DeKok

A.C. Baantjer (Urk, Holanda, 1923-2010) es uno de los autores más leídos en los Países Bajos. Entre 1964 y 2008 escribió 70 novelas que tienen como protagonista al Detective DeKok, una veintena están traducidas al inglés, una pocas al español y son la base de los 123 episodios de la serie de televisión “Baantjer”, un gran éxito de audiencia que lamentablemente no están subtitulados al inglés y que me hacen pensar muy seriamente en aprender holandés.

Baantjer, el autor, fue durante muchos años inspector de la policía de Ámsterdam, por lo que su detective, Jurriaan DeKok dirige las investigaciones según los procedimientos policiacos, indaga la situación de los involucrados en el crimen y busca conexiones, teniendo siempre presente que ningún caso es aislado. Tal vez su gran popularidad se deba a que si bien crea tramas complejas e introduce interesantes distractores, la investigación de los crímenes se van resolviendo sin confusión, sin la violencia de los hard boiled, ni los enigmas de los  whodunit.

El Inspector DeKok y su “asistente, amigo y socio” el detective Dick Vledder, trabajan en la estación de policía de la calle Warmoes en  Amsterdam, capital de los Países Bajos pero no sede del gobierno. La calle Warmoes colinda con el Barrio rojo, “Rosse Buurt” en neerlandés.  Éste es uno de los barrios más antiguos en el centro de Ámsterdam, sus calles son estrechas y laberínticas y están cruzadas por canales y puentes.  El barrio es famoso internacionalmente por su liberalidad en cuanto a tiendas, bares, droga y prostitución, lo que hace que, en la realidad, la estación de policía de la calle Warmoes sea la estación con más trabajo en el norte de Europa.

DeKok siempre se introduce deletreando su apellido DeKok, “d-e-k-o-k” (para evitar la broma recurrente por el significado de la palabra “cock” en inglés) . Evita usar los adelantos técnicos de la época que le tocó vivir, la bicicleta sobre el automóvil, el lápiz sobre la computadora de la cual desconfía tanto como de los teléfonos móviles. Está casado y acostumbra a invitar a sus colegas a beber una copa de coñac mientras su esposa les ofrece algún “delicatessen”.  Al criticar los adelantos utilizados por Vledder, DeKok enfatiza el gusto por la bicicleta que permite circular mejor en una ciudad construida alrededor de los canales, que requiere de una policía del agua que también se mueva en lanchas, y sobre todo, que use la muy ponderada tolerancia del holandés.

Otro aspecto que ha hecho a estas novelas muy populares es su forma amena de narrar los recorridos por Ámsterdam, en bicicleta, por supuesto,  e ir recordando algunos datos de su historia, de su cultura, de sus tradiciones, la placa en una torre recordando a Henry Hudson, el inglés que contratado por los neerlandeses llegó a lo que es ahora Nueva York a principios del siglo diecisiete y cuyo apellido nombró al río Hudson; la ciudad de Groningen, donde había nacido la célebre espía Mata Hari,  las casas donde vivieron Rembrandt y Ana Frank.  Al buscar la ayuda de “Little Lowee”, el dueño de uno de los bares del Barrio Rojo, saluda a las prostitutas regulares con mucho respeto, habla de las drogas que se venden en los cafés y reproduce el habla el dialecto de los barrios bajos, el “Bargoens”, una mezcla de cockney, yiddish, holandés, y papiamento, que a su vez es una mezcla de holandés, portugués y algunos dialectos africanos.

 

DeCock en de dood van een clown. Death of a Clown (1984)

En la novela veintidós de esta serie, Death of a Clow, un agente inmobiliario de nombre Julius Vlaanderen, llega a la estación de Warmoes a denunciar el robo inexplicable de sus joyas que estaban guardadas en una caja fuerte de la cual sólo él tiene llave y que él es el único que sabe la combinación. El Comisario Buitendam, jefe y némesis de DeKok, le ordena investigar este robo y otros sucedidos de igual forma en La Haya.

DeKok y Dick Vledder investigan al mismo tiempo la muerte de un hombre vestido de payaso cuyo cuerpo había sido encontrado en un lugar sólo accesible por agua, con un puñal clavado en la espalda.  El hombre fue identificado como “Pierrot”, uno de los doce integrantes de una compañía de variedad formada de magos, hipnotizadores, lanzadores de cuchillos y bailarinas.  Pierrot había sido asesinado con uno de los cuchillos utilizados para los actos del lanzador de cuchillos.  Otra integrante del grupo, una joven muy bella a la que llamaban “Butterfly”, aparecerá asesinada de la misma forma.

DeKok dirige las investigaciones de los asesinatos de los integrantes de la troupe, buscando una conexión entre una sola palabra y el robo de las joyas.

De Cock en moord op termijn. Murder by Installment (1985)

Murder by Installment es la novela veinticuatro de la serie.

En la estación de policía de Warmoes, DeKok interroga a Casper Hoogwoud, un joven detenido con dos sobres de cocaína y cien mil euros atados con una cinta a su cintura. El joven tranquilamente responde que la cocaína era para su hermano enfermo de SIDA y que el dinero era suyo, lo acababa de retirar del banco.  Luego, irán recibiendo llamadas telefónicas, anónimas y con voz femenina. Una de ellas había dicho “Marcel ha sido asesinado” y otra llamada avisa otro asesinato, el del abogado Jacob Otto Bernard Abbenes. Luego serán asesinado el señor Darthouse, el director de un banco y el cirujano Hardinxveld. Mismo MO, los tres asesinados con el golpe de un palo de golf siete-hierro, la llamada telefónica femenina con advertencias morales y los tres portando un colgante de oro en el cuello en forma de un pequeño carnero.  El abogado, el banquero, el cirujano y un cuarto, un clérigo, el señor Lern, eran amigos, jugaban juntos golf en el club Amstel Land y se les conocía como el “cuarteto del trébol de las cuatro hojas”.

 

A.C. Baantjer (Urk, Holanda, 1923-2010)

Ficha

Albert Cornelis “Appie” Baantjer. DeKok and the Death of a Clown (Inspector Dekok).  USA: Speck Press. 2005. 252 págs. Kindle edition.

Albert Cornelis “Appie” Baantjer. DeKok and Murder by Installment (Inspector DeKok Investigates) USA: Speck Press. 2006. 208 págs. Kindle edition.