Kaménskaya

Las dos novelas de la serie de Kaménskaya de la escritora rusa Alexandra Marinina (Ucrania 1957) que se reseñan en este blog, están escritas al estilo inglés de las novelas “enigma” que siguen el “whodunit”, “quién lo hizo”. Son muy interesantes porque más desde el punto de vista de un observador que el de un crítico, ofrecen un panorama de cómo vivía “la gente como uno” en los años inmediatamente posteriores a la disolución de la Unión Soviética en 1991, año que dio fin a casi sesenta años de un gobierno y una economía altamente centralizados por el Partido Comunista.

Alexandra Marinina es una escritora rusa muy popular. Los treinta títulos de la serie con la comandante Anastasia-Nastia-Kaménskaya, han vendido más de diecisiete millones de ejemplares, han sido traducidos a veinte idiomas y producido una serie de televisión.  Siete están traducidos al español y a pesar de que parecen reproducir un lenguaje muy coloquial, a veces sin sentido para los hispanohablantes no españoles, se percibe una escritura lineal, sin mayores pretensiones literarias.

El punto de partida de las novelas de Marinina es el crimen presentado como el enigma a resolver. La autora va mostrando el desarrollo de la investigación, los papeles de los detectives, los médicos forenses, el juez de instrucción, es decir, la burocracia todavía con un pie en el pasado soviético.  La protagonista es la comandante Kaménskaya, una joven mujer con una gran habilidad analítica que empieza preguntándose el o los motivos del crimen y dirige las investigaciones averiguando la mayor información de la víctima o las víctimas y buscando conexiones entre los diferentes personajes involucrados.  Kaménskaya analiza, se obsesiona por los detalles, deduce situaciones que a veces no llevan a nada, pero sobre todo piensa, piensa y fuma, reflexiona y así nosotros lectores vamos conociendo a la víctima y a todos los que en vida tuvieron relación con ella.  En ambas novelas Marinina muy sutilmente introduce un dato aparentemente insignificante pero que bien observado –por Kaménskaya, pero también por nosotros los lectores– conduce al criminal.

Anastasia Pávolovna Kaménskaya, y sus diminutivos Nastia o Nastasia, es un gran personaje.  Las novelas en español ofrecen al principio una guía con los nombres completos de los personajes (muy útil ya que la costumbre rusa es escribir el patronímico según corresponda en forma masculina y femenina entre el nombre y el apellido del padre, y éste también en forma masculina o femenina, además de los diminutivos del nombre). Tiene treinta años y trabaja en la Dirección General del Interior en Petrovka 38, la jefatura de la policía de Moscú.  Es universitaria, sabe cuatro idiomas y traduce novelas al ruso. No le interesa su apariencia física, se olvida de comer y todos los aspectos domésticos y sociales los lleva su pareja de quince años y esposo Liosha o su querido medio hermano. Tiene una cálida relación con su madre, traductora, admira a su padrastro y quiere mucho a su medio hermano.

 

Muerte y un poco de amor

Las víctimas de Muerte y un poco de amor son novias, con diferentes historias familiares y amorosas.

El sábado trece de mayo de 1995,  Nastia Kaménskaya y Alexei Chistiakov, Liosha, doctor en matemáticas, contrajeron matrimonio .  A las diez de la mañana, en el registro civil de Sokólniki de Moscú, se casaron su hermanastro Alexandr Kamenski con su novia Dasha embarazada de ocho meses.  Las dos parejas se trasladaron después al registro civil de Izmáilovo para celebrar la ceremonia de Nastia y Liosha y antes de comenzar un fotógrafo, insistentemente, le ofrece a Nastia sus servicios.  Cuando Nastia y Liosha estaban firmando los registros, un estallido hizo que Nastia saliera a buscar el origen del ruido; en el baño, una joven novia yacía muerta en el suelo. Nastia se presenta como policía y se hace cargo de la situación, llama a la jefatura para que manden personal y le pide al fotógrafo de novias que tome fotografías de todo.  Cuando ya estaba controlada la situación las dos parejas salieron para reunirse con los padres en un restaurante para celebrar las dos bodas.

Elia Bartos, hija de un hombre muy rico se iba a casar ese mismo día con un pobre estudiante de doctorado en filosofía de nombre Valeri Turbin.  Tanto Elia como Nastia, y luego sabremos que muchas otras novias, recibían la víspera de su boda un pequeño sobre blanco con una hoja de papel donde estaba escrito “No lo hagas. Lo lamentarás”.

Las investigaciones de Kaménskaya van desentrañando historias de las novias y de sus familias, moscovitas de los noventa, con las virtudes y mezquindades que puede haber en cualquier familia, mezquindades que en algunas familias se perdonan y que en otras van cavando hoyos que luego son imposibles de llenar.  De ahí que el análisis y la interpretación psicológica sean la vía para la resolución de los crímenes.  Y como complemento, en primera persona y en cursiva, los pensamientos del criminal.

AutorAlexandra Marinina, Rusia. 1957

FichaAlexandra Marinina. Muerte y un poco de amor. Madrid: Ediciones Pámies. 2010. 301 págs.

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En Retrato póstumo los capítulos están divididos en apartados con el nombre de alguno de los protagonistas de esta novela; apartados intercalados van contando la historia  de la víctima, Alina Váldisovna Vaznis, actriz de los estudios Sirius de Moscú.

El sábado 16 de septiembre de 1995 Kaménskaya se levantó tarde y con una gran flojera. A las cuatro de la tarde recibió la llamada de su jefe el coronel Gordéyev para avisarle que su colega Yura Korotkov iba en camino a su casa para darle la información del asesinato de una famosa actriz.

Alina Vaznis estaba en la cumbre de su carrera. El día de su muerte había revisado las pruebas de su última película, dirigida por su amante el director Andrei Lvóvich Smúlov, Andriusha.  Alina provocaba envidias y tenía enemigos, la actriz en declive Zoya Semenstova que la odiaba porque años antes le quitó el papel de Azucena en una producción musical de “El Tovador”; Xenia, la muy casquivana esposa de Mazurkévich el presidente de los estudios Sirius, Jaritónov, el admnistrador de los estudios que le debía una fuerte suma de dinero.

El asesino había robado dinero, joyas y su diario. Kaménskaya con ayuda de Korotkov interroga a todos los que conocieron a Alina Vaznis, lee su diario y nosotros los lectores conocemos su vida desde que tenía 6 años, huérfana de madre, con un padre distante y un hermano mayor autoritario.  Otra vez, una imagen, confirma las sospechas de Kaménskaya y da un giro sorpresivo a la historia del asesinato de Alina, para tapar otros crímenes, crímenes de envidia.

 

Los libros de la serie de Kaménskaya traducidos al español son:

  1. Los crímenes del balneario (Игра на чужом поле – Igra na chuzhom pole, 1993)
  2. El sueño robado (Украденный сон – Ukradenny son, 1994)
  3. Asesino a su pesar (Убийца поневоле – Ubiytsa ponevole, 1995)
  4. Morir por morir (Смерть ради смерти – Smert radi smerti, 1995)
  5. Los peones caen primero (Шестёрки умирают первыми – Shestiorki umirayut pervymi, 1995)
  6. Muerte y un poco de amor(Смерть и немного любви – Smert i nemnogo liubví,1995)
  7. Retrato póstumo (Посмертный образ – Posmertnyi óbraz, 1995)

FichaAlexandra Marinina. Retrato Póstumo. Madrid: Ediciones Pámies. 2011. 236 págs.