Baskervilles una formidable fusión entre la trama y el ambiente que me encantaría comentar si no fuera porque quiero evitar el riesgo del spoiler.  Y porque, como dice Holmes,

 “The world is full of obvious things which nobody by any chance ever observes…”

Autor Arthur Conan Doyle. Edimburgo, Escocia, Reino Unido. 1859-1930

FichaArthur Conan Doyle. Sherlock Holmes: The Complete Novels and Stories: Volumes I and II: New York: Bantam Books. Random House Publishing Group. 2003. Kindle Edition. Introduction: “ON THE SIGNIFICANCE OF BOSWELLS” by Loren D. Estleman.


*Sherlock Holmes”

Jorge Luis Borges

No salió de una madre ni supo de mayores.
 Idéntico es el caso de Adán y de Quijano.
 Está hecho de azar. Inmediato o cercano
 lo rigen los vaivenes de variables lectores.

No es un error pensar que nace en el momento
 en que lo ve aquel otro que narrará su historia
 y que muere en cada eclipse de la memoria
 de quienes lo soñamos. Es más hueco que el viento.

Es casto. Nada sabe del amor. No ha querido.
 Ese hombre tan viril ha renunciado al arte
 de amar. En Baker Street vive solo y aparte.
 Le es ajeno también ese otro arte, el olvido.

Lo soñó un irlandés, que no lo quiso nunca
 y que trató, nos dicen, de matarlo. Fue en vano.
 El hombre solitario prosigue, lupa en mano,
 su rara suerte discontinua de cosa trunca.

No tiene relaciones, pero no lo abandona
 la devoción del otro, que fue su evangelista
 y que de sus milagros ha dejado la lista.
 Vive de un modo cómodo: en tercera persona.

No baja más al baño. Tampoco visitaba
 ese retiro Hamlet, que muere en Dinamarca
 que no sabe casi nada de esa comarca
 de la espada y del mar, del arco y de la aljaba.

(Omnia sunt plena Jovis.(*) De análoga manera
 diremos de aquel justo que da nombre a los versos
 que su inconstante sombra recorre los diversos
 dominios en que ha sido parcelada la esfera.)

Atiza en el hogar las encendidas ramas
 o da muerte en los páramos a un perro del infierno.
 Ese alto caballero no sabe que es eterno.
 Resuelve naderías y repite epigramas.

Nos llega desde un Londres de gas y de neblina
 un Londres que se sabe capital de un imperio
 que le interesa poco, de un Londres de misterio
 tranquilo, que no quiere sentir que ya declina.

No nos maravillemos. Después de la agonía,
 el hado o el azar (que son la misma cosa)
 depara a cada cual esa suerte curiosa
 de ser ecos o formas que mueren cada día.

Que mueren hasta un día final en que el olvido,
 que es la meta común, nos olvide del todo.
 Antes que nos alcance juguemos con el lodo
 de ser durante un tiempo, de ser y de haber sido.

Pensar de tarde en tarde en Sherlock Holmes es una
 de las buenas costumbres que nos quedan. La muerte
 y la siesta son otras. También es nuestra suerte
 convalecer en un jardín o mirar la luna.
  •   * Todas las cosas están llenas de Júpiter
  • “Sherlock Holmes”,  es uno de los 44 poemas del último libro de Jorge Luis Borges, Los conjurados, publicado en 1985, pocos meses antes de su muerte.